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Hugo Marietan: “Donde hay poder, hay psicópatas”

Laura Di Marco | Noticias Urbanas | 09/08/2013

Tal vez el aporte más novedoso de este profesional, miembro de la Asociación Argentina de Psiquiatría, considerado una autoridad en su especialidad, es que el psicópata no es un enfermo mental sino una manera de ser en el mundo. Es decir: una variante poco frecuente del ser humano que se caracteriza por tener necesidades especiales. El afán desmedido de poder, de protagonismo o matar pueden ser algunas de ellas. Funcionan con códigos propios, distintos de los que maneja la sociedad. También tienen una lógica propia y suelen estar dotados para ser capitanes de tormenta por su alto grado de insensibilidad y tolerancia a situaciones de extrema tensión.

Marietan es autor de Sol negro: un psicópata en la familia y El jefe psicópata, entre otros libros.

–¿Cómo distinguimos fácilmente a un político psicópata? ¿Qué características tiene?

–Trabaja siempre para sí mismo, aunque diga lo contrario, pero tapa esa ambición con objetivos supranacionales: la seguridad, la patria, la pobreza, la revolución, etcétera. Es un mentiroso e incluso puede fingir sensibilidad. Actúa. Y uno le cree una y otra vez porque es muy convincente. Un dirigente común sabe que tiene que cumplir su función durante un tiempo determinado. Y, cumplida su misión, se va. Al psicópata, en cambio, una vez que está arriba, no lo saca nadie: quiere estar una vez, dos veces, tres veces. No larga el poder, y mucho menos lo delega. Otra característica es la manipulación que hace de la gente. Alrededor del dirigente psicópata se mueven obsecuentes, gente que, bajo su efecto persuasivo, es capaz de hacer cosas que de otro modo no haría. Y puede ser gente muy inteligente.

–¿Y por qué gente inteligente sería obsecuente de un psicópata?

–Claro, es lo que uno se pregunta: “¿Cómo Fulano o Mengano se arrastra ante esta persona?”. Bueno, primero porque es vulnerable a los psicópatas. El psicópata trabaja siempre con la mente del otro, y cuando te relacionás con él, y sos vulnerable, se mete en tu cerebro. Te captura. Y cuando eso sucede, el obsecuente se convierte en un esclavo mental. Te come la cabeza, como dicen los chicos, y es muy difícil salir de ese circuito. El psicópata es además un manipulador; manda a hacer, nunca hace él. Es ingrato, carece de sensibilidad, de empatía, de poder ponerse en el lugar del otro. Y cuando lucha por el poder, aísla a su enemigo y ningunea. O mejor dicho, manda a los demás a ningunear al enemigo. Y algo importante: el psicópata tiene una lógica, un modo de pensar muy distinto a la media de la sociedad. Una lógica que le va transmitiendo a los obsecuentes que tiene danzando a su alrededor.

–¿No tiene cura?

–No. Pero sabe muy bien qué está bien y qué está mal, por eso decimos que no hay “tipos” entre los psicópatas sino grados o intensidades diversas. Así, el violador serial sería un psicópata más intenso o extremo que el cotidiano, pero portador de la misma personalidad. No reconoce errores propios, por eso no puede corregir el rumbo.

–¿Y no hay forma de ejercer el poder sin ser un psicópata? Porque digamos que en algún punto todos los políticos trabajan para sí mismos.

–Antes de responder, una aclaración importante. Por supuesto que se puede ejercer el poder sin ser psicópata y, de hecho, la enorme mayoría de los líderes no lo son. En un punto, es cierto que todos los políticos, de algún modo, trabajan para sí mismos porque quieren ser reelectos, pero también trabajan para los demás, buscan generar beneficios. Al psicópata, en cambio, eso no le importa en absoluto y si beneficia a alguien es por algún efecto colateral. El líder comunitario se distingue también porque forma alianzas y consensúa. Cede para avanzar en la carrera política. El psicópata carece de capacidad para el consenso porque, justamente, no puede ponerse en el lugar de otra persona. Por eso, es difícil entrar en su cabeza. Un político normal no lo comprende: “Si yo estuviera en su lugar, cedería o consensuaría, incluso para conservar el poder”, piensa el líder no psicópata. Pero el psicópata no piensa así.

–¿Y están en la izquierda y en la derecha?

–Y entre los moderados también, que necesitan ser conducidos. Allí donde hay poder, hay psicópatas. El psicópata establece relaciones piramidales. Una de sus frases puede ser: “Están conmigo o en contra de mí”.

–¿Cuál es el efecto que se genera alrededor de un líder psicópata?

–La tensión. Siempre son generadores de tensión y de conflicto, de división. En un consorcio, los que terminan peleados son los demás, él siempre cae parado aunque haya generado el conflicto. En una familia, los que se enferman son los demás, generalmente por el estrés generado, mientras él sigue fresquito como una lechuga.

–¿Hay sociedades más propensas que otras a depositar el liderazgo en dirigentes psicopáticos?

–Sí, claro, las que tienen tendencia a generar crisis recurrentes, porque el psicópata es un ser que brilla y es buscado en las situaciones de máxima tensión. El psicópata florece en las crisis porque es frío, calculador y tiene un saber hacer en situaciones de tensión que la persona común no.

–¿Y cómo se reemplaza a un líder psicopático?

–Con otro psicópata o con la unión de varios políticos comunes, con una alianza. Para un líder normal solo, resulta imposible.

3 Comments

  1. Gerardo Sumillera Pérez
    Gerardo Sumillera Pérez 23 agosto, 2014

    Esto del psicópata esta muy bien pero digo yo; porque consentimos que un psicopata nos gobierne; y también me pregunto el porque sus acompañantes una vez que medran no ponen una solución al conflicto que ha generado el sujeto es mas el caso de Pedro Sánchez ahora está en la cumbre de su partido porque no cuenta la realidad de los echos acaecidos como por ejemplo lo que tuvo que pasar y como no tragar para llegar a lo mas alto de su partido quizas se haya contagiado del virus de la psicopatía, que me perdone el Maestro pero sigo pensando que los politicos no son psicópatas sino Hijos de Mala Madre y hace lo que se le ha inculcado desde su infancia, pienso que el psicópata se hace y nace desde su ñiñez no en su malloria de edad.
    Desde luego es lo que han conocido, la educación es básica a la hora de determinar por una persona somos Humanos .

    • Julen Lizaso
      Julen Lizaso 24 agosto, 2014

      Sobre lo que dices al final de tu comentario, quizás te saque de dudas el análisis que hace sobre ello el psiquiatra, filósofo y criminólogo argentino José Ingenieros (Extraido de su libro titulado: El hombre mediocre: «Considerando a cada individuo con relación a su medio, tres elementos concurren a formar su personalidad: la herencia biológica, la imitación social y la variación individual»….

      Saludos.

      Julen

  2. Sagrario
    Sagrario 27 agosto, 2014

    MENTES CRIMINALES:
    LAS FIGURAS PÚBLICAS CÓMO LOS POLÍTICOS PUEDEN TENER TENDENCIAS PSICÓPATAS.
    Por la forma en que el «sudes», tambien llamada «casta», ignora al pueblo se puede decir que se trata de muchos individuos, que les gusta acumular dinero y son mentirosos compulsivos.
    Blancos, de diversa altura, feos y retocados, por lo que suelen ser acomplejados, por lo general de color de pelo, quien lo tiene, negro y ellas rubias de bote.
    Suelen tener titulos pero de con poca cultura y escaso comprension en el vocabulario, llegaron hasta la «C» de corrupción y pararon antes de llegar a la «D» de dignidad y dimisión.

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