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Por qué es mejor que el diario ABC no te recuerde

Esta madrugada ha fallecido Muriel Casals. La Sra. Casals era diputada del grupo de Junts pel Sí en el Parlament de Catalunya, doctora en Economía, profesora emérita del Departamento de Economía e Historia Económica de la Universidad Autónoma de Barcelona, y expresidenta de Omnium Cultural. Ingresó el pasado día 30 de enero en el Hospital Clínic de Barcelona con traumatismo craneoencefálico y fractura de pelvis tras sufrir un accidente en el centro de la ciudad.

Quizá el diario ABC podía haber comenzado con algo similar a esta necrológica breve, y dada la relevancia social de Sra. Casals, haber extendido la información, por ejemplo, haciendo mención a particularidades biográficas de su actividad pública, tanto académica como política, y/o añadiendo declaraciones de sus allegados tras el fatal desenlace. Pero no ha sido así. Y más que con un obituario nos hemos encontrado con una basura que resultaría impropia como comentario de un enajenado en un after a las siete de la mañana; no digamos ya como noticia en un diario de tirada nacional.

Y me centro en el diario porque no quiero caer en el común error de apuntar al autor como responsable de esta barbaridad. Máxime cuando no se trata de un hecho puntual, sino de la línea habitual de este tipo de ‘profesional’. Y valga esta apreciación para todos esos medios que amparan a energúmenos en sus plantillas. No son esos individuos los que convierten el periodismo en una broma macabra, sino las plataformas que les facilitan tribuna y salario.

Visto lo visto, algunos casi deberemos dar las gracias por no ser lo suficientemente importantes –informativamente hablando– para que nos dediquen algo así:

Captura1

(…)

Captura2

Oportunista, absurda, torpe, ridícula… y luego ese juego de metáforas: aterrizaje, mártir…

En fin. Es lo que hay, y lo peor de todo es que por viabilidad económica estos medios en quiebra ya hubieran desaparecido sin esas ‘manos invisibles’ que los sustentan para que puedan seguir haciendo precisamente este tipo de ‘trabajo’. A joderse tocan. A que ‘nos’ jodamos toca.

Un Comentario

  1. verde venenoso
    verde venenoso 14 febrero, 2016

    Espero que estemos viviendo las últimas bocanadas de esa derecha cañí que desprende tanto olor a rancio y sulfuro por su boca..Al final consiguen en parte lo que quieren..Generan odio en la ciudadanía y relegan al olvido esa conciencia social que tanta falta hace..Y sus votantes…Se creen como ellos, creen estar por encima del resto, cuando son, simple y llanamente unos meros peones de esa derecha ideológica que reparte migajas, como el que da de comer a las palomas.

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