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El Código de Gallardón apuesta por encerrar a los enfermos mentales de por vida

LUIS DÍEZ | Cuartopoder ⎮31/5/2014

gallardonEl proyecto de nuevo Código Penal contempla la reclusión manicomial revisable cada cinco años para los enfermos mentales que hayan cometido un delito menor. Si todos los penalistas que han comparecido en la Comisión de Justicia del Congreso han manifestado su repugnancia sobre la introducción de la cadena perpetua revisable, personas tan poco sospechosas de izquierdismo como la jefa de la Fiscalía de Sevilla, María José Segarra Crespo; el catedrático de Derecho Penal de la Universidad Carlos III de Madrid Francisco Javier Álvarez García y el magistrado de la Audiencia de Barcelona José Ramírez Ortiz consideran regresivo un encierro que puede ser de por vida para los trastornados psíquicos.

El trato penal a los enfermos mentales es uno de los muchos rasgos de involución y vuelta a los peores tiempos del siglo pasado que destila el nuevo Código Penal impulsado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, con el apoyo del sector más duro del partido. Ni siquiera los penalistas invitados por el PP a manifestar su opinión en el Congreso, como el catedrático Bernardo del Rosal Blanco, experto en delitos económicos, han respaldado la cadena perpetua “porque va a aportar muy poco a nuestro sistema penal”, con cumplimientos efectivos de condena hasta cuarenta años. Y “al ser revisable, ya nos la hemos cargado”, dijo del Rosal, no sin advertir que ese debate principal distrae la atención de otros aspectos clave de la reforma.

Uno de ellos es la nueva regulación de las “medidas de seguridad” de los enfermos mentales, que se apoya en un concepto de “peligrosidad” excesivo, según la fiscal Segarra. El código Gallardón abandona por completo el criterio de proporcionalidad hasta ahora existente en la aplicación de la pena y hace desaparecer la regla por la que no se le puede imponer una pena superior en duración ni en modalidad a estas personas de la que correspondería a una persona cabal. “Esto contraviene los más elementales principios del derecho penal”, sostiene Segarra. “Por una simple multa, un enfermo mental va a poder ser sometido a un internamiento en un centro psiquiátrico”.

Si los legisladores no corrigen el dislate, la pena privativa de libertad por un delito menos grave cometido por un enfermo mental –cualquier acción punible con menos de tres años de prisión– no solo se atendrá al acto cometido, sino también a la evaluación de la peligrosidad criminal y podrá ser cinco años de reclusión, prorrogable por otros cinco años y así sucesivamente sine die. En otras palabras: la reclusión perpetua no solo operará para los delitos más grave de terrorismo y violación con asesinato, sino también para las personas que sean consideradas enfermos mentales.

Según el profesor Álvarez García, las asociaciones de familiares de enfermos mentales están preocupadas, con razón, porque la propuesta de nuevo Código Penal no es que equipare la peligrosidad social y la enfermedad mental, es que añade la peligrosidad criminal a la enfermedad y establece unas medidas de seguridad (reclusión en psiquiátricos penitenciarios) fundadas en prejuicios y por tiempo indefinido, o por actos potenciales que pueden llevar a la reclusión por tiempo indefinido.

Ya en términos generales, para el magistrado de la Audiencia de Barcelona, Ramírez Ortiz, con esta reforma se desvincula la duración de las medidas de seguridad (reclusión) de la gravedad del delito y se aplican a la peligrosidad del sujeto. Quiere decirse que la piedra angular del sistema va a ser el juicio de peligrosidad criminal, entendida como la probabilidad de que un sujeto cometa un hecho futuro. Puesto que resulta imposible juzgar hechos futuros, la reforma Gallardón crea “un problema de legitimidad” mayúsculo.

Aunque se realicen diagnósticos de reincidencia, Ramírez Ortiz pone de relieve la falta de estudios sobre la validez de los instrumentos de predicción. Sirva como ejemplo el informe más reciente, el realizado por el Colegio de Psicólogos de Madrid en año 2012 sobre los dictámenes de los psicólogos adscritos a los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria de Madrid. Su resultado fue desolador: el 80% de los individuos estudiados dieron falsos positivos. ¿Esto qué significa? Que con posterioridad a ser puestos en libertad no reincidieron en la comisión del delito, pese a que previamente se había afirmado que tenían un elevado riesgo de reincidencia.

Aunque el Código Penal de 1995 estableció medidas excepcionales en función de las patologías de delincuentes sexuales y terroristas, ahora la reforma generaliza la posibilidad de imponer medidas de seguridad a las personas imputables, con lo que la peligrosidad criminal pasa a operar de forma independiente. “¿Esto qué quiere decir?”, se pregunta el magistrado Ramírez Ortiz. “Sencillamente que se incrementa la capacidad discrecional del juez. ¿Y qué juez se arriesgará a ser linchado mediáticamente ante un futuro hecho delictivo de la persona que haya dejado en libertad?”.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/laespumadeldia/2014/05/31/el-codigo-de-gallardon-apuesta-por-encerrar-de-por-vida-los-enfermos-mentales/

8 Comments

  1. Carlos Banal
    Carlos Banal 31 mayo, 2014

    Si habrá pensado que se juega su propia cadena perpetua.
    Por lo de enfermo mental lo digo

    • Lola
      Lola 31 mayo, 2014

      Nooooo, él se cree superchachi….y yo que voy al psiquiatra…..seré medida con ese baremo??? Uppsss

  2. Javier
    Javier 31 mayo, 2014

    Alucinante, tantos años luchando para que a los enfermos mentales se les concedan unos derechos y viene el señor Garzon (le llamo señor por educacion) y se los quiere cargar de un plumazo por la supuesta peligrosidad, mas gente peligrosa hay en la calle que no tienen la calificacion de enfermos mentales y los han sacado por la derogacion de la doctrina parot, a parte de otras personas. Mas le valia enterarse de como viven estos enfermos y sabria mejro lo que hacer, la ignorancia es muy atrevida.

    • Maria Dolores Alemany Iglesias
      Maria Dolores Alemany Iglesias 31 mayo, 2014

      EL SR. GALLARDON, ES CATOLICO PRACTICANTE, Y NO TIENE PIEDAD DE UN POBRE ENFERMO MENTAL, O LOCO, ES MUY RELATIVC ESO DE LOCO,HAY VARIOS GRADOS DE LOCURA,U CON UN TRATAMIENTO, AQUELLAS PERSONAS SE RECUPERAN. POBRE DE ESAS PERSONAS, SI SE LE OCURRE COMETER ALGUN ACTO, QUE ESA LEY DIGA QUE ES GRAVE O LEVE, PUEDEN INGRESAR EN EL MANICOMIO DE POR VIDA.ALGUIEN VOLO SOBRE EL NIDO DEL CUCO.ASI ES LA DOCTRINA DEL SE, GALLARDON.ESTA CONDUCTA ES DE NAZISMO PURO Y DURO COMO EL DE HITLER, PORQUE NO MANDA CONSTRUIR OTRO CAMPO DE CONCENTRACION COMO EL DE MATHAUSEN? SE DEBE USTED MORIR DE LAS GANAS.SE HA PARADO A PENSAR EN EL DAÑO QUE USTED OCASIONARA? NO VA CON USTED SR. JAVIER, Y PERDONEME QUE LE CORRIGA, EL SR, GALLARDON NO ES IGNORANTE, SABE MUY BIEN POR DONDE VA Y LO QUE QUIERE. IGNORANTE NO, NAZI, SI.

  3. nel
    nel 31 mayo, 2014

    No sabe lo que dice.
    Si en España de la casta hay 500.000 políticos dudo que haya sitios para todos en los manicomios, porque la salud mental de esos elementos deja mucho que desear.

  4. valentin
    valentin 1 junio, 2014

    Bueno, si algun dia tenemos justicia verdadera,podremos aplicar sus leyes a todos los enfermos mentales que llenan sus sectas,enfermos que hablan con seres imaginarios,que ven fantasmas iluminados,que creen en un zombie que flota en el agua,sin contar otras perversiones variadas,el sr, Cagallón lo pone facil.

  5. graciela
    graciela 4 junio, 2014

    Bien lo decia su padres,Gallardon es mas Franquista que Franco.

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