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Ana Requena Aguilar | El Diario | 03/10/2016

La Federación de Comercio, Hostelería y Turismo (FECOHT) de Comisiones Obreras pagó dinero en efectivo y sin justificación documental a su secretario general Javier González Martino. Cada semana, González recibía en mano entre 500 y 1.000 euros de una de las cuentas de la Federación, según una investigación interna que el propio sindicato abrió después de sospechar sobre las cuentas de su rama de Hostelería. eldiario.es, junto a La Marea y Diagonal, ha tenido acceso a esta documentación a través del buzón seguro fíltrala.org.

“Con una periodicidad semanal (en 2011 la periodicidad era mensual), una persona de la extinta FECOHT CCOO retira dinero en efectivo de la cuenta bancaria principal de la Ejecutiva Estatal, por un valor que oscila entre los 500 y 1.000 euros y se lo entrega al Secretario General. Éste, a su vez, emite una nota de gastos mensual por un importe similar a las cantidades inicialmente adelantadas, sin ningún tipo de justificante documental adjunto”, señala la comisión de investigación en su informe, que data de julio de 2015.

El informe explica también que Javier González, además de estos pagos en efectivo, usaba la tarjeta de débito de la organización para el desempeño de su actividad sindical “sin que el volumen de gastos influya en el importe de las notas de gastos posteriormente emitidas”.

Entre 2011 y junio de 2014, González habría dispuesto de 110.000 euros en efectivo, según la auditoría interna. En ese mismo periodo, acumuló 77.535 euros en importes justificados sin documento alguno, 17.437 euros en justificantes de gastos que aportó con posterioridad, y 16.483 euros en importes justificados que abonó con la visa del sindicato.

Cuando le fue requerido, el sindicalista aportó tiques, facturas y notas manuales para explicar todos esos gastos. Esos justificantes, sin embargo, fueron insuficientes. “Aun aceptando íntegramente la suma de todos esos documentos de gasto, si bien, buena parte de ellos podrían considerarse liberalidades y entrar en una clara contradicción con el Manual de Procedimientos Confederal, el importe total de los justificantes aportados no justifica ni la mitad de las disposiciones de efectivo realizadas a favor del Secretario General”, dice la investigación.

En total, hubo 92.662 euros de gastos sin justificar y que González debería al sindicato. Esa cifra se rebajó hasta 80.000 euros porque, al abandonar su cargo, CCOO le descontó 12.193 euros de la liquidación que le abonó. La comisión de investigación constata que no hay forma de averiguar por qué se le descontó exactamente ese importe ya que no existe documentación al respecto.

eldiario.es se ha puesto en contacto con Javier González, que ha reconocido haber recibido dinero en efectivo “cuando era necesario para los gastos”. González asegura que todos estaban perfectamente justificados y tenían que ver con su actividad sindical. “Soy un poco despistado para los justificantes”, asegura el sindicalista, que rechaza la información que aparece en la auditoría. En 2010, FECOHT contaba con casi 19.000 delegados, casi el 40% de la representación sindical del sector. Alrededor de 900.000 trabajadores votan en este sector y en 2011, FECOHT fue el sindicato más votado por más de 200.000 trabajadores.

La Federación, en pérdidas

La situación económica de la Federación de Hostelería era crítica. En 2010 registró unas pérdidas de un millón de euros. Tres años después, en 2013, su patrimonio negativo ascendía a cuatro millones. Esta situación de quiebra hizo que Comisiones Obreras rescatara ese año a FECOHT con sus fondos de solidaridad, una práctica que permiten sus estatutos.

El rescate supuso la sustitución de Javier González y del resto de la cúpula dirigente por una gestora. Ya en 2014, la Federación de Hostelería se fusionó con la Federación de Banca (Comfia), dando lugar a la actual Federación de Servicios. Una vez configurada esta organización, la nueva dirección encargó auditorías e investigaciones internas sobre las cuentas de los años anteriores.

La comisión de investigación instaba en su informe a poner la información recopilada a disposición de penalistas y civilistas que pudieran establecer la posible comisión de delitos de administración desleal y apropiación indebida “para que se puedan interponer las actuaciones legales pertinentes”.

Sin embargo, a día de hoy Comisiones Obreras no ha puesto en conocimiento de la justicia estos hechos. La investigación lleva un año en manos de su Comisión de Control, un órgano independiente que está comprobando la información y que tendrá que decidir qué acciones tomar. Fuentes de CCOO aseguran que están siguiendo sus protocolos internos y que no han denunciado a la espera de que la Comisión de Control se pronuncie, algo que esperan que ocurra próximamente.

Javier González niega que hubiera una mala gestión de la Federación durante su mandato y relaciona la comisión de investigación con que él fuera la única persona que se opuso a la fusión de las federaciones. Achaca el patrimonio negativo a las “deudas con las administraciones”.

Porcentajes “que perjudicaban” al sindicato

La investigación analiza también las actividades subvencionadas llevadas a cabo por el sindicato entre 2011 y 2014.  Durante esos años, FECOHT gestionó subvenciones por un importe de 55 millones de euros. Buena parte de esas actividades formativas subvencionadas eran finalmente ejecutadas por otra empresa, a la que el sindicato contrataba.

El informe llega a la conclusión de que la Federación negociaba porcentajes de beneficio “que perjudicaban sistemáticamente al sindicato y han beneficiado a las empresas externas al sindicato que han cubierto esos servicios de formación”. De haber rebajado el porcentaje que acababa en manos de esas empresas, la Federación podría haber ahorrado unos 3,6 millones de euros, según cálculos contenidos en la auditoría.

La comisión constató que la empresa que más se benefició de estas actividades formativas derivadas por el sindicato –Grupo Vértice– tenía en plantilla a un hijo del entonces secretario general, Javier González, y a otro del último secretario de Formación, Tomás Valencia.

González ha reconocido a eldiario.es que su hija, así como el hijo de Valencia, trabajaban en el Grupo Vértice pero niega que hubiera ningún tipo de connivencia y rechaza que se tratara de una práctica de dudosa ética. “Con otras empresas no nos había ido bien”, asegura.

González subraya que negociar a la baja el porcentaje que recibían esas empresas suponía que el sindicato se quedaba con más dinero de las subvenciones a la formación y que él no estaba de acuerdo con esa práctica. La auditoría explica, no obstante, que las organizaciones sindicales tienen más margen para negociar esos porcentajes y poder cubrir con ellos costes asociados o de gestión.

Ninguna de las medidas de ahorro que FECOHT adoptó en esos años para tratar de reconducir sus cuentas afectó a la forma en la que se gestionaba la formación. “Esta comisión no puede señalar si esta ha sido una práctica dolosa pero en todo caso ha perjudicado y empobrecido objetivamente a la extinta FECOHT CCOO”, apuntan.

La gestora que se hizo cargo de la Federación paralizó las actividades de formación. La ya fusionada Federación de Servicios volvió a llevar a cabo cursos, pero ya “bajo las nuevas reglas” que aprobó el sindicato, según fuentes de CCOO. El sindicato asegura que ya no trabaja con el Grupo Vértice.

A pesar de que la comisión de investigación citó a Javier González y al antiguo secretario de Finanzas de la Federación, Santiago Glodosindo, estos se negaron a comparecer. “Me llamó una señorita que me dijo que no me conocía y que yo no la conocía a ella, que iban a hacer una investigación y que si quería ir. Yo les dije que si no me llamaba alguien que conociera no iba a aceptarlo”, explica González.

Como en el caso de los pagos en efectivo a González, los investigadores también recomendaron en el informe interno estudiar un posible delito de administración desleal para denunciar los hechos ante los tribunales.

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