Pulsa "Enter" para saltar al contenido

En España se registran cada año 40.000 casos nuevos de alzheimer

MAL DE ALZHEIMER

L.I.|Lainformación.com|20 septiembre 2015

  • El 80% de las personas mayores de 65 años padece Alzheimer y hasta un 40% de los que lo padecen están sin diagnosticar.

Familiares de pacientes de Alzheimer piden la creación de un Censo Nacional de enfermos para mejorar su atención

España registra cada año unos 40.000 casos nuevos de alzheimer,aunque según los neurólogos la cifra se queda corta, ya que se estima que entre un 30 y un 40% de los episodios están sin diagnosticar.

“En nuestro país aún existe una proporción muy importante de demencias no diagnosticadas, especialmente en las fases más leves, debido a una falta de concienciación en la población general y a una escasa planificación sanitaria”, afirma Sagrario Manzano, coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la víspera del Día Mundial del Alzheimer, que se conmemora cada 21 de septiembre.

Y todo ello, prosigue la doctora Manzano, “a pesar de que el diagnóstico precoz ha demostrado claramente una reducción de la repercusión social y del impacto económico de la enfermedad”.

De la misma opinión es Ramón Cacabelos, presidente de la Asociación Mundial de Medicina Genómica, quien considera que “la forma más eficiente de combatir el alzhéimer es evitar su aparición mediante programas preventivos”. El alzhéimer como enfermedad degenerativa, explica el doctor Cacabelos, inicia la destrucción neuronal alrededor de 30 años antes de que se detecten los primeros síntomas, lo que supone que la enfermedad comienza su avance cuando el cerebro deja de madurar, algo que ocurre generalmente entre los 25 y los 30 años.

Este largo periodo de ‘actividad silenciosa’ es el que propicia que una vez aparecidos los primeros signos de la enfermedad ya sea sustancialmente más difícil aplacarlos o evitar su proliferación, que actuando de forma preventiva o anticipada. De esta forma, añaden los neurólogos, hasta que la enfermedad no produce una disfunción o pérdida neuronal que el sujeto no puede compensar y afloran los primeros síntomas no se suele acudir a la consulta del médico. Por todo esto, el presidente de la Asociación Mundial de Medicina Genómica apunta que la identificación genética de la población con riesgo de tener alzhéimer será “clave” en la lucha contra la enfermedad.

Actualmente, el 18,5% de los pacientes que asisten a una consulta de Neurología lo hacen por alteraciones de memoria o sospecha de deterioro cognitivo, una cifra que en mayores de 65 años supone el 35% de las visitas. “Sobre todo”, ilustra Manzano, “hay que prestar atención a síntomas que podemos recordar como las cuatro A y una C. Las A son: amnesia, incapacidad para recordar hechos recientes, a pesar de que se utilicen pistas o claves, afasia, dificultad para denominar objetos sencillos, apraxia, dificultad en el manejo de utensilios domésticos o herramientas, y agnosia, dificultad para reconocer el entorno o para reconocer que tiene deficiencias en su memoria. La C hace referencia a la Conducta, a cambios sobre todo en el estado de ánimo, irascibilidad y apatía”.

Afecta al 80% de los mayores de 65 años

La enfermedad de Alzheimer afecta a un 80 por ciento de las personas de más de 65 años, aunque la demencia se aprecia en un porcentaje pequeño. Según el doctor Mirko Alavena, especialista en Neurología de los hospitales Quirón Murcia y Torrevieja, «el tratamiento en los primeros estadios del alzhéimer sirve para prevenir su progresión, aunque la creciente esperanza de vida y el envejecimiento de la población hacen que aumente el número de afectados».

Los olvidos son el primer signo de la enfermedad. Lamentablemente es habitual que todos tengamos olvidos y despistes de vez en cuando. Esto genera mucha ansiedad, sobre todo en los familiares y allegados de personas afectadas.

Según la neuróloga de Hospital Quirón Murcia Teresa Frutos, «no existe una prueba que permita hacer el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer. Los especialistas nos guiamos por una serie de preguntas al paciente y sus acompañantes, la historia clínica, además de pruebas de rendimiento cognitivo para determinar si sufre demencia y de qué tipo».

La exploración física y algunos análisis, así como tests de imagen cerebral, como el escáner o la resonancia, pueden detectar ciertas alteraciones típicas de los sujetos que padecen esta dolencia. El conjunto de datos obtenidos tras el estudio del paciente permite establecer el diagnóstico y determinar la gravedad de la enfermedad en cada caso, añaden fuentes del centro hospitalario.

Deterioro progresivo

La persona con Alzhéimer sufrirá un deterioro progresivo de sus funciones cerebrales. La memoria fallará y llenará los vacíos con fabulaciones o dará rodeos para evitar dar respuestas.

«Otra estrategia inconsciente es la de contestar con comodines. Si tiene muchos recursos mentales es posible que pasen incluso años antes de que quienes lo rodean se percaten de su situación. Esto conlleva el riesgo de que el enfermo tome decisiones incorrectas con su patrimonio, se extravíe o incluso sufra accidentes», ha indicado el doctor Alavena.

Otro síntoma es el trastorno del ánimo y la personalidad, ya sea con tendencia a la depresión, ya a la euforia. El tratamiento farmacológico que existe en la actualidad no cura la enfermedad, sino que mejora el rendimiento de las partes del cerebro que aún no están afectadas.

Suele dar un progreso que dura algunos meses, lo que aumenta la calidad de vida del afectado. Los ejercicios mentales y físicos tampoco evitan su avance, pero sí favorecen la creación de rutinas y la adaptación del paciente y de las personas que lo cuidan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.