El riesgo de pobreza de los extranjeros que viven en Catalunya casi triplica al de los autóctonos

Un estudio de la Generalitat estima que la mitad de las mujeres catalanas serían pobres si solo dependieran de sus ingresos. Si el coste de la vivienda se incluyera en los indicadores que miden el riesgo de pobreza, éste se dispararía hasta el 33,4% de los catalanes.

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Concentración contra la pobreza energética y por la aplicación de la ley 24/2015
Concentración contra la pobreza energética y por la aplicación de la ley 24/2015 ROBERT BONET

Oriol Solé Altimira | Catalunyaplural.cat | 17/11/2016

La pobreza y la desigualdad en Catalunya afectan en especial a las mujeres y a los migrantes. Estas es una de las principales conclusiones de un extenso informe que ha presentado este jueves la Generalitat para analizar la desigualdad y la pobreza desde varias perspectivas, desde la educación al género, pasando por la vivienda y la inmigración.

La pobreza corre el riesgo de cronificarse entre los migrantes que viven en Catalunya. Y es que si en 2015 el riesgo de pobreza y exclusión social afectaba al 19,1% de los nacidos en Catalunya, el porcentaje ascendía al 51,8% entre las personas llegadas a la comunidad desde otras partes del mundo. Dicho de otro modo, uno de cada cuatro catalanes en riesgo de pobreza son de origen extranjero. Además, la renta media de los extranjeros que viven a Catalunya se sitúa en 7.618 euros netos al año, por 13.468 la de las personas autóctonas.”La solución no se puede dejar en el retorno a los países de origen, porque en muchos casos se trata de familias arraigadas”, señala el estudio.

La pobreza en Catalunya también tiene rostro de mujer. Un 13% de las mujeres catalanas que trabajan están en riesgo de pobreza, por un 10,5% de los hombres. Además, la mitad de las mujeres catalanas serían pobres si sólo dependieran de sus propios ingresos, según la estimación del estudio. Las razones hay que buscarlas en que no se valoran la tareas domésticas que asumen las mujeres y en la brecha salarial que hace que los hombres cobren más por el mismo trabajo.

En todas las categorías profesionales, desde los directivos hasta las ocupaciones elementales, los hombres catalanes ganan, como mínimo, un euro más por hora que las mujeres. El estudio también destaca que la mayor tasa de riesgo pobreza de los hogares con hijos en Catalunya (24,3%) en comparación con la media europea (18,7%), porcentaje que se iguala (14,5%) en los hogares sin hijos.

La conclusión del informe es que las ayudas y servicios públicos de apoyo a las familias son insuficientes. Propone asimismo una reforma horaria para permitir a hombres y mujeres compartir las tareas de cuidado familiar, un permiso de paternidad ampliable e intransferible, igualdad salarial y más oferta de jardines de infancia y geriátricos públicos.

La inestabilidad laboral, clave de la desigualdad

A nivel general, la tasa de riesgo de pobreza –las personas que tienen unos ingresos por debajo del 60% de la mediana– en Catalunya se situó el 2015 en el 22,3%, dos puntos y medio por encima de la media de la UE-27 y siete puntos más que países como Dinamarca o Países Bajos. Aunque en 2015 disminuyó en comparación a años anteriores, 1,3 millones de catalanes todavía están en riesgo de pobreza o exclusión social. Catalunya también se sitúa en la banda alta de desigualdad europea medida a través del índice de Gini, a cinco puntos del país más desigual –Lituania– y con diez puntos más que el estado con menor desigualdad, Islandia.

Una de las consecuencias de la crisis ha sido el aumento de la pobreza y la desigualdad también entre los trabajadores que han mantenido o encontrado un nuevo empleo. En buen medida, el estudio lo atribuye a la inestabilidad laboral: el 40% de las personas contratadas en Catalunya en 2015 firmaron más de un contrato, el 10% más de cinco y el 3% más de diez contratos. Por otro lado, el 10% de los trabajadores con mayor salario cobraba en 2008 seis veces más que los que tienen menos sueldo, ratio que creció hasta el 7,5 en 2015.

El estudio también señala el Salario Mínimo Interprofesional como referencia para el sueldo de muchos trabajadores y herramienta clave en la reducción de la desigualdad. En este sentido, el secretario general de la conselleria de Asuntos Sociales, Josep Ginesta, se ha reafirmado en el objetivo del Govern de llegar a un SMI de 1.000 euros.

Desigualdad de la escuela al geriátrico

El estudio señala a la educación, en concreto la enseñanza infantil, como elemento clave para reducir la desigualdad. En este sentido, pone de manifiesto retrocesos que ha traído la crisis económic. Por ejemplo, que la cobertura de las becas comedor ha descendido, del 34,7% en 2008 al 24,2% en 2013, o que los precios públicos de las guarderías han aumentado.

El informe destaca que el 24% de los jóvenes catalanes entre 18 y 24 años ni estudia ni trabaja, según los datos de 2014. Además, en ese año el porcentaje de jóvenes de entre 15 y 29 años que tiene como máximo la ESO, está en paro y sin recibir formación se situó en el 30,6%.

El informe también señala que el 75% de las personas mayores que viven solas son mujeres y que la soledad tiene “implicaciones directas” en el deterioro de la salud física y mental de los mayores.

Otro artículo incluido en el documento presentado este jueves, dedicado al acceso a la vivienda y elaborado por Carme Trilla, sostiene que entre 1997 y 2016 el precio de la vivienda ha aumentado en Catalunya un 287% mientras que los salarios solo han crecido un 51%. Es por ello por lo que Trilla ha comentado que si el coste de la vivienda se incluyera en los indicadores que miden el riesgo de pobreza, éste se dispararía hasta el 33,4 % de los catalanes.

Por otro lado, el secretario de Economía del Govern, Pere Aragonès, ha explicado que el estudio dado a conocer este jueves es la antesala del informe de progreso social de Catalunya que publicará cada año al Govern y que servirá para complementar a la encuesta de condiciones de vida del INE.

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