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De creyentes e hipócritas

José Manuel Lechado | Iniciativa Debate | 30/06/2015

No hay mayor hipócrita que aquel que se dice creyente, fiel y sincero, de cualquier fe. Y si no es hipócrita, peor aún, porque el que cree a ciegas y no miente, es entonces un iluso. Como los ilusos no abundan en una especie inteligente como la nuestra, la conclusión es rápida.

No se pretende con esto insultar a nadie ni soltar aseveraciones gratuitas, pues demostrar la premisa (y sus conclusiones) no resulta complicado: creer con sinceridad plena en lo que afirma un dogma y cumplir su letra, cumplirla con todas las consecuencias, es imposible o, como mínimo, tarea propia de héroes.

La única certeza para el creyente es el miedo. Miedo a la herejía, al pecado, a no estar a la altura… En la doctrina clásica al feligrés común sólo se le aseguraba el Hades, un limbo tedioso en el que permanecería para siempre a la espera de nada. En otro dogma antiguo, el hinduismo, los fieles están atrapados en el reciclaje permanente de la reencarnación, un mecanismo celestial que funciona como la rueda del inquisidor. Aunque hablando de torturas nada hay comparable a la venganza salvaje de ese infierno que cristianismo e islam, las dos exitosas sectas del judaísmo que hoy rigen la creencia de millones de personas, ofrecen a sus partidarios.

Se argumentará que la fe no es sólo promesa de castigos, sino también de salvación y esperanza. Pues sí, y ahí está la trampa. El dogma religioso, de manera parecida a doctrinas políticas emparentadas con él, como estalinismo, fascismo o neoliberalismo, siempre muestran en su publicidad la puerta dorada del Paraíso. Pero en la práctica no regalan más que miseria. La propuesta de salvación se proyecta siempre hacia un futuro que ni llega ni puede llegar porque, a decir verdad, ¿qué ser humano de carne y hueso está capacitado para recibir la bendición suprema que proponen los dogmas?

En la fe clásica había que ser un espadachín heroico para alcanzar la condición de, al menos, semidios, único paraíso posible de aquella doctrina violenta. En cuanto a los millones de indios enredados en la rueda del samsara, qué paciencia habría que tener para alcanzar, al final del camino (si se llega), un resultado incierto. Pocas doctrinas han conseguido aunar con tanta eficacia las promesas de salvación y castigo en una sola pieza como ha hecho el hinduismo, pero aun así es agua de borrajas si se compara con el esfuerzo que supone «salvarse» en cualquiera de las religiones del Libro.

Para el solitario dios hacedor de los monoteístas toda conducta humana es pecado. El judaísmo, que tiene más recorrido, a veces incluso hace mofa de esto (hasta cierto punto), aunque no es así en el cristianismo ni en el islam, donde el intento por sustentar «lógicamente» la doctrina (que se lo digan a Aristóteles) ha desembocado en un interminable reguero de crímenes, guerras y, sobre todo, incertidumbres para el creyente piadoso.

El dios único es tan ocurrente y fértil a la hora de dictar normas que las contradicciones surgen como setas y el fiel ya no sabe a qué atenerse, pues haga lo que haga, pecará. La única seguridad que puede tener el creyente, si de verdad se lo creyera todo, sería vivir en un estado de ansiedad constante, pues sabría que la condenación es inevitable. Si además tratara de ser coherente con el rito y el dogma acabaría loco, pues no podría superar las imposibilidades lógicas de hacer una cosa y su contrario.

Es obvio que, si bien los creyentes pueden hacer gestos raros como arrodillarse ante retratos de seres imaginarios y pedirles cosas, o cargar muñecos a cuestas por las calles, no suelen comportarse como locos ni les come el ansia (a algunos sí, pero por otros motivos). Sólo algunos niños poco despiertos viven aterrorizados el primer adoctrinamiento, pero enseguida se les pasa: o aplican la lógica infantil que pone de manifiesto la ridiculez de las doctrinas, y se salvan; o asumen la hipocresía de los adultos, y se calman.

Teniendo en cuenta cómo el método científico desvela cada día en qué consiste la realidad y lo lejos que se encuentra ésta de cualquier mito… ¿por qué ese empeño de tantísima gente en creer fantasías, incluso hasta el fanatismo en algunos casos? Porque la verdad que ofrece el conocimiento científico es objetiva y no proporciona lo que el creyente busca en su fe, que no son certezas, sino consuelo.

Consuelo, porque el creyente es el gran desesperado. Tan convencido está en su pensamiento profundo de que la vida carece de sentido que necesita adornarla de cuentos que muestren, al menos, un camino a seguir. El creyente es un enorme pesimista y por eso el dogma suele albergar un tono fatal bajo sus oropeles. La religión antigua mexicana, como la vikinga, como la cristiana en toda época, o como el nazismo, tienen en su punto de mira el desastre absoluto. Si alguien lo duda, que se pasee por una iglesia de la secta católica y contemple los horrores de su iconografía repleta de torturas y mutilaciones. Su libro sagrado concluye describiendo el fin del mundo.

Estas sutilezas, que se dan en toda doctrina (porque todas son, en lo esencial, idénticas) no importan al creyente, que se queda sólo con lo bueno. Es fácil, porque la fe, religiosa o patriotera, es un espacio hueco. Puede que ayude al débil a sobrellevar el día a día, a fortalecer su convencimiento de que forma parte de algo grande y, sobre todo, a mantener en pie la capacidad de negación que nos caracteriza como especie: el autoengaño es una de nuestras especialidades. Pero también lo es la visión clara y por eso la fe ciega sólo puede acabar en decepción.

Frente a la ansiedad por trascender, por creerse parte de un todo mayor (dios, la patria, el destino), por buscar un «sentido»… hay que empezar por decir en voz alta, a uno mismo y a los demás, una de esas verdades que —parece mentira— vuelven a sonar subversivas: no existen los dioses, ni las patrias, ni hay un propósito superior. Y esto es bueno.

Aspirar a que otro (un dios, el líder providencial, etc.) venga a solucionar nuestros problemas es un magro consuelo. Además, sería desastroso. Nadie va a salvarnos, y no ya fabulaciones teatrales como los dioses, sino tampoco ninguno de los mesías de carne y hueso que se prodigan aquí y allá. Es bueno que sea así porque no sólo cada cual es responsable de su propia suerte, sino que todos juntos somos responsables del devenir común de nuestra especie. Podemos hacerlo mal, confiando en quimeras y aferrados a un ídolo o a una bandera. Pero también podemos hacerlo bien, utilizando la razón.

Es terrible pensar que el universo pudiera estar en manos de tiranos sobrenaturales, incontestables, repletos de soberbia y crueldad, como los que pintan las mitologías. El universo como patrimonio de superseres psicópatas es un concepto tan perverso que da la medida de hasta qué grado se encuentra enferma la civilización. Esto explica también que doctrinas en principio ajenas a la fe religiosa, como la mayoría de las grandes ideologías, compartan todos sus rasgos negativos (incluso exacerbados, al eliminar la minúscula base ética y social que sí posee, con todo, la religión).

Por desgracia la creencia no es un fenómeno en declive: en tiempos de crisis, miseria y guerras por doquier, las luces de la razón se apagan y cada vez más gente se aferra al dogma con la esperanza (otra vez) de mitigar o distraer la miseria cotidiana soñando con paraísos. Vana ilusión, pues los dioses y los héroes, los mesías y sus apóstoles, lejos de solucionar problemas, los agravan y crean otros nuevos.

El universo real que nos ha revelado la ciencia —y sigue haciéndolo cada día, con mucho esfuerzo— es más fascinante y maravilloso que cualquier pobre colección de cuentos. Y lo mejor es que este universo no posea sentido ni finalidad alguna. ¿Quién fue el soberbio que decidió que había de tenerlos?

La libertad requiere esfuerzo y valor, y el primer paso para conseguirla consiste en sacudirse el miedo a la intrascendencia y la esperanza en paraísos ridículos. Desterrado el sentido de misión, el ser humano se quita de encima el miedo a la muerte y puede asumir que, en efecto, forma parte de algo grande: el cosmos. Cada uno de nosotros es un pequeño trozo de universo que trata de comprenderse a sí mismo.

Si superamos la inclinación a autoengañarnos no necesitaremos consuelos mentirosos. Y si somos capaces de tomar las riendas de nuestra propia vida, tampoco harán falta intermediarios en forma de líderes, sacerdotes o salvadores. No será necesaria la humillación de postrarse a suplicar delante de un muñeco. Entonces seremos, si no inmortales, al menos libres de nuestras propias tonterías.

120 Comments

  1. Tony Segovia
    Tony Segovia 30 junio, 2015

    Estoy de acuerdo en buena parte con este artículo, pero creo que José Manuel Lechado, se ha referido a un tipo de creyente en concreto, y pasa por alto a uno más abstracto: al de las culturas africanas o latinoamericanas, cuyo Dios panteísta (y ecologista) no habita en ningún paraíso extraterrestre sino en la tierra. Tampoco menciona al sincretismo, o la fusión de estas creencias con las del judeocristianismo, en la que entra, por supuesto, el islam, que cambia la forma de entender la vida y la muerte. Tampoco menciona que ya hay posteístas ver los (Servicioskoinonía.org) de origen cristiano por ahí, hablando de que NO hay un segundo piso (donde habita el dios blanco, macho omnisciente y omnipotente que lanza rayos) donde irán los aburridos, ni sótanos ardientes como las calderas de Pedro Botero donde se quemarán los alegres.

    • Teresa
      Teresa 2 julio, 2015

      Jose Manuel describe a un creyente en el cual no me reconozco.
      Temeroso,hipócrita,con ansiedad por no poder cumplirlo todo.
      Aparte de algunos,muchos vivimos nuestra fe mas relajados.
      Creemos que todo tiene la mano de Dios(todo lo creado).Que hay que amar a los demás como a uno mismo.Si analizas esta frase entenderás que todos los males que cometemos es por no amar o no amar lo suficiente.
      Creo que como todo padre nos quiere y nos pone obligaciones y normas de conducta pero nos perdona.
      Hay muchas cosas que no creo a pié de puntilla porque todo está escrito por hombres y a saber que se sacaron de la manga.
      Por supuesto que no te puedo decir que crea en la Iglesia y demás…..
      Soy un poco oveja negra en esto..jajaja

      • José Manuel Lechado
        José Manuel Lechado 5 julio, 2015

        Hola, Teresa.
        Me parece que, como mucha gente, has hecho una creencia a tu gusto. No tiene nada de malo, de hecho es lo más habitual (aunque el creyente ideal para, por ejemplo, la Iglesia Católica, es precisamente el temeroso de Dios).
        Tu actitud, no obstante, apoya mi hipótesis: que tener fe en algo es una forma de encontrar esperanza y consuelo (una forma entre muchas). Parece lógico crear una fe a medida de lo que uno necesita. Pero ten en cuenta que, tal y como te declaras, si lo que dijera la Iglesia fuera cierto, tú irías derechista al infierno (doy por sentado que estás más o menos adscrita al catolicismo, aunque lo dicho vale para cualquier otra doctrina).
        El problema, por supuesto, no es creer en esto o en lo otro, e incluso no me parece mal un poco de autoengaño si eso ayuda a ser más feliz. Y después de todo, nadie está en posesión de la verdad. Lo malo viene cuando, alguien, de repente, decide que su fe tiene que ser buena para todos, y se dedica a imponerla por la fuerza. O dicho de otra manera: el problema no son los creyentes, sino los apóstoles.
        Muchas gracias por tu comentario.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 13 julio, 2015

      Hola, Tony. En realidad el artículo versa sobre la profunda desesperación del creyente, que debe aferrarse a un dogma para dar sentido a la vida. No es un texto específico contra una religión en particular, ni siquiera contra la religión en general, sino que se refiere al dogma (político, religioso, nacional…). No es, tampoco, un tratado sobre todas las formas posibles de creencia tranquilizadora.
      Gracias por tu comentario, y un cordial saludo.

  2. José Manuel Lechado
    José Manuel Lechado 30 junio, 2015

    Gracias, Tony, por tus comentarios. En efecto, en el artículo no hablo de muchas cosas. El punto central, y tiene que ver con lo que dices, es la creencia doctrinal, dogmática, tanto religiosa como política, por cierto.
    Un cordial saludo.

  3. Manu
    Manu 30 junio, 2015

    Esta bien el articulo, pero yo prefiero huir del aire un poco condescendiente que veo en el mismo y que olvida (normal pues es tan solo un articulo corto) una cosa: la religion es poder politico tambien. Veo que luego lo mencionas en tu comentario.

    Como el terrorismo, si se puede siempre habra alguien con la poca desverguenza de usarlo en su provecho. Y luego esta las quasi-religiones entorno a hombres de poder como es el caso del presidente de Corea del Norte o Stanlin en su momento.

    El problema es que la «fe» en su sentido mas amplio (o sea si siquiera estar relacionado con la religion) ha servido de mucho a la humanidad. Como cojones vas a convencer a la gente que cruzaran el atlantico a manos de Colon, pues tendrian fe en que iban a sobreviir y ganar mucha pasta. Los humanos somos mucho de guiarnos por la intuicion (aun en el mundo cientifico, y aunque haya que crear teorias falseables, es necesario un poco de fe en la gente, en los investigadores.

    Yo por ejemplo ahora tengo FE en Podemos. Y es FE que poco a poco se materializa en algunas cosas, pero sigue siendo fe en cuanto a que nadie me puede asegurar que Pablo Iglesias no se convertira en el nuevo Felipe Gonzalez.

    Tambien tienes fe que un puente no se va a caer (y de repente alguien descubrio que eran las resonancias y hubo que reforzar el margen de error de la construccion de los puentes).

    Y esa es la maldicion del ser humano. Que la fe nos rodea. Hasta en aquellos que son presuntamente cientificos.

    Y por ultimo decir que para mi la diferencia entre la FE en la ciencia (que el avion no se caiga, que tu movil funciona, que esa medicina valga) y la FE en la religion esta en que la ciencia de verdad se sostiene cuando te paras a mirar las teorias y los datos y admite correccion (lentamente pero la admite). La religion no o se adapta creandote monstruos como la Ciencialogia.

    Sigue con el bueno trabajo! 🙂

    • Miguel Urantiano
      Miguel Urantiano 1 julio, 2015

      Muy coherente tu comentario querido compañero…he de confesar que yo también tengo fe en Pablo Iglesias y sus ideales porque a mi edad (65 años) confío en una intuición que me induce a pensar que Pablo ha nacido de raíces e ideales puros (del pueblo), mientras que «Isidoro» fue un montaje de otros poderes para seguir dominando la política española en pro del poder económico y clerical. (disculpas por salirme del hilo argumental)

      • José Manuel Lechado
        José Manuel Lechado 2 julio, 2015

        Gracias, Miguel, por tus comentarios.
        La verdad es que desde mi punto de vista la fe en líderes es tan perniciosa como la que se pueda tener en dioses. Pero bueno, por otra parte hay que ser realista y, desde luego, parece difícil tener un gobierno peor que el actual.

  4. José Manuel Lechado
    José Manuel Lechado 30 junio, 2015

    Hola, Manu. Gracias por tus comentarios.
    Yo diferenciaría entre la fe ciega: la que se tiene, por ejemplo, en dioses, que son cosas que no existen. Y la otra fe que comentas en tu texto: la «fe» en que un puente no se caiga. No es la misma cosa.
    El artículo, en efecto, va sobre personas y la tendencia, muy común, a buscar la solución a los problemas en lo que hagan otros (salvadores, líderes, etc.) o directamente por medio de la creencia en fábulas. Por supuesto, la religión es mucho más: intento rudimentario de explicación de la realidad, artificio para imponer un determinado código moral, herramienta de los poderosos para mantener sus privilegios, un colosal negocio, etc.
    Pero bueno, no se puede hablar de todo lo que supone un asunto tan complejo en un artículo corto. Lo importante era mostrar la paradoja del creyente.
    Saludos.

  5. Jolanda Barbero Garcia
    Jolanda Barbero Garcia 1 julio, 2015

    Ólé, Ólé y Ólé

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 1 julio, 2015

      Gracias, Jolanda, por tus comentarios.

      • El Papagayo
        El Papagayo 2 julio, 2015

        Profundos los comentarios de Jolanda. Sí señor.
        Me descubro y aplaudo la hondura reflexiva de Jolanda.
        Mi enhorabuena, y a seguir así.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 2 julio, 2015

          Menos mal, Papagayo, que estás tú para dar ejemplo de buen hacer.

          • El Papagayo
            El Papagayo 2 julio, 2015

            Ayer: Falta de tiempo y mucho sueño.
            Muy resumido: No creo en la existencia de la Verdad (una única verdad), por lo tanto, ni creyente ni ateo: ¿agnóstico tal vez?
            Que la realidad posee múltiples caras (o puntos de vista) y, encima, nuestra mente es muy limitada, como para poder discernir de modo justo/preciso sobre asuntos tan… ¿elevados, superiores, trascendentes?
            Lo dicho: Ni sí ni no: Agnosticismo. (Y punto)
            Saludos agnósticos (o eso creo)
            PD: No lo termino de de tener claro.

          • José Manuel Lechado
            José Manuel Lechado 2 julio, 2015

            Hola, Papagayo. Abres un interesante debate: los límites de la realidad, o cómo ésta puede variar según la percepción. En fin, es un tema de discusión interminable.
            Mi intención, en líneas generales, puede resumirse en lo siguiente: cada cual con sus creencias, pero que las aplique a su experiencia. El gran problema de las religiones organizadas es que intentan aplicar su «verdad» por la fuerza al resto de la gente, lo quiera o no. Además de servir como instrumento de dominación del Estado durante siglos, etc., etc.
            Se suele decir que hay que respetar los sentimientos religiosos de los demás. Estoy de acuerdo, siempre que los creyentes respeten las ideas ajenas (religiosas, agnósticas o ateas) y hagan sus ritos en su templo.
            Gracias por tus comentarios.

  6. Alejandra
    Alejandra 1 julio, 2015

    Excelente manera de describir la necesidad de un consuelo, la necesidad de sentirse justificado en una eternidad feliz. Muy bueno, saludos desde Colombia

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 1 julio, 2015

      Muchas gracias, Alejandra.

  7. María
    María 1 julio, 2015

    Muy buen comentario. Lo suscribo totalmente.
    Lo q me sorprende es ver como gente q abraza esas religiones son capaces de hacer barbaridades contra la humanidad

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 1 julio, 2015

      Hola, María. Gracias por tu comentario.
      En realidad no tiene nada de sorprendente. Una de las utilidades del dogma es, precisamente, justificar cualquier barbaridad. El seguidor de un dogma se libera de sentimientos de culpa porque su fe deshumaniza al «enemigo» y, además, le convence de que cualquier salvajada que hace está bien.
      En este sentido la institución de la confesión, en el cristianismo, es un logro sensacional: te puedes comportar como un canalla, que unos gestos y unas breves palabras del sacerdote te liberan de culpa. ¡Y funciona! Funciona porque es cómodo y fácil. Adoptar y seguir una postura ética de verdad resulta mucho más complicado.
      Saludos.

  8. Carlos
    Carlos 1 julio, 2015

    Entiendo que las personas que comentan este artículo son aquellos que no creeen en Dios. Por mi experiencia personal les digo que el mejor camino para vivir es conociendo a Dios, se acepta por fe y ese fe no es necesariamente miedo puede ser una liberación de la esclavitud.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 1 julio, 2015

      Hola, Carlos. Gracias por tu comentario.
      Podría estar de acuerdo contigo si conocieras a Dios. Pero no le conoces. No lo has visto nunca, ni lo verás. No has hablado con él, ni te ha respondido. Cuando rezas o ruegas, te estás dirigiendo a la nada. Y la fe en quimeras religiosas se tiene por miedo. Miedo a la muerte, a la intrascendencia, al castigo eterno… Lo que quieras, quizá todo a la vez y más cosas. Pero también entiendo que creer a ciegas es consolador, pues evita muchas preguntas difíciles (con respuestas más difíciles aún).
      No obstante, si tu creencia te proporciona felicidad personal, nada tengo que objetar. Si las personas religiosas oraran en su casa y no intentaran salvar a nadie que no fuera ellos mismos, este artículo no tendría lugar.
      El problema es que las religiones organizadas, con su empeño de entrometerse en todo, han causado, están causando, y causarán daño al común.
      Y sí, me temo que los que han comentado hasta ahora son unos pedazo de ateos como yo mismo. 🙂
      Un cordial saludo.

  9. Javier
    Javier 1 julio, 2015

    Yo soy creyente. Y no tengo miedo del infierno o creo por las promesas de felicidad del cielo. Creo porque siento que hay una realidad que me trasciende; y considero que la mayoría de la gente inteligente cree de la misma manera. Y no creo que me haga más o menos libre de mis actos, porque esos los decido yo con responsabilidad plena-hasta donde la tengo- de ellos.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 2 julio, 2015

      Hola, Javier. Gracias por tus comentarios.
      Lo primero sería definir en qué eres creyente. Es decir, si te consideras abonado a una doctrina concreta o has creado una a tu gusto.
      Un cordial saludo.

  10. Miguel Urantiano
    Miguel Urantiano 1 julio, 2015

    Hola José Manuel, después de haber leído tu extenso pensamiento sobre la no existencia de Dios y la ridiculez de los creyentes, espero por tu parte sinceridad y objetividad en tus respuestas basadas en algunas preguntas:
    La primera sería si crees que en todo el cosmos o Universo, somos los únicos y exclusivos habitantes o «entes inteligentes».
    La segunda sería si crees que del Big Bang o caos universal, puede derivarse un orden universal como el que científicamente conocemos donde todo funciona perfectamente sincronizado cual maquina de reloj suizo.
    Una vez respondidas estas dos cuestiones, si te parece y apetece podemos seguir el debate.
    Muchas gracias anticipadas por tus respuestas querido amigo.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 2 julio, 2015

      Hola, Miguel. Ante todo, gracias por tus comentarios. Y una aclaración: no pienso que los creyentes sean ridículos. Sólo pienso que cometen un error. Algo que, por otra parte, hacemos todos, todos los días.
      Respecto a tus preguntas:
      1. No creo que seamos los únicos seres inteligentes del universo. Por otra parte, no tengo ninguna prueba de que haya alguien más. Así que, hoy por hoy, somos la única especie algo inteligente de la que tenemos noticia.
      2. Respecto al Big-Bang, te diré en principio que no comparto la hipótesis, por más que sea la dominante en la astrofísica actual. Ahora bien, si es cierta, no me parece imposible que de la gran explosión surja un universo ordenado. Me parece bastante más creíble que la hipótesis religiosa, de dioses creadores y ocurrentes, etc. En ultima instancia diría que el universo tal y como lo vemos parece estar bastante lejos de funcionar como un reloj suizo.
      Un cordial saludo.

  11. Asun
    Asun 2 julio, 2015

    Yo fui creyente por educación, y me hice atea por convicción después de quitarme muchos prejuicios católicos.
    Una cosa que me agobiaba mucho y que nunca conseguí practicar era lo de querer a Dios sobre todas las cosas. Ahí ya empezó mi desconfianza: ¡cómo iba a yo a querer a un tipo enfadoso y terrible como el Dios del Antiguo Testamento más que a mis padres! Eso era una locura para mi mente infantil.
    He de decir, sin embargo, que ciertos aspectos de la moral cristiana siguen presentes en mí, o por lo menos yo las aprendí en un ambiente cristiano (aunque no beato) como por ejemplo el no hacer a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. Me costó deshacerme sobre todo de la idea de que alguien velaba por nosotros, eso me daba sensación de desprotección, era bueno tener a alguien todopoderoso que nos cuidase. Todo esto duró hasta los 14 años cuando me dí cuenta de que si no estudiaba lo suficiente, no aprobaría el curso por muchas velas que le pusiese a la virgen María, que había mucha gente mala en el mundo, que los niños de Biafra morían de hambre por miles aunque yo rezase por ellos y me comiera la comida que no me gustaba….. A partir de ahí se produjo en mí una inflexión y empecé a cuestionar todos los preceptos que me habían inculcado. Bueno, eso y cuando la profe de religión nos dijo que si íbamos a ver Jesucristo Superstar nos excomulgaban. Me pareció tan demencial que ya no pude tomarme la religión en serio y me faltó tiempo para ir a ver la película. A partir de ahí inicié un no retorno y empecé a pensar por mi misma.
    Y después de todo este rollo que he soltado, diré que me ha encantado el artículo y no puedo estar más de acuerdo con el autor. Amén ;P

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 2 julio, 2015

      Muchas gracias, Asun,por tu interesante aportación.
      Saludos.

  12. Naomi
    Naomi 2 julio, 2015

    para empezar yo soy creyente pero no soy practicante de ninguna religion, porque nunca me han gustado sus doctrinas, pero si creo que hay algo mas que no podemos entender como seres humanos porque por mucha ciencia que tengamos tambien cometemos muchos errores y la ciencia nunca es exacta por que mediante pasan los años se descubren cosas nuevas y se rectifica cada vez que ve que se equivoca. Tampoco pienso que el ser creyente ,da igual de que fe, sea algo malo, lo malo realmente es el uso que le han dado a esa fe para controlar al pueblo. Realmente las religiones fueron una manera de intentar hacer entender de que habia otras maneras de ver el mundo y los profetas no creo que lo que quisiesen fuese hacernos rebaños del poder, simplemente querian cambiar el mundo como lo han hecho muchas personas en la historia, aunque luego trangiversaran todo lo que quisieron y mas los que vinieron detras. Simplemente pienso que el que tiene fe al igual que el que no la tiene no debe ser despreciado por su creencia y que cada uno en su vida puede hacer lo que quiera y no me parece bien que se insinue que los creyentes son gente que esta perdida en el mundo. ¿Por que no creer? ¿Por que debemos siempre asociar religion a creencias cuando todos creemos en algo aunque no sea en un dios? ¿ Y por que siempre se dice que como no has visto algo en tu vida no esta ahi si el aire no lo ves y los sientes, el amor no lo ves y lo sientes, el dolor no lo ve y lo sientes? Y no me digas ahora que todo tiene una explicacion cientifica porque ya te explique que la ciencia siempre acaba teniendo errores…

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 2 julio, 2015

      Hola, Naomi. Gracias por tus comentarios.
      Estoy bastante de acuerdo contigo en muchas cosas.
      De entrada, que la gente crea o no en dioses, me da igual. Si es una cuestión personal, no tiene mayor importancia. El problema que señalo en el artículo, y tú también lo comentas, es la doctrina organizada.
      En cuanto a la ciencia, claro que se equivoca, y mucho. Pero hay un detalle que diferencia al método científica del religioso: la ciencia reconoce sus limitaciones y sus errores, se somete a crítica y autocrítica, y evoluciona. No admite nada como verdad absoluta. Esta es la gran diferencia con el dogma religioso.
      Un cordial saludo.

      • Ana
        Ana 12 julio, 2015

        La Iglesia Católica reconoce sus limitaciones, se somete a crítica y pide disculpas. Los dogmas han ido cambiando, no siempre han sido los mismos.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 13 julio, 2015

          Hola, Ana. Esto que dices no es en absoluto cierto.
          La Iglesia no reconoce sus limitaciones. Entre otros dogmas está la infalibilidad del papa cuando habla ex catedra. Esto es lo contrario a reconocer limitaciones: por el contrario, asegura que el obispo de Roma, tocado por el dedo de Dios, no se puede equivocar (cuando habla de doctrina, pero la Iglesia lo hace extensivo a otros campos). Como quiera que unos papas han establecido un dogma en una dirección, y otros en otra, cabe imaginar que alguno, al menos, está equivocado. Lo cual refuta el dogma de la infalibilidad, etc.
          Respecto a lo de someterse a crítica, es falso: la Iglesia recibe críticas, pero muy a su pesar. Y las traga porque no tiene más remedio. Cuando tenía poder, criticar a la Iglesia, o incluso poner en duda alguno de sus dogmas, se pagaba muy, pero que muy caro.
          Por último, respecto a las disculpas, que yo sepa la Iglesia de Roma sólo se ha disculpado, y parcialmente, respecto a la ejecución de Giordanno Bruno y la condena a cadena perpetua de Galileo. Pero sólo en parte, sin recular en lo que se refiere a aspectos doctrinales. Y nada más. Nada sobre los millares de víctimas asesinadas directamente por la Iglesia, o en su nombre, a lo largo de los siglos. Tampoco he oído nada respecto a una posible reparación de los daños causados (y los que sigue causando).
          Usted, como tantos creyentes, puede engañarse a sí misma, porque entiendo que resulta difícil admitir que uno sigue la doctrina de una organización manchadísima de sangre. Pero los hechos están ahí, para el que quiera verlos.
          Un cordial saludo.

      • mercedes
        mercedes 13 julio, 2015

        La ciencia se somete al poder del dinero porque lo necesita. Pocas veces reconoce sus errores y sus limitaciones. Es manipulable y nada autocrítica a nos ser que la evidencia le caiga como una losa. Hay mucha gente que hace con la ciencia lo que otros con la religión. Los científicos han cometido errores brutales, con víctimas incluidas y siguen en el pedestal del que no se apean a pesar de las meteduras de pata y de las contradicciones. Un fanático, sea científico o religioso, es un peligro para la humanidad. Cualquier imposición y discriminación por pensar o sentir diferente responde a un pensamiento único próximo al fascismo.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 13 julio, 2015

          Hola, Mercedes. Aunque agradezco tu participación, lamento decirte que tus argumentaciones carecen de base. Y te diré por qué:
          1. La ciencia, sin duda, necesita dinero. Lejos queda el tiempo en el que un Einstein, cavilando en sus ratos libres en la aburrida oficina de patentes de Berna, revolucionaba la Física en solitario. No obstante, el dinero que obtienen, con mucho esfuerzo, las instituciones científicas, lo destinan a investigación, no a construir templos y palacios suntuosos. No recuerdo a ningún científico vistiendo ropajes de seda bordada con hilo de oro, como si hacen obispos, cardenales, etc. La verdad es que, en cuanto al dinero, no conozco organización más pedigüeña y ávida de dinero que la Iglesia Católica. Pero en fin, «le dijo la sartén al cazo…»
          2. La ciencia no sólo reconoce sus errores y limitaciones, sino que ésta es precisamente la base del método científico. Es la doctrina política o religiosa la que establece «verdades» a sangre y fuego. La primera premisa de la ciencia es «esto es lo que sabemos, y esto otro lo que no sabemos». No hay doctrina religiosa que hile tan fino, precisamente porque las doctrinas tienden a querer explicarlo todo y, una vez establecido su corpus, quedan cerradas.
          3. Manipulable es, sin duda, como todo lo humano. Pero en lo de no hacer autocrítica, de nuevo te equivocas: la crítica fundamentada y seria a la ciencia (no lo que hacéis los creyentes, dicho sea de paso) procede de dentro de la ciencia y es una actitud constante: renovación, cambio y progreso, no estancamiento. La ciencia no crea verdades sagradas, todo es discutible y está sometido a duda. Por ejemplo, nadie duda de la genialidad de Isaac Newton, pero la comunidad científica no dudó en aceptar que la teoría gravitatoria de Einstein era mejor que la del inglés.
          4. Los científicos cometen errores, y los reconocen. Sin embargo, el mal uso que se haga de los avances científicos no es responsabilidad de los científicos. Por poner un ejemplo, como dices tú, «brutal»: el descubrimiento de la fisión del átomo es un hecho científico; construir una bomba atómica y lanzarla sobre una ciudad es una decisión política.
          5. No existe el fanatismo científico, porque la ciencia es una herramienta de conocimiento, no un dogma. No ha existido un «Estado científico», ni tampoco una inquisición científica o una policía política científica. Tampoco ha habido «guerras científicas». Sin embargo, sí ha habido guerras de religión, a montones.
          Por último, estoy de acuerdo en que la imposición de una forma de pensar responde a la forma de obrar del fascismo. Y de otras doctrinas, como el estalinismo o el catolicismo, empeñados en «salvar» a los demás. Algo que no hace la ciencia, por cierto: no obliga a nadie a creer en sus hallazgos, y de hecho incluso hay un buen número de científicos de primera línea que se dicen creyentes (lo que en mi opinión es algo incongruente, pero por otra parte me da igual: cada cual con su creencia).
          Un cordial saludo.

  13. UnoQuePasa
    UnoQuePasa 2 julio, 2015

    interesante ejercicio retórico, lastima que parta de un precepto totalmente falso (primer párrafo) que entrónca con los ancestrales procesos occidentales de idealización de la democracia. La conclusión es por tanto tan rápida como equivocada y falaz.
    Aceptando que esta es el sistema «menos malo» que de momento hayamos configurado, defiendo en contraposición la hipótesis de que efectivamentente vivimos en la sociedad de la indigencia intelectual , o dicho de otra forma, en el mundo de los gilipollas. Esto explica y se demuestra por el gran arraigo que tiene el ser humano a la ideología , ya sea política religiosa o de cualquier índole, pero siempre de corte fundamentalista. Así observamos como triunfan estas corrientes en la mayor parte del mundo y son utilizadas eficazmente por las organizaciones de poder.
    Sin meterse a analizar el cierto e indiscutible desarrollo y propagación del fundamentalismo islamico, observamos la eficacia del sometimiento de masas en nuestra propia cultura y como después de que los españoles sometimos al mas grande exterminio de la historia a los indígenas latinoamericanos y ningúneamos y devastamos su milenaria tradición cultural han adoptado nuestra lengua y el cristianismo, como propio, hasta el punto de que se han vuelto sus más férreos defensores, y como hoy al escucharlos nos resultan totalmente patéticos, ridículos y medievales. Conclusión, la humanidad es profundamente gilipollas y manipulable y la gente pensante e inteligente, siempre serán una minoría marginal y prescindible condenada a la exclusión y marginalidad hasta el fin de los tiempos.

    • misstranlará
      misstranlará 20 julio, 2015

      Acertaste. Efectivamente estamos rodeados de gilipollas, y digo estamos, tu, yo y todos.
      Creo que ocurre que el autor debe mantener una «corrección política» si quiere entablar una discusión coherente que de otra manera no establecería. Fíjate que a este comentario no te ha contestado nadie desde hace ya 17 días.

      • Julen
        Julen 20 julio, 2015

        Gracias amigo por traerlo hoy a primera plana y decirte que estoy totalmente de acuerdo con lo que valoras sobre lo que comenta UnoQuePasa y muy en particular en lo que este dice refiriéndose al primer párrafo del artículo de Manuel Lechado: «No hay mayor hipócrita que aquel que se dice creyente, fiel y sincero, de cualquier fe. Y si no es hipócrita, peor aún, porque el que cree a ciegas y no miente, es entonces un iluso. Como los ilusos no abundan en una especie inteligente como la nuestra, la conclusión es rápida»….que aún recuerdo que cuando lo leí me txirriaron las neuronas, pero me daba «pereza» entrar en el debate….y hoy gracias a misstranlará le dejo unas pequeñas pinceladas, para hacerle saber entre otras cosas que mi fe, es fe en mi… no una fe para creer, sino para CREAR, pues la creación también va conmigo ya que por el hecho de nacer heredé: el espacio que ocupo, el latido que me mantiene (antes de nacer ya existía…¿recuerda esta frase de Jesús?), la respiración por la cual tomo de la atmósfera nuevos códigos evolutivos.. (la apertura de la capa de ozono ¿es un accidente en la «placenta de la Madre Tierra o la puerta por la que entran nuevos códigos respirables de la 5ª atmósfera al igual que hace el delfín tomando de la 4ª preparándose para la salida?), la voz (nacemos y-o morimos por la boca, según donde «caigan» nuestras palabras….) y por último el Trazo del camino individual para que cada uno lo haga al «andar» con sus hechos o perezca en el intento…..

        Manuel Lechado, a diferencia de lo que asegura UnoQuePasa, yo si soy creyente como el que mas….pero totalmente antireligioso como el que aún mas… y no me considero hipócrita, pues de la sinceridad trato de hacer virtud y del respeto educación. No entiendo de cortesías (tampoco de lo contrario) como las que usted muestra en sus comentarios, ni las quiero para mi, tampoco de diplomacia en la interlocución, creo en el Dios de los Elementos Primigenios y considero la alimentación como el acto espiritual mas profundo que puede ejercitar las personas humanas. Me alimento solo de lo que hace crecer la Lluvia en armonía con los tres Elementos restantes y del mar de todo aquello que haya nacido en matriz Agua-Sal y no en matriz de personas animales ni aves tanto de tierra como de mar.

        Es como yo entiendo el respeto a la Vida viva….. aún después de fallecido, porque morir en vida y seguir caminando dando testimonios de fe?….¡ cuanto sepulcro blanqueado!.

        Un saludo

        Julen Lizaso

          • Julen
            Julen 25 julio, 2015

            Si por lo de buena persona te refieres a mi, te confieso que no me considero como tal aunque no coma personas animales que hayan nacido de vientre de madre…. me esfuerzo en ser justo mas que bueno, y el ser justo conlleva ajustarte a la ley suprema y universal que dice: no hagas a nadie lo que no quieras para ti…. la clave está en que en el término «nadie» yo incluyo las personas animales arriba mencionadas…. y la mayoría de las buenas personas humanas siguen marcando jerarquías sin mas criterio que el ciego interés avalado por los «valores» del necio y servicial cientifismo humano y del marketing multinacional de la «espiritualidad» religiosa……

            Referente a lo que me pides de ubicarme en alguno de los personajes que convivíeron (creo que 72 días) junto a los restos del avión siniestrado en la cordillera andina en condiciones extremas de supervivencia, hasta el límite de alimentarse de partes del cuerpo de compañeros fallecidos…. decirte que hace tiempo que no atiendo a elucubraciones ni castigo mi mente con semejantes supuestos, ya que de lo que perciben mis sentidos en el aquí y ahora es de lo único que voy haciendo mi bagaje de memoria y desarrollo de valores.

            No se lo que haría ese tigre que se presenta ante mi al saber que soy «vegetariano»…..es una elucubración mas a la que no atiendo…. lo que no tengo duda es lo que hoy mismo harán millones de buenas personas a la hora de sentarse a la mesa ante un plato en el cual se le presenta el cadáver descuartizado de una criatura vegetariana como un cordero, pollo, ternera…..

            Quizás el autor del artículo que con tanto celo y pretendido acierto responde a cada comentarista….. nos pueda responder a estas cuestiones.

            Un saludo amigo a ambos.

            Julen Lizaso

          • José Manuel Lechado
            José Manuel Lechado 25 julio, 2015

            Querido Julen, te respondería encantado. Pero es que escribes de manera muy liosa y, francamente, no entiendo lo que quieres decir. Y supongo que a eso mismo se refería Asun. No lo digo con ánimo de ofender, pero es así.
            Un cordial saludo.

          • Julen
            Julen 26 julio, 2015

            Estimado Jose Manuel: ocurre a menudo, incluso cuando me publican en la prensa algún artículo de opinión sobre temas mas asequibles (medioambiente, basuras…) o mundanos.

            Lo cierto es que tanto en estos como en aquellos tengo muy claro el esquema mental de lo que quiero expresar y cuando releo lo escrito, veo que concuerda con lo pensado antes de ponerme a escribir o mientras lo hacía…. Cuando alguna vez he tenido la oportunidad de retomar el tema vis a vis con alguien que en su día me mostró su dificultad de comprensión con lo que leyó de mi artículo, se daba el caso que aun sin estar de acuerdo, al menos comprendió el fondo de lo que yo quería expresar en lo escrito…. la mirada a los ojos facilita la comprensión cuando lo escrito no corresponde al frío intelecto.

            Del primer comentario quería destacar en primer lugar de que soy profundamente creyente en Dios, entendiendo y señalando por y a Dios respectivamente, a lo que es perceptible de manera objetiva desde mis cinco sentidos y vivido desde mi sentimiento individual. El dios que entienden las religiones y sectas se situa de ahí para «arriba», y ese a mi no me interesa, porque es un dios conceptual e idolatrado por su carga de simbolismo y «adoptado» por sus seguidores en base a creencias ciegas ligadas a lo que llaman fe que en la mayor parte de los casos deviene en fanatismo ideológico como cuna y germen de la mayor parte de las guerras y crueldades conocidas.

            A diferencia de ti, si pienso que hay una sola Verdad y un solo Dios. El rasgo característico del Dios único, es que es creador de la vida y sus criaturas humanas y animales: Dos Árboles en el Paraíso con una Raíz común: «crecer y multiplicaros…podéis tomar todo lo que alcance vuestra mirada y seréis inmortales, pero si tomáis para si los frutos del otro Árbol moriréis….»

            ¿Quien es ese Dios que hace crecer todo lo que alcanza nuestra (animales y humanos) mirada para alimentarnos y no morir: Agua (lluvia), Fuego (sol), Viento y Tierra….. ¿para que necesitamos tener un dios mas «elevado» y su vez etéreo?
            para nada mas que para entretener y agrupar a los rebaños en torno a vividores de la fe….

            En segundo lugar quería destacar el precepto universal de Dios: «no hagas a nadie lo que no quieras para ti»…. Pienso que esto lo entenderás como yo y estarás de acuerdo; quizás la diferencia clave está en que en el término “nadie” yo incluyo las personas animales y tu no…..Dos Árboles en el Paraíso: (personas humanas y personas animales) con una Raíz común (Madre Tierra); cada Árbol con un desarrollo genético y límite evolutivo diferente: genética Tierra-Luna para animales (evolución finita hasta tercera dimensión) y Tierra-Sol para humanos (evolución potencialmente infinita)…..

            Termino con la misma cuestión que te planteaba en mi último comentario: » lo que no tengo duda es lo que hoy mismo harán millones de buenas personas a la hora de sentarse a la mesa ante un plato en el cual se le presenta el cadáver descuartizado de una criatura vegetariana como un cordero, pollo, ternera…..».
            ¿Tampoco entiendes esto? me refiero al sentido literario que te permitiría asentir o disentir de ello…el que estes de acuerdo o no con esta práctica medieval aún generalizada, es otra cuestión que no tiene ya que ver con la comprensión ni con la religión, sino con la espiritualidad, sensibilidad, el respeto… y en un ámbito mas mundano… con el civismo social y la ecología.

            Estimado Manuel Lechado…sentiría de que quizás al tratar de hacerlo mas sencillo, te haya liado aún mas…

            Un saludo amigo.

            Julen

          • José Manuel Lechado
            José Manuel Lechado 27 julio, 2015

            Hola, Julen. Sí, ahora está más claro. Bueno, creo entender que tienes una creencia espiritual personal en torno a la cual estructuras tu visión del mundo, tu ética y tu moral. Bien, sobre esto ya he hablado en el artículo y, sobre todo, en los comentarios: nada que objetar. Aunque yo no crea en dioses ni en sobrenaturalezas, como ya he comentado, ni creo que mi verdad sea absoluta, ni me preocupa lo que crean los demás, mientras sea algo para ellos mismos.
            El artículo se refiere al tipo de creyente «oficial», que aparte de otras consideraciones, tiene la manía de querer imponer su fe a los demás. Ese es el problema, la manía apostólica. Por lo demás, aunque no comparta tus creencias, tampoco las critico mientras se queden en tu universo particular y te proporcionen felicidad. Como yo hago con las mías, que puedo exponerlas a la opinión pública, pero no pretendo que nadie siga mis preceptos ni mis ideas. Son cosa mía, como tus creencias son cosa tuya. Y viva la variedad.
            Ah, y lo de tener uno las ideas claras, y luego tener dificultades para expresarlas… nos pasa a todos.
            Un cordial saludo.

          • Julen
            Julen 29 julio, 2015

            Jose Manuel Lechado: dices creer que ahora me entiendes o entiendes mis creencias… creo que no una cosa ni la otra.

            Sí tengo las cosas claras y creo además que me expresé con suficiente claridad cuando despedía mi comentario anterior así: No se lo que haría ese tigre que se presenta ante mi al saber que soy “vegetariano”…..es una elucubración mas a la que no atiendo…. lo que no tengo duda es lo que hoy mismo harán millones de buenas personas a la hora de sentarse a la mesa ante un plato en el cual se le presenta el cadáver descuartizado de una criatura vegetariana como un cordero, pollo, ternera…..

            Quizás el autor del artículo que con tanto celo y pretendido acierto responde a cada comentarista….. nos pueda responder a estas cuestiones.

            Un saludo amigo a ambos…..

            Curioso que ni Asun cuando le pedía aclaración sobre mis contradicciones, ni los dos aludidos en mi comentario anterior, máxime cuando uno de ellos destaca que este es un foro serio……

            Saludos….

            Julen Lizaso

        • UnoQuePasa
          UnoQuePasa 22 julio, 2015

          Me parece perfecto, nada que objetar. Pero como este es un foro serio y en agradecimiento a sus alusiones y a su nutrida exposicion, le encomendaria a a que viera la pelicula «viven!» atentamente y luego me diga sinceramente con cual personaje de la pelicula (basada en hechos reales) se identifica usted.
          Muchas gracias.

        • Asun
          Asun 22 julio, 2015

          Ufff, qué batiburrillo de frases contradictorias y de ideas de aquí y de allá que al final no aportan nada al debate.

          • Julen
            Julen 25 julio, 2015

            Asun: me harías un favor si destacaras alguna de mis frases contradictorias, pues confrontando los pensamientos propios con los de otros es la única manera que yo estimo se puede cambiar los esquemas…. de tu conclusión final, respecto a lo que puede haber aportado o no al debate mi comentario, hubiese sido mas justo que te refirieras de manera nominativa y no universalizar a todos los lectores tu comprensión sobre lo estéril de mi aportación….. Pienso que viene al caso el dicho sobre el que «la ignorancia es muy atrevida»….en cierto momento me has recordado a cuando el autor del artículo, no sin osadia, llama hipócritas a quien se proclama creyente fiel y sincero…

            Un saludo amigo.

            Julen Lizaso

  14. UnoQuePasa
    UnoQuePasa 2 julio, 2015

    Amigo Lechado
    De ahí la importancia de que todas las sociedades por muy democráticas que sean acepten en su constitución los derechos humanos y los convenios de Ginebra como incuestionables ya que como sabemos los voluntarios de la cruz roja, está demostrado histórica y científicamente que cualquier grupúsculo humano puesto a votar acaba votando. Adoptando posiciones totalitarias. Se ve hoy en España, se ve en Suiza y está más que estudiado y pensar lo contrario si que es autentica ingenuidad.
    Un saludo.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 2 julio, 2015

      Hola. Gracias por tus comentarios.
      Bueno, creo que te sales un poco del tema del artículo, pero vamos, no estoy de acuerdo contigo en la tesis principal: no creo que la humanidad sea gilipollas. Otra cosa es que nos agilipollen a base de doctrina.
      Nuestra especie ha vivido la mayor parte de su historia en armonía consigo misma y con la naturaleza. Que la civilización, que es un gran invento, se haya viciado con las miasmas del Estado, la religión, etc., es un triste accidente.
      Ese accidente es el que tenemos que resolver, porque para eso somos inteligentes. Requiere esfuerzo y trabajo, por eso cuesta tanto.
      Un cordial saludo.

  15. UnoQuePasa
    UnoQuePasa 2 julio, 2015

    «Nuestra especie ha vivido la mayor parte de su historia en armonía consigo misma y con la naturaleza»

    Si, ya te digo, en el Edén la mayor parte del tiempo :).De todas formas gracias por la frase , que desde luego es para enmarcar y como chiste no tiene precio.
    Saludos.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 3 julio, 2015

      La historia de la humanidad no empieza el día que unos se ponen a garabatear signos sobre un trozo de barro: ha existido al menos medio millón de años, quizá más. Y no en el Edén, porque no existe. Vivir en armonía con la Naturaleza no implica paraíso alguno: la Naturaleza es lucha y conflicto. El interés de la civilización está en intentar superar esas dificultades. En lugar de eso, las cosas se han complicado por razones diversas y es lo que habría que intentar superar.
      Un cordial saludo.

      • UnoQuePasa
        UnoQuePasa 3 julio, 2015

        No me cabe duda de que esa armonía con la naturaleza que comentas se basaba en la ley del más fuerte,( y la explotación indiscriminada de recursos, ya fueran animales ,semejantes o no y cosas) y en el fondo ese punto no creo que haya cambiado mucho a nivel grupuscular o de Estados…ya que el que tiene el mayor ejército (EEUU) manda. En cualquier caso es la adquisición del lenguaje y precisamente su expresión escrita lo que nos diferencia de los monos y resto de animales y el inicio de la civilización.por tanto lo anterior no es historia sino prehistoria. (Creo que esto es bastante elemental) Pero bueno, yo creo que vamos a estar deacuerdo en la mayoría de aspectos y desde luego a mi no me tienes que convencer de la pantomima que significan las religiones.
        La verdad es que me gusto mucho tu artículo y se agradece entre tanto artículo mediocre que se cuelga aquí últimamente. Te animo personalmente a que nos deleites con más artículos porque seguro que podremos polemizar y encontrar otros puntos de fricción que discutir.Encantado de leerlos.
        Un saludo.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 3 julio, 2015

          Hola. En realidad creo que estamos de acuerdo en más cosas de las que parece.
          Sobre la diferencia entre Historia y Prehistoria, algo había oído, sí. Bueno, en este caso, como es obvio, hablo de «historia» en el sentido de «devenir», el relato total, sin entrar en detalles.
          Y la «armonía» con la Naturaleza, en mi caso no remite a situaciones idílicas. Como digo, la Naturaleza es dura. El Edén es un parque, no es la Naturaleza. Ahora bien, aunque la ley del más fuerte se impone en muchos casos, la evolución también funciona gracias a la cooperación.
          En todo caso, nuestra especie tiene los medios (la inteligencia) para superar las limitaciones de la agresiva madre Natura. Otra cosa es que no los usemos bien. La civilización es un gran invento, pero se ha torcido. Podemos darle una nueva dirección o extinguirnos como idiotas. Esto, el tiempo lo dirá.
          Un cordial saludo, y gracias por tus comentarios.

  16. Asun
    Asun 9 julio, 2015

    He conocido a muchos creyentes que, ante desgracias ocurridas en carne propia, como la muerte de un ser querido, han mostrado un rechazo inmediato a Dios. Es humano, pero incongruente con sus creencias. O sea, que mientras todo va bien Dios es la pera, pero cuando la vida se les tuerce eliminan Dios de un plumazo y ya no le ajuntan, como a un amigo que te falla. Pero hasta ese momento no se dan cuenta de que lo que han tenido es un amigo imaginario, y ya sabemos lo que podemos esperar de ese tipo de amistades.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 9 julio, 2015

      La creencia religiosa no es una cuestión racional, sino sentimental. Esa actitud es muy corriente, en efecto, y recuerda a otras incongruencias de la fe. Por ejemplo, dar gracias a Dios por alguna buena noticia, pero no responsabilizarle por alguna catástrofe. O sin ir más lejos, antes de un acontecimiento deportivo o de una guerra es habitual que los contendientes se encomienden a algún dios, hagan signos rituales como persignarse, etc. Pero los dioses, por muy poderosos que sean, incluido el dios del Libro, no puede hacer que ganen todos…
      Muchas gracias por tu comentario

      • José Manuel Lechado
        José Manuel Lechado 9 julio, 2015

        Otra postura análoga, aunque al contrario, es la del hipócrita que a última hora «se arrepiente» y pide que le echen encima algún ritual «salvador», como la extremaunción… En definitiva, la fe religiosa sirve para quitar miedos y es, por lo tanto, muy egoísta. También es una postura arraigada: pedirle cosas a un ídolo, que a fin de cuentas no es más que un muñeco o un cromo, es más fácil que esforzarse por conseguir algo. La diferencia es que rogarle al muñeco no suele dar resultados, más allá de la mera casualidad.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 9 julio, 2015

          Fe de erratas: donde pone «arraigada» debería poner «arriesgada». Maldito corrector automático, al que Dios confunda.

          • Santiago
            Santiago 23 julio, 2015

            Valen las dos, me temo

          • José Manuel Lechado
            José Manuel Lechado 23 julio, 2015

            🙂

  17. Ana
    Ana 12 julio, 2015

    Entiendo que es licenciado en Filología Arabe e Islam, sinceramente soy una absoluta ignorante al respecto. Pero como creyente Católica, concuerdo que a las tarea a la que nos enfrentamos es muy dificil, la lucha es continua, lo que usted llama heroes, nosotros los conocemos como santos. Como creyente la única certeza es el amor. Todo está ligado a este profundo sentimiento, quien lo ha experimentado sabe a lo que me refiero, lamentablemente existe una gran carencia que llevar a la crisis, miseria, etc. que indica. Pero la peor miseria es la que está dentro de cada uno, las enseñanzas bíblicas nos hablan de la lucha y nos dan esperanza. Confesar esas miserias nos permiten ser concientes del mal y procurar superarlo, arrepentirnos, enmendar daño. La soberbia nos impide reconocer nuestros defectos,nos lleva a hablar y juzgar a los demás, ni pensar en arrodillarse ante nadie.
    El universo es increible, la ciencia nos pone en evidencia la perfección hasta en nuestro propio cuerpo humano, en las vida misma de esa criatura que se gesta, es imposible para un humano hacer algo similar, es una tarea divina, que debemos respetar, proteger…amar.
    Los creyentes no tememos a la muerte, nuestra lucha está aquí y ahora en la tierra, en el amor a los demás. Uf! Es un desafío, el camino ancho y cómodo es muy tentador, pero vale la pena, hacer el bien que este a mi alcance. Si me equivoco a nadie perjudico. Es increible el bien que puede hacer una persona, pero es verdad no es tarea fácil el mundo no sería lo que es si cada uno de nosotros lo pusiéramos en práctica. La acción más cobarde. es pensar que eso es para otros, superheroes y yo no puedo hacer nada, sino soy un hipócrita. Levantar y caer y levantarse y luchar esa es la vida de un creyente. Por eso vamos a Misa, nos confesamos, sólos es muy dificil.

    • UnoQuePasa
      UnoQuePasa 13 julio, 2015

      los ateos tamben sentimos amor.Eso nada tiene que ver con lo divino. No hay que confundir el tener unos altos valores y una profunda etica con la divinidad, ni mucho menos con la doctrina de las religiones.La humnidad significa el verdadero altruismo, . el bien sicero y genuino, no por ganarnos un cielo que no existe,sino por hacer un mundo mejor aqui y ahora, Aunque si requiere una importante fuerza mental y resiliencia ante la autocritica. la critica y las dificultades.
      saludos cordiales

      • José Manuel Lechado
        José Manuel Lechado 13 julio, 2015

        Totalmente de acuerdo.

    • UnoQuePasa
      UnoQuePasa 13 julio, 2015

      Loa ateos no tenemos miedo a vivir y aemas tememos mucho menos a la muerte que los creyentes porque la miramos de frente y la asumimos como el fin. Cuando uno no tiene fuerza mental para asumir esto y necesita que le cuenten cuentos es porque esta profindamente asustado y lleno de cobardia y complejos.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 13 julio, 2015

      Querida, Ana, para el creyente es muy fácil: con confesarse, se libra de todo sentimiento de culpa, incluso si, como hacen muchísimos que se dicen católicos, no cumple los preceptos de la Iglesia (ya sabe, para que la absolución tenga efecto, hay que tener propósito de enmienda y sentir arrepentimiento sincero, cosas que no siempre se dan).
      Respecto a que la creencia no hace daño a nadie, estaría de acuerdo si creer fuera un acto íntimo. Pero como nos demuestra la Historia, las doctrinas se han empeñado en «salvar» a todo el mundo, aplicando para ello una enorme violencia. En este aspecto, su Iglesia es campeona de matanzas y torturas.
      Para hacer el bien no considero necesaria la coacción de un ser imaginario. Es algo que debería salir de uno mismo. Por otra parte, y me remito de nuevo a la Historia, grandes creyentes han sido también grandes criminales.
      En fin, todo esto son cosas que se han hablado mucho, pero hay una duda que me asalta en su comentario: ¿qué tiene que ver mi titulación académica con todo esto?
      Un cordial saludo, y gracias por su comentario.

      • José Manuel Lechado
        José Manuel Lechado 13 julio, 2015

        Por cierto, respecto a juzgar, nadie ha juzgado más y peor que la Iglesia Católica. Que se lo digan a todas las personas asesinadas por curas, obispos y papas, por «culpas» tan terribles como decir que la Tierra gira alrededor del sol. No le digo que renuncie a su espiritualidad, pero quizá le vendría bien reconsiderar a quién otorga su fe.

  18. monica
    monica 14 julio, 2015

    Hola, me parece interesante su artículo, tiene su opinión y la expone en base a un sinfín de argumentos, es de agradecer hoy en día en internet este tipo de intervenciones. Sin embargo, durante su lectura me han surgido también un sinfín de replicas, que posiblemente incluso darían para un articulo, pero me gustaría centrarme en dos puntos. El primero es acerca de su opinión de la ciencia como herramienta objetiva e irrefutable. Cualquiera que este, o haya estado, inmerso en el mundo científico sabe que esto que usted expone está lejos de ser siquiera parecido. Desgraciadamente la ciencia, a pesar de ser una herramienta poderosísima de conocimiento, ha de lidiar a diario con sus propias limitaciones, aquellas que hacen a un buen científico hablar con propiedad y saber todas las limitaciones de cada uno de los estudios que se pueden encontrar publicados en revistas especializadas, y que difícilmente permiten aseverar nada jamás. Tan mal esta el adoctrinamiento religioso como el científico, y de esto no se habla a menudo. No obstante, quiero decir que yo personalmente me encuentro más cercano a la ciencia que a la religión. Lo que me lleva a mi segundo punto. Habitualmente no se habla con propiedad de las religiones, en mi opinión, ya que se mete todo en el mismo saco, y no es lo mismo la religión como tal, que las interpretaciones que unos monaguillos imberbes hagan de ella. Es decir, una cosa es la base de la religión (en su mayoría contenida en textos antiquísimos), en cuyos puntos es mucho más difícil encontrar o vislumbrar el adoctrinamiento, y otra bien diferente es el discurso vomitado por una persona que ha filtrado e interpretado esas bases (a menudo ni siquiera es la base, sino un texto de procedencia cuanto menos dudosa) por su propio adoctrinamiento y que además se cree en derecho de adoctrinar al resto. Finalmente, solo añadir que no creo que la fe sea negativa por definición. Mas bien creo que la fe, sea la que sea, si es usada en pos de la evolución tanto personal como de aquellos que te rodean, es una herramienta excelente. Creo que muchos científicos se basan en intuiciones, y sobretodo en la fe, para investigar y pensar en el misterio de cosas que resultan ser de una valía extraordinaria cuando se descubren (y muchos de los cientificos que han hecho eso han sido despreciados por la comunidad por investigar sin saber donde esa investigación les podría llevar).

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 14 julio, 2015

      Hola, Mónica. Bastante de acuerdo en general, y creo que gran parte de lo que dices queda expuesto en el artículo.
      El cual, como ya he dicho en otros comentarios, no es un texto contra la religión en sí, sino contra el dogma (que puede ser religioso, político o, efectivamente, incluso científico). Pero sobre todo es una reflexión acerca del creyente llevado por la fe irreflexiva que sólo busca consuelo en sus creencias. Una postura que no critico en sí misma, pero sí cuando la fe ciega se combina con el dogma. porque entonces tenemos a un apóstol, es decir, una persona peligrosa, empeñada en imponer su «verdad» a los demás. A mí me parece ridículo ver a personas adultas arrodillándose delante de muñecos o cuadros y hablando con ellos. Pero me daría igual si no fuera porque esos mismos son los que, en cuanto tienen oportunidad, se convierten en inquisidores.
      El término «fe» hay que entenderlo en su sentido clásico: creencia infundada, irracional, sin fundamento. Por supuesto, la palabra «fe» puede servir para indicar, por ejemplo, la confianza del científico en conseguir un resultado, pero no es la misma fe, aunque usemos la misma palabra.
      Respecto a las debilidades de la ciencia, creo que el entorno científico es el primero en reconocerlas. Además, la ciencia no es una entidad abstracta: son personas, con todas sus debilidades, incluida la tendencia al dogmatismo. No obstante, cuando hablo de «ciencia» me refiero al método científico, que es lo que marca la diferencia con respecto a cualquier doctrina al uso (sea, insisto, religiosa o política).
      Un cordial saludo, y muchas gracias por tu comentario.

      • José Manuel Lechado
        José Manuel Lechado 14 julio, 2015

        Se podría resumir bastante en: «Cree en dios o en quien te dé la gana, pero no me vendas a mí la moto». Una postura que parece imposible de asumir por las doctrinas religiosas y políticas, empeñadas en «hacer el bien sin mirar a quién». Y causando con ello inconcebible dolor desde hace cinco mil años. Yo, por ejemplo, expongo mi opinión con artículos como este, pero no pretendo que nadie esté de acuerdo, ni me siga. Mi lema es: No me hagáis caso.

  19. Iñaki
    Iñaki 15 julio, 2015

    Excelente articulo y comentarios.
    Estos son los textos que se deberian estudiar en todos los colegios, pero aunque parezca increible aún falta mucho.La ignorancia y el adoctinamiento es un enemigo dificil de batir ya que se promueve desde multitud de fentes en todo el mundo. En general al «poder» siempre le interesa el dogmatismo porque le resulta comodo para manipular a las masas y su eficacia está más que probada desde hace milenios.
    Un saludo.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 15 julio, 2015

      Hola, Iñaki. Estoy de acuerdo contigo en todo menos en una cosa: que no se enseñen mis textos en los colegios, por favor, porque entonces se convertirían automáticamente en otro dogma. Mi opinión es válida para mí, y por supuesto para cualquier lector que le guste, pero no creo que haya que enseñarla por fuerza, que es lo que se hace en los colegios.
      Las escuelas, tal y como están concebidas, son centros de adoctrinamiento para domesticar a los niños. El primer paso de esta pesadilla que es la sociedad.
      Muchísimas gracias por tus comentarios.
      Saludos.

      • Asun
        Asun 16 julio, 2015

        Totalmente de acuerdo contigo, José Manuel. Debería de estar erradicado de los colegios todo tipo de adoctrinamiento religioso, para eso están las iglesias, ¿no? Por cierto, que en ámbito escolar se da una práctica muy curiosa. Los niños que sus padres quieren que reciban clase de religión, asisten a la misma hasta que hacen la comunión. Una vez recibido el sacramento, el porcentaje de alumnos que se borra de dichas clases aumenta de manera muy significativa. Otra de las hipocresías de muchos creyentes.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 16 julio, 2015

          Es que las religiones organizadas están llenas de hipocresías y ritos huecos. En cierto modo, es casi lo único que tienen. Bueno, eso, y acumular riquezas.

      • roki
        roki 16 julio, 2015

        El apendizaje cuesta.
        ¿Cómo dejaste de cagarte en los pañales..?
        ¿Cómo aprendiste a nadar, a leer, a respirar.. y todo lo demás que realmente merece la vida?
        Piensalo.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 16 julio, 2015

          Desde luego en la escuela no aprendí nada de eso, está claro. Gracias por tus comentarios.

  20. Francisco González
    Francisco González 15 julio, 2015

    Hola amigos. Gran articulo y muy trascendente. Si me lo permitis me gustaria plantearos unas cuestiones un poco más frivolas pero que me llaman mucho la atención en la actualidad de la parroquia cristiana.¿Que opinais de personajes como sor lucia caran que parecen sacados de peliculas de fernado esteso y andres pajares?¿Y del Papa francisco? Creo que también da el perfil, no os parece? En principio es mucho mejor relaciones públicas que reizeger ,y, por tanto, mas capacitado para continuar la expansión de una lacra tan lamentable para las sociedades como el cristianismo. Por último me gustaria hablar de la sexualidad de los curas¿Donde acaba la hipocresia y donde empieza la mas infame depravación sexual en los religiosos?¿Donde creeis que acaba la creencia y empieza el trastorno patologico? Igual seria conveniente empezar a considerarlos como enfermos ¿No creeis? Muchas gracias.

    Francisco González

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 15 julio, 2015

      Hola, Francisco. Gracias por tus comentarios.

  21. Mercedes Pérez Pérez
    Mercedes Pérez Pérez 16 julio, 2015

    Jose Manuel Lechado.Hola, gracias por tus intentos argumentativos. De verdad que me parece genial debatir en estos términos. Voy a ir por puntos contestando a tus palabras.
    JML1. La ciencia, sin duda, necesita dinero. Lejos queda el tiempo en el que un Einstein, cavilando en sus ratos libres en la aburrida oficina de patentes de Berna, revolucionaba la Física en solitario. No obstante, el dinero que obtienen, con mucho esfuerzo, las instituciones científicas, lo destinan a investigación, no a construir templos y palacios suntuosos. No recuerdo a ningún científico vistiendo ropajes de seda bordada con hilo de oro, como si hacen obispos, cardenales, etc. La verdad es que, en cuanto al dinero, no conozco organización más pedigüeña y ávida de dinero que la Iglesia Católica. Pero en fin, “le dijo la sartén al cazo…”

    M- La mayoría de los científicos trabajan en laboratorios químicos, farmacéuticos o similares financiados o por corporaciones dispuestas a invertir para sacar pingües beneficios (patentes) o por estados que utilizan esos avances científicos para mantener su hegemonía (guerras). Quiero creer que no todos los científicos que hay en el mundo carecen de la libertad necesaria para que sus investigaciones, en origen bienintencionadas, no vayan a parar sistemáticamente al Templo Negocio de un Monsanto por ejemplo, de un Ministerio de Defensa cualquiera o de las Bayers de turno y sus patentes. Quiero creer que esos buenos científicos poseen las condiciones para poder investigar sin que sus resultados se vuelvan en contra de sus principios. Hago un acto de fe.
    No sé cómo viste un científico. Me da igual. Pero a la vista de todos están las fortunas personales de los “dueños” de las corporaciones que financian la ciencia en cualquiera de sus áreas y que con ello marcan la pauta a seguir para que vayan en línea clara a sus intereses.
    L os científicos que se salga de esa línea, están condenados al ostracismo. Es injusto, pero es así. Hay hogueras prendidas para ellos. Sin dinero no pueden investigar y aquí no hay otra que acatar las órdenes del que pone el dinero. Conclusión: Libertad en la ciencia, cero patatero.

    JML-2. La ciencia no sólo reconoce sus errores y limitaciones, sino que ésta es precisamente la base del método científico. Es la doctrina política o religiosa la que establece “verdades” a sangre y fuego. La primera premisa de la ciencia es “esto es lo que sabemos, y esto otro lo que no sabemos”. No hay doctrina religiosa que hile tan fino, precisamente porque las doctrinas tienden a querer explicarlo todo y, una vez establecido su corpus, quedan cerradas.

    M-Las generalidades inducen a error y a cometer injusticias. Por eso este artículo tuyo queda un tanto obsoleto debido a que te basas en un pensamiento sesgado, particular y parcial de lo que es la religión. Lo basas en las religiones literalistas, sobre todo en la católica que pactaron con los poderes políticos y que utilizaron a conveniencia puramente terrenal el sentir ancestral que millones de seres humanos, de toda clase y condición, que a lo largo de la Historia han sentido “eso” como algo inexplicable. Algunos lo llamaron Dios, otros bosón de Higgs y otros de otras maneras. Si observamos este fenómeno mundial y aplicamos estadística tendremos algo a valorar al menos con el método empírico. Repito, otra cosa bien distinta es lo que hayan hecho con ésto los manipuladores de siempre para tener poder. Por la tanto, no es lo mismo.
    ¿La ciencia reconoce sus errores? En algunos casos sí, aunque para algunos sea demasiado tarde. Te ilustro con algunos enlaces de aquí mismo para que veas que soberbia , arrogancia y victimas hay en todos lados. Cada cual que saque sus conclusiones.

    http://iniciativadebate.org/2014/10/31/bill-gates-se-enfrenta-a-un-juicio-en-la-india-por-probar-vacunas-de-manera-ilegal-en-ninas-marginales/

    http://iniciativadebate.org/2014/08/30/decadas-de-ensayos-de-guerra-quimica-y-bacteriologica-sobre-la-poblacion-de-reino-unido/

    http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2014-05-28/la-ciencia-tambien-se-equivoca-diez-grandes-errores-de-mentes-brillantes_136968/

    JML 3. Manipulable es, sin duda, como todo lo humano. Pero en lo de no hacer autocrítica, de nuevo te equivocas: la crítica fundamentada y seria a la ciencia (no lo que hacéis los creyentes, dicho sea de paso) procede de dentro de la ciencia y es una actitud constante: renovación, cambio y progreso, no estancamiento. La ciencia no crea verdades sagradas, todo es discutible y está sometido a duda. Por ejemplo, nadie duda de la genialidad de Isaac Newton, pero la comunidad científica no dudó en aceptar que la teoría gravitatoria de Einstein era mejor que la del inglés.

    M-Aquí das por hecho que yo soy creyente y que además no hago autocrítica… Bueno, un poco osado para una mente científica ¿no? Nada de lo que he dicho puede hacer deducir razonablemente que soy creyente. Pero dejando de lado las bromas, parece que obvias, imagino que deliberadamente, la Teología que es la ciencia encargada del estudio de los hechos que tienen que ver con dios y/o con las divinidades.
    Yo no estoy al tanto de todo lo escrito y estudiado por los teólogos que en el mundo han sido y son, pero por poner un botón de muestra ya que hablas de catolicismo, te remito a los Teólogos de la Liberación.

    JML-4. Los científicos cometen errores, y los reconocen. Sin embargo, el mal uso que se haga de los avances científicos no es responsabilidad de los científicos. Por poner un ejemplo, como dices tú, “brutal”: el descubrimiento de la fisión del átomo es un hecho científico; construir una bomba atómica y lanzarla sobre una ciudad es una decisión política.

    M- Los creyentes pueden errar, como los científicos, sin embargos el mal uso que las Iglesias, mezquitas, etc, hagan de las creencias, no es responsabilidad de los creyentes. Utilizar una inmolación en nombre de Alá para reclamar un territorio es una decisión política.

    JML-5. No existe el fanatismo científico, porque la ciencia es una herramienta de conocimiento, no un dogma. No ha existido un “Estado científico”, ni tampoco una inquisición científica o una policía política científica. Tampoco ha habido “guerras científicas”. Sin embargo, sí ha habido guerras de religión, a montones.

    M-Creo que llegados a este punto, no puedo estar en más desacuerdo. Dile a los que han pensado diferente y que han sido condenados por los propios científicos de brujos o cosas parecidas por no poder demostrarlo científicamente. Son tantos los casos, del pasado como del presente, que llenaría páginas de injusticias en nombre de la ciencia.
    El pensamiento científico y por ende la ciencia, está instaurado en los Estados e impone su criterio de muchas maneras. Por ejemplo: En España la medicina oficial es la científica (alopática) y cualquier otro método, queda al margen en la ilegalidad o alegalidad. Si yo soy partidaria de la homeopatía (en Francia, por cierto, ya está incluida en la seguridad social) se me niega. Nadie oficialmente me concede el derecho a ser tratada por otra medicina que no sea la que está instaurada en el Estado y que por cierto proporciona inmensas ganancias a las farmacéuticas.
    En cuanto a las guerras científicas, ya me dirás que fue la guerra fría y que hacen los estados poderosos invirtiendo en el eufemismo de “la carrera espacial”.

    JML-Por último, estoy de acuerdo en que la imposición de una forma de pensar responde a la forma de obrar del fascismo. Y de otras doctrinas, como el estalinismo o el catolicismo, empeñados en “salvar” a los demás. Algo que no hace la ciencia, por cierto: no obliga a nadie a creer en sus hallazgos, y de hecho incluso hay un buen número de científicos de primera línea que se dicen creyentes (lo que en mi opinión es algo incongruente, pero por otra parte me da igual: cada cual con su creencia).

    M-Cuando en 1964 Higgs tuvo la intuición de probar algo que resultaba invisible a los ojos ¿por qué crees que lo hizo? ¿Qué sentimiento le llevó a indagar en esa dirección? Supongo que una mezcla grandiosa entre búsqueda de respuestas a algo tan inmenso e inabarcable como es el Universo en el que vivimos y que se lo demandaba la razón y ese sentimiento que muchos tenemos y que hoy por hoy no obtiene una respuesta tangible como demanda la ciencia al menos para los mortales de a pie. Aunque probablemente, como dijo no sé quién, la ciencia (matemáticas) será la encargada de demostrar que Dios existe.(Teorema de Kurt Gödel que según los principios de la lógica, existe un ser superior).

    Un saludo y ahora sí que puedes deducir objetivamente que soy creyente y te voy a decir porqué: Creo en la libertad de que tu creas en la ciencia o en la tecnología o en lo que sea sin que me lo impongas o me juzgues. Además, aunque pudiera tener motivos debido a mis negativas experiencias con la ciencia para pensar que eres un hipócrita, no dejaría de ser más que una opinión personal injusta sobre un ser humano. De verdad, lo digo sin acritud.

    Un cordial saludo.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 16 julio, 2015

      Hola, Mercedes. Gracias por tu detallado intento de argumentación (parafraseando). Intentaré ser más breve en mi respuesta, señalando sólo algunos detalles, porque el resto sería entrar en bucles. Cada cual ya ha expuesto sus puntos de vista.

      1. La mayor parte de los científicos trabaja en universidades o repartiendo pizzas. Por otra parte, aunque no comulgo con la economía capitalista, tampoco hay que dar por sentado que los grandes laboratorios (salvo los militares) son empresas maléficas.

      2. «Dios» y «bosón de Higgs» no son conceptos equiparables.

      3. La teología no es una ciencia.

      4. Los creyentes tienen responsabilidad sobre lo que se haga en su templo, al que sufragan. Pero sí, las barbaridades de las doctrinas son, en efecto, política.

      5. Los científicos no condenan a nadie porque no son jueces ni tienen poder ejecutivo. Critican, eso sí. Y no, no ha habido guerras científicas. Tu ejemplo de la Guerra Fría no tiene sentido. Además, ni siquiera fue realmente una guerra.

      6. La predicción del bosón llamado de Higgs es resultado de un proceso de cálculo matemático, no de una «inspiración». En cuanto a los teoremas de Gödel, tienen que ver con la indecibilidad de ciertas cuestiones matemáticas. No sé de dónde sacas que demuestran la existencia de Dios.

      Por último, yo no te juzgo. Como ya he señalado varias veces, lo que crean o dejen de creer otros, me da igual, con tal de que no me den a mí la lata. Sobre mi hipótesis de que eres creyente (cosa que resultaba bastante obvia), tú misma la confirmas, así que por ahí nada más que añadir.

      Un cordial saludo.

      • Mercedes Pérez Pérez
        Mercedes Pérez Pérez 22 julio, 2015

        Un ejemplo de la ciencia al servicio de la guerra. Esta noticia es del año 1979. El ejército de EEUU experimentó con gases bacteriológicos en SAn Francisco.

        http://elpais.com/diario/1979/09/18/internacional/306453611_850215.html

        Siento que en tu mente no quepa la posibilidad de que haya otras formas de sentir la realidad. Creo que tu enfoque está distorsionado. Suena a enfado profundo contra las absurdas imposiciones católicas que se han sufrido en este país y que nada tienen que ver con la espiritualidad que a mi entender ha de convivir con la razón en armonía. Ambas se complementan y se enriquecen. La amputación de cualquiera de ellas da lugar a los fanatismo de los que hablo. Fanáticos de la razón, fanáticos de la religión.

        Un saludo.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 23 julio, 2015

          Hola otra vez.
          Que yo sepa, el ejército de los Estados Unidos no es una institución científica, aunque sí suele encomendarse a Dios cada vez que va a cometer una de sus tropelías. Pero bueno, si te consuela pensar que la ciencia (tu idea de la ciencia) es tan maléfica que compensa los daños hechos por las religiones organizadas, pues estupendo. Ya se sabe, mal de muchos, etc.
          Por lo demás, el artículo no va contra la religión, sino contra el dogma, cosa que los creyentes, en general, no captan porque tienen la piel fina y cualquier crítica a su sistema de creencias les escuece profundamente, porque creen tener de su lado la verdad entera y verdadera.
          Este es un artículo que habla de la fe ciega en doctrinas, que no es lo mismo. En ese sentido, parece que estaríamos de acuerdo: si existieran fanáticos de la ciencia destruyendo ciudades y organizando autos de fe, yo también los criticaría. Todavía no se ha dado el caso, sin embargo.
          Los que impiden que haya armonía entre espiritualidad y razón, o armonía a secas, son los fanáticos religiosos y políticos: los seguidores de doctrinas. Por otra parte, no creo que espiritualidad y razón sean lo mismo que religión y ciencia, y tampoco creo que se complementen. En estos debates es corriente mezclar churras con merinas. El esfuerzo de las religiones por adaptarse a los tiempos pasa por hacer lo mismo que hacen los políticos profesionales: distorsionar mucho el lenguaje y confundir términos. A fin de cuentas, todo es un juego de poder.
          Un cordial saludo.

          • Mercedes Pérez Pérez
            Mercedes Pérez Pérez 23 julio, 2015

            Nunca he hablado de tu artículo, sino de un comentario que hiciste a Noemí en el que decías:

            «En cuanto a la ciencia, claro que se equivoca, y mucho. Pero hay un detalle que diferencia al método científica del religioso: la ciencia reconoce sus limitaciones y sus errores, se somete a crítica y autocrítica, y evoluciona. No admite nada como verdad absoluta. Esta es la gran diferencia con el dogma religioso»

            y yo te contesté:

            «La ciencia se somete al poder del dinero porque lo necesita. Pocas veces reconoce sus errores y sus limitaciones. Es manipulable y nada autocrítica a nos ser que la evidencia le caiga como una losa. Hay mucha gente que hace con la ciencia lo que otros con la religión. Los científicos han cometido errores brutales, con víctimas incluidas y siguen en el pedestal del que no se apean a pesar de las meteduras de pata y de las contradicciones. Un fanático, sea científico o religioso, es un peligro para la humanidad. Cualquier imposición y discriminación por pensar o sentir diferente responde a un pensamiento único próximo al fascismo.»

            Los ejércitos de todo el mundo cuentan entre sus filas con científicos que crean armas cada vez más sofisticadas, sean del tipo que sea. El proyecto HARP es otra muestra más de ello. No me estoy inventando nada. Ahí mismo en los enlaces que ya puse en otro lugar, tienes las evidencias si es que las quieres ver.

            La ciencia está al servicio de quién le paga, al igual que los partidos políticos se deben a los que les financian. Por eso veo dificil que puedan avanzar sin caer en las garras de los intereses privados -ya sean bélicos o económicos -de las corporaciones que dominan el mundo de las finanzas y por ende, a nosotros. Nuestros gobiernos son títeres en manos del dios Mercado. Estamos prisioneros, científicos bienintencionados incluidos, en una triste realidad.

            Por supuesto que creo que hay millones de víctimas en el mundo a consecuencia de la mala utilización de la ciencia, al igual que de la mala utilización de las religiones. Estamos hablando de lo mismo, lo que ocurre que yo incluyo a la ciencia puesta al servicio de las corporaciones o de los gobiernos que comen de su mano. Dime si no que son las víctimas del ddt, del gas amarillo, de la bomba atómica, de vacunas experimentales, de virus creados en laboratorio y esparcidos entre la población, de los transgénicos, de los productos químicos que se añaden a cualquier cosa, de la basura tecnológica que tiramos frente a las costas de África, de la obsolescencia programada y un por desgracia larguísimo etc. que se va conociendo con el paso del tiempo. La ciencia al servicio de las corporaciones ha entrado en un bucle de difícil solución y escapatoria. El mundo científico ha de reflexionar sobre las consecuencias de sus hallazgos y aplicar un principio de prudencia que por supuesto, no resulta rentable a los que pagan sus proyectos y por lo tanto no lo aplican. Así que nosotros somos consumidores y a la vez cobayas del inmenso laboratorio en el que han convertido la humanidad.

            Y sí, puede que tengamos un problema de terminología irreconciliable en un debate de estas características.
            Posiblemente, tanto tú como yo, seamos unos creyentes y unos hipócritas.

            Un saludo.

          • José Manuel Lechado
            José Manuel Lechado 23 julio, 2015

            Pues no: por lo que a mí respecta, te equivocas.
            En cuanto a todo lo demás, no vamos a estar dándole vueltas a lo mismo, porque los bucles son soporíferos. Creo que sobre este particular está todo dicho.
            Agradezco tus comentarios y la moderación, que no es la nota corriente en este tipo de debates, por desgracia.
            Un cordial saludo, Mercedes.

          • José Manuel Lechado
            José Manuel Lechado 25 julio, 2015

            Gracias, Mercedes. El artículo está repleto de inexactitudes e interpretaciones torcidas de las palabras del profesor. Empezando por presentarle como creador de la teoría de cuerdas, lo cual no es cierto. Y luego sigue así todo el tiempo.

            El uso de terminología pseudocientífica para justificar postulados religiosos es cosa corriente y viene haciéndose desde la Edad Media, cuando se utilizó el pensamiento de Aristótoeles para intentar darle al cristianismo una base filosófica.

            En fin, incluso si lo que dice el artículo fuera tal cual, es decir, que nuestro amigo divulgador hubiera dicho lo que dicen que dice, y con la intención que le atribuyen, sólo sería la opinión de una persona. Por último, que algo salga publicado en Internet o en el formato que sea, no lo convierte en verdad. Incluidos mis artículos, dicho sea de paso.
            Saludos.

          • José Manuel Lechado
            José Manuel Lechado 25 julio, 2015

            Ah, y una cosa más diré, y con ello termino.

            La diversidad de opiniones me parece algo admirable, además de divertido. Lo malo de las doctrinas es que, precisamente, hacen de la diversidad un problema que pretenden resolver con violencia.

            Por suerte no hay una verdad única ni una sola opinión. La posibilidad de seguir descubriendo cosas sin que, por otra parte, jamás se llegue a conocer todo, me parece formidable. Un mundo en el que la Verdad hubiera quedado establecida sin género de dudas y no hubiera lugar para el debate me parecería desastroso y aburridísimo.

            Como lo sería la vida de un dios omnisciente al estilo del descrito por algunas religiones: qué tedio infinito, saberlo todo.

  22. Santi Vargas
    Santi Vargas 26 julio, 2015

    Las víctimas de la barbarie católica a través de la historia no solo son los ajusticiados por la Inquisición o los miles de caídos llevados a la batalla en nombre de Dios. Están también todas esas víctimas calladas, todas esas que, muchas veces, ni siquiera tienen conciencia de ser víctimas; ese gran colectivo, al que pertenezco, educado en la religión católica durante el franquismo; hombres y mujeres que arrastran el peso de conceptos tales como pecado, culpa, cielo, infierno, bondad, maldad, castigo, recompensa, etc. A mi me dijeron una vez que, si pensaba en la chica que me gustaba con deseo “carnal”, estaba cometiendo un gravísimo pecado mortal, que aquello no podía ser amor de ninguna de las maneras, sino simple lujuria. Todos los que vivimos una sexualidad castrada, todos los que tuvimos serios problemas para enfrentarnos al mundo porque nuestras ideas estaban mediatizadas por los mensajes de la Iglesia, los que perdimos la naturalidad y la intuición y la frescura y la libertad de pensamiento en nombre de Dios, frente a las terroríficas puertas de los confesionarios, todos los que tuvimos que soportar misas diarias, discursos apocalípticos sobre el diablo y sus cuernos y su continua presencia, la venganza del Yahvé castigador y vengativo, todos esos estamos tocados de la cabeza; a mí me costó años, y aún no sé si he salido del todo, escapar de ese poderoso influjo. Si te queman en una hoguera, pues vale, adiós, muy buenas Sr. Torquemada, ha terminado el peregrinar por este mundo idiota que, a veces puede ser un alivio, pero la condena callada, esa pequeña gota cayendo diariamente sobre tu cabeza durante toda la infancia y la pubertad, acaba por volverte loco, acaba por ofrecerte una visión del mundo idiotizada, sesgada, intencionadamente castradora y violenta porque la violencia no solo es que te claven una espada en las costillas; temer es lo peor, temer a un ser invisible que conoce todos tus actos, que sabe todo lo que haces y que obrará en feroz consecuencia si te rindes a la naturaleza como inevitablemente siempre ocurría. Habría que hacer un homenaje a todos esos chicos/as que se perdieron la vida hasta que pudieron pagarse un psicólogo, a todas esas madres recluidas en la oscuridad de las Iglesias, bajo las faldas de vírgenes y santos que fueron incapaces de vivir mentalmente libres, incapaces de vivir con plenitud porque el mazo de Dios, la conciencia de que esta vida no importaba pero sí la otra, el profundo sentimiento de culpa y pecado y la promesa de la vida eterna versus este valle de lágrimas les impidieron ser normales. Eso es un genocidio que nunca será admitido porque, a fin de cuentas, las personas son libres de pensar como quieran, pero yo sé bien que son cadáveres, zombis, gente que deberían reunirse un iluminado día y plantearse el poner una querella criminal contra esos nazis.

    • Julen
      Julen 26 julio, 2015

      Santi Vargas…..tu comentario es como si yo hubiese escrito mi biografía temática-escatológica sobre lo vivido-sufrido con lo religioso desde el parvulario con monjas (3 a 6años), la infancia con hermanos cristianos de La Salle (7 a 10 años) la pubertad (11-12 años con falangistas en el instituto), 12- 18 años (interno con salesianos) y 19-21 años con miltares y toda esa mierda de educación alineante y alienante, deformadora de conciencias y castradora de la juventud, con episodios de abusos y castigos de todo tipo…hoy aún me recupero, recobrando mi dignidad y horizonte existencial de manera trasgresora y autodidacta con esos «valores» al igual que ante lo absurdo del pecado en la relación sexual consentida por ambas partes, superé desde joven – no sin traumas- mi libertad sexual.

      Un fuerte abrazo, amigo Santi…y salud.

      Julen Lizaso

      • José Manuel Lechado
        José Manuel Lechado 27 julio, 2015

        Gracias, Asun, Santi y Julen por vuestros comentarios.
        Saludos.

      • JOSE CARLOS
        JOSE CARLOS 18 agosto, 2015

        Leo a todos los opinadores.
        Con respeto a todos.Muchos de vosotros os creeis en posesión de la verdad.
        No puedo discutir con vosotros , ni rebatir muchas cosas,no quiero excitaciones.
        Solo deciros que para vivir a Dios, no hace falta ser muy inteligente. Solo haberlo experimentado y responder a su amor por todos nosotros.
        No os preocupeis, algún dia recibireis ese don, y entonces podremos hablar y compartir.
        Un abrazo a todos.

        • José Manuel Lechado
          José Manuel Lechado 5 marzo, 2016

          No quieres discutir, pero discutes; no quieres rebatir, pero rebates; y excitas los ánimos, por supuesto. Cómo sois los apóstoles, repletos de esa maldad que sólo desea males a los otros. Sálvate tú, y deja a los demás en paz, y te habrás ganado el cielo.
          O como dijo un profeta imaginario: no juzgues, etc.

  23. Eric Ganondorf
    Eric Ganondorf 29 julio, 2015

    Los mitos, los muñecos adorados, los sembradores de vanas esperanzas y ciertas incertidumbres, los curas de todos los colores: rabinos, jeques, pastores, lamas, telepredicadores, son todos herramientas de márqueting al servicio de una serie de compañías multinacionales, aseguradoras, que venden pólizas de salvación eterna post-mortem (aunque de una atenta lectura de la letra pequeña del contrato se desprende que la salvación que ofrecen es harto problemática), cuya prima es la dedicación total a ellas por medio del cumplimiento de sus normativas. No invierten en materias primas, no tienen gastos de fabricación ni de transporte. Solamente tienen departamento de propaganda, cuyos agentes suelen tener un contrato de por vida que les blinda de los vayvenes y crisis del mercado laboral, a cambio de una dedicación total a la empresa. Cuando ven que el personal empieza a no creerse sus fábulas, suelen pactar con los políticos (que, cuando gobiernan, tienden a creerse dioses) para que impongan a la ciudadanía la obligatoriedad de lo que llaman su fe (su sistema ideológico) y la incorporación de la ley religiosa a las leyes civiles, a cambio de apoyarles para perpetuarse en el poder. Negocio redondo.

    • UnoQuePasa
      UnoQuePasa 31 julio, 2015

      «aseguradoras, que venden pólizas de salvación eterna post-mortem (aunque de una atenta lectura de la letra pequeña del contrato se desprende que la salvación que ofrecen es harto problemática)»

      Ya…pero en miles de años nadie ha vuelto para quejarse 😉

      • eduardo mendoza
        eduardo mendoza 6 agosto, 2015

        En miles de años nadie ha vuelto de la muerte porque ESTAN MUERTOS !!! Eso es todo !!!
        No hay nada mas despues de la muerte !!!
        El gran exito de la religion es que promete
        la «vida eterna» ?? Se aferran a una ilusion.

  24. OLROCAPA
    OLROCAPA 1 agosto, 2015

    MALDITO, EL HOMBRE QUE CONFIA EN EL HOMBRE………………….querer deshacerse de la moralidad, para vivir el libertinaje, sin tapujos, como lo estamos viendo hoy en las calles, semejante al Adan y Eva, pero con vestimentas y comparsas, es la filosofia del ser humano sin Dios, sin temores y a lo chancho chingo, como lo estamos viendo hoy, es el fruto de una generación obstinada en auto abastecerse de la naturaleza como lo hace el comejen o la termita, sin pensar que está autodestruyendo su habitat. Las filosofía humanas que sustentan en la negación de lo divino, acaban por cerrar las puertas al corazón, para deshumanizarse y no hallar sentido a la vida, más que afanarse en creer en no CREER. La doctrina de la fe, no es doctrina del temor, sino doctrina del creer sin ver, doctrina del amor fraternal entre los hombres, doctrina de la justicia y la equidad entre los gobiernos materialistas y comunistas, doctrina de la paz, pero no una paz como la que dá éste mundo, doctrina que se basa en la revelación de todos los tiempos y una historia de salvación bien marcada y definida, paso a paso, cronologicamente, con revelaciones exactas a través de los profetas, y que tienen su culmen en la venida de Cristo, llamado el mesías, el ungido, el hijo único de Dios, que no solo manifestó ser humano, sino con presencia divina desde muy niño, destacado por su sapiencia, que maravillaba a los más preparados. Cristo, no vino sino a Ser la luz del mundo en medio de tanta filosofía, nacida de la incredulidad, o mas bien de las falsas espectativas de muchos dioses, que materializaban con imágenes de hombres y animales, en las civilizaciones antiguas, pero que vinieron a ser en el pueblo escogido de Dios, Israel, motivo de más elevados significados, como fue la serpiente de bronce y los querubines, en el arca de la Alianza. Negar a ciegas las verdades de la revelación, achacar los males a la religión cristiana, no ha sido sino, las constantes afirmaciones de los grandes enemigos, con los que ha tenido que enfrentarse el cristianismo en éstos milenios. Pero, nadie puede saltarse, tan facil, la verdad de Cristo como redentor del mundo, de un mundo, incrédulo y perdido en los afanes de éste mundo, como si todo terminara aquí, sin tener una respuesta exacta de la verdad de nuestra existencia. No señores. Cristo es el HIJO DE HOMBRE, muerto por los incrédulos, sin embargo, como nunca nadie, lo podria haber afirmado, el Dijo: «destruyan éste templo, que yo, lo reconstruiré en tres dias», todos se mofaron de Él, como se mofaron cuando visitando la casa de Jairo, dijo que la niña, no estaba muerta, sino, que dormía. Y tantos otros testimonios como la multiplicacion de los dos peces y los cinco panes, para dar de comer a una multitud, que le seguia, mas de cinco mil, y sobró, para llevar alas casas doce canastas, los números por cierto son significativos. ASi, que creer a un hombre sin doctrina o adoctrinado por otro hombre, comun y corriente, si es centrar sus esperanzas en una vida sin sentido. Nosotros los creyentes, sabemos que si reunimos las condiciones de la santidad, porque Dios es santo, y seguimos las indicaciones de fe en Jesucristo, podemos garantizarnos, que no seremos defraudados, sino resucitados el último dia, porque Dios que nos ha creado, tiene un santo proposito, pues no hemos sido creados para la iniquidad como lo vemos hoy, en el mundo pagano, infiel, y apóstata. Porque no es concebible, que teniendo por tiempos inmemoriables, la ignorancia de pensar en Dioses, neguemos las verdades reveladas por Cristo, quien dió numerosísimos signos de decir la verdad y testificarla con gran poder, signos y señales. CRISTO RESUCITÓ y vive por su promesa en medio de la Iglesia, donde el poder de las tinieblas, no prevalecerán contra ella. Y asi, ha sido y asi, seguirá siendo.

    • ChanchoChingo
      ChanchoChingo 1 agosto, 2015

      La moralidad no tiene nada que ver con las religiones, mucho menos con la catolica. Permitame que le diga que todo su discurso reulta de lo más delirante y enfermizo.Una persona que empieza maldiciendo, apropiandose de los valores de forma totalitaria y acaba creyendo en resucitaciones no se respeta a si misma y esta llena de temores, ignorancia y odio. Eres un buen siervo.Demuestras que el trabajo de opresión, pillaje y holocausto de la glesia catolica a través de la borralla y delincuentes de la peor calaña y asesinos que los españoles mandamos allí para violar a vuestras mujeres, matar a los hombres, para imponer nuestra lengua y religión y soterrar la vuestra ,en toda america, con el único proposito de expoliaros y esclavizaros fué muy eficaz. Porque eso es la religión, la doctrina y el dogma, esclavitud.

      Me da lastima ver ejemplos como los de la iglesia, Cholula, Puebla, Mexico «Los remedios» ( el remedio fue enterrar la piramide que habia debajo y construir encima) donde ni hoy en día les dejan escavar para preservar la iglesia..y los del pueblo como buenos borregos y fieles lacayos, como buenos esclavos, acatan el pisoteo y soterramiento de su cultura y hasta de su propia religion, para peregrinar todos los años rezandole a jesucristo..Es patetico y demuestra que imponer masacrando es una tactica que ha resultado muy efectiva para las grandes religiones.

      https://farm4.static.flickr.com/3541/3397185127_cf8e14948a.jpg

      • Julen
        Julen 1 agosto, 2015

        Amigo ChangoChingo: de tu comentario no disiento ni una sola coma…. en particular cuando escribes: «Porque eso es la religión, la doctrina y el dogma: esclavitud»…. el miedo sometedor y la tristeza, insertadas hasta el alma de ese ejército de creyentes de la iglesia católica…ignorantes de su propia realidad de ser, entretenidos en templos de idolatría plagados de imágenes, siendo el crucificado la mas patética dentro de ese marketing del terror y sufrimiento al que someten a sus fieles y siervos. Si Cristo resucitó como dice el autor del comentario ¿porqué no centralizan su culto los católicos en torno a esa imagen gloriosa del penúltimo acto previo a la ascensión a los «cielos» y por contra ponen todo el foco a un dios torturado, crucificado y muerto incluso paseándolo por la vía pública ante menores de edad?…al menos en este país de gobiernos políticos y «espirituales» tan cutres y cercanos en inteligencia al carnero de la legión?????? …..como acompañante de esas parfernalias de vestimentas y comparsas lúgubres que históricamente nos atan institucionalmente a ese pasado colonial, feudal y
        medieval…

        Saludos.

        Julen Lizaso

        • María de Lourdes González de la Madrid
          María de Lourdes González de la Madrid 12 agosto, 2015

          Julen: Ignorantes los hay en todo. no te hace ignorante cree en Dios, ni sabio el no creen en El; y consideró que la elección que cualquier individuo haga para su desarrollo y evolución en su búsqueda espiritual, merece todo nuestro respeto El hombre, como especie debe cuestionarse y es entonces que se vuelve sabio. El Catolisismo actual está abierto a brindarnos todas las respuestas que requiramos, porque como «ser vivo» esta en un cambio permanente, … porque ignorante de nuestra parte seria, considerar siquiera que: tanto el hombre como todo cuanto le concierne están separados de la evolución del mundo.

          • Julen
            Julen 13 agosto, 2015

            Estimada María de Lourdes, no entiendo porqué tu comentario lo sitúas como que responde al mío, pues el único “hilo” de respuesta que leo es cuando de manera genérica escribes sobre los dos supuestos de la ignorancia en las personas…. y mira si en mi comentario había contenido para contestar más directamente, en particular a lo que de manera concreta y con datos y detalles describía que se dan en el entorno donde se rinde culto al dogma católico dando a entender –al contrario de lo que aseguras en el tuyo- que el catolicismo actual sigue cerrado y anclado en las viejas tradiciones, ritos, intereses, complicidades, estética idólatra y ética presuntuosa en sus templos, palacios, comedores y aposentos…. Todo lo contrario a lo que quiso que se hiciese el gran Maestro de la enseñanza cristiana –no católica- que fue Jesús de Nazaret y sus seguidores mas auténticos y fieles como los cátaros albigenses, valdenses, vogomilos.. que conservaban la esencias del cristianismo auténtico y fueron duramente perseguidos por la santa inquisición y ejecutores eclesiásticos católicos….precisamente por ello.

            ¿Acaso dudas de que si hoy volviese el Maestro de nuevo sería condenado a muerte y precisamente por la misma jerarquía eclesiástica de entonces?…. y por la misma razón que entonces: ser amable con el débil y riguroso con el fuerte hasta el punto de llamarles: “sepulcros blanqueados” y que le valió su condena a muerte….¿ Crees que la iglesia católica actual es fuerte con el fuerte?…o mas bien cómplice….

            Un saludo amigo

            Julen Lizaso

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 1 agosto, 2015

      Gracias por su comentario, querido amigo. Usted es muy libre, por supuesto, de necesitar la coacción de un ser imaginario para comportarse de una forma ética. Otros no necesitamos tal cosa, pues sabemos cuál es la forma correcta de actuar con nuestros semejantes.
      Un cordial saludo.

    • pep
      pep 18 agosto, 2015

      Una pregunta. ¿Cuántas veces ha visto usted a Cristo? Yo se lo digo: las mismas que un musulmán ha vito a Mahoma. No hay dioses, solo hombres.

      Otra pregunta. ¿QUÉ PASA CON LOS QUE VIVIERON Y MURIERON ANTES DE QUE CRISTO O MAHOMA APARECIERAN? ¿Ya había Cielo e Infierno? ¿No le parece ridículo este pensamiento infantil?

      Catecismo: ¿Quién es Dios?
      Dios es nuestro padre que está en el cielo, creador del cielo y de la tierra que premia a los buenos y castiga a los malos.

      Conclusión: Un cuento parta niños.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 5 marzo, 2016

      Me he quedado en lo del libertinaje: Dios te oiga, amigo, y sea el despiporre amén.

  25. José Manuel Lechado
    José Manuel Lechado 1 agosto, 2015

    Por lo demás, muchas gracias a todos los que han participado y tal vez sigan participando en este debate. Por mi parte me retiro, pues por lo que respecta a este artículo, ya está todo el pescado vendido.
    Eso sí, recomiendo evitar comentarios insultantes o descalificadores, porque es muy probable que sean borrados. Esto no es una taberna.
    Saludos.

  26. Olman Castro
    Olman Castro 2 agosto, 2015

    hay que recordar, que Hernán Cortéz,cuando llegó a Mexico o tehotitlan, se encontro, con una ciudad bien organizada, donde se daban cultos y ofrecian sacrificios humanos, la víctima era partida en pedazos segun los miembros que tenian se derramaba la sangre sobre el altar y se comian a la víctima, esto, era un salvajismo, y de haber seguido, seguro, a muchos aqui hoy comentaristas, le hubieran cortado la cabeza, pero no, gracias al adoctrinamiento de un cristianismo la persona se hizo hoy más humana, y mas gente.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 2 agosto, 2015

      Querido Olmán, cuente la historia completa: Cortés (que no Cortez) y su cuadrilla de ladrones españoles provenían de una cultura, la católica europea, que torturaba a miles de personas en las mazmorras de la Iglesia Católica. Una cultura que tenía como fiesta mayor quemar viva a la gente en las plazas públicas.
      Cortés encontró en México una ciudad ordenada con una religión brutal, ciertamente. Y cuando Cortés acabó su trabajo, dejó una escombrera llena de cadáveres, adornada con una religión nueva, igual de brutal, cuyo dios supremo es un hombre clavado a un palo. Veo algo perverso en esta iconografía, la verdad.
      Desde luego, si alguien ha segado vidas por tener ideas contrarias al dogma, ésa es la Iglesia Católica.
      Por último le diré que la persona es humana por definición, no puede ser más o menos humana, por mucho que se rellene la cabeza de dioses.
      Gracias por su comentario, y un cordial saludo.

    • Asun
      Asun 2 agosto, 2015

      Recordemos: Torquemada y su Santa inquisición, aparte de, como dice Lechado, las barbaridades que se han cometido con la excusa de revelar la Verdad a los «infieles» a base de coacciones y tremendo dolor.

    • María de Lourdes González de la Madrid
      María de Lourdes González de la Madrid 12 agosto, 2015

      Olman Castro: la mentalidad europea de los historiadores, muchos de ellos los mismos conquistadores, están basados en sus juicios y percepciones de la cultura de otro continente, en donde realmente se practicaba el salvajismo. Sumado al insaciable y muy cuestionable deseo de evangelizar nuestro país Mexico,… Que más bien podríamos calificar como el de una gran ambición de poder y riqueza, y que sin error se puede encerrar en una frase: » Los españoles llegaron con la Biblia en la mano y nosotros teníamos la tierra… Nos dijeron cierren los ojos y oren. Al abrirlos, nosotros teníamos la Biblia en las manos y ellos nuestra tierra » Bueno, si todo esto lo añadimos a las versiones mas actualizadas de arqueólogos e historiadores completamente des informados por los vencedores, que siempre son quienes escriben la historia, son las causas principales de que se desvirtuaran por completo los rituales místicos, que gracias a sus creencias y cultura, los mexicas llevaban a cabo y que están muy, pero muy lejanos al salvajismo y sacrificio humano. ¡ Para conocer realmente que sucedía, habrá que recurrir a la sabiduría de boca a oído, que tanto: maestros cancheros,chamanes, malinches o ancianos de los pueblos pueden relatarnos… y si puedes, pues mucho mejor si participas en alguno en las pirámides al amanecer…. Y entonces si podrás referir con certidumbre lo que hacían nuestros antepasados antes de que llegaran los europeos a este continente, y comprenderás como es que llegamos a desarrollar tan grande conocimiento, cultura y sabiduría.

  27. Luzisfer G
    Luzisfer G 12 agosto, 2015

    El cristianismo nunca hizo algún bien. Dices que civilizó los indígenas porque estos hacían sacrificios humanos. Los cristianos simplemente mataron siete millones de indígenas. Parece que hay algo de parecido con los sacrificios. Más allá de esto, el problema de que los indígenas tenían creencias fue su ruina. Lo que está siendo dicho aquí no es que religión es la mejor, sino que toda religión es una forma de ignorancia cruel. Los indígenas eran ignorantes e estúpidos. Los cristianos son ignorantes y también no usan la inteligencia.
    Por lo visto no se han dado el trabajo de haber leído completamente lo que fue escrito por José Manuel, y si lo han leído, lo hicieron con la cortina del preconcepto religioso. Obteniendo en ambos casos el mismo resultado.
    Cuando hablamos de “pensar”, estamos refiriéndonos al hecho de utilizar la inteligencia para comprender. Lo que se llama de pensamiento dentro de un dogma, no es en realidad “el pensar”, ya que se encuentra condicionado. O sea, alguien que se considere “religioso” nunca puede ser un “libre pensador”.
    El cristianismo incentiva, a través del libro sagrado, el genocidio, la tortura, el odio, el exterminio (cuando dice de barrer de la faz de la Tierra una ciudad completa, incluyendo los animales), la esclavitud, y el miedo eterno (muy bien explicado por José Manuel).
    Sinceramente es increíble que después de una lectura de estas, alguien se anime a escribir tonterías defendiendo un dogma religioso.

  28. María de Lourdes González de la Madrid
    María de Lourdes González de la Madrid 12 agosto, 2015

    Después de leer el artículo y leerlos detenidamente a algunos de los comentadores, me sentí muy satisfecha y orgullosa de ser CATÓLICA CONVENCIDA Y COMPROMETIDA CON MI DOGMA Y FE… Porque cuando se entiende bien a bien el significado superficial y profundo de lo que es una «religión» (del Latín re ligare – Unión con todo y todos… Y solo así unión con «El Todo» que yo llamo Dios) Se comprende la necesidad relatada y registrada, desde la mas remota escritura o grafía de la historia de la humanidad, por adorar a un «Ser Superior» o «Espíritu Uno» o «Señor del Universo», en sus muy diferentes formas, variedad infinita de personalidades, o la multiplicación que hacen de sus potencias o manifestaciones. La religión no es un templo , con sus muchos líderes o representante. Así tampoco es un dogma o código misterioso que solo los elegidos pueden interpretar o descubrir; va más allá de sus tan trilladas historias de la santa Inquisición o la adoración multitudinaria y sangrienta dentro de muchas culturas de la antigüedad. A Dios se le vive, se le siente, se es Uno con El… Lejos muy lejos del fanatismo al que hacen referencia… Y del cual se adolece en muchos grupos de los llamados espirituales, incluyendo el budismo, en donde colocan su adoración en los monjes o dalias y pretenden no solo un paraíso, sino hasta 3 o mas cielos o infiernos. Y mucho más cerca de una verdad que de no aceptarla nos conducirá a vivir: desamparados, desvalidos y huérfanos de aquel que nos creo.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 5 marzo, 2016

      Cada cual es muy libre de adorar a sus idolillos, María. Dios me guarde de evitar que pierdas el tiempo religándote con la nada. Y a fin de cuentas uno más cero sigue siendo uno. Así que, en cierto modo, los creyentes tenéis toda la razón.

  29. Luzisfer G
    Luzisfer G 15 agosto, 2015

    Pensar que existe un ser igual a nosotros con la diferencia de que tiene superpoderes y que es eterno; que se encuentra en su trono sin tener la posibilidad de ser suplantado; que le debamos eternamente el favor de la existencia individual; sin tenernos siquiera la oportunidad de contrariarlo porque podemos sufrir eternamente un castigo impuesto por el mismo; que parece habernos dado la oportunidad de pensar, para divertirse castigándonos si nos desviamos de sus ideas extrañas; que se preocupa en que seamos mutilados sexualmente y mentalmente para agradarlo; que se preocupa en vigilarnos en nuestros pensamientos y nuestros deseos para en algún momento cobrarnos por habernos movido por nuestros instintos, supuestamente dados por él. Que nos niega la oportunidad de libertad de pensamiento. Parece ser que nos ha creado para castigarnos, como en un juego macabro donde siempre gana el mismo. Como que nos ha creado para satisfacer su ego monstruoso, mostrándonos que siempre estaremos errados, ya que nacemos en pecado. Donde la justicia es determinada por su estado de ánimo. Que algunas veces nos sentimos felices y lo tenemos que agradecer para que no nos castigue. Y cuando sufrimos por algún motivo, sabemos que fue él, de alguna manera, y tenemos que adularlo porque lo ha hecho por algún motivo que nosotros, por sernos simples mortales, no podemos comprender y no por eso debemos de aceptarlo de mala gana. Ese dictador arrogante y maldito es parte de la consciencia particular. Es inventado por personas que no se dieron la oportunidad de pensar con la razón. Es parte de una ilusión colectiva infantil, de personas que no consiguen utilizar la inteligencia. Porque la inteligencia solo puede existir cuando hay libertad. Y no puede haber libertad en una mente que se cree observada cada segundo de su vida por un ser imaginario superpoderoso que le puede castigar por algún motivo estúpido e ignorante. Ese miedo infantil del cuco en el ropero, esperando el momento cierto para producir terror y que piensan que adulándolo no los va a sorprender, es creado por la mente con miedo.
    Miedo o no, vamos a morir. Pero vivir el poco tiempo que tenemos realmente de vida con miedo, debería ser considerado el mayor pecado del ser humano. La idea de ser constantemente vigilados por un vengador infalible, es una forma de auto-esclavitud morbosa. Solamente una mente enferma puede sujetarse a un castigo auto-infringido de este tamaño. Es el placer del sufrimiento mental. Es ser un cretino. Es ser un esclavo por decisión propia. Es negarle a la vida su virtud. Es ignorar la propia existencia. Y para peor, quieren que las otras personas sean iguales de ignorantes, para sentirse acompañadas en sus delirios.
    Aquel que defiende el dios del desierto, nunca leyó atentamente el libro “sagrado”. No tienen idea de lo que está escrito. Son como el músico que no lee partituras. Tocan de oído. Y en ese momento podemos decir que son unos pobres incautos. Ahora, si leyeron el libro y defienden la existencia del fantasma judío, entonces podemos afirmar sin lugar a dudas que son personas sin escrúpulos.

  30. Hector
    Hector 16 agosto, 2015

    He leído con atención, distintos comentarios , y los considero muy interesantes tantos los que están a favor, como los que están en contra, Esta es mi primera intervención y voy a ser muy breve, han expuesto, todas las teorías científicas y creencias religiosas, pero, porque nadie, expuso a Charles Darwin y la Teoria de la Evolucion, como encaja, la creación de los Dinosaurios en todas sus formas, lo periodos Cambrico y Precámbrico,con tantos miles de millones de años de la formación del Universo y nuestro sistema solar. considerando que como mucho el Homo Sapiens puede tener unos 10.000 años de antigüedad ? y los miles de millones de años anteriores que ?, para que ? porque ? El universo sigue en expansión y si sigue su expansión significa que no se termino de hacer, pero a su vez hay estrellas muertas y otras que se están muriendo , e incluso planetas que se están formando, y por ultimo, la era cristiana tiene 2.001 años, y los seres humanos fallecidos antes de la llegada del mesias que ? son preguntas, nada mas no es una posición, ni una exposición simples y sencillas preguntas nada mas . Muchas Gracias.

  31. Tumiza Tinec
    Tumiza Tinec 21 agosto, 2015

    Sólo se cree por dos cosas, por interés o ignorancia, o por ambas

    Saludos

  32. MachoAlfa
    MachoAlfa 27 agosto, 2015

    Hay un porcentaje de gente que realmente habla con dios, igual que hay un porcentaje de población esquizofrenica. Muchos se creen santos, igua que otros tantos se creen Napoleones…o Elvis…el problema es que hay otros muchos dispuestos a creerselos.

  33. Marta
    Marta 28 agosto, 2015

    Tienes una visión muy plana de la vida y de ti mismo. Además me pareces terriblemente intolerante intentando dar una visión unidireccional a nuestra existencia. Gente como tú sois inquisidores ateos. ¿Cómo te atreves a comparar el Cristianismo con el Nazismo? No voy a intentar destruir tus argumentos porque, con un poco de inteligencia, se le caen a uno al suelo por su propio peso. Solo quiero recordarte que hay personas, entre las cuales me incluyo, que creen en algo superior pero no permitirán que nadie se aproveche de ello, ni les coma el tarro, ni les condicione su vida. Ahí incluyo a la Cúria Católica, al Islam intransigente, al Juadísmo integrista y la gente, como tú, que difunde la cruzada atea.
    quede usted con la ciencia.

    • NotForgotten
      NotForgotten 28 agosto, 2015

      Se compara el nazismo con el cristianismo desde la perspectiva historica de la implantacion forzosa, el holocausto y exterminio de los disidentes. Aunque efectivamente no son comparables, ya que la matanza y tortura sistematica efectuada por los cristianos en Europa , america y africa deja al nazismo en una pequeña travesura infantil. En realidad la comparacion tetricamente natural es el islam.

      Es importante que nunca se olvide para no repetirlo.

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 5 marzo, 2016

      Por suerte tu dios o dioses o lo que sea te permiten saber mucho sobre mi vida. Celebro esos dones y te deseo tantos bienes como tú me deseas a mí. Queda con Manitú, Marta querida.

  34. balbeekDontForgoten
    balbeekDontForgoten 25 septiembre, 2015

    No se a que se esta esperando para soltar la bomba atomica en el territorio del ISIS.
    Tampoco entiendo la cobardia de ID por no publicar ninguna noticia denunciando esta perdida fatal.

  35. Edy
    Edy 2 diciembre, 2015

    complicas mucho el mensaje que deseas transmitir. Abusa de las palabras técnicas no te hace el mejor redactor y nos complica a quienes no manejamos un léxico amplio. «Lenguaje universal»; no hagas redundar algo con tantas palabras. Ante ello, me dio flojera seguir leyendo y a lo poco que leí, creo que cada quien enfoca sus energías en aquello que le haga sentir bien y eso es lo que vale

    • José Manuel Lechado
      José Manuel Lechado 5 marzo, 2016

      «Como las paga el vulgo, justo es hablarle en necio para darle gusto». Gracias por tu comentario, Eduardo.

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