La victoria de Trump: Cómo deben reaccionar los progresistas, según el DiEM25

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Yanis Varoufakis | DIEM25 | 09/11/2016

La victoria de Donald Trump marca el final de una era cuando las clases dirigentes predicaban confiadas el fin de la historia, el fin de la pasión y la supremacía de una tecnocracia que trabaja para el 1%. Pero la era a la que da paso no es nueva. Es una nueva variante de la década de 1930, caracterizada por la economía deflacionaria, la xenofobia y la política del ‘divide y vencerás’.

La pasión ha vuelto a la política, pero no de una manera que ayude al 80% que se ha ido quedando atrás desde los Años Setenta. Ahora la pasión alimenta la misantropía. La pasión está explotando el enfado de ese 80% para reorganizar el poder en la cúpula, mientras se deja al 80% moribundo, traicionado y dividido. Y es tarea nuestra parar esto. Es tarea nuestra encauzar la pasión hacia la causa del humanismo.

La locura de las clases dirigentes está provocando su propia defunción. Incapaces de asumir la crisis económica que han creado, han aplastado la Primavera Griega porque podían. Han empujado a la mayoría de las familias británicas a la desesperación inducida por la austeridad. Han colocado a millones de alemanes en los mini-jobs. Han conspirado para mantener a raya a Bernie Sanders. Y cuando el resultado han sido Amanecer Dorado, el Brexit, Alternativa para Alemania [Alternative für Deutschland o AfD, el partido euroescéptico alemán. N. del T.] y Donald Trump, han respondido con una mezcla de condescendencia, negación y pánico.

La política está sufriendo un cambio radical que el mundo no ha visto desde los Años Treinta. Una gran deflación atenaza ahora las dos orillas del Atlántico, resucitando fuerzas políticas que habían permanecido latentes desde 1930. El uso por parte del presidente Trump de tácticas y discursos parecidos a los de Mussolini no es más que el síntoma de la reedición de aquella era sombría.

¿Qué debemos hacer?

El espectro de esa especie de Internacional Nacionalista que tenemos encima (desde Trump y los partidarios del Brexit hasta los gobiernos de Polonia y Hungría, pasando por Alternativa para Alemania, el futuro presidente de Austria o Marine Le Pen) sólo puede ser derrotado por la Internacional Progresista que el Movimiento Democracia en Europa, DiEM25, está construyendo en Europa.

Pero, claramente, Europa no es suficiente. Los progresistas de Estados Unidos, los que apoyaron a Bernie Sanders y Jill Stein, deben unir fuerzas con los progresistas de Canadá y América Latina para construir un Movimiento Democracia en las Américas. Los progresistas de Oriente Medio, esos que se juegan la vida contra el ISIS, contra la tiranía y contra los regímenes títeres de Occidente, deben unir fuerzas con los progresistas palestinos e israelíes para construir un Movimiento Democracia en Oriente Medio.

En 1930, nuestros antepasados fracasaron en su intento de llegar a otros demócratas y partidos afines de más allá de sus fronteras para contener la podredumbre. Nosotros debemos triunfar donde otros fallaron.

Hoy, en el día de la victoria de la política del miedo, el odio y la división, asumimos el compromiso de escapar de esa Internacional Nacionalista para formar una Internacional Progresista y volver a poner la pasión al servicio del humanismo.

Carpe DiEM25

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Traducción: Carlos Delgado

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2 Comentarios

  1. La Merkel es una chica obediente de los que no quieren a Trump…es decir de los que mandan. La Merkel manda menos que la Tomasa en los títeres.

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