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Todo por un gasoducto: Un miembro del clan Kennedy revela la verdadera causa de la guerra en Siria

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RT26 febrero 2016

La decisión de Estados Unidos de organizar una campaña para derrocar al presidente de Siria, Bashar al Assad, en gran parte se basó en la negativa de este mandatario a permitir el paso por su país de un gasoducto desde Catar hacia Europa, asegura el abogado Robert Kennedy júnior, sobrino del expresidente norteamericano John F. Kennedy, en un artículo para la revista ‘Politico’.

«Nuestra guerra contra Bashar al Assad no comenzó por las protestas civiles pacíficas de la Primavera Árabe en 2011», sino en 2000, «cuando Catar ofreció construir un gasoducto por valor de 10.000 millones de dólares que atravesara Arabia Saudita, Jordania, Siria y Turquía», señala Kennedy.

Esa infraestructura hubiera garantizado que los reinos suníes del golfo Pérsico tuvieran una ventaja decisiva en los mercados mundiales de gas y hubiese fortalecido a Catar, que es el aliado más cercano que Estados Unidos posee en la región, según destaca el autor, quien hace hincapié en que allí se encuentran dos de las principales bases militares norteamericanas y la sede del Mando Central de Estados Unidos en Oriente Medio.

Este columnista indica que, para defender los intereses de Rusia, el presidente sirio se negó a firmar ese acuerdo y optó por otro gasoducto, que se hubiera extendido desde Irán a Líbano y hubiese convertido a los iraníes en los mayores proveedores de gas a Europa, lo cual iba en contra de los intereses de los árabes de mayoría sunita.

Inmediatamente después de la negativa al proyecto inicial, las agencias de inteligencia de EE.UU., Catar, Arabia Saudita e Israel comenzaron a financiar a la oposición de Siria y a preparar una revuelta para derrocar al régimen de Assad, según los datos de diversos informes secretos a los que ha tenido acceso Kennedy, quien detalla que la CIA transfirió seis millones de dólares a la cadena de televisión británica Barada para que elaborara reportajes en favor del derrocamiento del mandatario sirio.

Sin embargo, Robert Kennedy júnior subraya que las decisiones de Washington obviaron el hecho de que el Gobierno de Siria era mucho más moderado que las monarquías suníes, gracias a que el país era secular y poseía una élite pluralista. Además, Assad abogaba por la liberalización y, entre otras cosas, aportó a la CIA toda la información después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

El autor recuerda que la inteligencia norteamericana ha utilizado a los yihadistas para proteger los intereses relacionados con los hidrocarburos de Estados Unidos y derrocar a regímenes en Oriente Medio desde mediados del siglo XX, debido a que consideraba que las fuerzas religiosas radicales eran un contrapeso fiable a la influencia de la Unión Soviética en la zona.

Ya en 1957, EE.UU. trató en vano de provocar una revolución en Siria y derrocar al gobierno secular democráticamente elegido. Sin embargo, no se detuvo ahí, sino que la aparición de «el grupo criminal petrolero» Estado Islámico es el resultado de una larga historia de intervención de Estados Unidos en la región, finaliza el jurista.

Un Comentario

  1. Republicano
    Republicano 1 marzo, 2016

    Y me creo lo que dice el miembro del clan (tipo mafia) Kennedy, al americano lo que ocurra en otro país le trae sin cuidado, no hay más que ver su «magnífica» historia. Si hay un país que haya causado tantos muertos en su corta historia ese es USA. Ha estado en todas las guerras, nos quitó Filipinas y Cuba, esta última con el engaño de que le habíamos destruido un acorazado. Resulta que fueron ellos mismos, y casualidades de la vida, el único acorazado de madera que tenían. Luego las dos guerras mundiales, todos los golpes de estado sudamericanos y africanos, guerra de Vietnam, Corea, Iraq y ahora Siria. Como pueblo son unos ineptos eligiendo presidentes, han ido eligiendo a verdaderos asesinos, amorales. Pero tienen un miedo terrible, nunca han tenido una guerra más que la de Secesión en su país y la de historias que nos cuentan, cuando los grandes perdedores fueron los indios aborígenes que muchos pueblos ya han desaparecido y otros quedan marginados a tierra de nadie. Además como son los grandes manipuladores de la historia, cuentan su versión de vaya manera. Yo les pondría como ejemplo el famoso Proyecto Manhattan, desarrollaron las bombas nucleares antes que los alemanes, lo que no sabían, eso dicen, que el jefe del proyecto nazi era Heissenberg, famoso por su principio de exclusión que le hizo el premio Nobel de física más joven hasta el momento. Él se encargó de no desarollar la bomba, haciendo cálculos que no llevaban a ninguna parte, en estudios posteriores sabía que se iba a liberalizar una energía incontrolable, por lo que desistió de ello. Algo sabrían los americanos que no condenaron, ni acusaron a Heissenberg de nada y murió de viejo siguiendo con sus estudios. En el bando americano también había eminentes físicos, premios Nobel como Robert Oppenheimer, Niels Böhr, Enrico Fermi, Ernest Lawrence o Albert Einstein. Oppenheimer era la mano derecha del presidente Harry S. Truman, cuando llegaron casi al final del desarrollo de la bomba y como Heissenberg viendo lo que iba a liberarse se opuso a su uso, fue relegado, Einsteín y compañía ya no seguían en el proyecto, Oppenheimer se dedicó a decir al pueblo americano la oposición sobre esas armas, pero murió totalmente marginado. El general del proyecto era el general de tres estrellas Leslie Groves, belicista y anti japonés, el resto lo conoce la gente.
    Cuando años después le preguntaron a Einstein ¿cómo sería la tercera guerra mundial? este contestó, la tercera no se, la cuarta a pedradas, diciendo que destruiríamos el mundo.
    Además está demostrado que el pueblo japonés estaba ya practicamente vencido, la URSS entró en guerra contra Japón, y el presidente americano sabía que Japón no tenía ni marina, ni aviación, por lo que su decisión de tirar las bombas atómicas fue a sabiendas y quería saber el resultado de todo.
    Por lo tanto no me extraña nada, he estudiado bastante sobre USA y es un pueblo que no tiene parangón (en lo peor) con ningún otro. Basta con ver la actual marcha electoral y quién se presenta por los republicanos.

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