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Rajoy, sobre los muchos casos de corrupción en el PP: «Esas cosas pasan»

  • El presidente del Gobierno en funciones evita de nuevo contestar por qué envió el SMS de apoyo a Bárcenas cuando ya conocía su cuenta en Suiza.
  • Mantiene que no dará un paso atrás para dejar la candidatura: «Yo no soy Artur Mas».
Rajoy en la entrevista con el periodista Jordi Évole en Salvados, La Sexta, el 3 de abril.
Rajoy en la entrevista con el periodista Jordi Évole en Salvados, La Sexta, el 3 de abril.

Luz Sanchis | El Diario | 03/04/2016

Cuatro años después de que la solicitara, Mariano Rajoy ha concedido una entrevista a Salvados, el programa de Jordi Évole que emite La Sexta. Durante toda la conversación, el líder del PP ha negado que la corrupción sea un problema sistémico en España y en su propio partido. «Hagamos un juicio global» ha sido la frase que más ha repetido, junto a la afirmación de que la mayoría de la gente es honrada y que hay que subrayar las cosas positivas.

El presidente del Gobierno ha reconocido que fue un error haber confiado en Luis Bárcenas como tesorero así como haberle enviado un SMS de apoyo. «Me arrepiento de haber mandado esos SMS», ha dicho en referencia al famoso «Luis, sé fuerte».

Pero no ha querido responder a la pregunta de por qué lo hizo cuando ya se conocía su fortuna en Suiza. «Es verdad que se lo envié desde Almería cuando parece que se había confirmado que tenía una cuenta en Suiza», ha dicho sin dar más detalles. Si ha mentido alguna vez sobre el caso Bárcenas, Rajoy ha asegurado que «siendo consciente, no». Para cortar el asunto, «las cosas son como son y están suficientemente explicadas, ya he despejado todas las dudas».

En la interminable lista de casos de corrupción que afectan a su partido tampoco ha querido entrar. El repaso a sus declaraciones de apoyo a dirigentes del PP ahora encarcelados o imputados ha sido larga, pero su respuesta se ha limitado a que entonces no sabía nada. «Yo desconocía lo que luego supe». ¿Cómo se les ha colado tanta gente no honrada?, ha preguntado Évole. «Esas cosas pasan», ha respondido.

Su responsabilidad, en su opinión, es ninguna. El presidente considera que sólo tendría que asumirla en el caso de que fuera él mismo o alguien de su Gobierno el corrupto. «Es muy defícil delimitar. El responsable es, fundamentalmente, el que los comete».

Con las referencias a Rita Barberá, ha ido con pies de plomo, y mantiene que de momento no está investigada aunque haya caído todo su equipo de concejales. Tampoco ha querido juzgar la actuación de la Generalitat en el accidente de metro de Valencia, en especial el papel de Juan Cotino, que presionó a los familiares de las víctimas. «No tengo un criterio porque no puedo saber lo que pasa en toda España. Llegamos hasta donde llegamos».

Fuera de la corrupción, Rajoy no ha podido explicar por qué España solo ha acogido a menos de una veintena de los refugiados que la UE acordó para el país. El presidente ha tratado de sortear la pregunta refiriéndose a los 20.000 peticionarios de asilo en 2015 y ha acabado diciendo que el problema es «desesperante» y que «las decisiones de la UE no son todo lo rápidas que nos gustaría». Aun así, ante la hipótesis de cómo explicará a sus hijos la situación de los refugiados sirios ha dicho: «Les diré que he dado la batalla en la UE con el objetivo de preservar el derecho de asilo. Esa batalla la di».

Como ha hecho otras veces, Rajoy ha dejado claro que él será el candidato del PP si se repiten las elecciones y que no va a dar un paso atrás en el último momento: «Yo no soy Artur Mas». También ha negado que haya recibido presiones del poder económico para dejarlo. «Si me llaman y me dicen eso, le doy mi palabra de que se entera usted a los dos minutos», ha bromeado con Évole.

Rajoy ha negado la afirmación del periodista de que «miles de personas no saben dónde están enterrados sus abuelos». «No tengo claro que sea cierto ni creo que el Gobierno pueda hacer algo para arreglarlo». Todo lo que ha dicho en materia de memoria histórica y de recuperación de los cuerpos ha sido desear que «esas cosas no se vuelvan a repetir».

Consciente de sus muchas pifias en los discursos, el presidente las ha atribuido a que «todos los que hablamos mucho nos equivocamos» y a que «algunos están esperando para atizar». Cuando deje el puesto, quiere ser recordado así: «Honesto con sus compatriotas, independiente, que pudo haberse equivocado pero sólo miró por el interes general y preservó la independencia del Gobierno. Y la preservé, créame».

Un Comentario

  1. iceberg
    iceberg 5 abril, 2016

    Así de fácil y sencillo : como él es el primero que roba y estafa , pues lo defiende a capa y espada , lástima de mierda y basura que tenemos en el gobierno , más vale nos dejen vivir y morir en paz. Tod@s a la mierda y éste el primero.

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