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Puta

Ximi Comix | El Blog de Ximi | 25/04/2014

Como es natural, al salir la noticia de que Cristina Cifuentes me pide cuatro años de cárcel por insultarla en Twitter, se ha generado cierto revuelo, no sólo alrededor de lo ridícula que resulta la situación, también sobre el hecho en sí. Seamos claros, al margen de toda la carga política que pueda contener la acción en sí, llamé puta a una mujer. Y eso no está bien.

“Calla puta que no tienes dignidad” es una expresión que, para bien o para mal, uso a menudo de forma sarcástica. La expresión se acuñó hace años durante el rodaje de un cortometraje y me pareció tan lapidaria y de mal gusto que la incluí en la lista de “expresiones a usar cuando quieres molestar a alguien”. Eso no es excusa de nada, pero os pongo en antecedentes para que se pueda comprender mejor que la intención no fue menoscabar el valor de Cristina Cifuentes como mujer, ni mucho menos. De eso ya se encargan las políticas ultraconservadoras del partido al que representa, negando derechos fundamentales e intrínsecos a la libertad individual como el poder de elegir sobre el propio cuerpo.

Me gustaría que quedara claro que yo no pretendía insultar a una mujer. Es la figura lo que me interesaba. En medio de una acción política es conveniente elegir cuidadosamente las palabras que se usan porque, aunque no es muy probable por desgracia, puede llegar a trascender, y entonces nos convertimos en esclavos de nuestras acciones. Supongo que si cualquiera de los que me han tachado de machista me conociera lo más mínimo sabría que no es el caso, que la mayor parte del tiempo casi rozo el hembrismo y que soy completamente intolerante con cualquier forma de machismo, patriarcado y, si nos ponemos épicos, falocracia. Cualquiera que haya leído este blog puede comprobar que, aunque la corrección política no es mi campo, el componente, ya no feminista, sino directamente antipatriarcal está presente, aunque sea de forma un tanto cínica. Cualquiera que me haya seguido en Twitter durante algún tiempo sabe que jamás he tolerado, y mucho menos promovido, comportamientos machistas en mi TL. Al parecer, con una excepción, cuando llamamos puta a la delegada del Gobierno.

Supongo que en un mundo dónde la información vuela no podemos simplemente saberlo todo. Lo cierto es que para la semana siguiente a la acción contra la delegada del Gobierno Cristina Cifuentes, o para la otra, ahora no lo recuerdo exactamente, se estaba gestando la idea de realizar exactamente la misma acción contra Hermann Tertsch, que es un hombre, al parecer. Y le íbamos a llamar “puta”. me pregunto cuál hubiera sido la reacción de cualquiera de los y las que han acusado la acción de machista. Probablemente ninguna. Y sí, comparo ambos casos porque son (o hubieran sido) exactamente lo mismo, exactamente la misma acción a dos personajes por los que no siento la más mínima simpatía y que, al parecer, la única diferencia que vamos a hacer entre la una y el otro va a ser distinguir su género. Como si eso importara lo más mínimo.

Me jode, porque “puta” es un insulto cojonudo. Sé que no lo debería haber usado, es totalmente inapropiado y precisamente yo, que no llevo poco en estas movidas, podría haber pensado que podría llegar a resultar contraproducente para mi causa. De todos modos, reflexionemos un momento sobre el valor de las palabras. El que tienen y el que les damos. No es el mismo, desde luego, y creo que podemos llegar a estar de acuerdo en que una palabra en sí, sin intención alguna detrás, no es ni machista ni feminista, es simplemente una palabra. La intención puede dotar a las palabras de un poder asombroso y, siendo consciente de que es extremadamente fácil (incluso demasiado simple) relacionar mi acción con un acto machista, debemos admitir que está claro que no era la intención de todo esto, y si damos más importancia a las formas que al mensaje nos vamos a quedar sin tiempo para valorar lo que realmente es importante y debería trascender.

Sé que fue un error. No hay que llamar “puta” a nadie. podemos ser más imaginativos que todo esto, podemos hacer cosas más importantes, más llenas de contenido. Pero generar un debate paralelo alrededor de esto me parece una pérdida de tiempo y recursos y creo que debía dejar clara mi postura. Me disculpo con el movimiento feminista, del que siempre me he sentido parte, me disculpo ante cualquiera que se haya podido sentir ofendido u ofendida, y me disculpo antes las pertenecientes al gremio, porque no tienen culpa de nada y siempre acaban recibiendo.

De todos modos, también llamo a la abolición de tabúes y restricciones éticas que nos hacen más débiles. Tal vez, sólo tal vez, y esto es mi llana opinión, deberíamos ir más allá y plantear exactamente cuales son los problemas que hay tras los prejuicios de género, limitarnos al lenguaje nos hace, en mi opinión, estúpidos (y yo también soy culpable de eso), y tenemos que ser capaces de leer entre líneas y ser más inteligentes que aquellos que se limitan solamente a etiquetar e izar banderas de múltiples colores pero carentes de sentido.

Fuente: http://blogdeximi.blogspot.com.es/2014/04/puta.html?spref=fb

18 Comments

  1. Anxo
    Anxo 25 abril, 2014

    Pues el epíteto de zorra le quedaría como una perla en el cuello (quiero decir que le vendría de perlas o como anillo al dedo). Es el insulto evangélico que dirigió Cristo a Herodes, y como ésta zorra y aquél zorro son de la misma especie utilizan las mismas artimañas. Sería otra forma de llamarla puta sin temor a ofender ni a feministas ni a meretrices, ¿ o no?.

    • Carlos
      Carlos 26 abril, 2014

      En efecto, la palabra ‘zorra’ es mucho más socorrida. Llegado el caso, permite acogerse a su quinta acepción según el DRAE, es decir, “persona astuta y solapada”. No sería la primera vez que alguien utiliza esta salida en un juicio oral.

  2. Walter
    Walter 25 abril, 2014

    La diferencia está en usar “puta” como sustantivo o adjetivo. Cuando alguien se refiere a Cifuentes con la palabra “puta”, no es muy probable que lo haga pensando en aquellas mujeres que por circustancias de la vida venden sus favores sexuales a cambio de dinero. Sin embargo cuando se usa la palabra “puta” como adjetivo calificativo, (al igual que cuando usamos “cabrón” o “hijo/a de puta”, por poner un par de ejemplos) normalmente pensamos en una persona malvada, retorcida, miserable, cínica, indigna y repudiable. Epítetos todos ellos que sin duda se ajustan como un guante a la señora Cifuentes, o al menos a la parte que conocemos de ella por sus intervnciones públicas. Lo que ocurre es que en vez de soltarle esta retahila de calificativos cada vez que su careto asoma a nuestras pantallas, la economía lingüística, que es muy sabia, los reduce y aglutina en una sola palabra de cuatro letras que tiene por sí sola mucha más fuerza: P U T A.

  3. valentin
    valentin 25 abril, 2014

    Si en vez de ser una mujer fuera un hombre y le llamaras puto de tal y cual,tengo un agujero negro en el cerebro pensando quien te acusaria de algo,el club de chaperos unidos? gigiolos S.A.? el movimiento de padres separados? el Hare krisna? el vaticano? 0

  4. Kike
    Kike 26 abril, 2014

    Ciñéndose a los valores de Cifuentes y sus amigos, si entendemos como PUTA a aquél o aquella que comete pecados a cambio de dinero podríamos afirmar que todos ellos son una grandísima PUTA.

  5. Mariano
    Mariano 26 abril, 2014

    Hola Ximi. Principalmente quiero solidarizarme contigo, a continuación desearte la mucha buena suerte que te merecee para poder salir de este lío de el que sólo etwa, wm mi inmodesta opinión parcialmemte responsable.
    Para empezar, yo considero que nadie ofende nunca a nadie sino que nosotros las personas bis sentimos ofendidos en funciòn de muy variados factores. En determinadas circunstancias nos sentimos ofendidos por algo que en otras circunstancias, siendo idéntico, no nos ofendería.
    Esto que ya nos proporciona una clara reflexión de lo cierto que resulta ser la indiscutible sentencia de que somos nosotros mismos quienes nos apropiamos de una supuesta ofensa, puede conseguir demostrar la inexistencia de la ofensa en sí. Naturalmente, cualquiera está en su derecho de sentirse ofendido. Luego está la ambigüedad de el lenguaje, digera hasta que de los idiomas, todos los idiomas y el lenguaje en general, se verá así: sí cuando fifo cualquiera inclusive la señora Cifuentes, interpretamos y equivalemos la palabra cualquiera con la palabra puta ya surge la acepción que cada cual esté predispuesto a elegir y consecuentemente una interpretaciòn que Dr puede alejar prosódicamente de rk sentido real, distorsionando el mensaje.
    También podemos referirnos a la demagogia: di algún colectivo feminista, como parece der en este caso, por ejemplo, resuelve indignarse por un comentario apenas inapropiado, además de necesitar la explicaciòn anterior, le conviene ser más objetivo, realista y consecuente, tratándose de un alto cargo y persona pública que pertenece y representa a un partido político con excesivo Opfer que continuamente desprecia y menoscaba los derechos esenciales de las mujeres, los hombres, los niños y las familias en general y obvio hacer referencia de siquiera alguna tendencia sexual. Por cierto que SOS hetero, masculino y singular.
    Periodisch en definitiva lo que kw preocupa más es la conducta que pueda tener la señora Cifuentes que se está quedando muy bién retratada (otra lumbrera del pp) y la actitud que puedan llegar a tener los jueces; policías y demás dignos representantes de el conservadurismo, la administración de justicia en base a documentación y no en base a realidad, etc. Aquí es adonde empieza el peor de los peligros porque ningùn organismo de poder y menos siendo ran conservador, consentiría que una puta pudiera formar parte de el gobierno de una nación.
    Aunque viendo lo que están haciendo, se kw ocurre razonar que una puta de verdad pudiera ser una buena ministra o hasta presidenta del gobierno, al fin y al cabo todos y todas se llevan el dinerito: lástima que los jueces lo consientan.Por. tanto, también contemplo la posibilidad de que algún dia una puta llegue a ser presidenta del tinglado ese de el poder judicial.
    Una ùltima cosa, para todo el mündo, España no es China todavía: existe el derecho a la libertad de expresión aunque bis lo nieguen y nos lo quieran quitar. Somos parte de Europa y en Europa no se admiten más dictaduras.

  6. jenny
    jenny 26 abril, 2014

    Yo no la llamaria zorra,ofenderia a esos pobres inocentes e indefensos animales ajenos a todos estos entuertos mas bien bitch !!

  7. silvia
    silvia 26 abril, 2014

    Hola, yo creo que el error fundamental es utilizar la palabra como insulto , que tal y como está la vida al final terminaremos vendiéndonos por un plato lentejas para nuestros hijos; y nó necesariamente seamos INDIGNOS.
    Me preocuparía mas si se pone en duda mi profesionalidad, si gracias a la ineptitud de politicuchos peseteros la calidad de vida de la mayoría de personas desaparece condenándonos a una vida indigna.
    Silvia. Una puta muy digna.

  8. David Sempau
    David Sempau 26 abril, 2014

    Penosas alegaciones en un penoso panfleto llano de contradicciones. El autor o autora que se escuda bajo el seudónimo de Ximi Comix afirma sin reparos que “puta” es un insulto cojonudo (sic), dejando así sin valor todas sus demás explicaciones y excusas que, a lo largo y ancho de su caótico escrito, constituyen un paradigma de lo uno y lo contrario, de me arrepiento pero me reafirmo. En diferentes ocasiones he salido en este foro en defensa del noble oficio de la prostitución, manifestando mi rechazo a que se use su nombre como insulto, tanto directamente (“puta”) como indirectamente (“hij@de puta”). Cada cual es muy dueño de hacer con su cuerpo lo que crea conveniente. Ya he expuesto anteriormente en este foro que, en sociedades más civilizadas que la nuestra, la prostitución se ejercía en los templos y con ella se honraba la unión entre los principios femenino y masculino, eso que en términos orientales se conoce como Yin y Yang, cuya danza eterna constituye la esencia del Universo. Estimad@ Ximi Comix, la señora Cifuentes no me inspira la más mínima simpatía, antes al contrario, pero por mucho que te canses en explicarte y justificarte, la verdad es que la has cagado y que, además, te reafirmas en la cagada. Lo siento por ti.

    ¡Un abrazo para tod@s!

    • maria mir-rocafort
      maria mir-rocafort 26 abril, 2014

      De acuerdo con lo que dices. Un insulto así sólo admite una disculpa sincera. Cifuentes y las políticas de su partido son detestables y reprobables, pero el que responde con insultos no hace otra cosa que ponerse a un nivel más bajo.

    • David Sempau
      David Sempau 26 abril, 2014

      Que insulte cuánto y cómo quiera, de todos modos el insulto siemrpe es únicamente el argumento de quien no tiene argumentos, pero que no use para ello el nombre del respetable oficio de la prostitución.

      ¡Un abrazo para tod@!

    • David Sempau
      David Sempau 26 abril, 2014

      Se me olvidaba Ximi Comix: con tu reconocimiento explícito de que para ti “puta” es un insulto cojonudo (sic), les pones a huevo a l@s abogad@s de la Cifuentes crucificarte por insultar a su clienta ya que, con independencia de que el tribunal considere o no como un insulto la palabra “puta”, tú ya has reconocido explícitamente tu intención de insultar. Eso y no otra cosa es lo que el tribunal va a juzgar, y espero que te empapelen por ello. En otras palabras, además de irresponsable e irrespetuos@ eres tont@.

      ¡Un abrazo para tod@s!

      • Abraham
        Abraham 27 abril, 2014

        Sinceramente David, en tu otro comentario aún, pero aqui se te ve mucho el plumero.
        Realmente consideras coherente que “empapelen” a alguien durante 4 años por decir la palabra puta?
        Me gustaría saber si tu en tu vida has insultado a alguien, porque de ser así ya sabes que según tu juicio, te merecerías 4 años de cárcel.
        Ánimo, y que nunca te den una paliza y el cabreo te haga decirle una palabra malsonante al responsable.

    • Abraham
      Abraham 27 abril, 2014

      Creo que se ve claramente que cuando dice que “puta es un insulto cojonudo” lo dice por la palabra, por lo basta que suena y porque llena la boca con mucha sonoridad, no porque “implique” que una puta es una mujer que se prostituye…
      Es como llamar “cabron” a alguien, que no significa que le llames “el macho de una cabra”.
      Es una palabra fea y que sin duda está fuera de lugar, pero no entiendo que se justifique un castigo de 4 años de prisión porque alguien “la ha cagado” diciendo una palabra que como tu mismo dices, no debería considerarse un insulto.
      PD: yo cuando lo vi, no me fije en la “Puta” como insulto, si no que claramente lo que me parecía ofensivo es “no tienes dignidad”.

  9. Ángeles
    Ángeles 26 abril, 2014

    Creo que no se debe insultar a aquellas mujeres que se dedican a ganarse la vida con su cuerpo, llamándole puta a una mujer que ni siquiera vale la pena compararla con las que son de verdad, y en este caso menos pues lo que si es como todos y todas aquell@s que pertenecen a su partido político, lo que sin son unos sanguinarios y fascistas que quieren dejarnos en la mas profundas de las miserias,todos son unos auténticos MAFIOSOS.

  10. Ana Domínguez
    Ana Domínguez 27 abril, 2014

    No me parece que tenga que disculparse…El Diccionario de la Real Academia de la lengua define entre otras cosas la palabra ” puta” como adjetivo y dice que se usa vulgarmente para definir a una persona que obra con malicia y doblez…¿ no os parece que la Sra Cifuentes actúa de esa manera?…

  11. Jane Doe
    Jane Doe 24 octubre, 2018

    Hola, acabo de ver este post por pura casualidad.

    Sólo quería saber si de verdad después de cuatro años sigues pensando así o ya se te ha pasado la vergüenza y las ganas de justificarte y ya puedes hablar con calma en lugar de atesorar todas las causas democráticas, lingüísticas, abanderamientos y juramentos que se te ocurren para quitarle hierro al asunto.

    Me llama especialmente la atención la frase “Me jode, porque “puta” es un insulto cojonudo.” ya que es una declaración tuya a lo largo del texto que sinceramente, ya no necesito leer más ni nadie debería leer textos como este si el que lo escribe se justifica de mil maneras pero sigue pensando esto en el fondo.

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