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Claro que se puede, pero ¿se quiere?

Paco Bello | Iniciativa Debate | 21/04/2013

¿Cómo se recupera el empuje? ¿Y la ilusión? ¿Dónde se esconde el ímpetu cuando ya no está contigo? ¿O es que ese otro estado mucho más resignado es más que una consecuencia una necesidad? Yo no lo sé. Pero si alguien conoce el paradero de las sensaciones perdidas, que me lo haga saber, y le recompensaré generosamente porque nada puede tener mayor valor, y las echo mucho de menos, aunque no tuvieran sentido.

El caso es que no puedo evitar recordar la emoción que me invadía cuando creía que todo era posible, y que tras aquel 2008 que a tanta gente debía haber abierto los ojos, solo había que decirlo y trabajarlo para que se produjera el milagro. ¡Era tan fácil y lógico!

¿Cómo alguien, una vez vivida, no iba a compartir que la desigualdad era injusta? ¿Cómo, si ya se había demostrado con hechos su nocividad e inviabilidad, no íbamos a enterrar definitivamente a un sistema que ya se había quitado el disfraz? Lo inocente parecía entonces el negar la evidencia de que el cambio solo había que estructurarlo.

Por desgracia las cosas no son lo que parecen, o sí lo son, pero dejamos que los anhelos largamente reprimidos tomen el control al primer espejismo. Después –porque vivimos a fuerza de esperanza, que como toda fe es irracional–, a pesar de estar agotado y abatido por la evidencia de que no era fácil, y de que la lógica no es común, pero aún impenitente… es cuando te dejas llevar por la corriente y entras en mundos que no son tu mundo, y hasta haces tuyas las inquietudes ajenas. “Esto debe ser así”, piensas. Y acabas jugando a juegos que no conoces hasta que llega un día en el que entiendes por aproximación la realidad que te envuelve: si gobiernan el mundo los que odian al mundo por quererse solo a ellos, es porque el resto tampoco se quiere demasiado, y todavía se respeta menos.

La realidad es solo una. Aquí, con contadas excepciones, cada uno empuja para un lado sin consultar a los demás, y sin tenerlos siquiera en cuenta. Todo el mundo intenta imponer sus verdades, ya sea a nivel individual o colectivo. Los burócratas siguen forzando la división con sus monolíticos paquetes ideológicos cerrados a cualquier crítica o disidencia, y los movimientos sociales están en unos casos centrados en la obstrucción del orificio del colador por el que se mojan, y en otros, poniendo tiritas al destripado, condenando la discrepancia, buscando una inoperativa homogeneidad imposible, y acercándose en ocasiones al fanatismo de una onírica y nada apetecible unanimidad, cayendo en la espiral del absurdo.

Entendiendo que en el caso de los movimientos sociales se hace todo normalmente con la mejor intención, su falta de perspectiva ha logrado que dejen de interesarme. Cometer un error es natural, pero insistir en reproducirlo es algo disparatado.

Complicamos lo sencillo y queremos creer simple lo complejo, y es porque nos dejamos llevar por un imaginario social que no es más que el fruto del consenso manufacturado, y este último, lo es de una tradición forjada en fraguas reales.

Yo, después de mucho pensarlo, creo que ya no estoy para juegos que no entiendo, ni tengo ya la intención de convencer a nadie. Ese humilde y confundido “esto debe ser así” ya no me sirve ni para engañarme. Por más que lo intento, y que me digo que no debo entender nada, ya no cuela. “Esto es así”, porque queremos que así sea, y porque tenemos miedo a romper la jaula.

Supongo que es normal que en ocasiones no entiendas bien aquello que te aleja de una propuesta hasta que tienes suficiente tiempo para ordenar las ideas en relación a tus propios valores. Yo ya me he tomado mi tiempo, y sé qué me hace rechazar hasta las tesis que yo mismo he defendido por circunstancias.

Por difícil que sea una etapa (como por ejemplo la actual), nada excusa traicionar los propios principios, ni el hacerlo puede satisfacer tu conciencia: el fin no justifica los medios a poco que sepas quién eres, si es que ese que piensas que eres, cree en la justicia.

Dicho esto: comprendo y respeto a quienes forzados por las circunstancias deciden hacer la guerra por su cuenta y riesgo y con sus métodos. No solo tienen derecho a hacerlo, sino que están éticamente legitimados cuando el silencio y la apatía ajena es el vector sobre el que se proyecta su situación. Y particularmente si no aspiran a convertirse en adalides de la voluntad popular, y van de cara. Pero el problema cuando las cosas se hacen así, y en especial si logras tu objetivo, es que también legitimas en los métodos a quienes no están de acuerdo con tus propuestas. Y cuando esto ocurre, perdemos hasta las mínimas garantías existentes (no por mínimas irrelevantes), y lo que es peor: nos convertimos con ventaja en lo que rechazamos, por buenas que sean nuestras intenciones.

Este modelo de Estado ha fallado porque estaba viciado desde su concepción, es cierto. Pero no deja de ser cierto también que aún ofrece unos mínimos mecanismos legales para que el pueblo tome el control sin pasar a mayores. Dicho de otra forma: en cierta medida tenemos lo que queremos (lo que una mayoría quiere).

Puede que en las próximas elecciones vivamos la primera realidad en la que la mayoría no vea reflejada su voluntad (participar, sea por el motivo que sea, es legitimar el sistema) al ser mayoritaria la abstención. Puede que no sirva de nada, pero será la primera vez que se rechaza el sistema, y eso no puede ser obviado.

Hay otra opción, y creo firmemente en ella: nunca he dejado de creer que era la mejor de las opciones. Lo propusimos hace casi dos años, y lo hemos complementado con un órgano proactivo y propositivo como Club Iniciativa.

Sí podemos cambiarlo todo, y como siempre, depende de nosotros (por lo que no funcionará).

Con ILC ya pusimos las bases de algo que no existía: un partido sin programa, en el que cualquier ciudadano es legislador sin necesidad de ser votante o simpatizante del partido (siempre que cuente con la aprobación mayoritaria del resto de ciudadanos). La formación está inscrita en el registro del Ministerio de Interior desde 2011 y es plenamente legal (y no será porque no nos pusieron problemas). Y con Club Iniciativa, aunque no era la intención inicial, hemos querido establecer la organización para coordinar, contando con una mezcla de voluntad, especialización y experiencia, aquellas propuestas en las materias que puedan y deban ser aplicadas para el mejor funcionamiento del sistema. Es una fórmula para no ir desnudos, y que todo un “programa” se deba aprobar a posteriori, por el total de la población, y punto por punto.

La idea me sigue pareciendo igual de atractiva: un gobierno de gestores de la voluntad del pueblo, sin más responsabilidad ni atribución que la de cumplir la voluntad de ese pueblo. Sin promesas, sin redacciones de preciosos paquetes de ideología desideologizada que poder saltarse, y compuesto por personas comunes dispuestas a trabajar (como tú).

Lanzo una propuesta al aire por si alguien quiere recogerla y debatirla:

¿Os parecería bien que para no perjudicar la intención de abstención que se respira en este momento, creásemos desde Club Iniciativa un registro de simpatizantes de ILC, y que solo en el más que improbable e hipotético caso de llegar a los 5 millones lo presentásemos a las elecciones?

Puede que 5 millones de simpatizantes parezca demasiado ambicioso (lo es). Pero si no se llega a esa cifra ¿para qué incordiar o restar abstenciones sumando un minúsculo e inoperativo partido más? Sobran formaciones y gente que vive de la política de partidos actual. La intención es darle la vuelta al país, y no medrar y alimentar un aparato que acabe enquistado en el baile de máscaras. Por tanto, si no hay posibilidad de hacerlo, ¿para qué participar e interrumpir la evolución de la actual desafección, ni traicionar los que deben ser los valores a proteger?

Obsta decir que la coordinadora actual (de compromiso) desaparecería y sería ocupada por otros/otras y que todo lo relacionado con lo que pudiera ser objeto de disputa o controversia sería reformulado como decidiéramos en un plazo próximo.

Si hay alguna intención de llevarlo adelante, yo me comprometo a trabajar para el proyecto hasta antes de las elecciones, para retirarme en ese momento. Y en cualquier caso, funcione o no, ahí acaba mi compromiso, porque lo que tengo muy claro es que si no cambiamos el panorama actual es porque no nos atrevemos, y no porque no se pueda, al menos, intentarlo formalmente.

Dejo abierto el registro en Club Iniciativa con una nueva opción: “simpatizante ILC”, y dejo abierta la posibilidad de que cada uno se haga cargo de su difusión, explicación y colaboración.

No digamos que no podemos hacer nada: sí se puede (y esto no es un eslogan).

Hablemos.

Club Iniciativa 

Página: http://clubiniciativa.org/

Facebook: https://www.facebook.com/pages/Club-Iniciativa/477571618958305

Iniciativa Legislativa Ciudadana

Estatutos: http://partidoilp.com/Documentos/Estatutos%20ILC.pdf

9 Comments

  1. Gustavo Gimenez
    Gustavo Gimenez 22 abril, 2013

    Es que con la información pasa lo mismo que se puede ver quizás más claramente con lo que pasa con la investigación cuando está en manos de intereses privados: perpetuar la enfermedad para hacerla más rentable al laboratorio. No hay más que ver la imagen que por aquí se tiene de los movimientos que se están produciendo en América del Sur, incluso entre universitarios. Qué distancia entre la realidad y la imagen. Pero es que sí Cami, por aquí a lo que aspira la mayoría es a volver al estadío anterior en lugar de ver por ejemplo lo que ya está ocurriendo en Grecia. Imposible mirar tras el espeso humo de silencio mediático.
    Yo llevo ya un tiempo apuntando hacia otro sitio. Vengo de una conferencia que se ha celebrado los días 13 y 14 de éste mes en Francfurt por el instituto Shiller y aquí os dejo para abrir boca: http://www.schillerinstitute.org/. Para los que no hablan inglés,http://www.larouchista.com/.

  2. lamareenoire
    lamareenoire 22 abril, 2013

    Pues si teniendo al lobo metido en casa, y viendo el rastro que ha dejado en algún país próximo (http://iniciativadebate.org/2013/04/21/grecia-ha-muerto-2/), la mayoría sigue soñando con aquello “que teníamos”, no os cuento en la capital de la BMW y la Bayer, donde esa misma mayoría se encuentra a años luz de verle siquiera las orejas…

    Aquí es prácticamente imposible encontrar “el paradero de las sensaciones perdidas”, entre otras cosas porque esas sensaciones no se han “perdido” aquí, ya que tampoco nacieron aquí… las sensaciones de much@s de l@s que estamos lejos han sido en gran parte producto de las que vosotr@s nos habéis transmitido con cada protesta, con cada llamada a la lucha… si vosotr@s os apagáis, nosotr@s desapareceremos sin apenas haberle dado al interruptor…

    A tu pregunta concreta Paco: si surgen los 5 millones, vamos… aunque creo que haríamos mejor en prepararnos para una abstención tan masiva…

    Salud!

    • Paco Bello
      Paco Bello 22 abril, 2013

      Sabes que como mucho, y explicándolo mucho mejor de lo que yo he hecho hasta ahora, llegaremos a 100 veces menos. Pero intentarlo puede ser tan reparador como un buen sueño.

      Para la abstención no solo deberíamos prepararnos, sino fomentarla todo lo que podamos. Lo que ocurre es que el panorama es toda una incógnita.

      Tiene todo muy mala pinta, amiga. Ya veremos…

      ¡Salud!

  3. godzila73
    godzila73 22 abril, 2013

    Es una idea bonita, pero sabes que ponernos de acuerdo fue difícil, cada uno piensa en lo suyo, la crisis nos azota como a tod@s, tratamos de reunirnos en Alicante, y solo fuimos 4 o 5, sin fuerzas para continuar, algunos malentendidos, diferentes propuestas para participar en otras coaliciones con nuestros idearios, es decir proponer cosas desde la voluntad individual hasta hacerla general, voy a optar por terceros, siempre que respeten esa forma de actuar desde la autogestión de las personas en pequeñas asambleas y reflexionando por el bien común. Aun me tienes a la disposición de ILC, aunque estemos campeando despidos y persecuciones sindicales

    • Paco Bello
      Paco Bello 22 abril, 2013

      Cuando leo todos nuestros comentarios de entonces, y toda la disposición de la que hacíamos gala… por nada, me siento fatal.

      Supongo que andaréis liados desde el sindicato con todo lo que está cayendo. Y más sabiendo que eres un luchador.

      Creo (sigo creyendo) que la idea era estupenda. Lástima que o no sepamos trasmitirla para “el común” o que nadie sea receptivo.

      Un abrazo.

  4. godzila73
    godzila73 23 abril, 2013

    He estado haciendo cálculos y el partido popular roza los 700.000 afiliados, el psoe esta por unos poco más de 100.000, como sabrás la mayoría de los peperos no pagan cuota, luego son una maquinaria de poder y los otros afiliados buscan las migajas para prosperar, con los sindicatos mayoritarios ocurre lo mismo rozan los 2 millones de afiliados, pero abrir el chiringuito cada día les sale caro, la formación y la firma de convenios los mantiene con vida porque necesitan quien firme inquinidades contra el propio trabajador, y es un parapeto contra la movilización popular, Izda Unida está por los 50.000 afiliados en toda España, a pesar de ser algo más participativa y crítica, domina una élite que no deja pasar nuevas ideas más rompedoras como las de Alberto Garzón…es decir está en manos del PCE, y pocas cosas cambian, y en UPyD más de lo mismo, peleas por conseguir la dirección y puestos de salida, jugando a dos bandas, populimo eficaz, en tiempo de descreimiento del sistema.Conseguir afiliados es difícil, hemos de seguir diseñando la protesta contra el sistema que solo nos trae hambre, desigualdad, persecución contra el disidente.

    • Paco Bello
      Paco Bello 23 abril, 2013

      Está claro, pero por eso la idea es tener “simpatizantes” y no afiliados. Gente sin etiqueta, pero comprometida con el proyecto en mayor o menor medida.

      Estoy preparando un texto para intentar aclarar conceptos y propuestas. No creo que podamos llegar al objetivo, pero creo que sí puede poner un punto crítico para el futuro y una base para nuevas formas de hacer las cosas en política.

      Se trata de no forzar a una sociedad poco acostumbrada a compromisos grandes a aquello que no van a hacer por falta de costumbre. Hay que ser conscientes de dónde vivimos, y asumir nuestra parte hasta donde consideremos aceptable.

      Un saludo.

  5. Indignado
    Indignado 23 abril, 2013

    Me parece bien lo que intentas construir. Estamos en un momento en el que no sabemos muy bien las intenciones de los demás. Mucha culpa tiene de ello el constante flujo de informacion nacional del nivel de corrupción que ha llevado a cabo toda la clase política e institucional desde practicamente la transición hasta ahora. La ciudadania ya no se cree nada, hasta da la sensación de que sean ellos mismos los que se destruyan.
    Son muchos los años en los que hemos vivido engañados(unos 35 años), el rebote, la indignación y la ilusión de que ¡Si se puede! cambiar está cosa que no sabemos si es una democrácia, una monarquia, un pupñurri catolico oligarquico, o una opereta con marionetas manejables por poderes financieros, o una mierda mezcla de todo lo dicho, tubo su inicio en el 15M, osea va ha cumplir los tres años.
    Teniendo en cuenta los tiempos, vemos que hemos tenido altibajos, osea periodos sin actividad y otros de mucha manifestación, siempre acompañados por el incesante ruido de fondo de manifestaciones, denuncias como la PAH y otras que diariamente hay por toda España, mañana mismo hay una que espero que tenga el mayor éxito posible.
    Digo todo esto porque solo llebamos tres años de lucha pacifica, que comparados con los cuarenta de dictadura y más los de treinta de transi-traición, nos da una desventaja de setenta años, que a parte de los concienciados, nos puede dar una idea de la gente que actue ciega ante lo único que ha visto en su vida. Por eso los éxitos que han tenido algunas de las movilizaciones que protestaban contra este sistema enquistado de corrupción, y el cada vez más creciente número de ciudadanos concienciados, en el tiempo que queda para las proximas elecciones generales, si no ocurre algo que las adelante, creo que debemos ser optimistas, y no adelantar posturas, como la de la abstención, haste que se vean las tendencias o posturas de los ciudadanos.
    Yo por mi parte y sabiendo que los votantes del pp siempre votan aunque, como en Valencia, sepan que van a votar a corruptos, no apostaría por la abstención, sino como se hizo en las pasadas elecciones, votar al partido que más escañops saque que no sea ni el pp ni psoe, y vimos como gracias a la abstención el pp se hizo con el poder, con casi dies millones de votos, ¿que hubiera pasado si el más del treinta por cien de abtenciones más la suma de votos en blanco o nulos se hubieran puesto de acuerdo en votar a un determinado partido, para evitar la victoria del pp, (con sus casi diez millones de incondicionales?.

    Un SAludo a todos/as, y un abrazote a ti Paco.

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