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Disculpen que les llame caballeros… Debate en Salvados sobre la prensa

Juan Carlos Monedero|Comiendo tierra|

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http://www.atresplayer.com/television/programas/salvados/temporada-11/capitulo-5-mquina-fango_2015110700147.html

Veo la barbarie en París y es imposible no conmocionarse. Es sentir en casa la violencia de la guerra, su injusticia, su azar macabro, su inclemencia. Desgraciadamente, la violencia que viven cotidianamente en Siria, en Irak, en Libia y en cualquier lugar donde hay un conflicto. Ojalá Europa volviera pronto a ser ese espacio de referencia de los derechos humanos. Me aterra, cuando se me pasa el espanto, el daño que puede hacer a nuestra democracia esta masacre. Ya ha salido algún demente a decir que lo de París es como lo de la independencia en Catalunya. Y pronto saldrán los que sumen este debate al estercolero de la campaña electoral de diciembre. Lo sensato es hablar de paz, no de guerra. Pero algunos se frotan las manos porque leyeron a Orwell y saben que un buen enemigo te sirve para que puedas hacer lo que te de la gana. Para evitar este tobogán de inmundicia, necesitamos medios que estén a la altura de los retos enormes que enfrentamos.

La semana pasada estuve en Salvados, con Jordi Évole y algunos periodistas bien escogidos. El debate, La máquina del fango (basado en un análisis de Umberto Eco)  dio el pulso de lo que son hoy los medios en España: Julia Otero, una periodista respetada por su desobediencia y su capacidad de repreguntar; Casimiro García Abadillo, que fue subdirector de El Mundo con Pedro J. Ramírez y luego director (y que aún hoy tiene a gala defender la labor de su periódico cuando sostuvo durante años, con gran dolor de las víctimas, que la trama islámica no explicaba los atentados del 11-M) y Pilar González, subdirectora de ese ejemplo de periodísmo ético y ponderado que es La Razón. Creo que el debate fue muy clarificador, igual que la intervención de Umberto Eco, el análisis del “caso Trías” (que le hizo a El Mundo asumir que tenía capacidad de ganar unas elecciones autonómicas) y las apreciaciones de Manuel Castells desde la academia.

Por mi parte, con la distancia de los meses, sigo convencido de que es imposible que haya democracia sin unos medios plurales e independientes y sin una doble garantía: que los periodistas puedan realizar su trabajo sin presiones económicas ni políticas, y que la sociedad establezca un diálogo con los medios para que no sigan pervirtiendo la democracia al haberse convertido en empresas de medios de comunicación al servicio de intereses financieros, empresariales y políticos (estos últimos, de manera subalterna ya que las élites tratan a los dirigentes como mayordomos de sus intereses). Quien tiene dinero para comprarse un medio no tiene derecho a mentir, a calumniar, a intoxicar, a chantajear, de la misma manera que un carnicero, en nombre de la propiedad privada no puede vender carne podrida, un funcionario no puede filtrar datos de los ciudadanos (bueno, salvo Montoro y Soraya Sáenz de Santamaría) ni un cirujano matarte voluntariamente en el quirófano. ¿O es que las empresas de medios de comunicación tienen bula? Recientemente el New York Times disparaba contra los medios españoles y su pérdida de credibilidad. Tenía razón, pero él tampoco queda fuera de esa crítica. Quien protestaba contra el artículo del New York Times era la asociación de empresarios, esocndidos como defensores de la libertad de expresión.

Cuando uno ve las cosas que hacen en España los medios de comunicación, incluido cesar directores, falsear información, publicar noticias sesgadas para influir electoralmente, ser portavoces de servicios secretos que trabajan con lógica de partido y no de Estado, despedir a sus periodistas más veteranos, poner la información al servicio de los intereses económicos de sus dueños o hacer campañas para acabar con los adversarios políticos o con los empresarios con los que compiten, valdría decir si uno se encontrara con alguno de estos responsables aquello de Groucho: “perdone que les llame caballeros pero es que todavía no les conozco bien”

Captura de pantalla 2015-11-14 a las 1.51.45 p.m.   Captura de pantalla 2015-11-14 a las 1.53.38 p.m.

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