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¿Por qué hay que estar orgulloso de ser español?

José Manuel Lechado | Iniciativa Debate | 29/09/2013

«Ser español, un orgullo; ser madrileño, un título». Así reza una pegatina que todos hemos podido leer alguna vez en la trasera de ciertos vehículos (sobre todo taxis, ignoro el porqué de esta peculiaridad). Imagino que hay pegatinas similares con nombres distintos en casi todas las ciudades y en casi todos los países del mundo. Los nombres variarán, pero la motivación es idéntica en todos los casos: el nacionalismo, esa enfermedad que es a la vez una demostración tajante de que en los enfrentamientos humanos no pesan tanto las ideas (porque el nacionalismo es siempre la misma idea) como las emociones primarias: lo que importa, lo que puede provocar una bronca de hooligans o una guerra mundial, es el detalle. Madrid o Barcelona, España o Burundi.

El madrileño o el londinense de pro estarán convencidos de que ser español o inglés, respectivamente, es motivo de orgullo, e incluso de que el hecho de haber nacido en tal o cual ciudad (suceso casual que no requiere esfuerzo ni decisión ni responsabilidad) representa nada menos que un título.

¿Hay alguna razón que justifique tal orgullo? Ya imaginarás que la respuesta a esta pregunta es «no». Pero, a diferencia del nacionalista, que en realidad no necesita justificar nada porque las emociones no tienen justificación, yo sí diré por qué no ha lugar a ese orgullo que a lo largo de la historia, sobre todo en los últimos doscientos años, no ha traído a nuestra especie más que estupidez, dolor, sangre, destrucción y enormes decepciones deportivas.

El primer motivo del orgullo nacionalista es el nacimiento: uno nace en un lugar determinado y esto, al parecer, impregna al individuo con una deuda impagable, eterna, de gratitud y respeto hacia esa tierra donde empezaron sus días. Este «argumento» es insostenible por su propia naturaleza casual. Sin embargo, es el factor esencial del nacionalismo, porque en él reside casi toda su potencia emotiva. Lo vemos en el emigrante que se gana la vida en una tierra de adopción, digamos… el frutero de tu barrio, que viene de otra provincia o de otro país. Entre kilo de naranjas y kilo de manzanas no te ahorra declaraciones de amor a su patria chica, ésa de la que tuvo que marcharse huyendo del hambre, de la miseria, de la opresión o de todo a la vez.

Por si la casualidad de nacer no fuera suficiente, el nacionalismo suele recurrir a otros motivos. El principal, la Historia con mayúsculas, que trasciende el hecho biográfico del individuo y hace un llamamiento, también más emotivo que racional, a la conciencia colectiva del grupo, con todos sus mitos y su épica. Mitos y épica, por cierto, que suelen ser poco o nada conocidos por los más entusiastas a la hora de agitar las banderas.

La historia de las naciones, cuando no es casi inexistente (el caso de la mayor parte de los países actuales, surgidos del imperialismo europeo, cuya trayectoria se limita a la invasión inicial y la parcial descolonización posterior), suele consistir en un reguero de crímenes que difícilmente pueden enorgullecer a quien reflexione con atención sobre el asunto. Esto es válido para cualquier país, y más en el caso de España. Si observamos su historia con detalle, se llega a la conclusión de que la única aportación notable de España a la historia del mundo es la destrucción de las civilizaciones y pueblos de América, hecho poco digno de alabanza. El resto de la asignatura son derrotas militares, guerras civiles y gobiernos incompetentes que, como todo legado, dejan un país fallido al cabo de cinco siglos de una historia accidentada y más bien poco gloriosa.

(Nota: cinco siglos, sí, nada más. Aunque al historiador español de turno le gusta prolongar la historia de España hasta el Big-Bang, no hay «España» antes de los Reyes Católicos. Y esta es otra falacia clásica del argumentario nacionalista: falsear, inventar, alargar e idealizar la historia.)

Si el nacionalista decide informarse y comprende que la historia de su país es vergonzosa (y todas lo son), le queda otro recurso: los grandes hombres. El solar patrio habrá producido inexorablemente algunas lumbreras de las artes y de las ciencias, y esto, qué duda cabe, es causa objetiva de orgullo. ¿O no es así? Pues no. Sin entrar en detalles sobre la calidad humana de esos personajes o incluso sobre el auténtico valor de sus logros, lo que sea que hayan conseguido es motivo de orgullo, sí, pero tan sólo para ellos mismos, que son los artífices. Gloria personal. Los demás, no orgullosos, pero sí agradecidos por la belleza o utilidad de sus ocurrencias, no deberíamos ni plantearnos bajo qué bandera se alumbraron. Menos aún siendo españoles, nativos de un país nulo en ciencias, pobre en filosofía, mediocre en el teatro, ocasional en la literatura y bastante parco en las artes, con la ligera excepción de la pintura al óleo.

(Otra nota: pues sí, esta es otra conclusión a la que se llega con facilidad cuando se escarba en la paupérrima historia de la creatividad española. Pero no desesperemos, no es mucho mejor en los demás países.)

Podríamos hablar ahora, qué menos, del folclore, pero en la sociedad globalizada, es decir, aculturada, de la que España es vanguardia, las tradiciones (dudosas la mayor parte de ellas), apenas tienen vigencia fuera del cartel turístico. En el caso de España, el súbdito promedio viste como un americano, come como un americano y le gustaría hablar como un americano. En realidad le gustaría ser americano, es decir, estadounidense, de Alabama o Wisconsin, lo cual, por cierto, parece chocar bastante con la exaltación nacional-futbolera típica de los últimos tiempos. Pero no choca, porque el nacionalismo carece de la virtud de la coherencia.

¿Qué queda, en fin, que justifique la pasión nacionalista? Pues apenas nada, o quizá mucho: la víscera, la furia territorial del lagarto que vive bajo el córtex cerebral. Sólo así, por el gen, por el complejo desequilibrio orgánico que mezcla bajo nuestros cráneos al reptil predador, al mamífero acomplejado y al humano racional, se puede explicar la locura que con frecuencia invade los ánimos cuando alguien sacude una bandera. Pero para esto está, precisamente, el raciocinio, que lucha en inferioridad de condiciones con los instintos.

El nacionalismo, como la religión, remite a los más primarios de esos instintos y apela al miedo esencial. Estos son factores muy poderosos. Como la religión, el nacionalismo ofrece también consuelo. Para millones de personas troqueladas por la educación estandarizada, convertidas en piezas de una máquina infernal llamada «sociedad», privados de expectativas, de estímulos y de creatividad, el nacionalismo proporciona la falsa tranquilidad de la fe, la creencia de que uno forma parte de algo superior, trascendente. Pero en esto el nacionalismo, como la religión, miente, y por eso ambas manías son tan dañinas y destructivas.

Las banderas no deberían tener más uso que servir de mortaja a sus idólatras. Y si aún sobraran, no se me ocurre para las enseñas un uso mejor que el de felpudos.

70 Comments

  1. Mandarina
    Mandarina 29 septiembre, 2013

    Me sumo al comentario anterior: Chapeau!

  2. Paco Bello
    Paco Bello 29 septiembre, 2013

    Los nacionalismos son el montaje perfecto para contar con súbditos con causa en el éter. Pero la conclusión a que tanto fervor patriotero sea posible es nefasta, porque significa que el mundo está rebosante de individuos ameba… y así nos va.

    Me sumo a las valoraciones de Lamaree y Mandarina.

    No seas tan caro de leer, José Manuel.

  3. Paco Bello
    Paco Bello 30 septiembre, 2013

    José Manuel, leyendo tu facebook he visto entre lo mucho bueno que tienes, esta que para mí es la mejor descripción de algo que en realidad no es sencillo describir:

    “Una característica del Partido Popular, que lo define y hasta cierto punto lo diferencia (un poquito) del PSOE, es el extraordinario fanatismo de sus militantes, sobre todo sus altos cargos. Han combinado la tradición hispano-fascista de sus orígenes familiares (catolicismo, toros, faralaes, caciquismo) con la doctrina ultraliberal de sus amos y mentores estadounidenses. El resultado, una mezcla de disparates que sólo puede concebirse y aplicarse si beneficia al propio bolsillo, que es la esencia del ultraliberalismo.”

    Muy bueno.

  4. Carlos
    Carlos 30 septiembre, 2013

    Muy buen análisis, José Manuel.

    Efectivamente, el nacionalismo es algo muy socorrido para los políticos porque apela a nuestras necesidades psicoafectivas y no a la razón. Quienes venden nacionalismo se sirven de los mismos métodos subliminales que utiliza el publicista para vender un champú. Aborregada por la pereza indolente a la que nos conducen las prácticas hipnóticas de los mass media, nuestra conciencia colectiva prefiere el cálido refugio de las tautologías emocionales a la fría objetividad de los silogismos empíricos.

    Por una feliz casualidad, este artículo me sorprende leyendo un libro imprescindible de mi admirado Muñoz Molina: “Todo lo que era sólido”. En él, dice don Antonio:

    “Lo peor es que se hayan impuesto [las leyendas nacionalistas] como obligatorias en el discurso político español, y que con alguna rara excepción no hay partido que no las haga suyas. Es normal que un nacionalista sea nacionalista, como que un mormón sea mormón. Ya lo es menos que sean nacionalistas los socialistas, los comunistas, los libertarios, los conservadores, los representantes de minorías sexuales; y que no sólo lo sean, sino que con mucha frecuencia se esfuercen por serlo más y con más vehemencia que los veteranos primitivos del nacionalismo. Gobiernos regionales de mayoría socialista o conservadora, no nacionalista, aprobaron la mayor parte de esos nuevos estatutos llenos de apelaciones a la antigüedad de los pueblos, a los fueros ancestrales, a los padres de las patrias, a las culturas y las lenguas como expresiones de una especie de eterna alma colectiva, a los derechos exclusivos sobre los ríos, etc”.

  5. LIBREPENSADOR
    LIBREPENSADOR 30 septiembre, 2013

    Me ha gustado mucho tu escrito Jose Manuel!

    Sólo hay una cosa que espero me puedas aclarar, porque mi percepción al respecto es distinta a la tuya:
    Comentas en tu escrito que al “súbdito medio le encantaría ser estadounidense”.
    Y al hilo del tema del post, el nacionalismo, yo creo que a la mayoría de nacionalistas de este país, y especialmente aquellos del nacionalismo cañí tan orgulloso de la tortura animal como del ataque continuado a las culturas periféricas españolas (léase catalana, gallega, asturiana, vasca,…), están encantados de ser españoles y creen que justamente ser español es mejor que ser estadounidense o de cualquier otro país.

    No creéis?

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 30 septiembre, 2013

      Bueno, como comento en el artículo, el nacionalismo carece de coherencia. No es incompatible estar encantado de ser español y, a la vez, añorar haber sido, qué se yo, nativo de Nueva York, para poder vivir “como en las películas”. ¿Por qué no es incompatible? Porque el deseo de ser “otro” es común a casi toda la humanidad: somos una especie insatisfecha. Y lo otro, “estar encantado de ser español”, no significa NADA.
      El mismo que está encantado de ser español reniega del gobierno, del clima desagradable, del trabajo que tiene, de los impuestos que paga (a su querida España, se supone), y ya de paso odia a la mayoría de sus compatriotas (el madrileño que desprecia al andaluz, el castellano o el valenciano que odia a los catalanes, el vasco que no traga al maketo, etc…).
      En cuanto a la “cultura”, o folclore, no tiene el menor valor: el nacionalista suele desconocerla con gran empeño; y si conoce algo, suele ser sólo una parte. En fin, que el aficionado a las sevillanas, o a los toros, por lo demás viste la misma ropa, come la misma comida basura, escucha la misma música y ve las mismas películas que el gringo medio. Por lo común, el nacionalista, sobre todo el nacional-futbolista, no “ejerce de español” en lo cultural.
      El nacionalismo, como digo, es una enfermedad social, carece de lógica.

  6. Aurora Figuero Yustas.
    Aurora Figuero Yustas. 30 septiembre, 2013

    ¡¡QUE ALEGRÍA ME DA, LEER, A ESTAS PERSONAS Y SENTIR QUE ESTOY TAN IDENTIFICADA CON ELLOS!! ¿ DESDE CUANDO ESTOY DICIENDO, QUE SOY APÁTRIDA, QUE NO CREO EN RELIGIONES, BANDERAS, COLORES, NI TRADICIONES? PUES TODA MI VIDA. YO CREO EN LAS PERSONAS QUE ME DEMUESTRAN TENER UN CORAZÓN GRANDE, CREO EN LA AYUDA MÚTUA, CREO EN LA UNIÓN DE RAZAS,PARA AYUDARSE MUTUAMENTE, Y TRANSMITIRSE SUS SABIDIRÍAS, Y COMPARTIRLAS. Y EN QUE TODOS APORTEMOS NUESTRO GRANITO DE ARENA. PERO NUNCA ENTENDERÉ, LOS SPARATISMOS, PORQUE SÍ. ESA AMÉRICA DEL NORTE, LLENA DE BANDERAS Y BANDERITAS LLENAS DE BARRAS Y ESTRELLAS, QUE LLEVAN A TODOS LOS EVENTOS, HASTA LOS NIÑOS QUE NO ENTIENDEN NADA, Y A LA QUE AVERGÜENZAN CONTÍNUAMENTE CON SUS ACTOS PREPOTENTES, Y MUCHAS VECES CRIMINALES.O LA ESTÁTUA DE LA LIBERTAD, DONDE NO LA HAY, PUES ALLI, TODAVÍA CONTEMPLA LA PENA DE MUERTE, A SU AMPARO. Y NO DEJAN SER LIBRES A NADIE, NI FUERA DE SUS FRONTERAS. Y LA SENYERA, QUE PARECE QUE ESTÁN DEFENDIENDO ALGO CÓMO “EL TAMBOR DEL BRUCH” Y ODIAN ¿A QUIEN, Y PORQUÉ? ¡AL GOBIERNO CENTRAL POR SER CAPITAL DE ESPAÑA? ELLOS SON EL GOBIERNO CENTRAL DE CATALUÑA, YA QUE TODO SE PIENSA Y REALIZA ALLÍ, EN BARCELONA “MES QUE MAY” NO EN GERONA NI EN CUALQUIERA DE SUS CIUDADES. Y NADIE SE METE CON ELLOS. ÉLLOS LOGRARON LAS OLIMPIADAS, QUE PAGAMOS TODA ESPAÑA, Y NO NOS HEMOS ENFADADO.POR MI PARTE, SI SE VAN : APLAUDIRÉ, Y DIRÉ, QUE “ENEMIGO QUE HUYE, PUENTE DE PLATA. ESO, SIN CONTAR CON QUE EN RECORTES, Y PALIZAS SIN DUELO ORDENADAS POR ARTUR MAS, SON LOS REYES. Y LOS CATALANES PARECE, QUE DE TODO ESTO, ECHAN LA CULPA A MADRID, Y AL RESTO DE ESPAÑA. YA VEREMOS LO QUE LES DA MAS, CUANDO ESTÉN SOLOS, CÓMO LOS DE TUDELA. ENTONCES SE DARÁN CUENTA, YA QUE A RECORTES Y BOLAZOS, NO HAY QUIEN LES GANE.EN FIN: ¡¡ABAJO LOS PATRIOTERISMOS, CAMUFLADOS POR EL EGOÍSMO Y EL PODER!!! ESTOY CONTIGO, JOSÉ MANUEL. ¡¡TÚ SI QUE VALES!!.
    Y ESPAÑA, TARDE O TEMPRANO, TENDRÁ QUE LEVANTARSE, CONTRA ESTOS VERDUGOS VESTIDOS CON TRAJE Y CORBATA.

      • Indignado
        Indignado 30 septiembre, 2013

        No he podido evitar el segur a la palabra Nacionalismo la de Católico. Por eso añado el comentario.
        Un saludo.

  7. Indignado
    Indignado 30 septiembre, 2013

    ¿Y por lo que ha pasado este pueblo?
    A finales del siglo XV el poeta converso Juan Álvarez Gato se refería al tribunal de la Inquisición como “la muerte que llovizna cada día”. Trescientos años más adelante María Blanco White invitaba a los extranjeros a instalarse en España y probar, refiriéndose al Santo Oficio, lo que era el tormento de “esa gota de agua que cae sin interrupción sobre uno”. Ambos autores, representantes de dos de los múltiples colectivos sobre los que se cebó el celo inquisitorial español, describían de forma similar el “efecto” de aquel tribunal en la sociedad española, en la que fue calando como una lluvia fina hasta dejar una huella indeleble sobre la memoria colectiva. La Inquisición, creada por los Reyes Católicos en 1478 y extinta en 1834, no fue un invento nuevo. Ya había estado funcionando en Francia y en la Corona de Aragón. Las Bases jurídicas y teológicas de aquella antigua Inquisición creada a comienzos del siglo XIII para reprimir la herejía cátara sirvieron ahora a los primeros inquisidores castellanos que, amparados en la bula del papa Sixto IV, comenzaron su andadura represiva sobre la comunidad conversa sevillana en 1480.
    A diferencia de la Inquisición mediaval, que dependía de Roma, la nueva Inquisición española se creó dependiente directamente de los Reyes Católicos. El nombramiento de fray Tomás de Torquemada como inquisidor general en 1483 supuso situar al frente de la nave inquisitorial a un Gran Inquisidor, asistido por un Consejo -el Consejo de la Suprema Inquisición-, uno más en la estructura política de la monarquía, organizada mediante instituciones de este tipo.
    Aunque esta Inquisición se levantó sobre las bases de la inquisición medieval, una de sus claves de pervivencia a lo largo de los siglos fue su sorprendente capacidad para dar contenido a su razón de ser, la persecución de la herejía. Porque, en definitiva, ¿qué es la herejía? La teoría teológica y jurídica la definía como cualquier acción o palabra al margen de las creencias y dogmas de la Iglesia Católica. Pero la Inquisición llenaría esta palabra de otros contenidos a lo largo de los siglos.
    ¿Cómo? En función de las “necesidades” políticas, sociales y religiosas de cada momento. Y todo ello desde su posición privilegiada, otorgada por el papado y la monarquía, por la cual los inquisidores se atribuían el papel de jueces de Dios. Esa elasticidad del concepto de “herejía fue la que permitió convertirse en una pieza clave de la política nacional. De perseguir a los criptojudíos en el siglo XV, la Inquisición pasó a reprimir a masones y liberales en el siglo XIX.
    Y ahora en el siglo XXI un ministro de Educación pone como asignatura obligatoria La Religión Católica, y la monarquía se preocupa de que el pueblo vea como necesidad, su existencia como un dogma indiscutible. Política y monarquía que no quieren que se dirija la atención de los ciudadanos de España, hacia la represión pasada en forma del Golpe de Estado cercano y un presente de corrupción, que ha creado una oligarquía que como única supervivencia pasa por que España sea un país atrasado, para dirigir su beneficio a un mercado monopolizado interior y al rodillo de la presión fiscal.
    Y yo me pregunto hasta cuando?

    Un Saludos a todos/as.

  8. Fernandosegundo
    Fernandosegundo 1 octubre, 2013

    Estoy de acuerdo con el artículo en lo que se refiere al nacionalismo español. Verdadéramente no creo que el haber nacido aquí sea un motivo para estar orgulloso. Como tampoco el haber nacido en cualquier otro lugar. Pero hay otro tipo de nacionalismos (los cuales creo que no son tenidos en cuenta en el artículo) que puede que no sean tan negativos ni tan supérfluos. Incluso diría que pudieran representar un progreso por lo que tienen de liberación o de emancipación. A veces, el sentido nacionalista puede ser importante para conseguir la independencia de un país oprimido o colonizado por otro u otros. Estoy pensando en Kurdistán por ejemplo. Creo que los kurdos preferirían tener su propio estado antes que ser turcos, sirios, irakís, iranís o armenios y además tienen derecho a ello. En ellos el sentido de la nacionalidad está más que justificado y el conseguir su propio estado significaría un progreso.

    Estoy convencido de que Kurdistan no es el único caso en el Mundo.

    ¿Estamos tan seguros de no tener algún pequeño Kurdistán en nuestros aledaños?.

    Un saludo a tod@s.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 1 octubre, 2013

      El problema de kurdos, palestinos, vascos, etc., no es tanto no tener un país propio como tener que depender de otro. Es decir, su problema son los turcos, los israelíes, los hispano-castellanos, etc.
      Como supongo se deduce del artículo, mi deseo sería que no existiera ni un solo país sobre la Tierra, que no hubiera naciones ni fronteras. Luego cada cual, en su pueblo, que hable el idioma que le guste y que tenga las costumbres que le plazca.
      Ahora bien, en un mundo lleno de países, ¿qué más da 200 que 201? Quiero decir, que si existen España, Gambia, Argentina o Laos, ¿por qué no un Kurdistán, un Euskadi o una Comuna de Zamora, que decía Agustín García Calvo? Es obvio que desde el momento en que se marca una sola frontera, se declara el derecho a trazar tantas cuantas se guste (y se pueda, porque el nacionalismo también es una cuestión de fuerza).
      Saludos.

      • Fernandosegundo
        Fernandosegundo 1 octubre, 2013

        A mi también me gustan más los caminos que las fronteras, como dice Serrat pero mientras existan éstas, mientras hayan países que colonizan u oprimen a otros, será preciso pensar que esa injusticia provoca un sentimiento nacionalista en los oprimidos que además les sirve o les puede servir para su emancipación.

        Tu artículo me gusta mucho y además estoy de acuerdo con él, pero encontraba que faltaba una referencia a este tipo de nacionalismo y por eso intervine. No puedo imaginarme que te haya molestado.

        Un saludo.

  9. paco
    paco 1 octubre, 2013

    el sentimiento nacional empieza con la necesidad de sustento, desde los primeros pobladores del planeta hasta que alguien decide que ese sustento y el trabajo de quien lo necesita, es para su propio disfrute, es decir: es su posesion. Eso es el embrion de la “nobleza” y de los impuestos. A partir de ahí empieza a desarrollarse el sentimiento nacional tal y como lo conocemos ahora.
    el sentimiento de posesion es intrínseco a la naturaleza humana, la carencia de ello es el anarquismo ortodoxo y el cristianismo ortodoxo, entendiendo ortodoxo como la idea pura de ello.
    que podemos hacer frente a ello?
    como podemos entender un no nacionalismo?

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 28 octubre, 2014

      El Estado-Nación tiene unos 200 años de antigüedad como concepto político. En realidad es muy sencillo imaginar y llevar a cabo sistemas no nacionalistas: es como se ha organizado la humanidad durante la mayor parte de su historia.

      • Dilla
        Dilla 5 noviembre, 2014

        Y antes de los Estados-Nación qué había? Saboya, Renania Palatinado, Navarra o Esparta son entes políticos a su vez. Qué es lo que cambia al margen del tamaño de este ente?

        Entiendo pues que el Imperio español que antes criticas no estaba impregnado de nacionalismo al no haber un modelo “moderno” de Estado-Nación.

  10. Fernando Gómez
    Fernando Gómez 1 octubre, 2013

    Los poderosos ponen verjas (fronteras) a sus territorios para declararlos de explotación exclusiva, protegiéndose de advenedizos. Pero la población sufre un síndrome de Estocolmo que le hace identificar sus intereses con los de sus explotadores y vemos cómo las ovejas defienden al pastor y su perro creyendo que su único enemigo es el lobo.

  11. Aurora Figuero Yustas
    Aurora Figuero Yustas 1 octubre, 2013

    ES QUE DECIR CATÓLICO, INDIGNADO, ES UNA PALABRA CON UN CONTENIDO ANCESTRAL, QUE DESDE QUE ISABEL LA CATÓLICA, SE DECIDIÓ A DESCUBRIR OTRO CONTINENTE Y ENVIÓ A BARTOLOMÉ DE LAS CASAS, A EVANGELIZAR ESAS TIERRAS, Y DE PASO, A QUE LOS INDIOS, FUESEN CRIADOS DE LOS CONQUISTADORES, LES LLEVAMOS TODAS LAS ENFERMEDADES, Y A CAMBIO NOS TRAJIMOS SU PRO, QUE LOS INGLESES NOS QUITARON LIMPIAMENTE.ESO ES EL CATOLICISMO.DE AHÍ TODOS NUESTROS MALES, CON LA INQUISICIÓN.ES OTRA FORMA DE GOBIERNO, CÓMO EL QUE TENEMOS AHORA. COSPEDAL, CON LA MANTILLA CON EL PAPA, Y HACIENDO TODO EL DAÑO QUE PUEDEN. YA NO HAY QUEMA DE BRUJAS PORQUE NO SE LLEVA, PERO CUALQUIER DÍA, NOS HACEN, CÓMO AL TORO DE LA VEGA.QUE ES UNO DE LOS SÍMBOLOS DE ESPAÑA.

    • indignado
      indignado 1 octubre, 2013

      Da igual Aurora, “ellos” hablan del “chocolate del loro”, oro, loro, lorobo, meloquedo, melometesenunSobre…
      Pero las casta ahí sigue ahí, dandose razón de ser a través de la caja tonta y de todos sus palmeros. ¿Y los responsables de su “mayoría absoluta”? Esos que les votarón, no los veo arrollidados flagelandose la espalda y entonando un ¡mea culpa! Seguro que están pasmaos y se creen toda la sarta de mentiras que sueltan de sus fecales bocas, creyendo en la “zanahoria promesas del año que viene”, con fecha de recambio, que justo cuando suenan las campanas que anuncian el año nuevo, por arte de magía la zanahoria ya marca el que viene, y así por los siglos de los siglos amen. Jejejejejeje. Un beso.

  12. indignado
    indignado 1 octubre, 2013

    Un ejemplo de oferta de trabajo para sentirse … Español, hoy mismo me ha llegado:
    ….
    Agencia de modelos busca fotógrafos en todas las provincias para realización de books fotográficos (10 fotos por modelo). No remunerado. A cambio de los books le promocionaremos en nuestros eventos como fotógrafo especializado y colaborador de nuestra Agencia en su zona, le publicitaremos en nuestra web y en nuestro directorio de moda online y le ofreceremos hasta 5 modelos para realizar una campaña publicitaria.
    …..
    Les he contestado:
    Me conformo con un relaxing café con leche y un chupa-chup para mi sobrino. A cambio trabajare 18 horas diarias retratando a todas las modelos que me manden.
    …..
    Jajajajajajaja.
    Para esto es la reforma de la ministra Bañez que no ha dao un palo al agua en toa su p… vida.

    • Fernandosegundo
      Fernandosegundo 2 octubre, 2013

      Buenísimo Indignado. Menos mal que volviste :-).

    • Mandarina
      Mandarina 28 octubre, 2014

      😀 ¿Dónde te metes, amigo? Se nota muchísimo tu ausencia!
      ¡Qué buena respuesta!

  13. Honorato
    Honorato 8 octubre, 2013

    Asumo en su gran parte este artículo; son ideas ya viejas entre algunos pensadores, como Fromm, y que he podido comprobar en mi largo peregrinaje por el planeta Tierra.
    Nací en Madrid…por accidente, ya que mi madre era Italiana y mi Padre Guanche. Aprendí de niño a amar esa ciudad que ya murió, pero lo mismo aprendí a amar otras ciudades del Mundo y en todas sentí ese nacionalismo peligroso del que habla Jose Manuel Lechado.
    Si las banderas dejaran de existir el Planeta conocería la Paz, la Hermandad y la Felicdad. Incluyo muy especialmente las banderas de las religiones que tanta sangre han derramado y están derramando.
    ¡Bravo! José Manuel; la pena es que hoy se está incrementando el Patriotismo sin sentido. Y digo sin sentido para excluir al otro, el Amor al terruño en el que vivimos, porque “el toro no es donde nace y sí donde pace.”
    Gracias y Salud.

  14. Manu
    Manu 27 abril, 2014

    Me parece que ligar el orgullo con nacionalismo nada tienen que ver. Soy espanol y nunca senti ese sentimiento cuando vivia en Espana. LLegue a Australia y me di cuenta que aqui nadie tenia” verguenza” a sacar la bandera de Australia o de su pais de origen. En Espana sacar la bandera era sinonimo de nacionalista espanol, casposo y franquista. Cosas promovidas por una izquierda trasnochada. Pues despues de muchos anos aqui en Australia puedo decir que me siento orgulloso de ser espanol y sentirme a la vez australiano. Quizas es que vivo fuera de ese mundo de frustacciones que siempre nos han querido transmitir.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 28 octubre, 2014

      Amigo Manu, te contradices: dices sentirte orgulloso de ser español cuando vives en las antípodas. Eso parece más bien nostalgia. Por otra parte, aseguras que te sientes orgulloso de “ser” australiano. Pero tú, por definición, no eres australiano, sólo vives allí, que no es lo mismo. En todo caso, a mí personalmente lo que me resultaría frustrante es tener que agarrarme a una bandera para encontrarle un sentido a las cosas.

      • Dilla
        Dilla 5 noviembre, 2014

        No veo que se contradiga en absoluto. Creo por otro lado que eres duro con él por no pensar como tú. El Nacionalismo puede basarse en el nacimiento (como el viejo nacionalismo aleman o vasco) ligado a una etnia; o puede ser por sensacion de pertenencia a una comunidad(como el acuñado en la Rev Francesa).
        Él no dice que encuentre sentido a las cosas al agarrarse a su bandera, lo dices tú.
        Hay que respetar. Así como nadie te impone que te sientas de una manera o de otra y lo manifiestes en un (tanto estereotipado) artículo, tú no has de decirle ni a él ni a nadie cómo ha de sentirse respecto a lo que él considera un símbolo de su país de origen o respecto a su país de acogida.
        Un saludo

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 28 octubre, 2014

      Amigo Manuel, he leído el artículo al que lleva tu enlace. Al principio pensé que era de broma. Pero no, el autor dice o que dice en serio. En fin, es bastante fácil rebatir lo que cuenta.
      1. “España es una economía moderna y potente”. Casi el propio titular promueve a risa. Dejando a un lado la injusticia intrínseca del sistema capitalista y sus empresas, e incluso obviando los métodos por los que han construido esas fortunas, cabe decir que no veo motivo de orgullo en el hecho de que unos pocos españoles posean empresas multimillonarias. Estarán orgullosos ellos, en todo caso. ¿Por qué habría de estarlo yo? ¿O tú?
      2. “Somos una nación influyente en el mundo”. España no sólo no es una nación influyente en el mundo (salvo, quizá en el mundo del fútbol), sino que no lo es desde hace unos 250 años. Esto es un hecho histórico comprobable. En la actualidad España es, en esencia, un protectorado norteamericano. El “milagro” económico español tiene un nombre: Reserva Federal de los Estados Unidos. Y si no es suficiente, pregúntate por qué hay tropas de otro país estacionadas en el territorio español. Eso suele llamarse “ocupación”. Y si crees que exagero, que son tropas de un país aliado… ¿piensas que Estados Unidos, o cualquier otro país, admitiría una base de tropas españolas “amigas”?
      3. “Nuestra capacidad organizativa es… etc” Bueno, habrá quien se organice bien y quien se organice mal, aquí y en todas partes. No creo que en este aspecto quepa la generalización. Y de nuevo remito a lo ya dicho: el que se organice bien puede abonar su propio orgullo. No entiendo que el mérito de una persona u organización sea extensible a toda una comunidad administrativa (por ejemplo, España).
      4. “La calidad de vida en España es envidiable”. De nuevo una generalización absurda. Sólo falta poner algo del índice de suicidios en Suecia, ¿no? En España, como en todas partes, vive bien el que vive bien. Yo, la verdad, vivo de puta madre. Pero no hago extensible esta suerte a todos los españoles (por desgracia, ya me gustaría).
      5. “Hablamos español”. De postre, una perogrullada. Podría decirse también que la mayoría lo habla fatal. No hay, en todo caso, motivo alguno para sentirse orgulloso de este detalle casual. Y, en todo caso, no hay idiomas mejores que otros. Y si es por el número de hablantes, entonces no hay duda de que deberíamos abandonar de inmediato el castellano para hablar chino sin tardanza, que lo habla muchísima más gente.
      En fin, que el artículo de marras es una majadería.

      • Fernandel
        Fernandel 28 octubre, 2014

        Jo, qué bueno.

      • Mandarina
        Mandarina 28 octubre, 2014

        😀 Una respuesta muy adecuada… muy bueno! 😀

      • Manuel
        Manuel 31 octubre, 2014

        A lo mejor, para que tú lo entendieses en su verdadera extensión, el autor debería haber puesto “Cinco razones para estar orgulloso de ser español EN EL PLANETA TIERRA”.

        Supongo que en el planeta en que tú vives no existe el capitalismo y los países no progresan en función de sus empresas. En ese planeta (¿es “Los mundos de Yupi?) se vive mejor en países donde las empresa no progresan, igual que aquí en Cuba y Corea del Norte pero en la Tierra, los países influyentes en el mundo tienen muchas empresas en las que trabajan docenas de miles de personas en cada una desde las que se toman decisiones que influyen en los ciudadanos de todo el planeta.

        Aunque tú te creas que influir es mandar o castigar la desobediencia con el fusilamiento (igual eres de los que llaman “dictador” a los políticos que no hacen lo que tú quieres), en el planeta Tierra se influye con el ejemplo, con préstamos, con ayuda a ONGs con la enseñanza de la lengua y la cultura y muchas formas de “poder blando” y en eso España, aunque a ti no te guste, también está entre las naciones punteras en el mundo.

        El que tú digas que vives bien (y ahora voy yo y no me lo creo; tienes el discurso del parado de 426 euros) no significa que la calidad de vida en Sierra Leona sea buena o en Indonesia o en Polonia. Te lo creas o no, Internet está llena de gente desesperada buscando soluciones a sus problemas de salud porque no pueden ir a un médico por falta de dinero. Y eso los que tienen Internet, cosa que aquí tienen el 46% de la población en su smartphone.
        A lo mejor en tu planeta, todos viven bien y no les falta de nada, pero aquí hay unos sitios donde se vive mejor, hay menos homicidios, la esperanza de vida es más larga y los ciudadanos de unos países quieren venirse a otros para disfrutar de mejores condiciones de vida.

        En cuanto a que no seas capaz de comprender la importancia cultural y económica de un idioma, eso sencillamente no está al alcance de todo el mundo. No te culpo por ello y eso, créeme, no te hace peor persona (o lo que seas).

        Cuando vuelvas a tu planeta, de todos modos, les puedes decir a tus semejantes que en este planeta hay gente que piensa que en unos sitios se vive mejor que en otros y valoran cosas tan “tontas” como la esperanza de vida, el número de teléfonos por habitante o la facilidad para abrir negocios como parámetros para medir su calidad de vida y un trocito de ese planeta salía bastante bien parado y se llama España, aunque a ti no te guste.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 3 noviembre, 2014

          Querido Manuel, tu agresividad te retrata.
          Vivo en el planeta Tierra, obviamente, en el que impera un sistema capitalista injusto y bastante destructivo. Los que crean riqueza, la crean para ellos. Si tú te entusiasmas tanto con esos ricos, una de dos: o eres rico tú mismo; o te conformas con las migajas que ellos te echan. Me parece bien en los dos casos. Lo que no me parece bien es la llamada a los Mundos de Yupi: como recurso dialéctico está un poco trillado.
          También es obvio que España está en la Tierra. Caray, espero que no haya otra en ningún otro lugar. Imagínate, los amantes de las dos Españas tendrían por fin algo a lo que agarrarse.
          Por otra parte, creo que el que llama dictadores a los políticos que no hacen lo que tú quieres eres tú mismo. Y además pones en mi boca palabras que jamás he pronunciado. Esto también retrata tus lecturas favoritas. Por cierto, te falta alguna alusión a Venezuela (¡Mecachis, qué olvido más tonto has tenido!).
          No sé si el parado que cobra 426 euros va diciendo que vive de puta madre… Tú sabrás, que tanto inventas sobre vidas ajenas. Pero yo, desde luego, vivo muy bien y no es que esté parado: es que no he trabajado en mi vida ni pienso hacerlo porque no me hace falta. Me temo que soy uno de esos ricos a los que adoras: así que… ¡firmes! Es broma, hombre: soy rico, pero no como los ricos a los que adoras, sino alguien con sentido de la justicia. Así que ¡descanso!
          Soy una persona, te lo aseguro: ¡si no, no tendría un fantástico DNI español como el que tengo! Y sé bastante de letras, que son, a fin de cuentas, las que me proporcionan este buen nivel de vida que disfruto. No sólo eso: conozco las letras en varios idiomas raros. ¡Y además soy filólogo! Tengo un título que lo pone. Así que imagínate si sé de letras y conozco la importancia económica de los idiomas. De los idiomas de las naciones poderosas en concreto.
          Todo esto es por lo malo que tenéis los adivinos: que os equivocáis en todo aquello en lo que no acertáis.
          Citas (no sé muy bien a cuento de qué, la verdad, porque tu discurso iracundo es un poco confuso a ratos, a pesar de su simpleza), citas, digo, asuntos como la esperanza de vida (que en Cuba es la más alta de América, por cierto: de toda América, ojo). O el índice de homicidios (tan extraordinariamente elevado en un país tan emprendedor como los Estados Unidos). Es lo malo de los datos: que como no se tenga cuidado con ellos y te limites a repetir lo que lees en los pasquines, te estallan en la cara.
          Pero mira, en una cosa casi aciertas. Pero sólo casi. Verás, no es que no me guste España. España me gusta tanto como me gustan Groenlandia o la gran llanura centroeuropea o cualquier otro sitio de este hermoso planeta. Lo que no me gusta es el Estado Español. Y en realidad, ningún Estado, la verdad. Y en particular me resulta chocante el nacionalismo (esto lo puedes leer en el artículo original de esta página, no quiero repetirme).
          En fin, muchas gracias por tu respuesta: cuando sólo se reciben alabanzas el debate se acaba haciendo aburrido. Y el día que me lancen una crítica bien fundada y argumentada seré todavía más feliz de lo que soy, pardiez.
          Un cordial saludo, amigo Manuel.

  15. Julen Lizaso
    Julen Lizaso 3 noviembre, 2014

    Ezkerrikasko Jose Manuel por tu lucidez y aportación a favor de la disolución de los nacionalismos elitistas….. De todo tu brillante artículo me quedo con la sínteis final que además de graciosa me ha parecido profunda: “Las banderas no deberían tener más uso que servir de mortaja a sus idólatras. Y si aún sobraran, no se me ocurre para las enseñas un uso mejor que el de felpudos”….aunque reconozco que he echado de menos algún referente a favor de la soberanía de los pueblos “encorsetados” dentro de los estados y su derecho a decidir ser autónomos, es decir pueblos soberanos.

    Jose Manuel, para que no te lleve a confusión la aparente contradicción de lo escrito mas arriba, te cito un ejemplo. En Gipuzkoa estamos librando desde el año 2.009 una “encarnizada” batalla entre quienes gobernaban secularmente la institución foral y sus resortes corporativo-empresariales, es decir: PNV + PPPSE + Patronal-UGT-CCOO+ FCC, etc por una parte y Bildu+ELA-LAB por otra. Los primeros a favor de una macroincineradora y los segundos en contra pero presentando alternativas que la hacen innecesaria a partir de una buena separación de materiales aprovechables a domicilio. La experiencia piloto se llevó a cabo en Usurbil (6.000 habitantes) con unsistema que imposibilitaba sacar la basura mezclada. Al año de su operatividad, quisieron hacer una consulta ciudadana para continuar o volver al sistema anterior de contenedores…..

    Hasta aquí el relato y perdón por la extensión, pero lo que está ocurriendo en la Gipuzkoa ROJA, (aparte de ser política y medioambientalmente pedagógico) es paradigmático y admirable para paises europeos a la cabeza en las buenas prácticas de aprovechamiento de las basuras y ¡ como no !, para el gobierno español y vasco pasa inadvertido…

    Jose Manuel, retomando con lo de autonomía de los pueblos, quiero hacer saber con el ejemplo, que cuando Usurbil decidió hacer la consulta popular, ni el propio ayuntamiento tenía potestad para organizarla, ni la Diputación de Gipuzkoa, ni el Gobierno Vasco tenía competencias……se celebró el referendum a partir de la autorización del gobierno NACIONALISTA español… que es la mayor “fabrica” de nacionalistas periféricos que tiene este país…….

    Un saludo amigo.

    Julen Lizaso

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 4 noviembre, 2014

      Hola, Julen. Lo primero, gracias por tus interesantes comentarios. Es cierto que podría haber hablado de lo que dices, y establecer una distinción bien clara entre lo que son pueblos-culturas (cuya variedad y diferencia, cuanta más mejor) y lo que es el Estado, que es el verdadero mal del que surge la enfermedad del nacionalismo. Pero en fin, en general procuro no abarcar demasiados temas en un artículo porque así se evitan (sólo en parte) malas interpretaciones. Por mi experiencia en otros artículos, tengo claro que aunque uno piense que se expresa con claridad cristalina, lo cierto es que luego cada persona entedemos las cosas de los demás según nuestro prisma (lo cual es lógico e inevitable). Pero sí, dicho esto, estoy contigo en una cosa: ¡viva la variedad!

      • Julen Lizaso
        Julen Lizaso 4 noviembre, 2014

        Ezkerrikasko a ti Jose Manuel…que pases un buen día.

        Julen

  16. Asunix
    Asunix 3 noviembre, 2014

    Bueno, bueno, José Manuel. Te felicito por tu artículo, con el que no puedo estar más de acuerdo, pero sobre todo por las réplicas a Manuel. Claro que, te lo ha puesto muy fácil, ¿eh? ;). Yo leí también su enlace y en el punto que se refiere al nivel organizativo de Ehpaña reventé a reír. Es que este hombre no conoce a Ana Botella y su ¿relaxing cup? Por supuesto que en España hay gente que funciona bien, lógicamente, pero lo harían igual si fueses polacos o franceses o nicaragüenses, que el ser o no de un país no imprime carácter, personas responsables habitan alrededor del ancho mundo.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 4 noviembre, 2014

      Muchas gracias, Asúnix. En efecto, la patria es la Tierra y nuestro pueblo la humanidad. Enarbolar cualquier bandera sólo lleva a la división, el enfrentamiento, la violencia y el atraso. El nacionalismo, en mi opinión, es una enfermedad, y grave, muy peligrosa para el mismo futuro de nuestra especie. La historia de la civilización se cuenta, hasta ahora, por guerras, y los protagonistas son casi todos reyezuelos y generales. Es un mal síntoma. Si queremos progresar de verdad, una de las primeras cosas es superar de una vez el patriotismo paleto.

  17. José Manuel Lechado
    José Manuel Lechado 4 noviembre, 2014

    Para resumir mucho el contenido del artículo: no hay pueblos, culturas, idiomas o lugares mejores o peores que otros. Y lo nuestro no es especial, sólo es distinto a lo de los otros.

  18. Noemí
    Noemí 5 noviembre, 2014

    Y esto es lo que pasa cuando alguien que no sabe ni jota de historia, de arte, de filosofía, de etnología y de teología abre la boca para opinar, que patina ridiculamente dejando en evidencia el gran vacío educativo de su interior.

    Ya lo dice el refrán “La ignorancia es muy atrevida” y solo así se explica que alguien tan ignorante se atreva a sentar cátedra publicamente.
    Lo peor es descubrir que tiene seguidores, lo cual no es mas que un signo flagrante del fracaso del sistema educativo. Una verdadera pena.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 7 noviembre, 2014

      Calma, Noemí, que te va a dar un espasmo. Estoy muy de acuerdo contigo en que la ignorancia es atrevida. Fíjate tú, que no me conoces de nada, y escribes toda una biografía de mi persona. Lo que pasa es que no das en el clavo en casi nada, porque hablas a ciegas. Es propio de los nacionalistas, por cierto (sean españoles, vascos o del incario, que no se diga que sólo un nacionalismo me preocupa: todos son peligrosos).
      Estoy de acuerdo en una cosa contigo: en que el sistema educativo es una porquería (pensamos lo mismo en esto, aunque estoy casi seguro de que no por las mismas razones). En tu caso el sistema educativo no ha sabido atemperar tu ira: una opinión contraria te pone furiosa y tu única respuesta es, aparte de inventar cosas, insultar. Y ni siquiera se te da muy bien.
      El breve listado de nombres que has sacado de Internet (podías haber quitado las faltas de ortografía) mezcla churras con merinas. Me sorprende que no hayas incluido, qué se yo, a Pemán o a Vallejo-Nágera. De todas formas conozco muy bien a todos estos personajes y a muchos otros que no citas (aunque te sorprenda saberlo, no escribo a ciegas). En tu lista hay individuos de bastante mérito con otros menos importantes (pero en fin, cada cual hace lo que puede). En todo caso, me da igual que sean españoles: no me siento más orgulloso del gran Miguel de Cervantes que del gran Isaac Newton. Me importan un bledo sus banderas.
      El artículo, por otra parte, no habla de la historia de España (que se cita de forma rápida y anecdótica, sin profundizar), sino de la peste que son el nacionalismo y el patrioterismo. En España y en Australia, insisto.
      Y para concluir tu diatriba, un topicazo. Resulta curioso, porque al final, sin darte cuenta y tratando de insultarme (sin éxito) una vez más, me das la razón.
      A ti y a todos los demás anónimos os digo: acepto vuestras opiniones contrarias. Sin problema. Me encanta la variedad de ideas. Pero, por favor, dos cosas. Una, desplegad argumentos, no insultos. ¿No veis que os hacéis daño? Y dos: podría sentir algún respeto por las opiniones de Noemís, Manueles, Dillas, etc. si diérais la cara con nombres y apellidos auténticos, como hago yo. Pero, hija mía, ¿cómo puedo tomarme en serio si las peroratas de gente que se esconde?
      Gracias por tus comentarios y un cordial saludo.

  19. Jose
    Jose 5 noviembre, 2014

    Siento de veras tu artículo, había empezado bien, criticando el nacionalismo español (el catalán, andaluz, vasco, gallego ni tocarlo eh, no vaya a ser que nos llamen fascistas) y has terminado renegando y vilipendiando la cultura e historia de este país, que ha aportado tanto al mundo en todas las artes. Dices que de teatro, nosotros poquito: ¿tu a Calderón de la Barca o a Lope de Vega los tomas por marcas de vino tinto? XDDD, con la pintura igual, imagino que Murillo, Zurbarán o Velázquez serán las marcas de vino blanco…Imagino que también, el hecho de que inventáramos la radio, el helicoptero, el submarino, el control remoto o fundásemos ciencias como la antropología (gracias a los estudios etnológicos que hacian los españoles en américa colonial), pues tampoco. Para hablar de España hay que hacerlo siempre con la boquita pequeña y agachando la cabecita, “pa que no digan”. En fin, una verdadera pena, a ver cuando tienes el valor de hablar de los nacionalismos periféricos en este país con el mismo tono, a ver cuanto tardan en dejar de aplaudirte.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 7 noviembre, 2014

      Querido amigo José, el artículo se refiere al nacionalismo en general. Hablo del español porque vivo en España. Que no hable específicamente del gallego, el andaluz o el vasco es por la misma razón que no hablo del nacionalismo chino, malgache o peruano.
      A mí que me llamen fascista me da igual: me han llamado facha, rojo, bolchevique, anarquista… Es típico de estos dewateres de Internet: gente que se siente molesta por la opinión ajena pero no tiene buenos argumentos se limita a insultar al opinador. El anonimato de Internet favorece estas conductas. Yo doy la cara con nombre y apellidos, cosa que no hace todo el mundo.
      Si tanto te preocupan los nacionalismos periféricos, te diré que pienso lo mismo de ellos que del nacionalismo español, porque todo es la misma cosa: basura. EL PATRIOTISMO ES BASURA (lo pongo en grande por si no ha quedado claro).
      Respecto a los logros españoles, creo que exageras bastante y te creíste las cosas que nos contaban en los libros de texto. Isaac Peral no inventó el submarino: diseñó UN submarino. Dicho sea de paso, fue procesado por la Armada española por malversación de fondos. De la Cierva no inventó el helicóptero, sino el autogiro, que es otra cosa. Los estudios etnológicos en América no fundaron la ciencia de la antropología, aunque es cierto que se hicieron trabajos encomiables en este sentido, si bien con un interés más económico y de conquista que científico.
      Respecto a las artes, no me extenderé. Sólo hablaré del teatro barroco, que en mi opinión no es más que propaganda del imperio español, del ultracatolicismo, de la Contrarreforma y de los valores más rancios de una sociedad violenta, opresiva, explotadora y machista. Lo pondré en alto: EL TEATRO BARROCO ES BASURA. Y Lope y Calderón me parecen dos poetas extraordinariamente cobardes (o simplemente acomodados en el régimen, oiga, no les vamos a exigir que fueran héroes) que escribieron una y otra vez la misma obra.
      Y luego, por supuesto, hay algunos personajes de cierta enjundia caracterizados por algo muy español: trabajaron sin medios, fueron perseguidos o tuvieron que escapar del país. Por poner algún ejemplo: Picasso se tuvo que ir a Francia, y de hecho fuera de España se le considera más bien un pintor francés (te juro que es así). Miguel Servet tuvo que huir de España para morir de mala manera en Suiza. Su descubrimiento de la circulación pulmonar de la sangre, por cierto, pasó desapercibido para el corpus científico mundial (fue redescubierto más tarde y el mérito del hallazgo no fue para él).
      Y… en fin, creo que con esto vale. Terminaré diciendo que no creo que España sea esencialmente peor que cualquier otro país. Simplemente vivo aquí y opino sobre el particular. Si hubiera escrito un artículo similar en francés, sobre Francia, los exaltados nacionalistas franceses habrían respondido de forma virulenta: porque, como digo en el artículo, el patrioterismo funciona, porque toca fibras emotivas. Y por eso sienta tan mal que alguien diga verdades como puños.
      Un cordial saludo, y gracias por tus comentarios.

  20. Noemí
    Noemí 5 noviembre, 2014

    “Menos aún siendo españoles, nativos de un país nulo en ciencias, pobre en filosofía, mediocre en el teatro, ocasional en la literatura y bastante parco en las artes, con la ligera excepción de la pintura al óleo.”

    Esta frase es la que mas me duele de todas, de verdad que pedazo de…, menudo cacho de…, trozo de… AGGGGGGGGGGGGGG es que no hay ni palabra que lo defina

    Tu sabes quien es Ramón y Cajal? Cervantes? García-Lorca? José de Mora? Tomás Luis de Vitoria? Pablo de Rojas? Gaudí? Pedro de Mena? Diego de Siloé? Vandelvira? Alonso Cano? Quevedo? Lope? Calderón? Larra? Bequer? Zorrilla? Ayala? Churriguera? Guerrero? Gregorio Hernandez? Salzillo? Baltasar de Arce? Martinez Montañés? Gregorio Marañón? Juan de la Cierva? Isaac Peral? Severo Ochoa? Torras Quevedo? Miguel Servet!!!????

    Y eso es solo una pequeñíssssima muestra de las brillantes mentes y materias que ha aportado España al mundo.
    Y sobre lo de que los logros es algo que atañe exclusivamente al individuo, perdona que te diga, pero la cultura y sociedad en la que te educas tb tiene mucho muchisssimo que ver en que brilles como un diamante o te quedes solo en carbón. A ver que brillantes nombres salen del actual Afganistán por poner un ejemplo a bote pronto…

    De verdadlogras que tenga ganas de clavarme de rodillas y llorar, como puedes vivir sin conocer tantas cosas maravillosas. Espero que el breve listado de nombres que te he puesto sirva para que te pique la curiosidad y desees saber mas sobre tú/nuestra historia, xq te guste o no, lo que somos esta inevitablemente influenciado por de donde venimos.

    Por cierto, por si nadie te lo ha dicho, en 1º de la carrera de historia te enseñan que no se puede juzgar el pasado con la mentalidad del presente, x la sencilla razón de que esta varía con el tiempo. Lo mismo que culturalmente hoy a un estadounidense le pueden parecer ridícula o descabellada la forma de ser de un francés o un chino.

    Como se suele decir “Manolete, si no sabes torear, pa que te metes?”, si no he estudiado medicina no me voy a poner a opinar sobre cardiología. Pero, me temo amigo, que adoleces de uno de los mayores defectos actuales de España “Opinar de todo sin saber de nada” ¿Ves como la cultura y la nacionalidad influyen?

  21. Dilla
    Dilla 5 noviembre, 2014

    El análisis de la historia española me parece un tanto caricaturizado y sin perspectiva alguna. Igualmente, de haber sido “mejores” tendría más sentido sentirse españoles?

    Creo que el como se sienta cada uno es personal y no ha de suponer ser más sectario. De hecho, tú mismo te comportas de manera sectaria con los que no piensan como tú. Ése es el real problema del nacionalismo, si sirve para enfrentar a gente. Si yo te digo que me siento español o católico (algo con los que tú no estás de acuerdo) me señalas como al “otro”. Haces lo mismo que criticas.

    Siempre habrá una identidad, algo representativo a mayor o menor nivel. Incluso considerando que hayan existido tribus idealizadas en las que todos se reúnen a votar, comparten y viven en armonía hay una identidad común y los del otro grupo son el “otro grupo”.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 7 noviembre, 2014

      Hola, Dilla. Creo que tienes razón, por completo, en lo que dices de que “siendo mejores no tendría más sentido sentirse españoles”. Por supuesto que no.
      Para mí uno de los grandes problemas de la civilización es, precisamente, el nacionalismo y el patriotismo, que han generado guerras y destrucciones como no se habían conocido nunca, y sigue siendo así.
      Por lo demás, creo que en el artículo ya se explica de sobra mi punto de vista sobre lo impropio de sentirse orgulloso del hecho casual de nacer en un sitio.
      Y respecto a la identidad del grupo, pues sin duda es cierto. A mí me encanta la diversidad y la diferencia. Lo que no me gusta es que esa diversidad (de opiniones, de lugares de nacimiento o de lo que sea) degenere en violencia física o, como aquí, verbal (fíjate en las respuestas de la tal Noemí, por ejemplo).
      Un cordial saludo y gracias por tu comentario.

  22. José Manuel Lechado
    José Manuel Lechado 7 noviembre, 2014

    Por cierto, muchas gracias a todos: este artículo, que se publicó hace ya un año, está subiendo en lecturas gracias a todos los comentarios. 🙂

  23. José Manuel Lechado
    José Manuel Lechado 8 noviembre, 2014

    Con esto doy por terminado el debate. Cualquier otra intervención, en cualquier sentido, no será más que repetición y entrar en bucles bizantinos. Creo que mi opinión queda bastante clara en el artículo, y el que no la entienda… pues lamento no poder ser más claro.
    Si hubiere en el futuro más comentarios, me limitaré a agradecerlos, porque ya nada más hay que decir sobre este tema.
    Eso sí, me alegra que la polémica y los nuevos comentarios hayan revivido este artículo, publicado hace tiempo y, por ello, enterrado bajo otras publicaciones. También queda constatado el hecho de que pocos temas hay tan viscerales como éste de los patriotismos. Parece mentira que el nacionalismo, siendo un recién llegado a la Historia, resulte casi tan eficaz como la fe religiosa a la hora de despertar odios y adhesiones.
    Por último, quiero dar las gracias a las personas que han vertido comentarios favorables, pero más aún a la gente que se ha mostrado desfavorable. Por el mero hecho de entrar en esta página de información y debate, y leer además artículos que no les son gratos, muestran una notable diferencia respecto a los conservadores habituales (de derechas y de izquierdas): buscan información alternativa y no se limitan a corroborar sus opiniones en medios afines. Sólo este hecho me parece de un valor inmenso.
    Gracias a todos.

  24. Fernandel
    Fernandel 8 noviembre, 2014

    Un señor hasta el final. Sombrerazo.

  25. Óscar
    Óscar 13 noviembre, 2014

    Nacionalismo español? De todos los nacionalismos que hay dentro de nuestro país (alguno de ellos con su banda terrorista y todo) se pone como ejemplo pernicioso el “nacionalismo español”?
    Creo que si que hay motivos para estar orgulloso de ser español aunque sólo sea por compartir DNI con gente de la talla de concepción arenal (una adelantada a su tiempo)
    Errores? También los has cometido tu en tu vida, también te avergüenzas de ti mismo? Tambien los han cometido tus padres e hijos, también te avergüenzas de ellos?
    Hay que tener sentido común, yo estoy orgulloso de ser español, por supuesto no lo estoy de todo lo que se ha hecho en España. Lo que no podemos hacer es repudiar lo nuestro, quizá no sea lo mejor pero tampoco lo peor. Hay que viajar y ver que hay países, incluso del primer mundo, que deberían aprender de nosotros en algunas áreas.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 14 noviembre, 2014

      Gracias por tu opinión, Óscar. Respecto a tus preguntas, están respondidas en el artículo y a lo largo del debate.

  26. beniezu
    beniezu 19 noviembre, 2014

    Quisiera aportar mi granito de arena al concepto de nacionalismo, que no es tan absoluto como la ideología del Régimen nos pretende vender. Existen básicamente dos, el nacionalismo ultranacionalista e imperialista devorador y anulador de otro nacionalismo que es el que está en cartera del negocio de las oligarquías y el nacionalismo natural y popular, que está en el corazón del pueblo sin más pretensiones. Se entenderá mejor esto en el enlace que incluido.
    http://beniezuma.blogspot.com.br/2014/01/hagamos-un-ejercicio-mental-pensemos-en.html

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 25 noviembre, 2014

      Hola, Beniezu. Estoy de acuerdo contigo en el fondo, pero quisiera matizar la forma de las palabras.
      Nacionalismo o patriotismo son las “marcas” que usa la oligarquía para vender el imperialismo a la gente. Es decir, para conseguir que los pueblos vayan cantando a la guerra para defender los negocios de los ricos.
      Lo otro que dices, que está muy bien y es valioso, no es nacionalismo, sino cultura.
      Saludos, y gracias por tu respuesta.

  27. Victoria
    Victoria 22 noviembre, 2014

    La únca vez que me sentí orgullosa de ser española es cuando votamos a Chiqulicuatre para ir a Eurovisión

    • Victoria
      Victoria 22 noviembre, 2014

      fue

    • Óscar
      Óscar 22 noviembre, 2014

      Sip, la gente votó a un fríki para representarnos en un concurso de frikis je je

  28. José Manuel Lechado
    José Manuel Lechado 13 diciembre, 2014

    Con la nueva ley de orden público y censura (o ley mordaza) promulgada por el muy nacionalista Partido Popular dirigido de forma casual por Mariano Rajoy, este artículo, y otros parecidos, serían constitutivos de delito.
    Supongo que todos aquellos a los que resulta molesto escuchar o leer opiniones con las que no comulgan estarán contentos con esta nueva vuelta de tuerca del fascismo español.
    Que lo disfruten, porque lo que es yo, no voy a cambiar de opinión por decreto.

    • IDP
      IDP 13 diciembre, 2014

      Ni nosotros vamos a dejar de publicarlo. Y que sea lo que el Opus quiera.

  29. Cotilleja Sinremedio
    Cotilleja Sinremedio 13 diciembre, 2014

    Pues, a mí, me sucede en este tema lo que con el fútbol, es decir, me siento orgullosa de ser española porque es el país en el que he nacido y realizado, pero desde un punto de vista político y sus indecentes medidas de corrupción, económico-sociales (y maltrato animal) secuestrando la soberanía ciudadana, ME AVERGÜENZO DE SER ESPAÑOLA’. Y el símil del fútbol aludido, es porque, aunque detesto este deporte de intereses, me declaro del Real Madrid y celebro sus victorias.

  30. Óscar
    Óscar 13 diciembre, 2014

    Aunque no justifico los errores de España el resto de países son así en mayor o menor medida. Hay que tener un espíritu crítico pero lógico, jamás se legislará a gusto de todos.
    Yo si estoy orgulloso de ser español, eso no quiere decir que este de acuerdo con todo lo que ocurre en España… pero el orgullo de ser español va más allá de lo que puedan hacer los distintos partidos en cada momento. Los políticos no son los guardianes del concepto españa, ese concepto define a un colectivo de gente que ha demostrado estar a la altura en muchas ocasiones con independencia de lo que hicieran sus políticos

  31. Tony indignado
    Tony indignado 14 diciembre, 2014

    Está claro que las banderas y la historia que tienen detrás son el origen de tantos odios con los separatistas y si la amarilla y roja española pertenece a una época pasada y su política, está claro que la casta la ha seguido utilizando para agravar el odio con Cataluña y el País Vasco y su forma de hacer política, pero así no podemos seguir siempre y es hora de hacer otra política con nuevos políticos de izquierda y una bandera republicana, que a mi juicio, uniría a todos los separatistas sintiéndose españoles al devolver al pueblo su Soberanía y dejando atrás rencores de épocas pasadas; creo que Pablo Iglesias tendría que hacer hincapié en esto.

  32. José Manuel Lechado
    José Manuel Lechado 16 diciembre, 2014

    La verdad es que a mí ninguna bandera me resulta simpática. Tampoco la republicana española, porque en definitiva remite a lo mismo: al patriotismo.
    No tengo nada en contra de que a cada cual le guste su pueblo. A mí me gusta el mío. Y en general me gusta cualquier sitio que visito: la Tierra entera es mi patria, por así decirlo; y mi pueblo, la humanidad.
    Sin embargo, “sentirse orgulloso” de ese hecho totalmente casual (el nacer en un sitio), aparte de no tener sentido, es peligroso. Porque se empieza con ese orgullo, se continúa agitando una banderita y, si se tercia, se acaba cortando el cuello de otro ser humano que agita un trapo distinto. O te lo corta él a ti.

  33. Andoni
    Andoni 1 julio, 2015

    Como se puede pensar que por tener una república un vasco de sentimiento cambiará su sentimiento. Tanto cuesta darse cuenta que yo no me siento español. Que no podéis cambiar mi sentimientos. Yo no odio al quien se sienta español ni lo que significa España como algunos quieren insinuar. Alguno insiste en que tenemos mucho en comun. Ejm: que deportes prácticas en España? Acaso prácticas como los Aizkolari. O los pelotaris. Tenemos idiomas propios. Culturas tanto deportivas, culinarias, etc.etc.que tendrá que ver el flamenco, con un aurresku. Sólo digo con esto que somos más diferentes que los que nos dicen. Diréis que tenemos el castellano. También se inglés y por eso no tengo relación alguna con gran Bretaña. Pensarlo

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