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¿Por qué se dicen musulmanes?

Dounia Bouzar | Liberation | 28/09/2014

Hay quien señala en Francia que los musulmanes no se movilizan lo bastante para denunciar la barbarie de los terroristas que reivindican el Islam. El asunto, sin embargo, no es tan simple. De hecho, Francia es una nación donde al contrario que en Inglaterra, los ciudadanos trascendieron sus diferencias para no formar más que una sola idea de nación. Es así como todos, a nombre de los derechos del hombre, se levantan cuándo estos son atropellados.

Pero hay otra explicación al malestar de los ciudadanos franceses de confesión musulmana: jamás se le pidió al Papa explicaciones sobre los suicidios colectivos del Templo Solar. ¿Por qué? Porque la opinión pública sabía que el Templo Solar fue presa de una deriva fanática y no representaba para nada a los católicos como colectividad. Luego se pide cuentas a todos los musulmanes por la actuación de terroristas mafiosos que instrumentalizan su religión para justificar asesinatos, llevando a pensar que existen vínculos entre el Islam y la barbarie. Acá comienzan las dificultades.

Bien conocido es que los yihadistas usan versos históricos del Corán (aquellos que relatan tramos del pasado musulmán) como si fueran los principios del Islam. Prefieren ignorar un verso que pide respeto por otros creyentes: “En verdad, aquellos que creyeron, también los judíos, los sabeos, los cristianos, aquellos que creyeron en Dios y que han hecho el bien, en el juicio final serán preservados sin temor y no serán castigados”. Luego, se pide respeto a los no creyentes: “soporta con paciencia a los infieles y al momento de abandonarlos, ten cuidado de economizar susceptibilidades”.

Los yihadistas no guardan más que algunos versos circunstanciales como éste: “¡cuando terminen los meses sagrados, matad los politeístas donde sea que los encontréis! ¡Capturadles, sometedles, emboscadles!, si se arrepienten, si cumplen los preceptos, si pagan los tributos, dejadles en paz pues Dios es clemente y misericordioso”.

También los terroristas han redefinido la noción de lo que es una yihad, noción asentada sobre catorce siglos del Islam. Normalmente, sólo un gobierno puede ponerse en legítima defensa si su territorio es atacado, según condiciones muy estrictas. Como en el concepto de “guerra justa” de los católicos, hay un vínculo entre un pueblo, un territorio, la idea de legítima defensa y la determinación de un gobierno. Al igual que en otras religiones, sólo Dios decide la vida de un hombre. ¡La yihad por tanto jamás puede ser individual!

Los terroristas “yihadistas” son astutos: retoman cada elemento del Islam, lo sacan de contexto tornándolo al revés de su verdadero significado. Sin embargo, la opinión pública les percibe como musulmanes.

¿Por qué quieren hacerse pasar por musulmanes? Quizá porque aquello les permite reivindicarse en la libertad de conciencia, garantizada en nuestras sociedades democráticas y laicas, con muy buenos resultados. Estos grupúsculos redefinieron el Islam imponiendo una visión de mundo totalitaria con la bendición de ciertas asociaciones de Derechos Humanos. Después condujeron a centenares de jóvenes a la ruptura socio-familiar y justamente “capturaron” la conciencia de los más frágiles. En lugar de hacer una lectura sobre la infancia en peligro, que implicaba promover más la racionalidad, más música, más lectura, más deporte, más interacción con otros compañeros, más escuela, ciertos profesionales, militantes y políticos estimaron que era imprescindible “respetar el derecho a la diferencia”.

¡Sin embargo, no hay más islamofobia que considerar que el Islam busca prohibir la música, el deporte, la escuela! Sabemos que las representaciones negativas del Islam llevaron a la estigmatización y a la discriminación, pero poco se dice que del mismo modo llevan a la tolerancia excesiva. Nadie se asombra de nada cuando se trata del Islam: “allá ellos… así son”.

He aquí entonces porque las cosas no son tan simples: generar confusión con los musulmanes constituye el primer objetivo de los radicales. Aumentar el miedo al Islam alimenta su discurso de complot contra los musulmanes, ese que justifica enseguida su misión de exterminar todos los  que no piensen como ellos.

Por años han afinado su técnica de adoctrinamiento, alcanzando a tocar una buena porción de jóvenes de familias ateas, judías o cristianas, sin ningún vínculo con la memoria de la inmigración o el Islam. Contrarrestar aquel discurso consiste -de hecho- en probar a los jóvenes la diferencia entre lo que estos terroristas dicen y lo que en verdad sucede: no dan muestra alguna de humanitarismo en Siria pero si asesinan a todos los musulmanes que no hacen reverencia a su grupúsculo. Antes de llegar al exterminio extremo de yazidíes y cristianos, comenzaron por la purificación interna.

¿Por qué la política internacional no reaccionó desde el principio?: Porque cada vez son los propios musulmanes las primeras víctimas del terrorismo que tiene secuestrada su religión.

Dounia Bouzar es antropóloga francesa y directora del Centro de prevención contra las consecuencias sectarias ligadas al Islam.

Fuente: Liberation

Traducción IDP.

3 Comments

  1. constanzabaquero
    constanzabaquero 2 octubre, 2014

    Estupendo, magnifico. Pero….el quid de la cuestión, por qué no se reaccionó a tiempo?
    Seran los siempre Intereses Creados…..

  2. gilda
    gilda 2 octubre, 2014

    Porque no se abre un debate sobre quiene formaron a los terroristas shihsdistas o a los Talibanes terroristas, quienes los financiaron y quienes les dan armas.La prensa Global está interesada en que musulmanes, islamistas terroristas entren en la misma bolsa y sabemos que quienes estructuran el poder económico y politico del globo están interesados en sembrar el terror en el resto del mundo por intereses económicos y para apoderarse de las riquezas naturales, llamesé petroleo o productos minerales.En Africa esos grupos económicos que representan a Naciones imperialistas y Colonialista están al hacecho creando tribus y recontratribus aprovechandose de la miseria y de la ignorancia de esa desgraciada gente.Es importante señalar que el plan estratégico de los imperios no le importa la vida de las personas, tirar bombas y destruir culturas y naciones lo que les importa es controlar los bienes materiales en nombre de la democracia y la justicia.La violencia que estan ejerciendo en el mundo es a traves de bombardeos y de prensa mentirosa e infame.

  3. gilda
    gilda 2 octubre, 2014

    Insisto en lo mismo el PROBLEMA ES POLITICO-EGEMÓNICO Y ECONÓMICO-

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