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Entrevista a Noam Chomsky: »El lavado de cerebros en libertad es más eficaz que en las dictaduras»

Por Daniel Mermet (*)⎮manueldammert.com⎮enero 2015

El escritor Noam Chomsky de los EEUU habla de los mecanismos detrás de la comunicación moderna, un instrumento esencial de gobierno en los países democráticos, tan importantes para nuestros gobiernos como la propaganda es a una dictadura.

– Empecemos por el asunto de los medios de comunicación. En Francia, en mayo del 2005, con ocasión del referéndum sobre el tratado de la Constitución Europea, la mayor parte de órganos de prensa eran partidarios del »sí», y sin embargo 55% de los franceses votaron por el »no». Luego, la potencia de manipulación de los medios no parece absoluta. ¿Ese voto de los ciudadanos representaría también un »no» a los medios?

– El trabajo sobre la manipulación mediática o la manufactura del consentimiento hecho por Edgard Herman y yo no aborda la cuestión de los efectos de los medios en el público [1]. Es un asunto complicado, pero las pocas investigaciones que profundizan en el tema sugieren que, en realidad, la influencia de los medios es más importante en la fracción de la población más educada. La masa de la opinión pública parece menos tributaria del discurso de los medios.

Tomemos, por ejemplo, la eventualidad de una guerra contra Irán: 75% de los norteamericanos estiman que Estados Unidos debería poner fin a sus amenazas militares y privilegiar la búsqueda de un acuerdo por vías diplomáticas. Encuestas llevadas a cabo por institutos occidentales sugieren que la opinión pública iraní y la de Estados Unidos convergen también en algunos aspectos de la cuestión nuclear: la aplastante mayoría de la población de los dos países estima que la zona que se extiende de Israel a Irán debería estar completamente despejada de artefactos de guerra nuclear, comprendidos los que poseen las tropas norteamericanas de la región. Ahora bien, para encontrar este tipo de información en los medios, es necesario buscar mucho tiempo.

En cuanto a los principales partidos políticos de los dos países, ninguno defiende este punto de vista. Si Irán y Estados Unidos fueran auténticas democracias en cuyo interior la mayoría determinara realmente las políticas públicas, el diferendo actual sobre lo nuclear ya estaría sin duda resuelto. Hay otros casos así.

En lo que se refiere, por ejemplo, al presupuesto federal de Estados Unidos, la mayoría de norteamericanos desean una reducción de los gastos militares y un aumento, por el contrario, en los gastos sociales, créditos otorgados a las Naciones Unidas, ayuda económica y humanitaria internacional, y por último, la anulación de las bajas de impuestos decididas por el presidente George W. Bush a favor de los contribuyentes más ricos.

En todos estos asuntos la política de la Casa Blanca es totalmente contraria a los reclamos de la opinión pública. Pero las encuestas que revelan esta oposición pública persistente raramente son publicadas en los medios. Es decir, a los ciudadanos se les tiene no solamente apartados de los centros de decisión política, sino también se les mantiene en la ignorancia del estado real de esta misma opinión pública.

– Cuando se les pregunta a los periodistas, si sufre presiones responden inmediatamente: »Nadie me ha presionado, yo escribo lo que quiero. » Es cierto. Solamente, que si tomaran posiciones contrarias a la norma dominante, ya no escribirían sus editoriales. La regla no es absoluta, desde luego; a mí mismo me sucede que me publiquen en la prensa norteamericana, Estados Unidos no es un país totalitario tampoco. Pero cualquiera que no satisfaga ciertas exigencias mínimas no tiene oportunidad alguna de alcanzar el nivel de comentador con casa propia.

El sistema de control de las sociedades democráticas es muy eficaz; instila la línea directriz como el aire que respira. Uno ni se percata, y se imagina a veces estar frente a un debate particularmente vigoroso. En el fondo, es mucho más rendidor que los sistemas totalitarios.

No olvidemos cómo se impone siempre una ideología. Para dominar, la violencia no basta, se necesita una justificación de otra naturaleza. Así, cuando una persona ejerce su poder sobre otra -trátese de un dictador, un colono, un burócrata, un marido o un patrón-, requiere de una ideología que la justifique, siempre la misma: esta dominación se hace »por el bien» del dominado. En otras palabras, el poder se presenta siempre como altruista, desinteresado, generoso.

 (*) Periodista de Le Monde Diplomatique. Francia.

 

7 Comments

  1. juaan
    juaan 31 enero, 2015

    en este tema de la informacion ,queda demostrado …que los menos preparados intelectualmente somos mas inteligentes .,porque no nos han labado el serebro todavia…….veia el otro dia en un noticiero un viejito rompiendo una corona funebre »»donde quedo la inteligencia de ese hombre»’los menos preparados en esta materia tenemos pensamiento propio…

  2. Raul
    Raul 3 febrero, 2015

    A Chomsky sí que le venía bien un lavado de cerebro, porque tiene una de las mentes más llenas de porquería del Universo. Comparar los estándares democráticos de Irán y de Estados Unidos («si ambos fueran auténticas democracias») es de gilipollas al cuadrado. Chomsky lleva años intentando compensar su fracaso intelectural a base de radicalismo político, para obtener de la progresía infantiloide el aplauso fácil que ya no consigue arrancar como linguista en los medios académicos

    • Guido
      Guido 5 febrero, 2015

      Raul yo creo que deberias chuparte una buena pija y dejar de comentar boludeces. O leer la revista que viene con el diario los domingos, para variar.

      • Eduardo
        Eduardo 5 febrero, 2015

        Guido, tu argumento para contesarle a Raul, habla mas de tus fantasias homosexuales, que del arguemnto en si.
        jajajaja!!!!!!!!!!!!
        Yo creo que vos no solo no lees la revista del domingo, de Patoruzito no pasas. jajaja!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  3. Angel Wilson Fuentes Martillo
    Angel Wilson Fuentes Martillo 15 febrero, 2015

    EL PAPEL DEL ESTADO COMO ESPACIO PÚBLICO DEBE GARANTIZAR LOS DERECHOS Y LA PLURALIDAD DE VOCES Y EL LIBRE ACCESO AL CONOCIMIENTO.,. La libertad de expresión ha sido reducida a una supuesta libertad de prensa, que sin ética ni profesionalismo ni adecuados controles sociales, se reduce a su vez tan solo a la LIBERTAD DE EMPRESA, DONDE BUSCANDO LUCRO O PODER, SON ELLOS LOS QUE DECIDEN QUÉ CALLAR, QUÉ DECIRNOS, CÓMO DECÍRNOSLO. De esta forma, la libertad de expresión no es otra cosa que la voluntad del dueño de la imprenta. La libertad para ellos, no para las grandes mayorías, porque somos esclavos de lo que nos quieran decir o nos quieran callar.-En diferentes países se lucha duramente por la construcción de un nuevo marco legal y normativo que haga efectivo ese derecho tanto
    • a través de la imposición de obligaciones públicas a los concesionarios comerciales de radio y televisión,
    • por la construcción de sistemas públicos de radio y televisión,
    • por el fortalecimiento de la comunicación comunitaria,
    • por el fomento y la inclusión digital, con nuevas reglas capaces de asegurar el acceso libre y democrático de todos al conocimiento socialmente producido.
    Reclamamos una mejor formulación teórica a la luz de la crítica a la lógica capitalista de acumulación y dominación política…

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