Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Pedagogía Política

Dolor y Muerte en Ucrania

Joséluis Vázquez Doménech | Iniciativa Debate | 11/05/2014

La realidad ha de mostrarnos sus heridas, y dichas heridas han de reflejar nuestra terrible decadencia.

Nuestro compromiso con cualquier organización social, plataforma, movimiento o partido político ha de llevar consigo  la exigencia de una  inmediata retirada de la Alianza Atlántica y de la Unión Europea. De lo contrario  seremos  solicitantes de un justo descrédito, y una merecida reprobación.

No hay espacio para discursos anquilosados de democracia marchita, ni cobertura alguna para operaciones financieras que abran la puerta al capitalismo neocolonizador. Quien no considera al ser humano como sujeto libre y respetable, ha de ser excluído de nuestro hogar.

La muerte de una sola persona, motivada por el afán de enriquecimiento y ejercida sin tapujos por nuestros dirigentes, es suficiente razón para desestimar los modos de propagar los conflictos, las guerras y la internacionalización del mercado.

Ucrania es un claro ejemplo de cómo funcionan las alianzas internacionales, y de cómo diseminan los soldados de la globalización sus planes estratégicos para expoliar las riquezas y todos los recursos.  Y Ucrania será el resultado de una perfecta coordinación para seguir fomentando nuevos focos de miseria.

Somos unos aniquiladores sin escrúpulos. Cofundadores de la barbarie y el anticipo del sufrimiento; quienes proveemos de los ingredientes suficientes para que la adicción continúe…

By SULAFA HIJAZI II

El escándalo que desató la aparición en internet de una conversación realizada entre el Embajador de E.E.U.U. en Ucrania y la Subsecretaria de Estado para Asuntos Exteriores americana hablando sobre dicho pais, fue solo un avance de la insidiosa política de Occidente, que con el beneplácito y participación de la  Unión Europea impuso las normas de un dramático juego. El objetivo era contemplar quiénes serían los encargados de apadrinar el golpe de estado y quiénes ocuparían el poder. Tarea sencilla para los profesionales de la desestabilización; por un lado inyectando millones de dólares para financiar grupos y partidos ultranacionalstas y fascistas, y por otro adiestrando fuerzas neonazis cuyo apoyo sería fundamental para derrocar el gobierno democráticamente  elegido.

Nosotros, observadores trasnochados, propiciamos semejantes aberraciones pujando en cada elección por personajes vendidos a mafias perfectamente diseñadas, y alentamos sus intereses permitiéndoles gestionar sin compromiso alguno. 

No estaría de más que nos detuviéramos un  minuto, y fuéramos capaces de visualizar cómo unos agentes externos entran en nuestras vidas, promueven revueltas, confiscan nuestra esperanza y, de regreso a casa, observar cómo han humillado a un ser querido.

Nadie se merece en ninguna parte del mundo sufrir tanto agravio y menosprecio. Y precisamente por ello no deberíamos inclinarnos ante éstos Estados,  que ahora nos reclaman para acudir en masa y respaldar  sus violentas y sofisticadas acciones.

Si alguien, empañado de geoestrategia y rindiendo cuentas al mercado de valores,  tiene el más mínimo impulso de hacerme llegar su ideario sobre lo contraproducente que puede resultar abandonar la Unión Europea y salir del euro, me gustaría hacerle ver que su despótica posición es la de un desalmado ciudadano capaz de sostener un sistema que basa su riqueza en el más absoluto de los desprecios por aquellos seres humanos que sin formar parte de nuestras políticas pueden ser eliminados, torturados, y tratados como escoria.

Yo no quiero pertencer a ningún estado, nación o colectivo que propicie el terror como estándar de vida. Y si ello obliga a pasar diez años de penuria hasta construir una nueva sociedad alejada de todo mal, se pasa. Tenemos la responsabilidad de dar ese paso al frente y luchar por la defensa de los derechos más elementales. No hacerlo sería como incurrir en un grave delito y seguir permitiendo la explotación de otros seres en beneficio propio.

No hacerlo es confirmar la adhesión a un pacto político diabólico y participar de la insaciable sed de los delincuentos subvencionados; esos que dicen gobernar en nuestro nombre y que a espaldas de los pueblos ejecutan a favor del capital, esos que sin pudor alguno despiertan henchidos de orgullo.

Me detengo y manifiesto mi ira y mi desprecio. Ningún partido que no pida la salida de la Unión Europea es digno de pedirnos el voto ni de buscar nuestro refugio. Nos debemos un poco de pedagogía política y, con ella, un poco de humanidad.

joséluis vázquez doménech

sociólogo

www.undominiopropio.com    https://www.facebook.com/AmoresyPoliticas   @socioamores

4 Comments

  1. BRAULIO
    BRAULIO 12 mayo, 2014

    Cómo es posible que la vida humana haya llegado a valorarse tan bajo. Cómo es posible que los imperios se construyan por encima de la vida de las personas. Cómo es posible que el mundo permanezca indiferente ante el dolor y el sufrimiento de millones de seres humanos por la ambición y la avaricia de otros seres de su misma especie.
    Cómo es posible que se elijan gobiernos que más que proteger a los débiles lo que hacen es apoyar a los grandes depredadores de la humanidad.

    • Me gustaría poder decir que toda civilización y todo imperio no han sido sino parte de un proceso que ha de llevarnos a un nuevo horizonte (más agradable, se entiende). Pero me temo que los últimos 5.000 años de Historia solo transmiten el legado de un ser humano que en su afán de conquista crea incansablemente un sufrimiento del que dificilmente podremos salir, porque basta que muy pocas personas transgredan toda ética de convivencia para que arrasen con unas mayorías incapaces de poder hacer frente a la barbarie.

      Un abrazo Braulio!

      Saludos, joséluis

  2. Charo San Román
    Charo San Román 13 mayo, 2014

    Excelentes, tanto el artículo como el comentario

    NADIE DEBERÍA LEGITIMAR CON SU VOTO LA MASACRE de PUEBLOS cuyo único «delito» es hacer nacido en territorios cuya riqueza es apetecible a los poderosos-CODICIOSOS INSACIABLES QUE DOMINAN EL PLANETA

Responder a Joséluis Vázquez Doménech Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *