¿Qué es la hegemonía?

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Les communards | 30/03/2013

Hace poco me preguntaba un amigo que cómo es posible que, con la que está cayendo (y no del cielo, sino de los despachos de los banqueros), aún no nos hayamos rebelado. “En esta situación los antidisturbios deberían estar todo el día en la calle reprimiendo, pero no están porque en la calle no hay nadie”. Es verdad. ¿Porqué el Estado no nos reprime? Porque no nos hemos levantado aún. Y de ahí surge la duda fundamental: ¿porqué no nos hemos levantado aún? ¿cómo es posible que, en plena crisis económica, exista gente que siga siendo fiel al régimen? ¿porqué no ha habido una revolución?

Algunos marxistas plantean que los cambios económicos conducen directamente a cambios políticos. Según esta tesis la situación actual debería llevarnos inmediatamente, o no en demasiado tiempo, a una crisis política y a que los revolucionarios nazcan por doquier. Y sin embargo, no está siendo así. ¿Qué ocurre aquí?

Parece absurdo que una población que está siendo estafada, engañada y oprimida constantemente no se rebele. Quizás esto se deba a que la clase dominante (los capitalistas) se encarga de mantenernos dóciles por vías no violentas. Estas vías son mucho más cómodas y efectivas, pues si los de arriba tuvieran que recurrir siempre a la violencia esto sería un caos total.

El centauro: la parte humana y la parte animal del sistema.

El artífice principal de la teoría de la hegemonía es el comunista italiano Antonio Gramsci. Al contrario que muchos otros marxistas, él dedicó gran parte de sus esfuerzos a estudiar el mundo de las ideas y de la política.

Gramsci se percató de que la clase social dominante (en el capitalismo, la burguesía) ejerce su dominio no sólo utilizando al Estado para mandar a la policía a que reprima a los manifestantes o para decretar leyes contra los huelguistas, sino también mediante la ideología. Ya había advertido Marx que“las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época”, pero Gramsci desarrolla el tema de forma mucho más amplia.

Según el italiano, la clase dominante tiene dos formas de gobernar: bien mediante la fuerza (mandando a la policía o al ejército), bien mediante la ideología. Así, a veces el sistema se perpetúa adoctrinando a las clases dominadas (por medios que veremos más adelante), pero otras se ve obligado a echar mano de la fuerza. Es entonces cuando vemos a dirigentes obreros (como el propio Gramsci) encarcelados y a manifestantes aporreados. Los opresores  deben elegir entre difundir una ideología que les permita oprimir tranquilamente o utilizar la fuerza física y las leyes represoras. A cada situación le corresponderá un método distinto.

Es aquí donde entra el termino clave en este artículo: la hegemonía. La hegemonía no es otra cosa que un conjunto de ideas extendidas por una clase social y que pretenden que se haga aceptable el dominio de esta. Por ejemplo, la burguesía, mediante los medios que tiene a su alcance (que no son pocos) difunde la idea de que el capitalismo es el único y mejor sistema posible. La clase social dominante (o la que pretende serlo) deberá producir un consenso en el pueblo; la gente deben aceptar que ella sea dirigente de la sociedad.

Gramsci, para ilustrar esta idea, utilizó la metáfora del centauro de Maquiavelo. Así, el poder establecido sería como un centauro: con una mitad humana y agradable (la ideología, el consenso…) y con otra mitad animal y salvaje (el uso de la fuerza física). Tal y como hemos apuntado antes, la clase dominante combina tanto el uso de la ideología como el uso de la fuerza para mantener el orden establecido.

Por lo tanto tenemos el siguiente esquema:

Los intelectuales 

Pero esto de crear hegemonía no es sencillo ni se hace por arte de magia. Imponer a una sociedad un consenso, es decir, hacer que la población acepte el dominio de una clase sobre otras, no es tarea fácil. El lector ya habrá adivinado que deben existir ciertas personas detrás de esta función.

Gramsci dijo que toda clase social establece junto a ella una serie de intelectuales que están a su servicio. Son los llamados intelectuales orgánicos. Para el marxista italiano algo es orgánico cuando forma parte de una organización y defiende sus intereses. Los intelectuales orgánicos pertenecen al entorno de una clase social, ya sea el proletariado (los trabajadores) o la burguesía (banqueros, grandes empresarios).

Pero en la teoría gramsciana hay muchos tipos de intelectuales. Por ejemplo, los capitalistas (o al menos una élite de entre ellos) son intelectuales en el sentido de que deben tener la capacidad de organizar la sociedad según los intereses de su clase:

Si no todos los empresarios, por lo menos una élite de ellos debe tener capacidad para la organización de la sociedad en general, en todo su complejo organismo de servicios hasta la misma organización estatal, dada la necesidad de crear las condiciones más favorables para la expansión de la propia clase, o como mínimo debe poseer la capacidad para seleccionar “los encargados” (empleados especializados) a los que se pueda confiar esa actividad organizativa de las relaciones generales externas de la empresa.

Gramsci también considera intelectuales a los que cumplen la tarea represora y administrativa del Estado y que se posicionan a favor de la clase dominante. Se trata de diputados, senadores, altos cargos policiales y militares… Cumplen la función de dirigir

el aparato de coerción estatal que asegura “legalmente” la disciplina de aquellos grupos que no “consienten” ni activa ni pasivamente, pero que está preparado para toda la sociedad en previsión de los momentos de crisis en el comando y en la dirección, casos en que no se da el consenso espontáneo.

Recordemos que aunque la función represora está, en general, poco presente en las democracias capitalistas, puede utilizarse a gran escala cuando hay una crisis de régimen y quienes gobiernan pierden la legitimidad para hacerlo.

Y por último tenemos a los intelectuales por los cuales nos vamos a interesar: los que cumplen la función hegemonica.  Se trata de cantantes, escritores, periodistas, maestros de escuela… en definitiva personas presentes en el mundo de la cultura, entendiendo por cultura los conjuntos de saberes, creencias y pautas de una sociedad. Estos intelectuales tampoco son ajenos a los intereses de clase, y extienden siempre una ideología acorde a los intereses de la clase que defienden (lo sepan o no).

Hoy la mayoría de los intelectuales que trabajan en el mundo de la hegemonía pertenecen a la burguesía. ¿Cuántos profesores anti-sistema has tenido? Yo personalmente ninguno. ¿Cuantos tertulianos conoces que extiendan una visión del mundo favorable a la revolución de los trabajadores? Más bien pocos. Esto puede cambiar de manera más o menos rápida en las crisis de régimen, que como ya hemos dicho se producen cuando la legitimidad de quienes gobiernan se halla fuertemente cuestionada. O sea, que en ciertos momentos los intelectuales de una clase se pasan al otro bando y podemos toparnos con profesores abiertamente revolucionarios y con una mayoría parlamentaria anti-sistema.

Después de tanta explicación seguro que el lector se halla un poco perdido. Pongamos un par de ejemplos que nos aclaren las ideas.

Los Chikos del Maíz es un grupo español de rap que, en sus letras, difunde una ideología subversiva que choca directamente con los valores dominantes (es decir, con los valores burgueses). Suelen elogiar a Lenin, al Che, a Julio Anguita y a otros pensadores que combaten la hegemonía de los de arriba. Además, critican la sociedad capitalista en su conjunto: desde el parado que recurre al alcohol para evadirse hasta la chica que acepta los valores machistas. Decimos que este grupo está compuesto por intelectuales orgánicos al servicio de la clase trabajadora.

Por otro lado tenemos a 50 Cent, un grupo de rap estadounidense muy exitoso. En sus letras dicen que lo importante en la vida es ganar dinero y seducir a “zorras”. Por tanto están difundiendo una visión hedonista, que olvida la lucha de clases por completo y que por tanto está destinada a servir a la burguesía. Engatusan a la juventud diciéndola que se acepte el orden establecido (aunque este sea “una mierda”) y que concentre sus esfuerzos en intentar enriquecerse. Decimos que este grupo está compuesto por intelectuales orgánicos al servicio de la clase dominante, aunque -imagino- ellos no lo sepan.

Veamos otro ejemplo, ligado esta vez al mundo religioso. Un cura católico normalmente extiende el mensaje de que los pobres deben conformarse con su condición ya que en el más allá les espera una recompensa divina. También censuran todo intento de revolución y ya hemos visto que en ciertos momentos históricos no tienen inconveniente en ser los voceros del fascismo. El lector ya habrá adivinado que los curas cristianos son intelectuales orgánicos al servicio de la clase burguesa.

Sin embargo no todos los curas cristianos son intelectuales al servicio de los ricos. A finales de los años 60 nació en América Latina la llamada Teología de la Liberación, corriente cristiana que se compromete a luchar por los pobres y derrocar el injusto orden establecido. Así que sin duda podemos decir que un cura perteneciente a esta corriente religiosa es un intelectual orgánico al servicio de la clase trabajadora.

Podríamos hablar de periodistas, tertulianos, escritores, poetas… hay muchos ejemplos de intelectuales cuya función es construir hegemonía, ya sea en beneficio de una clase o de otra.

Concluyamos con una cita del marxista español Antonio Olivé, que resume así los tipos de intelectuales que producen las diferentes clases:

La clase dominante produce numerosos y variados intelectuales con el fin de poder desempeñar su papel dominador y de dirección a todos los niveles de la sociedad.
La clase que aspira a conseguir el poder, según la fase histórica en la que se encuentre y según el mayor o menor poder hegemónico de la clase dominante, capas de intelectuales que puedan cubrir todas las funciones y que, en los momentos de crisis política, ejerzan de hecho todas estas funciones. 

En cuanto a las demás clases (pequeños empresarios, campesinos…):

Las demás clases producen habitualmente intelectuales para defender sus intereses económico-corporativos y pueden, a veces, producir un cierto número de intelectuales a nivel político.

Los aparatos ideológicos del Estado 

Pero evidentemente no basta con tener un buen ejército de intelectuales para construir hegemonía. Hacen falta también aparatos desde los cuales podamos difundir las ideas que queramos que sean aceptadas por la gente.

El comunista francés Louis Althusser, haciendo una posible referencia a Gramsci, explicó que existen ciertos “aparatos ideológicos” que sirven para garantizar la sumisión ideológica de la clase dominada.

la reproducción de la fuerza de trabajo no sólo exige una reproducción de su calificación sino, al mismo tiempo, la reproducción de su sumisión a las reglas del orden establecido, es decir una reproducción de su sumisión a la ideología dominante por parte de los agentes de la explotación y la represión.

Es decir, que por ejemplo en las escuelas no solo nos dan una calificación para nuestro futuro laboral, sino que además se nos adoctrina en ciertos valores que sirven a la clase dominante. Althusser distingue hasta ocho aparatos ideológicos:

  • Aparatos religiosos (el sistema de las distintas Iglesias),
  • Aparato escolar (el sistema de las distintas “Escuelas”, públicas y privadas),
  • Aparato familiar
  • Aparato jurídico
  • Aparato político (el sistema político del cual forman parte los distintos partidos),
  • Aparato sindical,
  • Aparatos de información (prensa, radio, T.V., etc.),
  • Aparatos culturales (literatura, artes, deportes, etc.).
Según el marxista francés,
Todos los aparatos ideológicos, sean cuales fueren, concurren al mismo resultado: la reproducción de las relaciones de producción, es decir, las relaciones capitalistas de explotación.
Los aparatos ideológicos que hemos citado más arriba tienen como función hacer que el proletariado (los trabajadores) y sus hijos acepten el orden establecido. Se trata, para la clase dominante, de construir un consenso en cuanto a su dominio. El mensaje emitido podría resumirse, simplificando mucho, a un “no te rebeles, porque lo mejor para nuestra sociedad es que estemos gobernados por capitalistas”. Pero algunos aparatos también difunden mensajes que sirven a los poderosos, aunque indirectamente: hablamos de discursos machistas, racistas o hedonistas, entre otros.

Ahí tenemos a los maestros de escuela que nos muestran la Historia desde el punto de vista del capitalismo, justificando guerras imperialistas y satanizando las revoluciones socialistas.

Ahí tenemos a los sindicatos que aseguran que lo mejor es la paz social, es decir someterse a la burguesía (bancos, grandes empresas) y no pasarse de revolucionarios. Ahí tenemos decenas de partidos políticos prometiéndonos que lo mejor que podemos tener es lo que hay ahora; el dominio de los ricos (aunque evidentemente no lo dicen con estas palabras). Ahí tenemos películas y series televisivas que reproducen la ideología de los de arriba y ridiculizan (o banalizan) la lucha y las penurias de los de abajo. Podríamos escribir libros enteros tan sólo con ejemplos.

Tendríamos el siguiente esquema:

Conclusión: ¿qué es la hegemonía?
Creo que llegados a este punto es hora de darle la palabra a personas que han estudiado el pensamiento de Gramsci a fondo y que sabrán definir mucho mejor que yo algo tan complejo como el concepto de hegemonía. Utilizaremos para esto la tesis doctoral del español Iñigo Errejón:
La hegemonía es para Gramsci liderazgo político, intelectual y moral que articula una voluntad colectiva orientándola en un sentido nacional-popular
O sea, entendemos hegemonía como dominio ideológico de una clase. Esta clase se hace “dueña” de la voluntad nacional, presentando sus intereses como universales a toda la nación. Como cuando los medios dicen que defender los intereses de REPSOL (multinacional).
Se trata de una tarea compleja de articulación de fuerzas en un proyecto histórico nuevo, construida no por meras órdenes sino por una capacidad intelectual propositiva, de seducción y síntesis, que crea una nueva identidad colectiva.
La clase que se quiere presentar como dirigente de la sociedad crea una identidad colectiva acorde a sus intereses que sirve para crear una especie de bloque. Mientras este bloque, esta mayoría social, esté unido y acepte a la clase dominante como dirigente el régimen será estable. El bloque se rompe con las llamadas crisis de régimen, que no vamos a explicar aquí.
O sea que para Gramsci la hegemonía es la dirección política y cultural que una clase construye y que le sirve para legitimarse. No gobiernan tanto por su poder político o económico (que también), sino por la ideología y la difusión de valores que sirvan para garantizar la paz social:

Para el italiano, la supremacía de una clase social no se deriva directamente de su papel predominante en el proceso productivo, sino que ha de construirse laboriosamente en el terreno cultural y político y se manifiesta como dominación o como hegemonía.

Dicho en una frase, esta vez del pensador italiano Motta:

La hegemonía (…) se basa (…) en un consenso por el cual los subordinados consienten ser gobernados.

Pero los gramscianos no son los únicos que reconocen la importancia de los valores políticos, ideológicos y culturales en la dominación de una clase sobre otra. El analista político ruso Nikolas Stolpkin explica que los medios nos adoctrinan
al imponer valores, conductas, ideas, modas, conceptos, normas, etc., que fundamentalmente habrán de beneficiar intereses particulares de la clase dominante.
En definitiva, la hegemonía es un conjunto de valores, explicaciones y creencias que hacen que las clases dominadas acepten el gobierno de la clase dominante. Se trata de que los de abajo no cuestionen el poder de los de arriba, o que si lo hacen lo hagan de forma muy moderada.
Al principio de este artículo nos preguntábamos cómo es posible que el pueblo español aún no se haya levantado contra el régimen que le miente, le roba y le empobrece. Ya tenemos una respuesta más o menos clara: los aparatos ideológicos del sistema español (medios, escuela, partidos, incluso sindicatos…) del sistema han conseguido mantener el consenso.
Mediante miles de mensajes, comentarios, mentiras y falacias consiguen hacernos creer no solo que la culpa de la crisis es nuestra (habéis vivido por encima de vuestras posibilidades) o que ha caído del cielo, sino que la solución es la austeridad y la resignación (solución en todo caso para la burguesía, no para nosotros). Ese discurso totalizador se reproduce en las aulas, en la barra del bar, en las conversaciones entre amigos. Así se construye hegemonía.
Y sin embargo parece que nuestro país avanza hacia una crisis hegemónica: los de arriba ya no pueden lograr el consenso de los de abajo. Cada vez los partidos tradicionales pierden más legitimidad, cada vez los medios pierden más credibilidad, cada vez más profesores comienzan a plantear a sus alumnos que esto no es democracia, cada vez surgen más movimientos que ponen en duda los valores dominantes, cada vez vemos más libros y canciones contra el sistema.

España ha comenzado ya su Transición hacia algo nuevo. Los viejos valores y los partidos tradicionales (PP y PSOE) tardan en desaparecer y parece que lo nuevo aún no termina de surgir. Pero lo importante es que ya existe un “pueblo”, un bloque social que comienza a formarse y que plantea su oposición a “los de arriba”. Los subordinados españoles ya no consienten ser gobernados por la burguesía y sus políticos.

Hagamos una breve sintesis para finalizar:

  • No nos gobiernan únicamente por la fuerza, sino también por las ideas y la cultura. El poder es como un centauro: tiene su parte animal (la fuerza) y su parte humana (la hegemonía)
  • Los intelectuales orgánicos se encargan de organizar y garantizar la dominación de una clase. Son desde políticos hasta poetas, pasando por jefes militares y presentadores televisivos.
  • La ideología dominante se difunde desde los aparatos ideológicos del Estado (Iglesia, Familia, Escuela, Medios, Cultura, Sindicatos, Partidos, Poder jurídico)
  • La hegemonía es un conjunto de percepciones; explicaciones; valores y creencias que una clase consciente intenta hacer universales para presentarlos como  beneficiosos para todos.

http://lescommunards.blogspot.com.es/2013/03/que-es-la-hegemonia.html

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9 Comentarios

  1. Magnífico artículo, absolútamente didáctico y clarificador. Después de leerlo podemos explicarnos porqué todavía no nos hemos levantado, cómo han conseguido mantenernos sumisos y conformados durante tantos años.
    Cuando tantas veces culpamos al propio pueblo de su situación, si tuviéramos presente las enseñanzas de estas tesis, quizá comprenderíamos mejor su pasividad, a veces desesperante.

    También el artículo me da ánimos y me ilusiona cuando dice que el pueblo español está despertando de su letargo, que ya no se conforma con la hegemonía que le han impuesto. ¿Será esto verdad y nosotros no lo vemos porque estamos inmersos en el bosque?. Amén.

    Como ya he expuesto muchas veces aquí, pienso que el camino de la revolución pasa por diferentes etapas. La etapa actual es la de conseguir una fuerza suficiente como para arrebatarle el poder a los que desde hace ya bastantes años lo están utilizando para hacerse ricos a costa del pueblo, a esa dictadura bancario-financiera internacional que está retrotraendo a la población española a la situación de los años 40-50. Pero para conseguir esa fuerza tenemos que unirnos a “todo bicho viviente” que lleve esa misma intención.

    Leo hoy en nuestro foro cómo empiezan a organizarse diferentes grupos en unas “Alternativas desde abajo” con el fin de conseguir una fuerza similiar a la que en 1931 consiguió expulsar al rey Alfonso XIII e instaurar la 2ª República. Me parece muy esperanzadora iniciativa.

    De momento no podemos aspirar a otra cosa que a cambiar las reglas del juego ya que ellos están jugando con las cartas marcadas. No podemos dejar de intentar por otra parte, si conseguimos la presión suficiente, el adelantar varios pasos. Después ya discutiremos, ya veremos cual es el camino mejor para seguir adelante, pero de momento, el frente debe ser lo más ámplio posible.

    A por ellos.

  2. PUES CHICOS, A MÍ, NO ME CONVENCE LA EXPLICACIÓN, DE ESTA PERSONA, YA QUE LA HEGEMONÍA, HA EXISTIDO, EXISTE Y EXISTIRÁ, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. DEMASIADAS PALABRAS PARA EXPLICAR, LO QUE UNA PERSONA CON LA MENTE CLARA, PUEDE DEFINIR, CÓMO SER HUMANO. TODO LO DICHO, YA LO SABEMOS Y EXPERIMENTAMOS A DIARIO, EN NUESTRAS CARNES. ESE CENTAURO SIEMPRE HA ESTADO VIVO. EL DOMINIO DEL PUEBLO LLANO, POR LOS DE ARRIBA, ES UN HECHO, QUE POR LO MENOS YO, HE PODIDO COMPROBAR, DESDE MUY NIÑA. LOS DE ARRIBA, HAN VIVIDO SIEMPRE DE ACUERDO A SUS POSIBILIDADES, PORQUE PARA ESO ESTÁ LA CLASE BAJA. PARA HACÉRSELO FÁCIL. NO TIENEN MÁS QUE USAR SUS PODERES, PARA CONVERTIR AL TRABAJADOR, EN UN ESCLAVO, YA QUE DISPONEN DE TODOS LOS MEDIOS DE PERSUASIÓN, PARA LOGRARLO. DESDE LOS OFRECIMIENTOS, QUE NUNCA SE HACEN REALIDAD, HASTA EL PODER, Y LAS ARMAS, EL CHANTAJE, LA POLICÍA, LOS CASTIGOS, LAS PALIZAS, YA NO HAY RESISTENCIA POSIBLE, Y TRANSIGEN, POR SU TRABAJO, SUS HIJOS, SUS CASAS: AHÍ ESTÁ EL CENTAURO VIOLENTO OTRA VEZ, Y LO QUE NO CONSIGUEN POR LAS BUENAS, LO HACEN CASTIGANDO AL DESOBEDIENTE, DONDE MAS LE DUELE. AHORA MISMO ¿QUIEN SE REVUELVE, CONTRA TODAS LAS LEYES CREADAS POR GALLARDÓN POR EJEMPLO? ¿QUE RESPALDO TIENE, UNA MUJER QUE IGUAL QUE EN LA DICTADURA, ABORTABA, CON RIESGO DE SU VIDA, A BASE DE CHAPUZAS, PORQUE SI LA PILLABAN, IBA HECHA POLVO A LA CÁRCEL? EL RICO Y PODEROSO, ES EL QUE TIENE LA SARTÉN POR EL MANGO, MAS EL MANGO, Y LOS POBRES, QUE AÚN NO SE LEVANTAN, UNOS ES PORQUE CREEN QUE ESTO VA A CAMBIAR SIN SU AYUDA, O PORQUE EL MIEDO ES LIBRE. Y AQUÍ, AHORA MISMO, CON TODOS LOS MILLONES QUE LLEVAN DEFRAUDADO LOS GOBIERNOS,Y TODOS LO SABEMOS, YA TENÍAMOS QUE HABER DERRIBADO LAS VALLAS DEL CONGRESO. PERO HAN VIVIDO TAN CONFIADOS, QUE NO SE ATREVEN, Y ESTÁN EN UN COMPÁS DE ESPERA. Y NO SE DAN CUENTA, QUE EL CENTAURO, ACTÚA,Y QUE SÓLO FALTA, QUE IMPONGAN, EL DERECHO DE PERNADA, O VOLVAMOS A “LOS SANTOS INOCENTES” HACIENDO RASTREAR A LA CAZA, AL CRIADO CON UNA PIERNA ROTA. O A LA “CABAÑA DEL TÍO TOM”. O SI QUEREIS, AL SIGLO PASADO, CUANDO LOS AMOS DE LOS PUEBLOS O CACIQUES,SI UNA JOVEN, NO ACEPTABA, SER EL JUGUETE DEL AMO, ENTRABAN EN SU CASA, Y LA MATABAN A PUÑALADAS.CÓMO EN “JARRAPELLEJOS” UN CASO REAL, EN EXTREMADURA.LA PERSONA QUE ES LEGAL, LO ES SIEMPRE, EN EL PUESTO QUE OCUPE EN SU VIDA.PERO ASÍ SON LAS COSAS. HOY HE VISTO EN PARAMOUNT CHANNEL, TODO EL CASO DE ALLENDE. TODO. Y LA CONSPIRACIÓN DE KISSINGER, PARA HACER FELIZ AL PRESIDENTE, Y ACABAR CON TODOS, CON LA ESTATUA DE LA LIBERTAD DE FONDO Y ASESINANDO SIN PIEDAD. Y ENCIMA, LE DAN EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ. ¿QUE ES LA HEGEMONÍA, Y EL CENTAURO? NO SÉ QUE DECIR CHICOS. PERO SI ESTO NO SE ARREGLA, LA GUILLOTINA, TENÍA QUE SER PARA NOSOTROS…..POR COBARDES.

  3. Descubren bases de entrenamiento de terroristas en EEUU promovidas por Washington
    Red Voltaire | 4 de junio de 2013

    http://www.voltairenet.org/article178734.html

    Y muy relacionado con ello, y con este Post:

    «Guerra y Mentira» el control político y militar de nuestras sociedades”

    Nuestra sociedad planetaria vive un cambio histórico sin precedentes. El control del sistema informativo masivo mundial por una elite muy poderosa. La mentira y la guerra son sus principales artimañas para llevarnos adonde no queremos ir. El control del pensamiento y de la opinión mediante la información mediática es su estrategia. El experimentado periodista italiano Giulietto Chiesa y actual eurodiputado nos explica como funciona esta maquinaria.

    – Parte 1: http://www.voltairenet.org/article154345.html

    – Parte 2: http://www.voltairenet.org/article154346.html

    – Parte 3: http://www.voltairenet.org/article154347.html

  4. “Gramsci dijo que toda clase social establece junto a ella una serie de intelectuales que están a su servicio. Son los llamados intelectuales orgánicos. Para el marxista italiano algo es orgánico cuando forma parte de una organización y defiende sus intereses”.

    Efectivamente, la hegemonía está establecida con una válvula de cierre, que anula toda posibilidad de unión en libertad, intentando dejar como única salida la propuesta por la intelectualidad de izquierda, que persigue los propios intereses egoistas de la parte de poder que ejercen en la sociedad; el ideológico.

    Pero quizás sea ese poder acechante para imponerse al pueblo, que exahusto de tanto sufrimiento, habrá de elegir cambiar el dominio de los unos -que lo han venido ejerciendo hasta ahora- por el de los otros, que aspira a ejercer la nueva casta intelectual marxista gracias a nuestra derrota como ciudadanos.

    Por eso no nos dan tregua. Hasta que no tengamos otra opción que someternos a un nuevo amo. El burócrata del partido.

    Porque los golpes de estado ganadores, se dan desde el poder político; al que, por tanto, ha de lograr acceder -a costa de nuestro sufrimiento permanente- la casta de la intelectualidad dogmática que ha venido desactivando y condenando a la ineficacia más absoluta nuestras acciones. Desactivando nuestra potencia.

    Sé que no compartireis mis reflexiones, pero no por ello dejarán de ser sinceras, aún cuando puedan resultar erróneas.

    Salud
    Chus

    • Ojalá quisieran imponer el marxismo, que no era otra cosa que el paso previo al anarquismo (bien entendido).

      “Nosotros no discrepamos en modo alguno de los anarquistas en cuanto al problema de la abolición del estado, como meta final Lo que afirmamos es que, para alcanzar esta meta, es necesario el empleo temporal de la las armas de los medios, de los métodos del poder del estado contra los explotadores, como para destruir las clases es necesaria la dictadura temporal de la clase oprimida”.

      Por lo demás tienes toda la razón, en cuanto a que los que ahora quieren tomar el poder, no se diferencian en el fondo, aunque quizá sí en las formas, a los que ahora lo ostentan.

      A mí me ha parecido un comentario apropiado. No es necesario y casi ni deseable, que compartamos 100% las opiniones.

      • Esa es la verdadera meta: el Anarquismo. El Apoyo Mutuo, no la competencia.

        En mi versión de la “Lucha de Clases”, quizás influído por el Príncipe Kropotkin (“La moral anarquista”), el conflicto enfrenta a las Élites con el Pueblo. La lucha es contra unas Élites que buscan el poder sobre nosotros.

        Es curiosa la referencia al “Centauro” que hacen “los Comuneros” (Les Communards). Maquiavelo y Wilber flanqueando a Gramsci; el materialismo terrenal frente al idealismo espiritual.

        Hoy, más que nunca, el símbolo es el Centauro; en palabras de Wilber “es el nivel existencial, el nivel visión-lógica, una visión que no es
        divisoria sino inclusiva, integradora, unificadora y creadora de redes de relaciones. Es
        lo que Aurobindo llama la mente superior; y el budismo, manas. Es una estructura muy
        integradora; tan integradora, en realidad, como para unificar la mente y el cuerpo en
        una unidad de orden superior que yo denomino centauro, simbolizando, con ello, la
        fusión -no la identidad- entre la mente y el cuerpo”.

        Estamos a las mismas puertas de la “transpersonalidad”, retenidos en nuestro avance por unas Élites caracterizadas por lo terrenal; por las pasiones materiales, deseos siempre frustrados. Son Élites inmersas en el Capitalismo; cualquiera que sea el “modo” de producción. No hay Socialismo sin Sociedad industrial; ni colectivismo fuera del modo de producción agrícola/ganadero.

        Parafraseando a Wilber, y al mismo Piaget, el capitalismo no es sino una disfunción psicológica propia de los niveles “intermedios” del desarrollo humano; patología que se evidencia en el miedo irracional a la muerte y al sufrimiento, que intentan superar adquiriendo popder sobre “los otros”; convirtiéndose en Élites.

        Creo que nos equivocamos cuando buscamos organizaciones en las que integrarnos, en lugar de crear nosotros nuestras organizaciones autónomas “de base asamblearia” (y por tanto, de dimensión reducida) y después integrarlas entre si.

        Y quizás sea este el verdadero obstáculo: la permanente INFILTRACIÓN de esa intelectualidad enferma de soberbia en cada movimiento social; a lo que en el PCE llaman “EL PLAN”, que se remonta, al menos, al año 2008.

        Es ese “PLAN” el que nos ha venido dejando inermes ante el Poder Político (del que, recordemos, forma parte la “Izquierda Parlamentaria”).

        Es ese “PLAN”, consistente ya no en la mera “infiltración” en los Movimientos Sociales, sino en su creación artificiosa de falsos Movimientos sociales, que así desactivan antes de su nacimiento.

        Ese “PLAN” es apoyado, como no, por el Poder Mediático; por las Superélites bajo cuyo manto se oculta toda esa “Clase Política” contra la que nuestra Clase, integrada por ese 99% restante, ha de luchar. Izquierda Unida ES EL PROBLEMA. Sin ellos nuestro sufrimiento no habría alcanzado el grado insoportable al que ha llegado ya.

        Solo la desactivación de nuestro poder ciudadano (EL PLAN, como lo llaman desde el PCE) nos ha llevado a esta desgracia; planificada desgracia.

        Como bien apuntas, Paco, las “formas” son las mismas (y ello no es sino porque las Élites de ambos “extremos” son parte de una misma Élite).

        Recuerdo, por poner un ejemplo, la “aparición” del Frente Cívico “de Anguita”. Nació con la mentira y se afianzó mediante la Censura. Es solo una parte del “PLAN”.

        Un abrazo.
        Chus

  5. Cada vez se hace más necesaria la tarea de comprender los terminos y su significado, y no dejar pasar por alto palabras o frases que tienen que ver con la administración de nuestra sociedad, osea la POLÍTICA con mayüsculas y no lo que se nos ha hecho creer que es la política barata y barrriobajera del y tu más al que nos han mal acostumbrado.
    Por ello es de agradecer el esfuerzo y el tiempo dedicado a ello por parte de Paco y toda la familia, que es la de todos los que andan por este foro.
    Es muy acertada la frase que dice:
    .
    “España ha comenzado ya su Transición hacia algo nuevo. Los viejos valores y los partidos tradicionales (PP y PSOE) tardan en desaparecer y parece que lo nuevo aún no termina de surgir. Pero lo importante es que ya existe un “pueblo”, un bloque social que comienza a formarse y que plantea su oposición a “los de arriba”. Los subordinados españoles ya no consienten ser gobernados por la burguesía y sus políticos.”
    .
    Por ello me parece adecuada añadir, ante los nuevos retos que más pronto que tarde debemos afrontar, una frase de Rousseau al principio de su libro, que cayo en mis manos por cuestión ¿de azar?, El Contrato Social que dice:
    .
    “Nacido ciudadano en un Estado libre, y miembro del soberano, por muy débil influencia que pueda ejercer mi voz en los asuntos públicos, me basta el derechoellos para imponerme el deber de instruirme: ¡dichoso cuantas veces medito acerca de los gobiernos, por encontrar en mis investigaciones razones para amar al de mi país!”
    .
    Un saludo a Ti amigo Paco y a todos/as los que andamos por estos lares.

    • Se ve que tengo habre pues me he comido unas palabras al ojillo.
      .
      “Nacido ciudadano en un Estado libre, y miembro del soberano, por muy débil influencia que pueda ejercer mi voz en los asuntos públicos, me basta el derecho de votar sobre ellos para imponerme el deber de instruirme: ¡dichoso cuantas veces medito acerca de los gobiernos, por encontrar en mis investigaciones razones para amar al de mi país!”

  6. Todos sabemos que este fenómeno se produce, faltaría más, pero a pocos se les ocurre exponerlo con esta soltura y hasta gracia, a pesar de ser un asunto tan serio.
    Me gusta el artículo y me gustaría conocer al autor; no aparece su firma, creo.
    Los que se dedican a la enseñanza en el sentido más amplio (no solo la que se produce en las aulas) deberían tener este texto más a mano.

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