Google images.

Juan Carlos Escudier | Cuarto Poder | 

Los movimientos telúricos del PSOE han tenido la virtualidad de despertar a sus durmientes. Componen éstos una especie de élite ilustrada dentro del partido que se había agrupado en torno a cierto pasado común –buena parte de ellos ha tenido responsabilidades en el ámbito económico o energético- y a los que apenas se les había escuchado algún bostezo desde la guarida de la Fundación Alternativas de Nicolás Sartorius, su nexo de unión. Sacados de su estado de hibernación, el desprecio al socialismo rociero de Susana Díaz ha hecho el resto. Su plan tiene el rostro de uno de los suyos: José Borrell.

Integrados en esta aristocracia intelectual figuran exministros como Luis Carlos Croissier, Juan Manuel Eguiagaray, José María Maravall o Luis Atienza, economistas como Jorge Fabra, un experto en el sector de la energía que preside Economistas frente a la crisis, intelectuales como Ignacio Sánchez Cuenca y hasta sociólogas como la mujer de éste último, Belén Barreiro, la ex directora del CIS que liquidó en su día María Teresa Fernández de la Vega y que, acogida en el PSOE por Zapatero, fue nuevamente ajusticiada por Rubalcaba.

En sus conciliábulos ha estado siempre presente el exministro José Borrell que, ya fuera por la vanidad que siempre ha rebosado o por sentirse concernido casi personalmente por la ‘tragedia de Pedro Sánchez’, tan parecida a la suya, se ha dejado querer y ha encabezado públicamente la oposición a los ‘golpistas’. En las dos últimas semanas Borrell y Sánchez han estado en contacto permanente y en el entorno de ambos maduró la idea de formar un tándem a la americana, que las fuentes de este diario describían como “la mejor manera de reconciliar a la militancia socialista con su clase VIP”.

Para ello, Borrell debía dar antes el paso en medio de fuertes presiones que han llegado a desbordarle. Las principales han procedido de su círculo más próximo, es decir, de su pareja Cristina Narbona, actualmente empotrada en el Consejo de Seguridad Nuclear y que desde el primer momento se vio a sí misma como el posible daño colateral que una decisión así implicaría. Dicho de otra forma, Narbona, que ya fue tentada para ir en la lista de Madrid que encabezaba Sánchez en las elecciones del 20-D, presentía que sería el primer objetivo y, posiblemente, la primera víctima del inevitable enfrentamiento con la costurera Susana Díaz y sus baroncitos.

Por la “chusquera” Susana Díaz siente Borrell no sólo desprecio sino algo muy parecido al odio. Los interlocutores de cuartopoder.es recuerdan a este respecto la participación de la presidenta andaluza en la crisis de Abengoa y de su pacto con Rajoy para implicar al Gobierno en el salvamento de la empresa a cambio de pasar a cuchillo a todo su consejo, del que Borrell formaba parte.

Nada podía darse por seguro con el exministro, a punto de cumplir los 70 años y con la misma fragilidad personal que tantos combates le hizo esquivar en otro tiempo. Sin embargo, para sorpresa de los suyos, Borrell pareció decidido a marchar al frente cuando el pasado 10 de octubre aceptó firmar el manifiesto promovido por el alcalde de Jun que exige la convocatoria urgente de un congreso extraordinario del PSOE para que sea la militancia la que decida quién ha de liderar el partido. La iniciativa lleva recogidas más de 80.000 firmas.

Las presiones se recrudecieron. A las llamadas de la sempiterna vieja guardia se sumó una conversación con el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, en la que, pese a trasladarle su apoyo incondicional, le relató con crudeza el pim pam pum al que sería sometido en cuanto se conocieran sus intenciones. Según Iceta, debía prepararse para que le dieran hasta en el cielo de la boca y contar con el juego sucio de Prisa, que no dudaría en descargar su artillería y presentarle como uno más de los señores de las puertas giratorias.

Sumido de nuevo en las dudas, su grupo intentó convencerle de que hiciera un nuevo gesto. Se le pedía que para incentivar el no a la investidura de Rajoy en el Comité Federal de este próximo domingo, con carácter previo y públicamente, dejara abierta la puerta a presentar su candidatura en la primarias. Se comprometió a ello pero, por el momento, nada de eso se ha producido. La margarita de Borrell tiene muchos pétalos y le distrae bastante.

El guión del Comité Federal, escrito desde Andalucía, es que se impondrá la abstención a Rajoy, que posiblemente se limitará a 11 diputados. Díaz no quiere que se visualice que no controla el grupo parlamentario, donde tanto los socialistas catalanes como diversos parlamentarios sanchistas siguen atrincherados en el no y decididos a romper la disciplina de voto.

Comenzará entonces la batalla por el Congreso, convocatoria que la gestora quiere dormir durante meses en abierta contradicción con la propia legalidad interna del PSOE. Habrá nuevos terremotos porque, aunque tratándose de la sultana todo es posible, difícilmente su gestora podrá ignorar 90.000 firmas de militantes exigiendo la convocatoria del cónclave. Se verá entonces qué ha sido de Borrell y de su margarita. Entre tanto, no habrá que perder de vista otra operación en ciernes patrocinada por Fouché Rubalcaba, que hablando de zurcidos y costureras, es de los que nunca han dado puntada sin hilo. Su fiel escudero Rodolfo Ares lleva tiempo trabajando en el bordado. Continuará…

Comentar con Facebook ()

Comentar (8)

8 Comentarios

  1. Y yo… porque ya no puedo pedir que me devuelvan los votos que dí al Sr. Zapatero para castigar al PP (como tantísimos ciudadanos hicimos), que si no…¡DE QUÉ! se iban a chulear de mí, los unos y los otros.

  2. Hola Soy.Manuel.Galan y hoy estoy muy triste por lo que está pasando en el Pesoe yo que me e tirado días entero tirando propaganda en Vallecas en los años 74 ha los 77 para hacer un gran partido y a hora Resulta que mi voto va a valer para que mande el partido popular pues conmigo ya no contéis lo siento por pedro Sánchez

  3. Con la división del PSOE no es raro que Sánchez y Borrell formen un partido nuevo y sería lógico siempre y cuando se junten, a mi juicio con Unidos Podemos, porque si encima dividen a los votantes de Pedro y a los de Iglesias, se habrán hecho un pan como unas ostias con tantas izquierdas separadas.

    • Veo una tontería formar otro partido, ya somos muchos ex-votantes del PSOE que nos hemos pasado a PODEMOS, en lugar de formar otro partido y luego juntarse con PODEMOS más vale que directamente se afilien a PODEMOS, es lo que más sentido tendría, ya basta de dividir tanto a la izquierda, el PP estará que se corre de gusto.

      Estoy seguro de que si el fundador del PSOE levantara la cabeza hoy en día estaría más cerca de PODEMOS que del PSOE.

  4. Yo, Alfonso Baños Bascones también dejaré de votar al PSOE. Y voy a dimitir de la alcaldía de mi pueblo. Que lleva gobernando el PSOE durante tres legislaturas, incluida está.
    Ya me he dado de baja en el partido. Los Socialistas no éramos ni somos unos traidores, excepto los dirigentes andaluces, que lo han sido siempre, viven de eso, de traicionar a sus compañeros que les han dado de comer toda su caga vida.
    Solo han sabido nedrar, y lo dice un socialista que no cobra sueldo del Ayto, vivo de mi trabajo durante 49 años, cotizando y pagando impuestos, para que una banda de barones medre. POBRE PAIS, y el PSOE no se merecía esto “señora” Susana. Tu seras la responsable de los enfrentamientos de los Socialistas y de su desaparición.

  5. Se deja claro que en este país no mandan las urnas sino los intereses que hay entre poderosos y la misma monarquía que intentan aguantar algunos interesados , aquí no hay ni democracia ni libertad , estamos engañados por el sistema .

  6. Si Susana Díaz asoma la cabeza para ser visible dejare de votar al PSOE . Partido al que le he sido fiel hasta la caída de Pedro Sánchez, por las formas que se utilizaron.
    He sentido vergüenza por todos y cada uno de los que dicen haber actuado en nombre de quienes ahora no dejan que se expresen.

DEJA UNA RESPUESTA