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Contra el optimismo incendiario

Joséluis Vázquez Doménech | Iniciativa Debate | 18/11/2013

Lo que más puede atormentar a un sufrido ciudadano que está procurando alzar su voz, su rabia o su voluntad de recuperarse de una calamidad, es todo un grupo de pensadores intentándole convencer de que en sus propias reflexiones está la trampa de su destino.

No importa que la aflicción que podamos padecer en algún momento de la vida sea producida por un acontecimiento externo a nuestra voluntad (bien por una enfermedad cancerígena, un atropello en un accidente de tráfico, o la muerte de un ser querido), o sea debida a una decisión propia que no se ha sabido reconducir (como puede ser enamorarte de un fascista, sobrevivir a una intoxicación etílica, o formar un  tandem con una tuna que en sus comienzos fue el grupo de boy scouts más activo del barrio).

Todo es perfectamente posible en la nueva filosofía del milenio. El pensamiento positivo no solo nos puede salvar de las calamidades ajenas, sino que del mismo modo, posee una inusitada fórmula para hacernos emprendedores de la feliz conquista de nuestras vidas. Todo es superable desde el momento en que nada es cierto y nada es real. Porque el mundo, es lo que tú piensas. Así que el mundo…, está a tus pies.

La inquina voluntad del individuo (aquella que procura atarearse para aproximarse a la realidad) es un obstáculo, una trasgresión que va a impedir alcanzar los buenos objetivos. Éstos, por buenos, deben estar en contacto permanente con los buenos pensamientos, y éstos, harán perecer la triste letanía de los acontecimientos.

En línea directa con estos argumentos hay un hecho que no podemos dejar pasar de largo. Al igual que nuestra pasión positiva puede ayudarnos en nuestras metas, la de todos juntos puede ser como sentir la mano de Dios. Acción social directa contra el enemigo. Nuevas estrategias revolucionarias con la llegada de un nuevo siglo.

Pero, ¿quién es el enemigo? No es la bolsa de New York, ni las reformas laborales, ni un ejército de células malignas, ni el Banco Central, ni las guerras devastadoras, ni el coche que se te vino encima a doscientos por hora circulando en dirección contraria. No. El enemigo eres tú. Porque posees tu propio imán. Tu poder de atracción es descomunal. E incluso hay momentos que cuando despliegas toneladas de pensamientos positivos, alteras la fuerza gravitatoria de la tierra, y Newton resucita para recomponer su fórmula, y considerar que la aceleración de la gravedad es inversamente proporcional a la fuerza mental de un grupo de positivistas haciendo control mental en la Alpujarras.

No es ninguna broma. Puede llegar a ser incluso insultante. Si nuestros pensamientos encierran la posibilidad de generar transformaciones efectivas pueden, lógicamente, reconducirse hacia perversas manifestaciones de la realidad.

Rhonda Byrne es autora del libro “El Secreto”, un best seller con protagonismo indiscutible en las estanterías de los libros de auto-ayuda. Su notoriedad se hizo patente  al ser  invitada al programa de Oprah Winfrey por partida doble. Preguntada por el tsunami de 2006 sobre cómo podía haber sucedido, llegó a decir que las víctimas debieron de haber enviado esas vibraciones, y que atrajeron el maremoto porque no nos pasa nada que nosotros no atraigamos. Punto y final.

Photo by Joséluis V. Doménech
Photo by Joséluis V. Doménech

Estamos obligados a desterrar de la faz de la tierra estas sórdidas interpretaciones. “Nos impiden convivir con el sufrimiento de forma natural, y nos imposibilitan poder poner en común experiencias y discursos que no estén programados desde ese forzado optimismo”*. Los sentimientos que podemos asociar con la ira, la tristeza o el desconsuelo han de ser arrojados al precipicio, dado que solo una actitud positiva puede liberarnos del malestar. Hasta tal punto puede llegar esta psicosis que el hecho de padecer un cáncer se llega a considerar un “don”, porque estamos ante la oportunidad de convertirnos en personas mejores, ante un regalo de la vida que hará que podamos apreciarla y disfrutarla más.

Mi sistema inmunológico se está debilitando. Asistimos al desembarco de los gurus del nuevo positivismo, de la filosofía constructora del sujeto activo, capaz de alterar su situación adhiriéndose al sensacionalismo más pueril. No importa que te hayan despedido del trabajo, eso significa que ha llegado el momento de superarte a ti mismo, para buscar y rastrear en tu interior esa fortaleza que siempre has tenido, pero que hasta ahora no habías podido acreditar. No importa que tu marido haya muerto y dispongas de una pensión que apenas puede sujetarse con pinzas, porque ha llegado el momento en que has de empezar a comprender que la edad no es barrera para empezar de nuevo. Y no importa que te despiertes con un tipo loco por la música de Bisbal. Ahora sí que no importa nada, es el gran momento para darle un vuelco a tu vida.

La vida siempre espera situaciones críticas para que surja tu lado más brillante.

Así es. Estoy a punto de contribuir a la creación de un grupo paramilitar con el único fin de asestar un golpe al centro del universo, y robar la energía necesaria para distribuirla entre los más necesitados. Y al mismo tiempo, aprovechar para destronar del poder a esa camada de sabuesos teñidos de rosa, y depositar sus restos en un escaparate de El Corte Inglés.

No podemos contener la irritación, sencillamente, porque no podemos permanecer ausentes. El sol sale todos los días, si, pero la oscuridad lo devuelve a su sitio de una patada, noche tras noche, luna tras luna.

Joséluis V. Doménech

Sociólogo

www.undominiopropio.com 

11 Comments

  1. Paco Bello
    Paco Bello 19 noviembre, 2013

    He hablado hace un momento de bilis, y estoy incumpliendo mis propósitos. Pero ya que estamos, hay que decir lo increíble que es todo lo que nos rodea, y también aquello que se aloja en nuestro recóndito interior, como ese líquido amargo que dosifica la vesícula como emulgente que rompe la tensión superficial de los lípidos para que puedan ser «procesados». Curiosa la evolución y curiosa la vida que sin motivo aparente, como por inercia, ha creado el más avanzado y miniaturizado laboratorio, el más eficiente centro de transformación de energía, el más versátil computador, el… tantas otras cosas. Y sin embargo, pese a lo asombroso de la existencia, no da muchas veces para distinguir entre ese milagro y lo que realmente somos capaces de sentir, sufrir, y vivir.

    Con todo el cariño, y sabiendo que suelen ser gente estupenda en el trato directo, acabé, y ahí sigo porque no se puede subir más alto, hasta los mismísimos cojones de los Eckhart Tolle’s, Ken Wilber’s, transpersonales, budas, yoguis y bubús varios y sectarios que pueblan toda esa fauna de los místicos, auto-ayudados y positivistas. Y no hace falta decir el porqué porque tú ya lo has hecho maravillosamente bien.

    Lo malo es que ese síndrome no solo afecta a cuatro frikis ilustrados, que al final son los menos surrealistas, sino a casi todo en esta jodida sociedad rayana en la demencia. Desde el emprendedor entre cenizas al triunfador de pisito colmena con aire acondicionado conducido.

    Si ha existido una época ideal para el dadaísmo es esta.

    Un abrazo.

  2. Joséluis Vázquez Doménech
    Joséluis Vázquez Doménech 19 noviembre, 2013

    Como bien dices, este «síndrome» corre peligro de quedarse a vivir entre nosotros, porque se expande en momentos de fragilidad y porque aprovecha sus fauces para catapultar a las cumbres los superyos damnificados. Y no sólo la demencia se abre paso sin tapujos, sino que arrastra consigo las inercias ilusorias de brillos inexistentes, como dopantes ante tanto malestar. Esta época es ideal para el movimiento social, pero pronto hasta será delito moverse por la sociedad. Gracias por tu abrazo, y por tus palabras.

  3. Mandarina
    Mandarina 19 noviembre, 2013

    Excelente exposición y, además, divertida… debo estar un tanto «ausente» yo en estos días, y hasta mística y casi flotando, porque me voy encontrando en la red, con una frecuencia inusual, textos parecidos (con su correspondiente respuesta) que redibujan una sonrisa en mi estresado semblante.

    Un placer leerles, señores. Y que el sol siga saliendo todos los días, con su correspondiente luna.

    • Joséluis Vázquez Doménech
      Joséluis Vázquez Doménech 19 noviembre, 2013

      Has de darnos tu receta para poder estar ausente, e incluso flotando. Sería un alivio poder democratizar esas sensaciones…
      Gracias por tu comentario.
      Un abrazo.

  4. Amadeo Vives
    Amadeo Vives 19 noviembre, 2013

    Señor Vazquez cuando quiera le explico que nos pasan cantidad de cosas que no hemos atraido

    • Joséluis Vázquez Doménech
      Joséluis Vázquez Doménech 19 noviembre, 2013

      De eso se trata Amadeo. Es lo que he procurado manifestar. Por ello he dejado constancia de que puede llegar a ser hasta insultante ese modo de proceder (pensar que nosotros tenemos ese poder de atracción hacia todo lo que nos sucede). Un saludo.

  5. Amadeo Vives
    Amadeo Vives 21 noviembre, 2013

    Pues disculpe Vazquez, igual no habia entendido bien

  6. Ana Varela
    Ana Varela 21 noviembre, 2013

    El positivismo blando y carente de contenido que venden a las personas es insultante.

    Como es insultante que a quien no tiene mas que problemas y necesidades vitales le vengan a decir cuatro iluminados que sea positivo y atraerá la suerte. ¿la suerte del sumiso?

    Los negociantes son lo que son, negociantes. Agarran la psicología positiva y la inteligencia emocional y convierten conocimiento humano complejo e importante para ganar poder propio, en fácil mierda vendible para las masas de consumo.

    Y luego llega el ser humano que, de forma automática, se tira a las fantasias en lugar de buscar conocimiento en la realidad. Vive tu sueño!!!! y todos sin conseguir nada pero soñando mucho.

    Convertir la dificultad en conocimiento, es posible y es un camino de aprendizaje, pero es complejo, requiere un proceso de acompañamiento riguroso, profesionales altamente preparados con experiencia real y personal en el proceso, y desde luego recursos y apoyo.

    Hoy se prefiere un positivismo tontón, pero que, curiosamente, coloca la responsabilidad de la desgracia en el propio individiuo. Nadie es responsable de tu desgracia, es que no eres positivo. Valiente jeta.

    No se trata de ser positivo, y menos aún de pretender serlo porque es agotador y falso. Se trata de construir fortalezas en las personas y recursos para que se sientan capaces de controlar sus circunstancias, pero eso ya no cae tan bien, ni vende tanto.

    Mantener sociedades emocionalmente infantiles y facilmente manipulables ya sabemos a quien le interesa.

    Que nadie deje que le roben la rabia porque es tu energía y haces con ella lo que quieres,tu poder es tu emoción y tu energía.

    Lo que hay que enseñar es a crear realidad, no a someterse a realidades ficticias.

    .

  7. Serafín Iglesias Morcillo
    Serafín Iglesias Morcillo 22 noviembre, 2013

    Lo que no comprendo es esas declaraciones de los políticos, en las que uno llego a soltar la parida, que le crisis solo existía según con el optimismo que fuéramos capaces de verla, y se quedo tan pancho.
    Es que no somos capaces de analizar lo que esta ocurriendo en la calle, a nuestro vecino, y al banquero, pues razonando esto no hace falta ni un espíritu optimista o pesimista, podemos llegar fácilmente a la conclusión, que lo que necesitamos es un AKa 46 o algo similar y con abundante munición.

    • Amadeo Vives
      Amadeo Vives 25 noviembre, 2013

      Serafin lo que usted propone del Ak 46 ya se está haciendo y se ha hecho hasta la saciedad a lo largo de la historia y en todo lugar y sabe quienes son los primeros de recibir el palo? pues personas como usted o como yo, o sea el pueblo en toda guerra o revolucion quien sufre mas es el pueblo, porque el capital tiene casa y medios en cualquier sitio y se van.
      Esta no es la solucion, la solucion es otra si quiere se la explico

  8. Amadeo Vives
    Amadeo Vives 28 noviembre, 2013

    Serafin, usted no quiere soluciones quiere demagogia

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