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JAVIER PÉREZ DE ALBÉNIZ | Cuartopoder | 

Hoy me he levantado provocador. Soy consciente de que desde un blog modesto como éste no puedo competir con la calidad de los analistas políticos especializados, ni con el prestigio de las firmas de los grandes medios, ni con el maratoniano show mediático ofrecido por algunas televisiones, ni siquiera con el sensacionalismo barato de las portadas de determinados periódicos. Así que hoy trataré de sorprenderle, de descolocarle, de epatarle, con una pregunta atrevida: ¿Necesita España un partido como el PSOE? Dicho de otra manera: ¿Necesita este país dos partidos de centro derecha?

¿Cómo? ¿Que ya se lo había preguntando usted antes? Bueno, pues perdone que le diga que entonces se anticipó a su tiempo. El momento adecuado es éste. Bueno, en realidad será dentro de unos días, cuando culmine el proceso diseñado hace meses por los brazos armados del bipartidismo. Todo terminará cuando el zarrapastroso PSOE actual confiese que, en estos momentos delicados en los cuales su salud es mala y muy altas las posibilidad de desangrarse en unas terceras elecciones (Sánchez les ha dejado el partido hecho un guiñapo), se vean obligados a tomar medidas impopulares que van contra sus ideas. Es decir, que se abstendrán y permitirán gobernar al PP. Pero cuidado, que no lo hacen porque estén pensando en salvar su culo, sino en salvar el de todos los españoles. No es una traición, ni mucho menos, es cuestión de responsabilidad política, de sentido de estado. Alta política que quizá usted no entienda. Inmediatamente después de hacer a Mariano Rajoy presidente, se desangrarán definitivamente.

Respetemos los años de historia socialista y agradezcámosles como se merecen todos los avances sociales que nos regalaron. Dicho esto, ¿necesita España a Susana Díaz? Cuando parecía que el cupo de mediocridad socialista lo habían dejado rebosando Sánchez y su equipo, llega la piraña del Guadalquivir. Maquiavelo se viste de rosa, cruza Despeñaperros con su puño americano y su banda de viejos chacales, escupe a los cadáveres que ha dejado en la cuneta y se dispone a asaltar los cielos. Esos cielos que la han visto mentir, medrar, encizañar, burlar, especular… Esos cielos obreros que no le pertenecen, ni le pertenecerán jamás.

En un mundo celestial no habría PSOE. Ni por supuesto Partido Popular. Dos partidos quemados, demasiado parecidos en sus malas costumbres, en la soberbia de sus arrogantes líderes, en el peso descomunal de sus putrefactas historias recientes. Mucho lastre para tan poco futuro. Y ahora justo lo que necesitamos es futuro, una política a la que podamos mirar sin asco, con ilusión, que garantice un mañana social, que apueste por los valores del progreso. Un mundo si no empíreo, al menos limpio y esperanzador. Otro mundo, sin PP y sin PSOE.

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1 Comentario

  1. Provocador hoy no te has levantado, mas bien con gana de chusma.
    Porque provocador seria si una vez que has liquidado al PP y Psoe , hubieras puesto cual seria la alternativa para la derecha y para la izquierda.

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