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¡Qué escándalo: han descubierto que aquí se juega!

Casablanca_Escandalo

Carlos Delgado | Iniciativa Debate | 15/11/2013

«¿Cón qué derecho me cierra usted el local? ¿Por qué motivo?», pregunta un indignado Rick al capitán Renault en una de las escenas más recordadas de Casablanca. «¡Es un escándalo! ¡Un escándalo! –le contesta el corrupto jefe de policía con falsa consternación– ¡He descubierto que aquí dentro se juega!».

El título y la cita cinematográfica vienen a propósito del revuelo que ha levantado la publicación por parte del Arzobispado de Granada del libro Cásate y sé sumisa, de la periodista italiana Costanza Miriano. El título es provocador, no hay duda, pero lo desproporcionado de las reacciones es algo inédito e inaudito. Desde IU, PSOE e incluso desde el PP se han levantado voces indignadas que piden o exigen al Arzobispado que retire el libro de las librerías, por considerar que abogar por la sumisión de la mujer es una forma de promover la violencia machista. CC OO cree que el texto vulnera la Ley de Igualdad, la Ley de Prevención de la Violencia de Género y nada menos que la Constitución. IU ha solicitado a la Fiscalía que actúe contra el arzobispo por un presunto delito de apología de la violencia de género. El PSOE ha anunciado una iniciativa parlamentaria para interpelar a Ana Mato, la ministra competente –es un decir–, sobre este particular. Hasta el PP andaluz ha llegado a calificar la publicación de «auténtico disparate» y ha instado al Arzobispado a «rectificar, aunque sea tarde». En fin, un verdadero escándalo: ¡la Iglesia discrimina a la mujer!

Su sagaz perspicacia ha permitido a nuestra casta política percatarse, bien entrado ya el siglo XXI, de que la Iglesia católica apostólica romana es misógina y ensalza/fomenta la desigualdad y la sumisión de la mujer al varón. Ahora se dan cuenta ellas y ellos. Que las mujeres lleven dos milenios apartadas del sacerdocio no les dio ninguna pista. El papel secundario que la Biblia y el Catecismo cristianos asignan a la mujer les pasó desapercibido. Que desde los púlpitos católicos se haya venido predicando durante siglos la condición inferior, y hasta maligna, de la naturaleza femenina no les dijo nada. Que hasta 1978 el nacionalcatolicismo español considerara delito el adulterio tampoco llamó su atención. Pero ahora, por fin, el Arzobispado de Granada les ha abierto los ojos al publicar la traducción de un libro que lleva dos años en las librerías italianas; en muchos casos, según su autora, en la sección de humor de dichas librerías.

Confieso que no he leído el libro, y me atrevo a sospechar que un porcentaje nada desdeñable de quienes lo atacan con tanta saña, tampoco. Lo que sé de él es lo poco que he sacado del blog de su autora y de unas cuantas reseñas, aparte de algunas perlas que rescataron de entre el texto las chicas de El Intermedio.

Hecha la advertencia, paso a preguntar: ¿nos hemos vuelto locas? ¿A qué viene tanto alboroto por un libro? ¿Qué izquierdas son estas, que andan por ahí persiguiendo libros? (La derecha también lo persigue, pero no se sabe si es por despiste del invisible PP andaluz o si será el comienzo del enésimo capítulo de una hermosa amistad.) Planteo estas cuestiones porque a mí, ciudadano de izquierdas, más cercano a las tesis del feminismo que al cándido determinismo sui géneris que exhibe la señora Miriano, combatir un fundamentalismo con otro se me hace una aberración. No se puede ir por la democracia secuestrando ediciones. Cuando un demócrata discrepa, rebate discursos, o los ridiculiza, o los ignora; nunca los silencia. Y menos todavía si se trata de discursos tan sobados por los siglos, por mucha sorpresa que se pretenda fingir. Si se toma ese camino, no se sabe muy bien cómo acaba. O peor aún: se sabe perfectamente.

Por eso quiero aprovechar esta modesta tribuna para invitar a cualquiera de las voces que se han alzado furiosas contra la obra de Miriano a que desarrollen con más profundidad ese silogismo que, según ellas, lleva de la sumisión femenina a la violencia masculina. Lo digo porque, si resultara jurídicamente válido, ese argumento sería un verdadero filón. Y porque acusar a alguien de promover la violencia o de hacer apología de ella parecen afirmaciones bastante serias, y ya se sabe que las demandas las carga el diablo.

Aliento desde aquí a CC OO en su lucha por evitar que se vulneren nuestras leyes y nuestra Constitución, y animo al sindicato a ser más ambicioso. ¿Qué es eso de conformarse con perseguir la obra de Miriano, que no es más que una inocente gota de lluvia en todo un océano de literatura que propugna e inculca la sumisión femenina? Adelante contra la Biblia, contra los catecismos, contra las cartillas de urbanidad, contra las hojas dominicales, contra cualquier obra editada que abrace la teología de la sumisión, sea del credo que sea. Sin olvidar los cómics: Mortadelo y Filemón o Zipi y Zape no pueden irse de rositas. Y, bien pensado, no sería justo limitarse a los medios en papel. Las vulneraciones no han de quedar impunes por no estar impresas. Actúese contra buena parte de la producción audiovisual española, desde el Nodo hasta Verano azul, de Crónicas de un pueblo a Cuéntame, pasando por las infames parodias de Martes y Trece (infames hoy; en su época, motivo de risa), las paternalistas homilías de La hora del Señor, los apolillados consejos radiofónicos del Consultorio de Elena Francis o el pueril costumbrismo de moralina que casi monopolizó el cine español durante la dictadura franquista. Por razones tanto estratégicas como logísticas, lo prudente y razonable sería dejar tranquilas las películas y series americanas, aunque los casos más flagrantes, como Los Picapiedra o La casa de la pradera, bien merecen, como poco, una mención de castigo. Aun así, la tarea se adivina formidable. Justo es agradecer a CC OO su celo y sus recursos. Confiemos en que este nuevo frente no les robe demasiado tiempo, para que puedan esmerarse en otras labores más tangenciales, como defender  salarios y pensiones, convocar huelgas generales, paralizar países y esas cosas que solían hacer los sindicatos.

Animo igualmente a IU a ampliar su denuncia para que se persiga no sólo al arzobispo, sino a cualquier cura que alguna vez haya defendido en su sermón la teoría del reposo del guerrero, todo un clásico de la oratoria nupcial. Y como la lista ya será amplia, no importará añadir además a aquellos sacerdotes que en algún oficio hayan osado apoyarse en las lecturas de Agustín de Hipona, o de Tomás de Aquino, o de alguna de las epístolas de Pablo de Tarso, o de cualquier pasaje de la Biblia que pueda justificar o alentar la sumisión de la mujer. Resumiendo: que prepare un macroproceso contra la doctrina familiar de la Iglesia. No será fácil, pero juntando varios campos de fútbol, puede hacerse.

Invito también a Carmen Montón, portavoz parlamentaria de Igualdad del PSOE, a que nos haga una lista completa de los libros que «no deberían caber en ninguna editorial en España»; a ser posible, indicando en cada caso el criterio de exclusión y el plazo que debería durar, a su juicio, esa falta de espacio. La cito por su nombre porque la diputada Montón refrendó con su voto la canallesca reforma constitucional de hace dos años, aquella que sometió nuestra soberanía a los acreedores por el procedimiento de urgencia. Lástima que por esa fecha su señoría no estuviera tan preocupada como ahora por la sumisión de las mujeres, porque con el mismo gesto, podía habernos defendido también a los hombres.

Invito a todos, en suma, a recuperar la cordura. O al menos, a hacer como si la buscaran, porque el espectáculo que están dando unas y otros, sobre todo fuera de España, es penoso e inaceptable. Da vergüenza ajena que en este país haya que explicarle a la izquierda institucional, bien domada por las subvenciones, que la libertad de expresión es innegociable en democracia. Que la caza de libros es un rasgo propio de regímenes totalitarios. Que las audiencias somos mayores de edad y, cuando no nos gusta un libro, no lo compramos [la edición española de Cásate y sé sumisa es un 63% más cara que la italiana; 19,60 euros frente a 12. Con la que está cayendo]. Que, seguramente, si ese mismo libro se hubiera editado en Afganistán y fuera el integrismo islámico el que tratara de prohibir su publicación, estaríamos todos rasgándonos las vestiduras, pero mirando a la grada opuesta: para solidarizarnos, sin preguntar siquiera de qué va el libro, con la compañera italiana a quien los talibanes pretenden silenciar.

Por suerte, aquí no tenemos talibanes. Qué alivio. Porque si existieran elementos así en nuestro suelo patrio, tendríamos que hablar de integrismo feminista. Nada menos.

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12 Comments

  1. Paco Bello
    Paco Bello 15 noviembre, 2013

    Más razón que un Santo (en cinco palabras he sido capaz de meter Razón y Santo, mala marcha). La izquierda institucional anda algo despistadilla hace una temporada de 35 años.

    En cualquier caso, «querida amiga», a Elena Francis, que solo era un poquito fascista, me la dejas en paz, que me trae muchos recuerdos… 😀

    Sumisas, tentaciones de homosexualidad, y otras perlas:
    http://www.youtube.com/watch?v=9PfUbrztjk0

    • Mandarina
      Mandarina 15 noviembre, 2013

      Para quien lo sepa… Elena Francis era un hombre, él escribía y una mujer, una locutora, leía los textos… lo recuerdo bien.

      El texto tiene argumentos buenísimos, imperdibles e irrebatibles, pero también se puede entrar a polemizar, para eso tampoco le faltan argumentos. Entre ellos, que la división de la fuerza de trabajo marca límites entre hombres y mujeres; que los occidentales pertenecemos a un tipo de sociedad patriarcal desde el inicio de lo que entendemos como sociedad, que nos diferenciamos de otras «tribus» (pocas) como por ejemplo tribus hawaianas donde la mujer era casi intocable y se vivía en una sociedad matriarcal (que luego derivó hacia modelos occidentales). No soy experta en el tema, pero eso es parte de la historia de la humanidad.

      Lo volveré a leer con más tranquilidad… me ha gustado mucho.

      • Fernandosegundo
        Fernandosegundo 15 noviembre, 2013

        Estoy de acuerdo con los dos. Además, el artículo me ha encantado.

        (Pero Paco, ¿Porqué le llamas al autor «querida amiga»?. Me has dejado intrigado).

        Un saludo

      • Paco Bello
        Paco Bello 15 noviembre, 2013

        El autor, como bien sabes, es Carlos, y le llamo «querida amiga» por dos motivos: Elena Francis siempre se dirigía así a las oyentes, y como veo que el propio «autor» dice esto: «¿nos hemos vuelto locas?» no he querido llevarle la contraria 😀

        Un abrazo.

      • Carlos
        Carlos 15 noviembre, 2013

        Gracias, Fernando.

        Uso «locas», Paco, porque me dirijo a un colectivo de voces mayoritariamente femeninas. Uso «nos» para acercarme a las interpeladas. Y cito a Elena Francis porque sé que mi editor es muy fan.

      • Paco Bello
        Paco Bello 15 noviembre, 2013

        Ja ja ja, tú también eres un poco… yo también te quiero.

        Fuera de coñas pensaba que, haciendo malabares, lo utilizabas por «las» izquierdas, porque lo otro no me parecía demasiado de tu estilo. Y todavía más serio, me ha parecido un gran artículo, por lo necesario que era recordar algo tan importante como es la defensa que, al menos la izquierda, debe hacer de la libertad de expresión. Es una hostia en toda regla, y de las que suenan.

        «No estoy de acuerdo con lo que dices pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo». Voltaire.

        Un abrazo.

    • Mandarina
      Mandarina 15 noviembre, 2013

      Sí, estais un poquito «locas», la verdad… jajaja…

  2. Indignado
    Indignado 15 noviembre, 2013

    Me llama la atención la cantidad de ventas de más, que va ha tener ese libro, gracias a la propaganda gratuita que se le ha dado. Cuando voy a una librería, seguro que a vosotros también os habrá llamado la atención, te das cuenta de la cantidad de libros de auto ayuda, horóscopos y seudo-ciencia barata que abundan en las estanterías de las mismas, osea que se venden. Lo mismo que la audiencia de programas televisivos tipo «Salvame», la facilidad que tiene la publicidad para llenar de falsas necesidades a las personas, o como llegan a convencer de la calidad de un producto por que sale en la tele.
    Miedo me dan los resultados de la estrategia del partido en el poder, de vender su ineptitud, hipocresía, corrupción y mentiras, como un éxito de buena gestión y que ello les lleve a cometer el mismo error, de volver a votar otra vez a los mismos sinvergüenzas y ladrones que llevan instalados en el poder, en forma de bipartidismo extremo, como el de un pacto de gobierno, «por el bien de España», con la suma de diputados del PP y del PSOE que les permita seguir perpetuandose en el poder.
    No hay que olvidar que toda noticia que acapare la atención, está destinada a desviar la misma de los asuntos verdaderamente importantes.
    Por ejemplo: Aun no he visto la importante noticia:
    La ONU insta a España a cumplir “su obligación” y buscar a los desaparecidos de los crímenes del franquismo.

    • Paco Bello
      Paco Bello 15 noviembre, 2013

      Pues también tú tienes más razón que un santo. Ahora mismo se publica (ya que tú no lo has hecho, bribón).

    • Carlos
      Carlos 15 noviembre, 2013

      Claro, claro. La pasta es importante, y no solo por el libro.

      Ya sabes cómo acaba la secuencia de marras:

      «–Sus ganancias, señor».

  3. Aurora Figuero Yustas
    Aurora Figuero Yustas 17 noviembre, 2013

    QUERIDAS MÍAS. ES BROMA. LO QUE DICES EN TU ARTÍCULO, ES VERDAD. EL DERECHO A EXPRESARSE, ES PATE DE LA CONSTITUCIÓN, PORQUE SI SE EMPIEZA A CENSURAR Y A QUERER QUE LOS DEMÁS PIENSEN IGUAL QUE TÚ, YA ESTA VULNERANDO UN DERECHO. TIENES RAZÓN EN TODO Y ASÍ LO PIENSO YO. Y MANDARINA, ESTE PROGRAMA ES DE MI TIEMPO, CUANDO ÉRAMOS TONTITOS, Y NOS TENÍAN COMIDA LA MORAL. YO, DESDE LUEGO, CÓMO TRABAJANDO LO ÚNICO QUE PODÍA HACER, ERA ESCUCHAR LA RADIO, PARA HACER MAS LLEVADERA MI VIDA,HAY6 QUE HABER VIVIDO ESE HORRIBLE TIEMPO, PARA COMPRENDERNOS. PORQUE A LAS DOCE SE TERMINABA LA RADIO, CON LA MÚSICA DE LA MARCHA REAL, EL CARA AL SOL Y EL ORIAMENDI, PARA QUE TODOS SE SINTIESEN CONTENTOS, AL MISMO TIEMPO TE CORTABAN EL AGUA Y LA LUZ. TANTO ES ASÍ, QUE TENÍAMOS QUE TERMINAR EL TRABAJO CON UNA VELA O UNA LINTERNA.POR ESO, NOS TRAGAMOS A ELENA FRANCIS, LAS ETERNAS RADIONOVELAS, Y EL CONSULTORIO DE ELENA FRANCIS. MANDARINA, CORAZÓN, ES CIERTO. EL QUE ESCRIBÍA EL GUIÓN Y CONTESTABA LAS CARTAS, ERA UN HOMBRE, Y LOS LEÍA UNA LOCUTORA.A MÍ, ME HACÍA GRACIA, Y ALGUNAS QUE ESCRIBÍAN, ME CAUSABAN RISA, PORQUE YO, NUNCA LAS HUBIESE ESCRITO, Y QUE SE LEYESE LO QUE YO PENSABA, QUE ERA BASTANTE DISTINTO.PORQUE AUNQUE NO LO CREAIS, YO HE SIDO UNA CURIOSA MEZCLA, DE NIÑA VIEJA, FUTURISTA. PERO HABÍA QUE CALLARME.LO DEL LIBRO, QUE LO LEA QUIEN QUIERA. SOMOS LIBRES.. AHORA LO QUE JAMÁS COMPRENDERÉ, ES QUE UNA MUJER ANIME A LAS DEMÁS, A SER SUMISAS, Y QUE UN OBRERO, VOTE A LA DERECHA, EN NINGÚN TIEMPO.SON DOS COPSAS QUE TAL CÓMO ESTÁ EL MUNDO Y CÓMO NOS ESTÁN TRATANDO, CÓMO PERROS TIÑOSOS, NOP CVONCEBIRÉ JAMÁS.YO, EN OTROS SIGLOS, DEBÍ SER UNA WALQUIRIA. Y QUE CONSTE, QUE TENGO UN MILLÓN DE AMIG@S. QUE ME RESPETAN Y ME QUIEREN Y YO A ÉLLOS.Y SOMOS DISTINTOS. PERO EL RESPETO ES MÚTUO.PERO EN EL SIGLO XXI, NO ENTIENDO NADA DE LO QUE NOS ESTÁN HACIENDO, Y NO SE LO PERDONO A NINGUNO. Y DE SUMISIÓN, NMADA DE NADA.SI QUIERE SERLO, LA QUE HA ESCRITO EL LIBRO FAMOSO……..ADELANTE. LA IGLESIA TAN CONTENTA.

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