Sofía Pérez Mendoza | El Diario | 14/10/2016

La implantación completa de la LOMCE sigue generando confusión en los centros educativos. La Comunidad de Madrid aprobó en agosto su decreto de desarrollo de la ley en Educación Secundaria, donde interpreta –sobre la base de un apartado confuso de la ley orgánica– que no todas las materias del primer ciclo de la ESO cuentan para promocionar. Es decir, que hay asignaturas que son prioritarias sobre otras.

Entre las obligatorias para pasar de curso, según el desarrollo, están todas las troncales. También la Educación Física y la Religión (y su alternativa, Valores Éticos), a la que la LOMCE trata a efectos de promoción como una materia fundamental, y una de las optativas. El resto –un cajón de sastre con asignaturas tan variadas como Música, Plástica, Francés o Robótica– no se tienen en cuenta para pasar de curso, aunque sí para calcular la nota media.

Así lo confirma la Consejería de Educación y justifica que el contenido de su decreto de desarrollo autonómico es conforme a la ley orgánica, concretamente conforme al artículo 28. Pero no todas las comunidades entienden la norma nacional de la misma manera.

Confusión en la interpretación

El redactado de la LOMCE está resultando confuso para las comunidades autónomas en lo que se refiere al apartado de promoción de curso: Euskadi, por ejemplo, tiene en cuenta todas las materias a estos efectos, mientras Galicia solo excluye de los mínimos para pasar las asignaturas de libre configuración autonómica. El resultado es que según la región la norma se interpreta de un modo. eldiario.es se ha puesto en contacto con el Ministerio de Educación para aclarar la norma en este punto sin obtener respuesta.

Religión/Valores Éticos y Educación Física son en Madrid, como marca la norma nacional, asignaturas específicas obligatorias y, por tanto, materias que cuentan para promocionar. El Gobierno de Cifuentes también incluye por decisión propia en este mismo rango Plástica (1º y 2º) y Música (2º y 3º), pero decide excluirlas de los mínimos para promocionar. Es decir, obliga a cursarlas porque las considera importantes pero a la vez las discrimina de otras que están a igual nivel a la hora de pasar de curso.

Acumulación de suspensos

El decreto de desarrollo las introduce así, a efectos de promoción, dentro de un grupo heterogéneo de materias muy diferentes donde están las optativas (Francés o Cultura Clásica) y las de libre configuración autonómica (Tecnología Programación y Robótica, presentada como la novedad estrella ). Y de toda esta ristra, solo es obligatorio aprobar una. Esta única del grupo, además de las troncales y específicas obligatorias, cuentan a la hora de contabilizar el número de suspensos por curso: un máximo de dos, siempre que no sean Matemática y Lengua Castellana y Literatura (además de la lengua cooficial en las autonomías que la tengan), y en casos excepcionales, tres.

Así que, según queda redactado el decreto en Madrid, un estudiante de 1º de la ESO, por ejemplo, puede pasar a 2º con suspensos en Matemáticas (troncal), Geografía e Historia (troncal), Educación Plástica y Visual (específica obligatoria) y Tecnología, Programación y Robótica (de libre configuración autonómica, presentada con una  novedad estrella por parte del gobierno del PP en la Comunidad). A 3º se podría llegar con seis suspensos acumulados y a 4º, con hasta ocho.

Un profesor de Secundaria de Madrid reconoce que a la hora de determinar si un estudiante pasa o no de curso se han encontrado “con mucha confusión”. “No estaba actualizado el sistema de los boletines de notas y no reconocía como tal a los alumnos que, con la implantación de la LOMCE, sí promocionan”, cuenta. “Luego había familias que no se lo podían creer”, añade.

¿Cultura del esfuerzo?

Varios docentes de instituto contactados por eldiario.es advierten de que la nueva norma “manda el mensaje de que hay asignaturas más importantes que otras”. “Aunque cuenta para la media y hay que recuperarlas si las suspendes, algunos estudiantes se quedan con la idea de que esa materia da igual”, explican.

En el IES El Espinillo (Villaverde) han ideado una particular forma de protesta: todos los departamentos afectados por la “discriminación de asignaturas” han acordado incluir en sus programaciones un encabezado para manifestar su “disconformidad” con la orden “según la cual la materia de este departamento puede no ser tenida en cuenta a la hora de promocionar”. “Consideramos tal hecho un agravio en varios sentidos, por una parte por discriminar unas asignaturas frente a otras y, por otra parte, porque fomenta el hecho de que los alumnos abandonen la ‘cultura del esfuerzo’ al saber que pueden promocionar”, dice la propuesta de plantilla, compartida en este blog.

La “educación en la responsabilidad individual, el mérito y el esfuerzo personal” es uno de los objetivos de la LOMCE, según su artículo 2, y una de los argumentos más repetidos por el PP en el proceso de gestación y presentación de su reforma educativa. Unos alegatos que no son coherentes con el redactado de la ley y las consecuencias que tiene su implantación, según uno de los profesores impulsores de esta propuesta en Villaverde.

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