Los saudíes cometen otro crimen de guerra en Yemen (Vídeos)

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Iñigo Sáenz de Ugarte | Guerra eterna | 8 octubre 2016 

El ataque aéreo del sábado en la capital de Yemen ha tenido las características comunes a otros bombardeos similares en la campaña de bombardeos que se prolonga desde hace más de un año. Primero, un misil destruye el objetivo y provoca un alto número de víctimas. Minutos después, cuando los equipos de emergencia intentan sacar de allí a los heridos, otro misil impacta en el mismo lugar.

Este sábado, se estaba celebrando en un local de grandes dimensiones el funeral por la muerte de una persona que resultaba ser el padre de uno de los principales aliados de las milicias huzíes, que combaten contra los saudíes y sus aliados yemeníes. Centenares de personas asistían al acto para presentar sus condolencias a la familia del muerto.

En estas imágenes se puede comprobar el segundo ataque. Del edificio, ya sale un gran columna de humo a causa del primer misil.

Si como dicen algunas fuentes, hubo tres misiles, y los dos primeros fueron casi simultáneos, es posible que este sea el tercer ataque. Está claro que la intención era que no saliera nadie vivo del edificio. El número de muertos es de 140 y los heridos son más de 500. Es difícil saber con exactitud las cifras, porque muchos de los cadáveres estaban carbonizados o mutilados. “El lugar se ha convertido en un lago de sangre”, ha dicho una de las personas que intentaron ayudar a los heridos.

El fallecido por el que se celebraba el acto era el padre de Galal al-Rawishan, ministro de Interior en el Gobierno apoyado por las milicias huzíes y el expresidente Saleh. También había formado parte del Gobierno del anterior presidente, ahora apoyado por los saudíes, por lo que era una persona muy conocida en la capital. Es posible que hubiera otros dirigentes huzíes asistiendo al funeral.

Un portavoz militar saudí ha negado que el ataque procediera de su aviación, una respuesta habitual en los bombardeos que producen un alto número de víctimas. Ha dicho que la explosión pudo deberse a “otras causas”. Es indudable que se trata de un ataque aéreo, no de la explosión de una bomba colocada en el interior del edificio. Los aviones saudíes y de los Emiratos son los únicos que están en condiciones de realizar ese tipo de ataques en Yemen.

La campaña de bombardeos saudíes no sería posible sin la ayuda militar y logística de EEUU y Reino Unido. Desde el primer día, facilitó información de inteligencia sobre los objetivos que atacar. Y ha suministrado el equipamiento militar que los saudíes necesitan reemplazar.

Mientras en el Consejo de Seguridad de la ONU, EEUU promueve iniciativas para poner fin a los ataques aéreos sobre la ciudad siria de Alepo (este sábado, apoyó una resolución presentada por Francia y España que fue vetada por Rusia), lo único que ha hecho en relación a Yemen es difundir comunicados en los que se muestra “preocupada” por el número de bajas civiles. Mientras tanto, la guerra y el bloqueo naval realizado por las fuerzas saudíes han agravado la situación económica del país más pobre de Oriente Medio, algunas de cuyas zonas se encuentran al borde de la hambruna.

Según Unicef, tres millones de personas no cuentan con comida suficiente para alimentarse, y 1,5 millones de niños sufren de malnutrición, de los que 370.000 son casos graves de malnutrición.

Yemen: Britain’s Unseen War. Un documental de Channel 4 emitido en septiembre.

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