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Necesitamos una CUP a nivel de todo el Estado

«La legalidad española puede y debe ser desobedecida»
(Antonio Baños, Candidato de la CUP)

Rafael Silva | 02/10/2015

He de confesar que siento cierto grado de envidia sana hacia los catalanes. Pero no porque ellos tengan, entre otras muchas cosas, la Sagrada Familia, El Paralelo, la Sala Bagdad, El Molino, el Puerto Deportivo de Barcelona, las Ramblas, la Sardana, el Pan Tumaca o la butifarra. Es porque tienen a la CUP. Qué suerte tienen los catalanes, por el simple hecho de disponer de una fuerza política como la CUP, ausente del escenario nacional, con la falta que haría en dicho escenario…No han gobernado nunca a nivel autonómico (aunque sí a nivel local), pero por lo que proclaman (y lo hacen, además, abiertamente, sin ningún tipo de complejo), resultan ser, ahora mismo, y en todo el arco parlamentario de nuestro país a todos los niveles (Gobierno central, autonómicos y locales), la única (insisto, única) fuerza política que puede adscribirse de forma inequívoca a la auténtica izquierda transformadora. Quizás por ello, en la misma noche electoral, cuando el candidato Antonio Baños se expresaba tal y como hemos destacado en la cita, Hermann Tertsch, una de las caras habituales de TeleMadrid, típico símbolo de la caverna mediática antediluviana, pedía el ingreso en prisión de Antonio Baños.

¿Pero quiénes son las CUP? Pues la Candidatura de Unidad Popular (en referencia a la alianza de izquierdas chilena encabezada por Salvador Allende) es una formación política catalana de izquierdas (esta vez sí), independentista (nadie es perfecto), que apuesta por la democracia participativa, la igualdad social, las políticas de desarrollo sostenible, así como la promoción del tejido asociativo y de la sociedad civil. Se fundan en 1986, y hoy día tienen representación en Cataluña, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares. Defienden el socialismo, el anticapitalismo, el feminismo, la democracia directa y participativa, el ecologismo y el euroescepticismo, con más razón que un santo (aunque no sean religiosos). Por supuesto, apuestan por el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos, la defensa de los derechos de las clases populares, la redistribución justa de la riqueza, la lucha contra el paro y la precariedad, la defensa de los servicios públicos, el establecimiento de mecanismos de control popular de la economía, así como el despliegue de políticas efectivas que garanticen la igualdad de género. Se manifiestan contra las agresiones ecológicas y urbanísticas, y defienden un desarrollo realmente sostenible, y el refuerzo del tejido cultural de raíz popular. En la CUP también participan otras organizaciones de izquierda no independentistas, tales como En Lucha, Corriente Roja o Lucha Internacionalista.

Y es que la CUP es mucha CUP. No sólo es que sus postulados políticos y sus programas electorales lo recojan claramente, sino que sus dirigentes lo corroboran en cada oportunidad que tienen, en sus mítines y en sus entrevistas. Son los únicos que se atreven a levantar la voz para clamarlos bien alto para todos los que quieran escucharlos, que es lo mismo que decir para todos los que quieran un verdadero cambio político en nuestro país. Ni Izquierda Unida, ni EQUO, ni Compromís, ni Podemos. Hoy día, sólo la CUP encarna el auténtico espíritu de la izquierda transformadora, que entiende que la vía reformista es absolutamente inútil, y sólo conduce al fracaso y a la desintegración de la propia izquierda. Qué lástima que no tengamos una CUP nacional, además de una CUP andaluza, otra gallega, otra aragonesa, otra murciana, otra madrileña, etc. Y así, apuestan claramente por la salida del euro y de la propia Unión Europea, pues entienden, como es palpable y notorio, que el corsé al que nos somete la moneda única y los Tratados de la Unión consagran el modelo neoliberal, e impiden de facto siquiera la implementación de políticas que vayan relajando la mal llamada «austeridad».

Porque en efecto, en medio de tanto partido, coalición o similar de corte neoliberal, de «centro-izquierda», de pseudoizquierda, de izquieda «reformista», socialdemócrata y mil variantes más, pro austeridad o cómplices con ella, o cómplices con los que quieren gestionarla «desde la izquierda», o pro OTAN, o pro Unión Europea, o pro Troika, etc., la CUP emerge como un soplo de aire fresco y auténtico, de aire renovador, marcando distancia entre tanta formación política «sensata» y «razonable». Parece ser que no se enteran de que lo que las clases populares necesitamos no son políticas sensatas ni razonables, sino políticas de clase, radicales, que defiendan de una vez por todas nuestros intereses ante el gran capital, y que se enfrenten sin paños calientes a los grandes agentes de los poderes fácticos que nos gobiernan. Ante todo ello, la CUP no suele andarse por las ramas, y no cultiva la indefinición ideológica, ni las ambigüedades calculadas ante los temas importantes, como hacen otras fuerzas políticas. Llama al pan, pan, y al vino, vino. Y tal y como está el patio político últimamente, esto es de bastante agradecer. Sus propuestas antiimperialistas, por la República (en este caso, República catalana, pero República al fin y al cabo), por la salida de la OTAN, del euro y de la Unión Europea, nos suenan a muchos a auténtica música celestial ante el infernal ruido y confusión ideológica que nos rodea.

Y lo que es más importante de todo, la CUP es la única fuerza política que declara sin ambages y sin complejos que debemos iniciar progresivamente políticas encaminadas a superar el capitalismo, llamando a las cosas por su nombre, detectando y atacando la auténtica raíz de todos los problemas y males que nos aquejan en nuestro mundo, y confirmando sin ambigüedades su clara intención de desarrollar políticas y medidas anticapitalistas. ¡Ahí es nada! Frente a ello, tenemos por ejemplo las vergonzantes declaraciones de Pedro Sánchez, líder de un partido que se autodenomina «socialista», llamando al orden para que las fuerzas de Junts Pel Sí, la coalición ganadora de las recién celebradas elecciones catalanas, no entreguen el poder y la gobernabilidad de Cataluña a «un partido antisistema», en clara referencia a la CUP. La conclusión está clara: ninguna otra fuerza política actual se atreve a hablar con la claridad y valentía con la que lo hace la CUP, así que, para las próximas Elecciones Generales de diciembre próximo, nos vendría muy bien que existiera una CUP a nivel de todo el Estado… ¿la tendremos alguna vez? Mientras tanto… ¡VIVAN LAS CUP!

48 Comments

  1. Jonatan
    Jonatan 2 octubre, 2015

    Ese tipo de partidos ha existido (PCPE es uno de ellos) pero si se han actualizado y han puesto lo de la democracia directa en su programa electoral.
    Sin embargo, creo que la CUP ha ganado votos por la indecisión de Catalunya si que es Pot ante el problema catalán (eso de el derecho a decidir suele sonar a chino entre los asqueados con el estado español) que porque crean que la CUP sea la opción mas factible.

    • Anónimo militante
      Anónimo militante 2 octubre, 2015

      El PCPE no tiene absolutamente nada que ver con la CUP. Te lo digo como militante de la CUP. El PCPE es un partido anclado en el marxismo-leninismo más ortodoxo, incapaz de sumar y gestionar las múltiples divergencias posibles y existentes en los movimientos revolucionarios. Anquilosado aún en la idea de una suerte de vanguardia proletaria y dirección intelectual del movimiento obrero. Totalmente desfasado. La CUP, por el contrario, es precisamente su antípoda en el sentido de la praxis. Unidad popular, que se traduce en «todo el poder para las asambleas», en las que hay gente de muy diferente procedencia: MDT, Endavant, En lluita, Lluita Internacionalista, Corrent Roig, muchos independientes, libertarios, etcétera. La CUP, al fin y al cabo, goza de la horizontalidad que siempre falta en el marxismo-leninismo. Y quizá eso nos aproxima mucho al movimiento libertario.

      • Jonatan
        Jonatan 3 octubre, 2015

        No comparaba en igualdad a la CUP con el PCPE (partido que conozco en su version canaria y que me ha hecho darme cuenta que el m-l ortodoxo es peor que cualquier dogma, venga de donde venga). Solo los comparaba en ciertos puntos como la salida de varios organismos internacionales (UE,OTAN…) y de su anti capitalismo.

  2. Pep Trullén
    Pep Trullén 2 octubre, 2015

    Soy de los (¿ilusos?) que creen que Podemos aún puede ser esa CUP

  3. ignasi orobitg gene
    ignasi orobitg gene 2 octubre, 2015

    Estamos agotando las últimas oportunidades repitiendo y recogiendo los mismos desastres de los gobiernos vasallos sirvientes del mercado global.
    Amenazan siglos oscuros si no derrumbamos la mentira porque no tiene nada que ver el progreso, es privatizar el mundo,es el control de grupos influyentes en las decisiones de los votantes.
    Los ciudadanos no estamos en competencia contra otros,
    porque somos responsables del interes público que tendran en las generaciones futuras.
    Tenemos lenguas y culturas diferentes pero estamos unidos por la misma injusticia social.
    Animos.

  4. Jose A.
    Jose A. 2 octubre, 2015

    Pues que se presenten a nivel de todo el Estado. ¿Qué se lo impide? Si lo han hecho los de Ciudadanos, cuyo único mérito es ser los de PP de jóvenes, y están amenazando con ser partido bisagra. ¡Que se presenten en Murcia, en Madrid y en Castellón!

    • Quety
      Quety 3 octubre, 2015

      Nada impide que la CUP esté presente en el resto del Estado. Solo hace falta que los ciudadanos que quieran el cambio que proponen se junten, empiecen a trabajar en los pueblos y barrios de las grandes ciudades, detecten los problemas y empiecen a buscar soluciones consensuadas entre todos. Que trabajen defendiendo sus principios, sabiendo que ellos son los primeros que deben dar ejemplo de coherencia e integridad pues cada uno de sus miembros es la cabeza visible de la CUP. El cambio no lo hacen los demás, lo hacemos cada uno de nosotros. Como puedes ver, nada impide que la CUP se presente a nivel de todo el Estado.

  5. Juan
    Juan 2 octubre, 2015

    Hola Rafael,
    Comparto contigo el título del artículo y su contenido, pero me dejas desconcertado cuando añades «independentista (nadie es perfecto)». Si la CUP se posiciona de esta forma, con el ideario que describes en tu escrito, el cual puede calificarse como libertario/anarquista, lo extraño sería no ser independentista.
    La CUP surge del minicipalismo libertario, que defiende la democracia directa sin delegación, representación, y repudiando cualquier tipo de gobierno. Por lógica, se necesitan procesos de descentralización, de descomplejización y de reducción del tamaño de las comunidades políticas (Estoy citando el libro de Carlos Taibo, Repensar la anarquía [catarata], el cual analiza estas cuestiones, con ideas interesantes para pensar, se puede encontrar en la www). Y como también comenta Carlos Taibo en ese libro, la cuestión no es que los pueblos busquen su autodeterminación, la cuestión seria que tipo de independencia se está buscando, ¿capitalista? ¿libertaria?.
    Yo desde el sur (Granada), y con mi ánimo sintiéndose del mundo la mayor parte del día, a veces preferiría ser extraterrestre, entiendo perfectamente la postura de la CUP, y espero que los pueblos tendamos hacia sociedades libertarias, con democracia directa y organizaciones de «base» que tomen las decisiones a todas las escalas. Y el único gobierno que me gustaría tener después de las elecciones, resumiendo, sería uno que tenga como su fin el promover la felicidad y tender a crear una sociedad sin clases, aunque hay mucha gente que quiere mantener su posición y argumentarán que eso nos conducirá a algún tipo de tiranía.
    Gracias por el escrito.

    • Jose A.
      Jose A. 2 octubre, 2015

      «Comparto contigo el título del artículo y su contenido, pero me dejas desconcertado cuando añades “independentista (nadie es perfecto)”.»

      Es un defecto, porque, para empezar, limita su influencia, su mensaje, a una pequeña parte de la población a la que podría llegar. No tendrá posibilidades en otras regiones del Estado Español con ese mensaje. No digo que no les escuchara nadie, pero… casi nadie.

      Pero, sobretodo, es un defecto porque es independentismo, no anarquismo ni municipalismo. Son cosas muy distintas. Al fin y al cabo, estamos hablando de Barcelonalandia, alias «Cataluña», la comunidad autónoma más centralizada del Estado. Y es un independentismo NACIONALISTA. Y ya se sabe: el nacionalismo siempre acaba asesinando a la izquierda.

      Lo estamos viendo con la propia CUP en tiempo real; ahora tenemos a Artur Mas, el austericida, convertido en «martir» porque le han imputado por convocar un referendum en el que no votó casi nadie. ¡Y fue a poner flores en la tumba de Companys (acompañado de una pequeña legión de periodistas para que den fe)! ¿Es eso social? ¿tiene algo que ver con los ambulatarios cerrados, los colegios sin medios, etc? No, para nada. Pero es nacionalista. Como las embajadas. ¿Para qué gastar en sanidad o educación, cuando puedes gastarte el dinero en embajadas?

      Ahora veremos como ponen a las CUP entre la espada y la pared: o renuncia a su programa de izquierdas y apoya a Artur Mas, o le acusarán de haber echado por tierra el «proces» (¡Ah, traidores a la patria! ¡Renunciad a vuestra comunistoide ideología en nombre de la Nación Catalana! ¿Acaso sois españolistas?). Y téngalo claro, caballero: van a claudicar. Todavía les veremos defender los recortes porque, ya sabes, lo demanda la causa Nacional. Las políticas sociales tendrán que esperar a otro año… otra legislatura… otra década… a otro tiempo que nunca llegará, porque siempre habrá una causa Nacional que se interponga.

      • Juan
        Juan 3 octubre, 2015

        Yo paso de hacer de pitonisa, eso se le da mejor a la bruja Lola, pero si el argumento es, el tiempo dirá… Eso si lo comparto,
        Salud!

    • Jose A.
      Jose A. 2 octubre, 2015

      Por cierto:

      «Y el único gobierno que me gustaría tener después de las elecciones, resumiendo, sería uno que tenga como su fin el promover la felicidad y tender a crear una sociedad sin clases, aunque hay mucha gente que quiere mantener su posición y argumentarán que eso nos conducirá a algún tipo de tiranía.»

      Está usted citando el circulo vicioso. No se pueden hacer cambios sin poder – y no hablo de política, sino de economía-, y los que tienen poder quieren conservarlo.

      El poder es así: intentar limitarlo es como atrapar aire con los dedos. El pueblo encarga a Reyes y políticos que mantengan a raya a los burgueses, y los Reyes y los políticos acaban abusando de su posición. Limitas el poder a los políticos, y se convierten en marionetas de los poderes financieros. Al que no cede, lo derriban, porque como controlan los medios de masas…

      El poder siempre escapa de las manos que están atadas de alguna manera, y se instala allí donde no encuentra trabas. El problema, al final, es el propio poder, y el hecho de que el ser humano es un animal al que le mueven instintos egoístas; sabemos qué es la ética, y la moral (más o menos), pero eso no es lo que nos mueve. No es el motor de nuestra existencia. Así que el problema es el propio poder, y nuestra incapacidad para gestionarlo. Cuanto menos poder concentración de poder, tanto mejor. ¿Y qué concentra el poder? La religión, el dinero… y el nacionalismo.

      • Juan
        Juan 3 octubre, 2015

        Hola Jose, voy a poner una serie de referencias entre paréntesis que podrás encontrar si copias y pegas en la www.
        No entiendo tus argumentos. Y por supuesto no comparto lo de los instintos egoístas que mueven al ser humano, carajo! que eso es muy viejo, (diálogos entre Darwing y Kropotkin), no has oído hablar de las «neuronas espejo» tal vez es un argumento más sólido para abordar en la actualidad el tema de la naturaleza humana, ya que es biológico, intrínseco al ser humano (tbm puedes ver las consecuencias de conocerlas en el vídeo «La civilización empática» que aborda la historicidad humana con respecto a este tema). Por otro lado, a mi me gusta mucho la reflexión que se hace en el documental «el camino», al final dicen:
        – Es imposible saber científicamente si el hombre es malo o bueno por naturaleza, ya que podemos encontrar ejemplos abundantes de ambos. Lo importante es como actuamos nosotros, que pensamos y que mundo hacemos a nuestro alrededor.
        Analicemos ahora lo del poder, según argumenta Hannah Arendt en su libro, «Sobre la violencia»
        Poder corresponde a la capacidad humana, no simplemente para actuar, sino para actuar concertadamente. El poder nunca es propiedad de un individuo; pertenece al grupo y sigue existiendo mientras el grupo permanezca unido. Cuando decimos que alguien está <> nos referimos a que tiene el poder de cierto número de personas para actuar en su nombre. Por lo tanto en las sociedades actuales tenemos a un grupo de personas que concentra el poder, llamado gobierno.
        Yo tras esta reflexión, creo poder entender a cualquiera que como la CUP prefiera la horizontalidad y la descentralización. Ya que si seguimos analizando términos como autoridad, potencia, o la relación entre el poder y la violencia, las conclusiones vienen a ser las mismas, casi se entremezclan por ser herramientas de sometimiento del hombre para el hombre, con sus matices, pero con ese objetivo claro.
        Saludos.

    • Carme
      Carme 3 octubre, 2015

      Juan, compartimos perspectivas, tú desde Granada y yo desde Terrassa. Como conoces la historia de las CUP sabes lo lentas que han crecido. El único error del artículo de Rafael (aparte del comentario de mal gusto que mencionas) es hablar de la CUP como si fuera un partido normal, solo que muy libertario. La CUP tiene no sólo la fuerza de la gente que da apoyo y a la cual representa, sino que esa misma gente es la que forma la CUP.
      Así como los partidos al uso se estructuran piramidalmente, la CUP es más bien como un micelio, que se extiende por el territorio y es el territorio a un tiempo.

      Todo empieza con una idea-deseo, que se comparte y se extiende si es algo vivo, y no forzado como los caducos partidos políticos al uso, incluido Podemos. Algo vivo que se extiende, enraizado en la tierra. Esa es la fuerza multicéfala y feminista de la CUP.

      VISCA LA TERRA!
      VIVA LA TIERRA!

      • Juan
        Juan 3 octubre, 2015

        Claramente compañera Carme, un micelio es complicado de eliminar, y las pirámides siempre intentarán destruirlo, ya que es de sobra conocida su capacidad de derrumbarse fácilmente si le quitas la base. No hay que ir muchos años atrás y podemos ver como lo hicieron en estas tierras que compartimos. Y por supuesto, ahora! como siempre,es un buen momento para que seamos feministas, sobre todo con el increíble desarrollo del patriarcado actual.
        Un saludo.

  6. alakrana
    alakrana 2 octubre, 2015

    ¿ En todo el estado?
    Imposible.
    Son catalanes internacionalistas que quieren salir de España.
    Como yo,pero en version vasca.
    Saludos sinceros

  7. David
    David 2 octubre, 2015

    Compartido en el Face, y es tal cual. No hace falta añadir nada.

  8. antonio
    antonio 2 octubre, 2015

    seria una buena opción que se presentaran en toda España, y que todas las comunidades se independizaran, y así dejaríamos de pagar a los políticos retirados que viven a costa de los contribuyentes, ya que ninguna comunidad querría cargar con tanto vividor.

    • Kadra
      Kadra 3 octubre, 2015

      ¿Del café para todos, a la independencia para todos?

  9. Roger
    Roger 3 octubre, 2015

    Hay gente que no se lee el artículo entero y tiene los huevos de contestar.

    La CUP es independentista, porqué, igual que muchos catalanes (y dejando nacionalismos y sentimientos a parte), saben que a nivel español este cambio sería muy difícil, por no decir impossible.

  10. Jordi
    Jordi 3 octubre, 2015

    Totalmente de acuerdo con el análisis, solo recordar una cosa, en el estado español hay otro partido de carácter asamblearío y transformador, la antigua batasuna hoy Sortu-bildu.

    • ramon
      ramon 4 octubre, 2015

      Y en Andalucía la Candidatura Unitaria de Trabajadores de Marinaleda. Ojalà se multiplicara!!
      La pena es que nadie hace caso a las acciones de base hasta que los medios no tienen mas remedio que hablar de ellas.

  11. petacos
    petacos 3 octubre, 2015

    Se os esta olvidando hablar de los unicornios y de los dragones de colorines. Bueno, por lo menos os cargais las pilas para una temporada. La CUP es lo que es,un pasatiempo para unos pocos revolucionarios de sofa y que al final va a dejar gobernar a los del capital, como siempre.

    • Lili
      Lili 3 octubre, 2015

      el país va como va por gente como tu

  12. Bombiten
    Bombiten 3 octubre, 2015

    Yo soy votante orgulloso de les CUP, su discurso es coherente y argumentado y de momento son valientes y creíbles. Aunque eso de las clases populares es un concepto algo confuso, ¿qué son en realidad? solo trabajadores asalariados, porque un pequeño empresario o un autónomo supongo que también los intereses son distintos, si la clase popular es muy amplia (entiendo que es casi todo menos burgesía oligarquía) también es muy diversa por lo tanto estas clases populares tienen ideologías muy dispares, no es nada uniforme.

  13. Josep M
    Josep M 3 octubre, 2015

    No están solos, el Partit Pirata reclama los mismos valores y en el mismo estilo, y en muchos sitios (capgirem BCN sin ir mas lejos) hemos ido juntos.

  14. Xollador
    Xollador 3 octubre, 2015

    Pues ya tardais en crear ‘VUESTRAS’ Candidaturas de Unidad Popular. Las CUPs no son ‘Podemos’, se hacen de ABAJO a ‘ARRIBA’. En Cataluña empezamos en los pueblois, los municipios, hace mucho tiempo. En realidad ‘LAS’ CUPs somos municipalistas, con medio pie en las instituciones y uno y medio en la calle.
    LUCHAR, CREAR…¡PODER POPULAR!

    • Alain
      Alain 3 octubre, 2015

      Claro que la CUP no es Podemos.
      Podemos actua (Bcn, Madrid, ect…). No necesita perder el tiempo o energia con una bandera.

      • ramon
        ramon 4 octubre, 2015

        De momento Podemos por ellos mismos sólo hace propaganda. Se le conocen muy pocas acciones. Y mira su resultado en Catalunya. Aviso a navegantes de rumbo indeciso.

  15. Lili
    Lili 3 octubre, 2015

    Muy de acuerdo con lo que dices. Yo soy catalana i hasta que no se presentó un partido como la CUP no habia ido a votar. Desde que estan en los ayuntamientos de los pueblos de mi comarca la gente de la calle tiene voz y derecho a opinar. Las cosas estan cambiando para bien, espero y deseo que jamás se corrompan. Bon cop de CUP!

    • Alain
      Alain 3 octubre, 2015

      En mi municipio tambien estan ahora….pero nigun cambio. Ni una pista bici… nada!!!
      A si perdon banderas catalanas en el ayuntamiento y otros sitios

  16. Titin
    Titin 3 octubre, 2015

    Como os venden la piel… La cup puede tener buenas intenciones.. Pero no puede imponer sus tesis a otros partidos sin negociacion. Lo que esta haciendo con Mas… Me parece demencial… Estar imputado por dar la cara i luego dejarle en la estacada y tratarle como un leproso… Fatal…pasar por encima de 1.600.000 catalanes peor !!!

    • Alain
      Alain 3 octubre, 2015

      Es que Mas es un corrupto

      • MKF
        MKF 4 octubre, 2015

        Que pruebas tienes?

        • Jambo
          Jambo 4 octubre, 2015

          Basta con tener en cuenta a los huelguistas y manifestantes por los que CiU (el govern) pide 3 años de cárcel, junto a sindicatos fascistas como Manos Limpia, como en el caso de aturem el parlament, para que desde la izquierda se les considere como unos corruptos, al actuar contra los que luchan y las clases sociales mas bajas para mantener su sistema intacto y en la calle el miedo a luchar. Es por solidaridad con este tipo de causas judiciales lideradas por CiU contra aquellos que han llegado a luchar junto y por la CUP por la cual es impensable erigir presidente a Mas. Si queríais a Mas presidente deberíais haber conseguido más votos, no pedir ahora los de la izquierda que ha luchado en la calle contra Mas; se entiende que desde el catalanismo se puede dialogar con el, pero jamás sublevarse ante el de manera directa.
          Por otro lado, caso de privatizaciones de ahorro dudoso, cuando se privatizó una institución de la sanidad catalana para ahorrar 700.000 euros mientras se patrocinaba con 2 millones de euros torneos de golf, algo considerado por la izquierda como corrupción al utilizar las instituciones para favorecer a la burguesía y no para mantener los servicios del pueblo.
          Saludos.

    • Alain
      Alain 3 octubre, 2015

      Si los 1600000 habian votado por la CUP….pero ahora ez un poco tarde

    • Rosadefoc
      Rosadefoc 4 octubre, 2015

      La CUP no impone sus tesis. Eso seria absurdo. Lo único que dicen es que no puede ser presidente un señor abanderado de los recortes, privatizaciones y políticas más neoliberales de toda Cataluña.
      Si quisieran imponer su ideología ni irían a negociar.

  17. Lara gonzalez
    Lara gonzalez 3 octubre, 2015

    tambien está el pcpe ellos tambien defienden al salida del euro la ue y la otan. Yo no los conozco, alguien los conoce?

  18. Lara gonzalez
    Lara gonzalez 3 octubre, 2015

    no me gustó el compadreo del dirigente de la cup con el mas, aquel abrazo…

    • Joan
      Joan 4 octubre, 2015

      En la CUP no hay direigentes ni lideres. I el echo que un miembro de la CUP se abraze con uno del grupo liberal de convergencia, aunque no te guste, es un indicador del movimiento transversal que vive Catalunya.
      Que se junten Liberales, socialdemocratas, antisistema, y otros por una causa comun, da que pensar. I que se junten Ppsoes, bancos, patronales y los medios del sitema, i no lo puedan frenar, también es para pensar un poco.

  19. Steve
    Steve 4 octubre, 2015

    Un inciso, En Lucha, o sea En Lluita en catalunya, si es independentista, igual que el resto de la organizacion encel estado espanyol. Faltaria más, se llama el derecho de la autodeterminación.

  20. Jan
    Jan 4 octubre, 2015

    Creo que el texto obvia una de las razones más importantes que explican por qué la CUP es la CUP. Como yo lo veo, al menos.

    Se puede decir que antes de «meterse en política» a ojos de los grandes medios y por tanto de la mayor parte del electorado (o sea, de concurrir a citas electorales y de lograr representación en las instituciones), las CUP ya llevaban décadas haciendo política de base en las calles. Quizás sea exagerado aventurar esta relación, pero creo que esto tiene su origen con algo que los catalanes podemos considerar muy nuestro, que es la extraordinaria vitalidad de nuestro tejido asociativo (algo que sucede también en otros territorios de lengua y cultura catalanas, por cierto, y también en el País Vasco). En esto las CUP contrastan extraordinariamente con otras propuestas que acaban de surgir y que parece que ya van a poder cambiar el mundo en un santiamén (dicho sea esto con respeto por todo el mundo).

    Resumiendo, que creo que las CUP son un hecho diferencial. Y hay organizaciones de base popular en otros lugares, por supuesto, pero no sé si existe formación alguna que, por un lado, se decida a concurrir a elecciones, por otro, logre soporte suficiente para hacer el salto a las instituciones, y finalmente, que sea un ente de proyección y alcance estatal.

  21. Pablo
    Pablo 4 octubre, 2015

    Las CUP se han formado y blindado de las injerencias antipopulares socialdemócratas durante más 30 años, pasito a pasito, desde municipio a municipio… si queremos tener el equivalente a nivel estatal vamos tarde.

  22. ramon
    ramon 4 octubre, 2015

    Creo que el artículo olvida una cosa: Si un movimiento (que no partido) como las CUP ha sido possible es también por una conciencia de colectivo oprimido (llàmale nacional, cultural o como quieras) i no solo por conciencia de clase.
    Por tanto no creo que se pueda dar a nivel de estado español porque no hay ésa tensión añadida en un estado de matriz castellana que desde hace siglos ha interiorizado que es «natural».
    Por otro lado no tiene ningún sentido hablar de las CUP i desear que se presenten como partido «salvador» como tantos otros sólo que más valiente i claro.
    Para que se dé en las Castillas, por ejemplo, hace falta un cambio de mentalidad que a mi se me antoja imposible. Y no pasa nada. Cada qual con su historia.Pero hay que saber leer las circunstancias diversas.
    Hay comentarios al artículo mucho más precisos sobre el origen, formación e ideario de las CUP.

    • Jose A.
      Jose A. 4 octubre, 2015

      » Si un movimiento (que no partido) como las CUP ha sido possible es también por una conciencia de colectivo oprimido (llàmale nacional, cultural o como quieras) i no solo por conciencia de clase.»

      Si eso fuese verdad, entonces no existiría Podemos, que, por cierto, tiene una intención de voto proporcionalmente mayor en España mayor que el de las CUP en Cataluña.

      Con cuatro millones de parados, y otros tantos en trabajos con salarios miserables, es incontestable que existe en toda España una conciencia de estar siendo reducidos a la indigencia.

      El problema que tiene dicha conciencia de clase es, como siempre, el nacionalismo, que es uno y el mismo en todas partes, instrumento favorito de la derecha para asesinar a la izquierda.

      Sobre las CUP, hay que entender que están en la disyuntiva – porque ya lo están; no es algo que vaya a ocurrir en un futuro, está ocurriendo ahora- de continuar con el «procés» y renunciar a su programa de izquierdas, o ser leales a la izquierda y quedar como traidores a la nación catalana. Porque esa es la posición de Junts pel Sí: o apoyan a Convergencia (el partido que ha efectuado los recortes más salvajes e inhumanos de todo el Estado español) y dejan que sigan con el «procés» y también con los recortes, o son leales a la izquierda y el «procés» se queda en nada.

      Esto lo hemos visto mil veces a lo largo de la historia, y es siempre igual: el nacionalismo asesina a la izquierda porque está diseñado para ello. No tiene otra razón de ser.

      • Paco
        Paco 4 octubre, 2015

        Mala izquierda la que separa la liberación social de la liberación nacional. Todas las luchas de liberación son hermanas en todas partes del mundo. Aunque sucede que algunos izquierdistas se sienten muy internacionalistas cuando se habla de pueblos oprimidos lejanos, y muy poco cuando se habla de las propias colonias del propio imperio. Entonces niegan que sean colonias, niegan que sean naciones, niegan su derecho de autodeterminación y acusan a la izquierda que realmente lucha por su liberación nacional de «renunciar a su programa de izquierdas», como «hemos visto mil veces a lo largo de la historia».

        • Jose A.
          Jose A. 4 octubre, 2015

          «Aunque sucede que algunos izquierdistas se sienten muy internacionalistas cuando se habla de pueblos oprimidos lejanos, y muy poco cuando se habla de las propias colonias del propio imperio»

          Error. Es la derecha la que hace eso. Al fascista más fascista de España le encanta solidarizarse con la Irlanda independentista, y con los sudistas esclavistas de EEUU.

          La incoherencia es llamarse a uno mismo de izquierdas (eso es, no existen las naciones, que son mentiras inventadas por la derecha, sino solo las fronteras económicas, que son las únicas reales) y, al mismo tiempo, querer poner una frontera entra los trabajadores de Madrid, de Extremadura, o de Andalucía y el Magreb, que son los que están oprimidos. Porque hay un hecho incontestable, y es que los grandes empresarios catalanes NO están oprimidos. Oprimidos están los de abajo, como en todas partes.

          Mala izquierda es la que confunde la liberación nacional con la liberación social. No tiene nada que ver, y siempre colisionan.

          De hecho, eso exactamente a lo que estamos asistiendo ahora en el tema de les CUP. Junt Pel Sí se lo han dicho más claro imposible: o apoya a al Señor de los Recortes Sociales (alias Artur Mas), o se acabó el procés. O nacionalismo, o izquierda. Hay que elegir. Como siempre.

  23. Marta
    Marta 4 octubre, 2015

    Creo que caes en un error fundamental. El éxito de las CUP no viene dado solamente por la organización en si. Las CUP recoge toda una lucha que trabajan el resto de las organizaciones de la Esquerra Independentista, así como las luchas que se construyen des de los diferentes sectores sociales que se mobilizan en el territorio. Las CUP és una herramienta más de un engranaje de lo que llamamos Poder Popular. Somos casales, somos ateneos, somos col·lectivos feministas, somos mareas, somos movimiento juvenil, somos sindicatos. Entender las CUP como un partido tradicional que toma decisiones propias siempre dentro del marco institucional, es equivocarse en el análisis.

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