La investidura de Rajoy con el apoyo del PSOE vuela los puentes del bipartidismo en España

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Iñigo Errejón | Rebelión | 02/11/2016

Gracias a las compañeras y a los compañeros que han organizado el acto y que llevan tanto tiempo empeñándose en que devolvamos una parte de lo que es de la sociedad a la sociedad en forma de nuestros salarios públicos, en forma de nuestras iniciativas y de nuestras horas. Gracias a todos los que habéis venido en una mañana lluviosa.

Gracias en particular a los compañeros y a las camareras de hotel que están luchando en el telemarking por acompañarnos y sobre todo por recordarnos cuáles son las discusiones que tiene que tener Podemos.

La discusión de Podemos es sobre qué futuro queremos

Es absurdo que frente situaciones como las que estamos viendo en las que lo único que se les ocurre a los de arriba es retrotraernos a la Edad Media y a condiciones de trabajo feudales, que nosotros caigamos en la trampa de los adversarios de Podemos que quieren a Podemos encerrado hablando de sí mismo. Una fuerza política patriótica y popular que sea capaz de serle útil a su gente es una fuerza política que tiene que hablar de por qué hay cada vez más miedo en los lugares de trabajo. Que tiene que hablar de por qué es imposible que los salarios cada vez más bajos de los nietos sostengan las pensiones de los abuelos. Es una fuerza política que tiene que estar hablando de lo que está pasando hoy en Ferraz (1) y de cómo eso modifica el sistema político de nuestro país. Es una fuerza política que tiene que estar discutiendo desde ya qué gobierno nace si Rajoy finalmente el próximo domingo es investido y cómo somos la oposición más útil a ese gobierno.

Gracias compañeros y compañeras por estar aquí y por acompañarnos también porque a nosotros nos recuerda que lo más importante siempre está fuera y que cada vez que los adversarios de Podemos nos obligan a elegir y nos ponen un debate falso tenemos que salir de esos debates y tenemos que ser capaces de salir y de esquivarlos. Cuando nos intenten decir si instituciones o calle, les decimos que las dos y ser útiles a nuestro pueblo. Cuando nos digan si más ásperos o más suaves les decimos que las dos y que más útiles a nuestro pueblo. Cada vez que los adversarios de Podemos nos plantean un debate no es para elegir uno de los dos términos, es para saber que los dos términos son los términos de la derrota porque por eso nos lo plantean los editoriales de El País, porque los dos términos son términos de derrota y nosotros tenemos que salir de esas discusiones y tenemos que sacar las discusiones que tienen que ver con las condiciones de vida de nuestra gente. Tenemos que tener las discusiones que tienen que ver con el futuro que somos capaces de alumbrar para nuestro país, tenemos que ver las discusiones que tienen que ver con cómo devolvemos la ilusión a una buena parte de gente a la que se le volvió a calentar el alma desde el 15M del 2011 y que ahora, un tiempito después, hoy se está planteando si hay que volver a resignarse. Toda esa gente que hoy no sabe si hoy hay que volver a la tristeza.

La rendición del PSOE al Partido Popular

Hoy en Ferraz, en la sede del Partido Socialista, están discutiendo, más bien diría, están firmando una rendición al Partido Popular. Para ponerla, para firmar esa rendición han puesto a un señor muy adecuado para firmar rendiciones como es el señor Pepe Blanco (2), que ha vuelto para regenerar al Partido Socialista y para firmarle la rendición a Mariano Rajoy. Pero que nadie se equivoque. Esto que ha sucedido no es una señal de fortaleza, es una señal de extrema debilidad. Las élites políticas en nuestro país antes se bastaban para mandar alternándose primero unas y luego otras. Ahora sólo mandan si van juntos. Eso no es que sean más fuertes, eso es que son más débiles. Y esa debilidad es una debilidad que la hemos labrado nosotros. Nosotros les hemos hecho que hoy sólo hay posibilidad de que revalide el PP si es tomando al Partido Socialista como rehén. Eso es extraordinariamente grave. Eso es extraordinariamente grave para la gente, para la gente humilde, para la gente trabajadora que confiaba sus ilusiones en el Partido Socialista. Eso es extraordinariamente grave porque en cualquier otro país de Europa, el partido que está sentado en el banquillo de los acusados de la Gürtel (3) no recibiría el apoyo ni por activa ni por pasiva de ningún otro partido político. Pero eso también es una demostración de debilidad de los que mandan en España.

El objetivo del Partido Popular es la derrota moral y cultural del pueblo

Que nadie se equivoque. El Partido Popular es muy dado a las bravatas, y el Partido Popular necesita derrotar moral y culturalmente a nuestro pueblo para volver a poner en marcha la máquina de los recortes y para volver a poner en marcha la máquina de la trituradora, del retroceso de los derechos civiles y del retroceso de los derechos democráticos. Y por tanto, nosotros tenemos que ser una fuerza política capaz de explicar en qué situación estamos. Y la situación en la que estamos es que desde el 15M del 2011 hasta aquí el Partido Popular ha perdido 4 millones de votos. No son suficientes, pero se ha dejado 4 millones de votos. La situaciones en la que estamos es que desde las elecciones del 20 de diciembre el Partido Socialista se vio en la disyuntiva de tener que elegir entre un gobierno con el Partido Popular o un gobierno con nosotros, y esa decisión le ha desgarrado. La situación en la que estamos es que el Partido Popular sólo es capaz de gobernar comprando tiempo, esto es, volando todos los puentes para la alternancia. Mariano Rajoy es muy posible que el próximo domingo salga elegido presidente del gobierno, pero al otro lado de Mariano Rajoy ya no hay una fuerza política de alternancia que va a pactar con él en todo. Al otro lado de Mariano Rajoy estamos nosotros, que si lo hacemos bien, si no caemos en falsos debates, somos la posibilidad de la alternativa política.

El gobierno de Rajoy nace débil y será de corta duración

Y por tanto hay que explicar a toda esa gente que se ilusionó, a toda esa gente que venía a los mítines y que se le escapaba una lágrima, a la gente que volvió a recuperar la pasión por la política que la había perdido hace 20, hace 30, o hace 40 años porque le derrotaron muchas veces, pero también a la gente que nunca la había tenido, y que se extrañaba porque salía de un acto y decía: qué cosa más rara que en un acto se me ponga la piel de gallina, que yo me emocione, que yo sienta que esta gente es mi gente aunque no les conozca, a toda esa gente hay que explicarle –lo decíamos ya en la Plaza de Reina Sofía, en la Plaza del Guernica- el día 26 de junio después de las elecciones. Hace falta un esfuerzo más y a toda la gente que pueda estar desilusionada hay que decirles que este gobierno nace débil y nace de corto recorrido.

El gobierno de Mariano Rajoy que puede salir elegido gracias a la rendición del Partido Socialista no tiene agenda territorial, no tiene agenda social y económica, no tiene agenda democrática, no tiene ninguna respuesta frente los problemas de nuestro país más que nos rindamos y tiremos la toalla. Pero tampoco tiene mayoría en la calle ni tiene mayoría en el parlamento. Es un gobierno que nace débil, que nace de corto recorrido, y que cada vez que le quiera meter el siguiente hachazo a las pensiones, el siguiente hachazo a los derechos sociales, el siguiente hachazo a las condiciones de trabajo de los trabajadores del sector público, tiene en frente, si cada uno hace su tarea, si nosotros tenemos la capacidad de ser una fuerza dirigente, tiene enfrente números para una mayoría alternativa en el parlamento, tiene enfrente números para una mayoría alternativa en la calle, tiene enfrente números para una mayoría que le diga a la gente que no hay que tirar la toalla.

Estamos a la mitad de un proceso de cambio histórico. Para nosotros ha pasado mucho tiempo porque en estos años se nos ha ido no una, sino dos vidas enteras, pero en realidad es muy poquito tiempo el que ha pasado desde el 2011, hace apenas cinco años desde entonces, estamos a la mitad del camino. Es verdad que revalida un gobierno cruel con su pueblo, que revalida un gobierno antipatriótico, que revalida un gobierno corrupto y que revalida un gobierno que no tiene ninguna solución económica más que endeudarnos y recortar a los de abajo. Pero hay que repetir esto una y mil veces: es un gobierno débil, es un gobierno que insulta y que lanza bravatas porque es un gobierno débil. Es un gobierno que no tiene los números, es un gobierno que tiene que elegir permanentemente. Para sacar las cosas tiene que abrazar al Partido Socialista y si no las saca, le tiramos los proyectos hacia atrás. Es un gobierno que ha comprado tiempo, ha comprado orden para el próximo año, para los próximos dos años, pero al otro lado sólo hay la posibilidad de una alternativa popular, patriótica y democrática para el conjunto de los españoles.

Rajoy no tiene un proyecto de país. Podemos sí

Y ésas son en definitiva las discusiones, por ahí tienen que ir las discusiones que nosotros tenemos que tener. Nosotros tenemos que estar demostrando ya –lo hemos repetido muchas veces- tenemos que estar demostrando ya en todos los lugares en los que estamos qué es eso de ser una fuerza dirigente antes de gobernante. Cómo puede ser eso. Si todavía no somos mayoría, si representamos solo –digo solo entre comillas- a cinco millones de españoles, cómo podemos ser una fuerza dirigente de nuestro país. Podemos ser una fuerza dirigente de nuestro país porque los que nos mandan no tienen ningún proyecto de futuro. Y por tanto nosotros podemos anticipar un proyecto de la España que viene, de una España que ya es posible, que cuida de su gente y que no la maltrata, incluso si todavía no tenemos el poder para llevarlo a cabo en las instituciones donde estamos, aunque en algunas sí, como en los ayuntamientos del cambio.

El señor Mariano Rajoy en su primera investidura fallida vino al parlamento a no decirnos nada, vino al parlamento básicamente a pedirnos que nos rindiéramos, vino al parlamento a no ofrecer nada, no propuso ninguna idea nueva hacia el futuro, no dijo cómo iba a solucionar algunos de los retos más importantes que tenemos como país. No pronunció nada que tuviera que ver con las condiciones de vida de los españoles, no ofreció nada que fuera capaz de seducir, de convencer o de persuadir a gente que previamente no lo hubiera votado. El señor Mariano Rajoy en realidad vino al parlamento como el representante de una fuerza política en retroceso, una fuerza política que todavía gobierna, una fuerza política que tiene más votos que nosotros, sí, es profundamente legítimo, pero una fuerza política que no tiene ningún futuro que ofrecerle a los españoles más que la resignación, el miedo y la espera. Y por tanto nosotros tenemos que demostrar ya en todos los espacios políticos en los que estamos, en las instituciones, en las asociaciones vecinales, en el territorio, en el trabajo cultural, en el trabajo intelectual, que hay otra alternativa, que las cosas se pueden hacer de otra forma.

Si para algo sirven nuestras capitales del cambio conquistadas gracias al esfuerzo y a la ilusión de la gente, es para demostrarle a la gente que las mentiras de los poderosos tienen las patas muy cortas. Os acordáis de todas las recetas que decían que si había alcaldías del cambio nuestras ciudades colapsaban y nuestras ciudades se hundían. Y hoy tenemos ciudades que aminoran su deuda, que suben el gasto social, que protegen los servicios municipales y los municipalizan, que cuidan de su gente, que cuando se maltrata a los internos de un CIE (4), van a las puertas de un CIE a decir esa gente también son nuestros representados, que se ponen de lado de los conflictos laborales, y de los trabajadores y de la gente que más lo necesita. Hoy como madrileñas y madrileños y esto llevaba sin pasarnos desde hace un cuarto de siglo, podemos decir que estamos profundamente orgullosos de ser madrileños, que estamos profundamente orgullosos de ser madrileñas, de nuestra alcaldía de cambio, de nuestros representantes, que es nuestro ayuntamiento y que lo vamos a defender. Eso yo no lo he visto nunca, no lo he conocido nunca y algunos de quienes estáis aquí llevabais muchísimo tiempo sin decir que eso podía ser posible, que eso nos podía suceder. Nosotros ya podemos anticipar el país que viene, tenemos la capacidad de ser una fuerza política que marca el rumbo de cómo podrían ser las cosas.

El debate sobre las pensiones será uno de los más importantes

Se va a abrir dentro de poco el debate de las pensiones que seguramente es uno de los debates políticos más importantes que se va a abrir en esta legislatura que yo creo que va a ser una legislatura corta. Y el Partido Popular y Ciudadanos nos van a decir que no son sostenibles las pensiones porque tenemos una pirámide demográfica que hace que tengamos mucha gente mayor y muy poca gente trabajando. Y nosotros tenemos la capacidad de abrir esa discusión y de decirles: son ustedes unos caradura. Recortan con una mano las pensiones y con la otra mano se forran en los fondos de inversiones privados de las pensiones. Son ustedes unos caradura también porque primero han machacado las condiciones de trabajo de los nietos y después con salarios de miseria, con condiciones laborales que no se conocían hace tres o hace cuatro décadas después dicen que con esas cotizaciones a la seguridad social no se puede sostener las pensiones. Claro que no, porque primero ustedes las han machacado con la reforma laboral del Partido Popular y antes con la reforma laboral del Partido Socialista.

Pero hoy en España y es importante decirlo para levantar la moral, hay fuerza en las instituciones y hay fuerza en la calle para echarlas abajo. Hay fuerza ya en nuestro país para obligarle a este gobierno a corregir el rumbo, o si no a que sea un gobierno de corto recorrido. Y lo recuerdo una vez más, al acabar este gobierno, del otro lado no hay nada. Las élites han conseguido gobierno, pero a cambio han mutilado el bipartidismo. Eso significa que han comprado tiempo, pero eso significa que cuando se le acabe la corta legislatura a este gobierno, si hemos hecho los deberes, si hemos trabajado, si hemos sembrado movimiento popular, si hemos demostrado que somos útiles en el mientras tanto a nuestro pueblo, no el día que llegue el juicio final de la revolución, ya, mañana, este lunes, si somos capaces de demostrar que somos útiles, al otro lado del gobierno débil y antipopular de Rajoy sólo hay la alternativa del cambio político.

La mayor ilusión de la casta es una democracia sin pueblo

Y eso tiene que ver con una parte de lo que presentamos hoy, pero tiene que ver también, es verdad, con una discusión que tenemos, que es una discusión en marcha. Hace ya casi un año y medio en la primera universidad de verano de Podemos hablábamos de la necesidad de la máquina de guerra electoral al movimiento popular. Y el movimiento popular no es sólo contar con los compañeros más aguerridos, más experimentados o que llevan más tiempo organizados, ni siquiera sólo contar con la gente que protesta más, que ya está organizada, que ya tiene más conciencia política o que lleva más tiempo en esto.

La construcción de movimiento popular para nosotros tiene que ver fundamentalmente con la idea de construirnos como pueblo. Construirnos como pueblo significa asumir en primer lugar que en España durante mucho tiempo la mayor ilusión de los que mandan, y es una ilusión en toda Europa, es que pueda haber una democracia sin pueblo. La mayor ilusión de los que mandan es que podía haber una democracia de consumidores y trabajadores asustados, que ejercen su soberanía una vez cada cuatro años y el resto del tiempo se vuelven a casa y tienen miedo de los demás y tienen miedo de los diferentes y sobre todo le tienen pánico a los de arriba y por tanto están dispuestos a firmarles cualquier cheque en blanco a los privilegios de los señoritos. La idea de una democracia sin pueblo es que nosotros podemos estar permanentemente tristes, permanentemente derrotados, sin espacios de socialización, sin espacios en los que nos transmitamos nuestras historias, nos contemos cuántas veces hemos ganado en el pasado, cuántas veces nos han derrotado, por qué nos han derrotado, por qué esta vez podemos ganar, por qué no tenemos que cometer los fallos que cometieron otros antes de nosotros.

La idea de que pueda haber una democracia sin pueblo es la idea fundamental de que pueden gobernarnos como si fuéramos un conjunto disperso de personas asustadas que han entendido que ya en nuestro país no queda ninguna esperanza que no sea el sálvese quien pueda. Y que no sea trepar, pisar al de al lado e intentar que me salve yo, asumir que no tenemos solución como país, que no tenemos salvación colectiva como pueblo. Que aquí sólo se salvan algunos y que a los demás les va a tocar sufrimiento por mucho tiempo y les va a tocar resignación. Podemos nació precisamente impugnando esta idea, no es que haya algunos que se pueden salvar, es que sólo nos salvamos juntos. Nuestro país sí tiene solución, pero la solución para nuestro país es su pueblo. La solución para nuestro país es que la gente decente, es que la gente trabajadora se junte, se de la mano y diga que hay posibilidades de un futuro mejor, que de ésta sólo salimos si salimos juntos. Y eso tiene que ver fundamentalmente con una tarea principal que tienen los dirigentes, que tienen los círculos, que tienen los compañeros de Podemos.

Nuestra tarea es revitalizar la mística, la épica y el orgullo de la militancia

El otro día decía en una charla que nosotros tenemos que volver a poner la militancia de moda. Y creo que es una de las cosas más importantes que tenemos ante nosotros. Tenemos que volver a revitalizar la mística, la épica y el orgullo de militar por un proyecto que construye un país mejor y de decirles a nuestros vecinos, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestros amigos, si yo milito, yo soy un militante del cambio político, yo me dejo las horas, yo me dejo la piel, yo me dejo la salud para tener un país mejor, estoy profundamente orgulloso de formar parte desde ya de la gente que está construyendo una España a la altura de las necesidades de los españoles.

Pero para esto, compañeras, para esto hay que formar dirigentes, y un dirigente no es un señor al que le ponen un rótulo en la televisión ni es un señor que tiene un nombre rimbombante o que tiene treintaicinco nombres cada vez que se le presenta. Un dirigente es ese compañero o esa compañera que cuando no sabemos adónde hay que ir propone un rumbo. Un dirigente es ese compañero que cuando estamos tristes en la reunión del círculo o en el consejo ciudadano porque va a revalidar Rajoy, dice: Tranquilos, tranquilos, hay que pensar más, levantar la mirada, no discutir siempre hacia adentro. Es ese compañero que sabe dar moral. Es ese compañero que sabe hacer equipos, que sabe repartir tareas, que sabe integrar a gente que piensa diferente pero que quiere caminar junta. Un dirigente es ese compañero capaz de multiplicarse. Lo he dicho muchas veces, es ese compañero que tiene la capacidad de decir: yo en algún momento dado me cansaré porque todos nos cansamos, pero para cuando me canse detrás mío vienen tres, o vienen cinco que son más listos, más generosos, más capaces. Un dirigente es un compañero capaz de multiplicarse, de enraizarse en el territorio y de decirle a los vecinos: hayas votado lo que hayas votado, hayas confiado en quien hayas confiado, hayas metido la papeleta que hayas metido en las urnas, que eso al final no es lo único importante, hayas apostado por lo que hayas apostado, yo tengo la obligación de demostrar responsabilidad y de demostrar que hay una alternativa.

Y esa responsabilidad no sólo se manifiesta en los momentos fáciles. Era más fácil manifestar el 31 de enero en la marcha del cambio cuando abarrotábamos Sol y todas las calles adyacentes. Ahí era más fácil ser dirigente. Cuando hay que demostrar la capacidad de ser dirigente con cargo sin cargo es lo de menos, es ahora. En el momento en que Rajoy pueda ser reelegido por la rendición histórica del Partido Socialista, va a intentar sembrar la tristeza, va a intentar que cunda el desánimo y la resignación y que nuestra gente diga: de qué ha servido, tanto tiempo de qué ha servido… Y viene el dirigente y dice: ¿de qué ha servido? Ha servido para Ada Colau, ha servido para “Kichi” en Cádiz, ha servido para Manuela en Madrid, ha servido para los cinco millones en el parlamento, ha servido porque le podemos echar atrás la ley Montoro (5), la ley mordaza (6) y al ministro de interior que se dedica a espiar a los rivales políticos; ha servido porque estamos a la mitad del camino y vamos a recorrer el resto del camino formando dirigentes, multiplicándonos en el territorio, siendo útiles para nuestro pueblo, y claro que sí, construyendo una mayoría popular nueva con los que están, con los que no se han cansado, con los que hoy dudan si estar tristes y por supuesto con los que faltan. Para decirle a tanta gente que lleva tanto tiempo sufriendo, que lleva tanto tiempo resignada, que lleva tanto tiempo harta de estar harta, que sí se puede. Que los señoritos, que los de arriba, no tienen ningún proyecto para España más que nuestra puesta de rodilla, la puesta de rodillas de nuestra soberanía nacional, el retroceso en las condiciones de trabajo de las mayorías sociales y un estallido de tristeza, de retroceso y de resignación para la mayor parte de nuestra ciudadanía.

Cuando los de arriba no tienen ningún proyecto para su país y los de abajo enarbolan como banderas ideas de sentido común, ha llegado la hora de su pueblo, ha llegado la hora de su patria, ha llegado la hora de su gente.

Vamos, que se puede.

Intervención en Taller informativo Iniciativa Hacemos.

Notas:

  1. Ferraz 70, sede principal del PSOE.
  2. La Comisión Gestora que dirige el PSOE eligió al eurodiputado y ex ministro socialista José Blanco para que presida la Mesa del Comité Federal que este domingo discutirá la posición del PSOE ante una nueva investidura del presidente en funciones, Mariano Rajoy.
  3. Caso Gürtel, pieza central de la trama de corrupción que involucra a una veintena de ex altos cargos del Partido Popular.
  4. Centro de Internamiento de Extranjeros.
  5. Unidos Podemos propuso en el Congreso de los diputados la derogación de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, conocida como Ley Montoro, que ha llevado a “un estado de excepción” a los municipios e invadido competencias desde su puesta en marcha hace tres años.
  6. Podemos plantea la derogación de la Ley Mordaza, que sanciona conductas ya contempladas en la ley anterior, vulnera el derecho a la libertad de expresión o al derecho de los ciudadanos a manifestarse o parar desahucios, por ejemplo, incrementa las sanciones de conductas ya contempladas en la legislación anterior y otras consideradas ilegales por la normativa y jurisprudencia europea.

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