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Décadas de ensayos de guerra química y bacteriológica sobre la población de Reino Unido

Millones estuvieron a prueba de guerra biológica

A, public affairs editor | The Guardian | 21/04/2002

El Ministerio de Defensa convirtió grandes partes del país en un laboratorio gigante para llevar a cabo una serie de pruebas secretas de guerra bacteriológica sobre la población.
Un informe del gobierno recién publicado ofrece por primera vez una historia oficial completa de los ensayos de armas biológicas en Gran Bretaña entre 1940 y 1979.

Muchas de estas pruebas implicaban la liberación de productos químicos potencialmente peligrosos y microorganismos sobre vastas franjas de la población, sin que los afectados lo supieran.

Aunque los detalles de algunos informes secretos han surgido en los últimos años, el informe de 60 páginas revela nueva información acerca de más de 100 experimentos encubiertos.

El informe revela que se instruyó a los militares para informar a cualquier «investigador inquisitivo» de que los ensayos eran parte de proyectos de investigación sobre el clima y la contaminación atmosférica.

Las pruebas, llevadas a cabo por científicos del gobierno en Porton Down, fueron diseñadas para ayudar al Ministerio de Defensa a evaluar la vulnerabilidad de Gran Bretaña si los rusos lanzaban nubes de gérmenes mortales en el país.

En la mayoría de los casos, los ensayos no utilizaron armas biológicas, pero sí alternativas con las que los científicos creían poder imitar la guerra bacteriológica y que el Ministerio de Defensa afirmó eran inofensivas. Pero las familias en ciertas zonas del país que tienen niños con defectos de nacimiento están exigiendo una investigación pública.

Uno de los capítulos del informe, «Los ensayos de partículas fluorescentes», revela cómo entre 1955 y 1963 algunos aviones volaron desde el noreste de Inglaterra hasta la punta de Cornwall a lo largo de las costas sur y oeste, dejando caer grandes cantidades de zinc y sulfuro de cadmio  sobre la población. La química derivó kilómetros tierra adentro su fluorescencia, lo que permitió la propagación a monitorizar. En otro ensayo utilizando zinc y sulfuro de cadmio, un generador fue remolcado a lo largo de una carretera cerca de Frome en Somerset, donde arrojó la sustancia química durante una hora.

Si bien el Gobierno ha insistido en que el químico es seguro, el cadmio es reconocido como una causa de cáncer de pulmón y durante la Segunda Guerra Mundial fue considerado por los aliados como un arma química.

En otro capítulo, «Ensayos de cobertura de gran formato», el Ministerio de Defensa ​​describe cómo entre 1961 y 1968 más de un millón de personas a lo largo de la costa sur de Inglaterra, de Torquay a New Forest, fueron expuestos a bacterias, incluyendo E. coli y bacilo globigii, para imitar al ántrax. Estas versiones venían de un buque militar, el Icewhale, anclado frente a la costa de Dorset, que pulverizaba los microorganismos en un radio de cinco a 10 millas.

El informe también revela detalles de los ensayos de DICE en el sur de Dorset entre 1971 y 1975, con científicos militares estadounidenses y británicos involucrados en la pulverización en el aire de grandes cantidades de bacterias Serratia marcescens, como un simulador de ántrax y fenol.

Bacterias similares fueron liberadas en ‘The Trials Sabotage’ entre 1952 y 1964, se trata de las pruebas para determinar la vulnerabilidad de los grandes edificios del gobierno y el transporte público a los ataques. En 1956 las bacterias fueron liberadas en el metro de Londres a la hora del almuerzo a lo largo de la línea del Norte entre Colliers Wood y Tooting Broadway. Los resultados muestran que el organismo se dispersó alrededor de 10 millas. Pruebas similares se llevaron a cabo en los túneles que corren bajo los edificios gubernamentales en Whitehall.

Los experimentos llevados a cabo entre 1964 y 1973 implicaron la fijación de gérmenes a los hilos de telarañas en cajas para probar cómo los microbios podrían sobrevivir en diferentes ambientes. Estas pruebas se llevaron a cabo en una docena de lugares en todo el país, incluyendo West End de Londres, Southampton y Swindon. El informe también da detalles sobre más de una docena de pruebas de campo menores entre 1968 y 1977.

En los últimos años, el Ministerio de Defensa ha encargado a dos científicos revisar la seguridad de estas pruebas. Ambos informaron que no había ningún riesgo para la salud pública, aunque uno sugirió que las personas de edad avanzada o que sufren de enfermedades respiratorias podrían ser gravemente perjudicadas si inhalan cantidades suficientes de microorganismos.

Sin embargo, algunas familias de las zonas que soportaron el peso de las pruebas secretas están convencidas de que los experimentos han afectado a sus hijos que sufren defectos de nacimiento, impedimentos físicos y dificultades de aprendizaje.

David Orman, un oficial del ejército de Bournemouth, está exigiendo una investigación pública. Su esposa, Janette, nació en East Lulworth en Dorset, cerca de donde se llevaron a cabo muchos de los ensayos. Ella tuvo un aborto involuntario, y luego dio a luz a un hijo con parálisis cerebral. Las tres hermanas de Janette, también nacidas en el pueblo mientras las pruebas se llevaban a cabo, dieron a luz a niños con problemas inexplicables, al igual que varias de sus vecinas.

La autoridad sanitaria local ha negado la relación, pero Orman cree lo contrario. Él dijo: ‘Estoy convencido de que algo terrible ha sucedido. El pueblo era una comunidad muy cercana y tener tantos defectos de nacimiento en un corto espacio de tiempo tiene que ser más que una coincidencia. «

Los sucesivos gobiernos han tratado de mantener en secreto los detalles de las pruebas de guerra bacteriológica. Aunque los informes de varios de los ensayos han aparecido en los últimos años a través de la Oficina de Registros Públicos, este último documento del Ministerio de Defensa – que fue revelado por el diputado liberal demócrata Norman Baker, – da la versión oficial más completa hasta el momento de los ensayos de guerra biológica.

Baker dijo: «Celebro el hecho de que el Gobierno finalmente haya dado a conocer esta información, pero se pregunta por qué se ha tardado tanto tiempo. Es inaceptable que la gente fuera tratada como conejillos de indias sin su conocimiento, y quiero estar seguro de las afirmaciones que hace el Ministerio de Defensa sobre que estos productos químicos y bacterias utilizadas eran seguros de verdad.»

El informe del Ministerio de Defensa muestra rastros de la investigación en el Reino Unido en la guerra bacteriológica desde la Segunda Guerra Mundial, cuando Porton Down produjo cinco millones de tortas de estiércol llenas de esporas de ántrax mortales que se lanzaron sobre Alemania para matar a su ganado. También da detalles de los infames experimentos con ántrax  sobre Gruinard en la costa de Escocia, que dejó la isla tan contaminada que no pudo ser habitada hasta finales de 1980.

El informe también confirma el uso de ántrax y otros gérmenes mortales en las pruebas a bordo de barcos en el Caribe y de la costa de Escocia durante la década de 1950. El documento afirma: «la aprobación tácita de las simulaciones donde la población pudiera estar expuesta fue fuertemente influenciada por consideraciones de seguridad de defensa y destinada obviamente a limitar el conocimiento público. Un corolario importante de esto fue la necesidad de evitar la alarma social e inquietud por la vulnerabilidad de la población civil ante un ataque BW [guerra biológica]».

Sue Ellison, portavoz de Porton Down, declaró: ‘informes independientes realizados por eminentes científicos han demostrado que no había peligro para la salud pública de estas liberaciones que se llevaron a cabo para proteger a la población.»

«Los resultados de estos ensayos salvarán vidas, si el país o nuestras fuerzas tienen que hacer frente a un ataque de armas químicas y biológicas».

Preguntada sobre si tales pruebas aún se están llevando a cabo, dijo: «No es nuestra política hablar sobre las investigaciones en curso.»

antony.barnett@observer.co.uk

Traducción (de circunstancias) de IDP

Fuente (inglés):  http://www.theguardian.com/politics/2002/apr/21/uk.medicalscience

10 Comments

  1. Mercedes
    Mercedes 30 agosto, 2014

    A ver si ya nos vamos concienciando de que las estelas químicas no son una patraña conspiranoica. No hay más poder que el de la ignorancia voluntaria y esa es el arma secreta que más les está beneficiando.

    Salud y cuando miréis al cielo, reaccionad. Esto también importa y más de lo que podamos sospechar.

  2. Jesús Rodríguez
    Jesús Rodríguez 30 agosto, 2014

    Es posible que estén usando esos aviones que dejan nubes suspendidas durante horas, creo que eso es algo que merece la atención del periodismo, pues, parte de la ciudadanía estamos preocupados por no saber que son esas nubes, en el mejor de los casos, seguramente al menos contamina .

  3. enrique vignoly
    enrique vignoly 30 agosto, 2014

    Esta es una buena explicación, de quienes son culpables de del uso de compuestos químicos como arma de guerra, que después acusan, a determinados paises de utilizarlas según les convenga.Lo han aplicado por ejemplo en SIRIA colaborando con la oposición Islamista contra del gobierno actual. También lo aplicaron en la guerra Yugueslabia y bastante antes en otras tantas guerras. No es de extrañar, que estos gobiernos, defensores de la política de mercados para veneficiar a empresas del armamento, nos cojan de conejillos de India para probar su efectividad

  4. Leto Atreides
    Leto Atreides 31 agosto, 2014

    Me parece muy hipócrita que no os creáis nada en los medios de comunicación sobre Ucrania y esto os lo creáis sin dudar un ápice.

    Y mira que es fácil desmentido pues todo viene de unas declaraciones de Sue Ellison, supuesta portavoz de ese centro investigación militar, pero una simple búsqueda por Internet y no encuentras nada sobre ella que no sea esta misma noticia una y otra vez. Pues para ser la portavoz de un centro como Porton Down, debería aparecer en muchas noticias antes y después del 2002, y no aparece nada, nada y nada.

      • Leto Atreides
        Leto Atreides 31 agosto, 2014

        Sí que lo había encontrado, pero es otro periódico con casi la misma noticia (parece que uno se plagió al otro). Sin embargo, esa tal Sue, siendo portavoz de un intituto de investigación, se supone que su trabajo es hablar en los medios, pero excepto esa noticia no aparece en ninguna otra noticia, ¿cómo es posible?

        • IDP
          IDP 31 agosto, 2014

          ¿Casi la misma noticia? No tienen ninguna relación más allá de que ambas mencionan a Porton Down (como no podría ser de otra forma). Pero una habla de la investigación del FBI sobre aquellas famosas cartas con esporas de antrax, y esta de documentos desclasificados y ensayos de otra época.

          Si hemos publicado es porque siendo este tipo de noticia, viene de un medio ‘tradicional’, y porque el que lo dio a conocer es un periodista reconocido y premiado.Y porque además nos hemos documentado mínimamente antes de confiar solo en eso.

          En realidad no deberías haber preguntado por la eventual portavoz, sino por las actas del congreso, que es lo importante:

          http://www.publications.parliament.uk/pa/cm200102/cmhansrd/vo020313/text/20313w28.htm

          http://www.publications.parliament.uk/pa/cm200102/cmhansrd/vo020108/text/20108w04.htm

          Hay más, pero eso ya te lo dejamos a ti.

          Tanto cuidado hay que tener con creérselo todo como con no creerse nada, Leto.

        • Leto Atreides
          Leto Atreides 2 septiembre, 2014

          Perdón, quería decir que se basaban en el mismo argumento, la de Sue Ellison. Además, que la noticia en un periódico saliese 21 días después una de la otra también es bastante sospechoso dada la importancia de unas declaraciones de ese tipo.

          Porque sea un reconocido (y premiado) periodista nos tenemos que creer todo lo que dice él, los periodistas también se pueden equivocar. Sin embargo, lo que dicen cientos de periódicos europeos sobre la guerra en Ucrania no nos lo creemos.

          Si habéis publicado eso es porque confirma vuestras ideas preconcebidas y conspiranoias, no es la primera vez que dais patíbulo a este tipo de noticias.

          En enlace que proporcionas no dice nada de que se haya hecho ningún experimento con la población, sólo dice que se han hecho experimentos de guerra bacteriológica en lugares como el metro, el mar o en el aire libre, pero no implica el uso de gente. Así que pruebas, ninguna.

          Además, sólo son dos noticias en dos periódicos de una tal Sue Ellison que no existe más allá de esa noticia, siendo la «portavoz» de ese instituto de investigación. Eso es bastante extraño. Además, la noticia es bastante sorprendente como para sospechar que sea un fake, sin embargo la aceptáis acríticamente.

  5. Mercedes
    Mercedes 31 agosto, 2014

    He intentado encontrar un documental que vi hace unos años en el que se contaba, con testimonios gráficos de la época, los ensayos que se hicieron creo que en Inglaterra con el ddt en la población. Lo que más me impactó fué que lo introdujeron en la leche que le daban a niños en algunos orfanatos. Si alguien sabe de qué hablo, me gustaría que lo dijera para que veamos que esta locura es mucho más habitual de lo que creemos y que tenemos la obligación de poner en tela de juicio las acciones oscurantistas y silenciosas que realizan a nuestras espaldas o sobre nuestras cabezas en nombre del progreso y de otras falacias. Es normal que nos sintamos amenazados. No nos faltan motivos y la historia, aunque sea con cuentagotas, va dejando entrever las espelucnantes acciones que se han realizado contra la población como si fueran ratas de laboratorio.

    • Leto Atreides
      Leto Atreides 2 septiembre, 2014

      Mercedes, que aparezca en un documental no es prueba de nada. Existen documentales que dicen que el hombre no llego a la luna y documentales que dicen que sí; hay documentales que niegan el cambio climático y otros que lo defienden; hay documentales que dicen que los transgénicos son malos y otros que son buenos; hay documentales sobre OVNIS, fantasmas, extraterrestres, abducciones, etc. y eso no significa que sean verdad. Y todos ellos con testimonios gráficos y entrevistas a personas.

      Un documental no es prueba de nada.

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