Un transpondedor de frecuencia Bünssen permitirá a Rita Barberá roncar las propuestas de ley en vez de discutirlas

Traducirá los ronquidos en impulsos electrodemocráticos

442

Redacción/Rokambol/28.09.16

Si el Senado aprueba esta excepción con la exalcaldesa de Valencia, la senadora no necesitará despertarse, ni tan siquiera mover alguno de sus brazos, eructar o arquear una ceja, para votar cualquiera de las proposiciones de ley que lleguen a la Cámara alta, donde Rita Barberá tiene un escoño en el Grupo Mixto después de que se viese obligada a abandonar el Partido Popular a causa de su imputación por blanqueo de dinero. El escoño es un escaño, con los mismos atributos y derechos que los demás asientos, pero que no ha sido obtenido por votación democrática sino por designación del Parlamento autonómico. Al llevar incluido el aforamiento en los reposabrazos, el escoño permite escapar de la justicia ordinaria para ser vulnerable exclusivamente ante la Audiencia Nacional, algo mucho más cómodo, elegante y político que los tribunales corrientes de provincias, donde la justicia, en ocasiones,  puede surgir de manera intempestiva.

El presidente del Senado y IV conde de Badarán, Pío García Escudero, ha querido dejar claro que el transpondedor Bünssen nunca ha sido probado con una aforada de esas dimensiones y que, por lo tanto, todavía se encuentra en fase de pruebas. “El otro día, uno de los ronquidos de la senadora se salió de la frecuencia de onda y después de rebotar en el transpondedor Bunssen le arrancó las dos piernas a un ujier”, ha revelado García Escudero.

Por otro lado, matemáticos de la Universidad de Deusto han calculado que cada ronquido mediano de Rita Barberá cuesta a los españoles 0’17 euros, sin contar los resoples, los ruiditos guturales “y algún que otro pedete que pueda escapársele durante una votación”, según palabras de uno de los matemáticos que ha participado en el estudio.

Más en Rokambol

Comentar con Facebook ()

Comentar (0)

DEJA UNA RESPUESTA