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Vigo se lanza a la calle para reclamar una sanidad pública de calidad

SERVICIOS PÚBLICOS

Unas 200.000 personas, según la policía, partieron del centro hospitalario Xeral, cuyo cierre estaba programado para ayer.

Diagonal|04/09/15 · 12:57

CIG

Decenas de miles de personas llenaron ayer las calles de Vigo para reclamar una sanidad pública de calidad. Desde las 20h, alrededor de 200.000 personas, según datos de la policía, partieron del Xeral, centro hospitalario cuyo cierre estaba programado para ayer, cantando consignas como “somos pacientes, no clientes” o “conselleira, mentideira”. Es un hospital “en el que ha nacido toda una generación”, recordó el cantante Eladio Santos, encargado, junto al periodista Xavier Fortes, de leer el manifiesto de la protesta.

La manifestación, convocada por la junta de trabajadores del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (CHUVI), denunció las deficiencias del nuevo centro hospitalario Álvaro Cunqueiro, que van desde tener la tarifa más alta de aparcamiento en su parking a carecer de desfibrilador en la zona de pediatría o contar con sólo 845 camas, lo que supone que la zona cuente en total con 500 camas menos que con la anterior distribución.

También se han contado incidentes causados por el mobiliario del centro y, el pasado 2 de septiembre, sonaron las alarmas cuando, en el cuerpo de una fallecida, se encontró de aspergillus, un hongo que en 1998 ya provocó la muerte de seis personasen el hospital Meixoeiro, también en Vigo. Desde Sos Sanidade Pública recuerdan que el coste del hospital pasó de los 450 millones de euros iniciales a cerca de 1.400 millones –a pesar de haberse reducido en un 40% su extensión–, de los que un 60% se ha financiado con fondos públicos.

El manifiesto también ha reclamado que se paralice la concesión de este centro hospitalario, que desde la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública de Galicia han denunciado ante la Comisión Europea por una posible vulneración de la legislación estatal y comunitaria. La concesión del Álvaro Cunqueiro ha recaído en una unión temporal (UTE) de empresas formada, entre otras empresas, por Acciona. También participan Bankia y otras entidades que, como señala Cameselle, han sido rescatadas con dinero público. La UTE recibirá un canon anual de 62 millones de euros durante 20 años, a lo que se sumarán los beneficios que resulten de la explotación de otros servicios, como el de parking –la primera hora se paga a más de 1,80 euros, tanto por parte de trabajadores como usuarios–, o internet y televisión –que suman una tarifa diaria de alrededor de 13 euros. «Suena más a centro comercial que a centro hospitalario», apunta Cameselle.

«Nos parece una manifestación histórica, de las mayores que ha habido en Vigo en muchos años», explica a Diagonal Ángel Cameselles, secretario general de Sanidad en CC OO Galiza. «Responde al sentir de la población y los trabajadores, es una respuesta importante sobre la que deberían pensar las autoridades políticas y sanitarias«. Cameselles señala que el nuevo planeamiento sanitario ha conllevado el recorte de más de 700 camas en el área sanitaria y los quirófanos se ha limitado en un tercio de su número anterior. El servicio de urgencias también se ha reducido a la mitad.

Un Comentario

  1. mary
    mary 5 septiembre, 2015

    Una cacicada mas de uno que, siendo un alto cargo de la sanidad gallega, se marcho de vacaciones con un narcotraficante ¿Que se puede esperar de tal personaje? Lo insultante es que pretenda que los que asistimos a la manifestacion lo hicimos manipulados. Solo hay que ver como se construyo ese antro en un lugar de monte que queda totalmente aislado en cuestion de accesos. No hay donde aparcar y los dueños del chiringuito impiden que se creen aparcamientos, cafeterias o cualquier cosa que pueda ser competencia para su negocio. Ni que fuera un parque tematico. Casi un año estuvo parado en su construccion y despues volvieron a toda caña para terminarlo en epoca de elecciones y colgarse la medalla. Asi les luce el trabajo. Problemas con las empresas de la UTE, problemas con los trabajadores. Un fiasco que vamos a pagar los que se supone beneficiarios de la sanidad publica. Hay que tener mucha caradura, muy poca moral y, sobre todo, una total indecencia. Espero que la medalla sea una rueda de molino.

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