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Si cae Iglesias, cae Podemos (y tú te jodes)

Juan Carlos Monedero | 20minutos | 02/01/2017

Los ricos y los pobres no se han llevado por lo general bien.  Aunque los ricos también lloren y a algunos pobres les pueda tocar la lotería, que no deja de ser juntar el dinero de todos para dárselo a unos pocos. Los pobres viven de esperanzas y los ricos de los pobres.

La tradición liberal en Europa nació peleando contra los monarcas absolutos. Por eso sus señas de identidad son el pluralismo, la defensa de la propiedad privada (frente al robo legitimado de los reyes) y la división de poderes (frente a una justicia dictada por una monarquía que hablaba con Dios). Pero desde que el mundo es mundo, ha habido una tradición democrática que reclama la soberanía popular, la justicia y la igualdad.  Son los “pobres libres” de la Grecia clásica, molestos con los ricos que no trabajan y lo tenían todo. Estas dos tradiciones se han llevado siempre mal. Las grandes avenidas de las ciudades abiertas en el siglo XIX buscaban evitar las manifestaciones con apenas un par de cañones, algo inviable en la maraña estrecha de las ciudades medievales.

Durante el siglo XX, la tradición liberal se hizo democrática, y la tradición democrática se hizo liberal. La democracia liberal es la del constitucionalismo europeo después de la Segunda Guerra Mundial. El problema es que cuando hay crisis económica, el liberalismo se olvida de la democracia (el bolsillo es el bolsillo). Las soluciones son pocas. La primera, juntar a los actores del tongo bipartidista y ponerlos a trabajar juntos. Son las grandes coaliciones en cualquiera de sus formas (a lo grande en Alemania, mediocre en España). Otra solución es agitar las aguas de los excesos del sistema para obtener apoyo popular y calmar las aguas. Curiosamente, siempre lo hacen los jefes del sistema (Trump en EE UU, Macri en Argentina) o mandados del sistema (Le Pen, Farage, Petry o el chico de los recados del Ibex 35 Rivera).

El problema de estas mentiras maquilladas mediáticamente es que pronto demuestran sus patas cortas, de manera que, para defenderse, fracasan hacia adelante y endurecen sus gestos. No necesitan, de momento, llegar a la radicalidad de los años treinta, pero siempre endurecen la represión de las protestas, aumentan el ataque a las alternativas, crece la censura y el miedo cobra su peaje democrático. Porque la alternativa que queda es una política que supere esa democracia representativa que no representa y esa economía en manos de políticos y banqueros. Vamos, lo que recordó el 15-M.

No es extraño, por tanto, el intento impenitente del sistema por acabar como fuera con Podemos. Muy pronto empezaron los ataques personales a sus caras más conocidas, queriendo sembrar la idea de que “todos los políticos son iguales”, algo que mucha gente estaba dispuesta a comprar porque así justificaban no hacer demasiado para cambiar las cosas. Arreciaron acusaciones de todo tipo, que llenaban las portadas de los periódicos cuando eran hechas y apenas aparecían publicadas cuando eran, invariablemente, archivadas por la justicia.

En un país donde todavía nos huelen los pies a franquismo (el Parlamento español aún no ha condenado en el pleno el golpe de estado del 18 de julio de 1936 culpable de la guerra civil), el régimen prefiere sembrar sospechas generalizadas sobre la política antes de cargar en las espaldas del bipartidismo y los socios nacionalistas las culpas de la democracia demediada que tenemos.

Ahí hay que entender la bronca de Podemos de estos días. Con el añadido de que hemos sido tan ingenuos y tan tontos de ayudarles a esa tarea de intentar cargarse a Pablo Iglesias, responsable de haber juntado cinco millones de votos en cinco años. Cae Iglesias, cae Podemos.

Por fortuna llegó la abuela Teresa y mandó callar. En Podemos ha habido un exceso de bisoñez. El 15-M juntó a clases medias y sectores populares, a jóvenes y yayoflautas, a precarios y parados. Y logró ese diálogo que siempre es la antesala de una revolución (hacer posible lo imposible). Podemos no puede cometer el error de ser su propio verdugo. Que hay un pueblo esperando. Y la alternativa es más Rajoy. Es decir, más pueblo sufriendo. 

Feliz 2017, al Parlamento rogando y con el mazo dando. Y escuchando la experiencia de los que han peleado antes.

12 Comments

  1. Lolijack
    Lolijack Enero 2, 2017

    Yo jamás he dudado de la honestidad de Pablo Iglesias. JAMÁS.

  2. perisuis
    perisuis Enero 2, 2017

    Yo tampoco.

  3. Julen Lizaso
    Julen Lizaso Enero 2, 2017

    Muy buen articulo Juan Carlos Monedero, lúcido, clarificador y determinante …….y no tengo duda de que si cae Iglesias cae Podemos y su proyecto…. No se si también el cúpula de Podemos hay dos clases sociales o económicas o defensores de dos proyectos sioeconómicos diferentes o del mismo proyecto con estrategia y psiclogía diferente…no lo se, pero no se porque leyéndote me ha venido a la primera esta cita de Cervantes: “Entre los pobres pueden durar las amistades, porque la igualdad de la fortuna sirve de eslabón a los corazones; pero entre los ricos y los pobres no puede haber amistad duradera.” …del bueno de Miguel.

    Ondo izan

    Iulen Lizaso

  4. José Luis
    José Luis Enero 2, 2017

    “…..hemos sido tan ingenuos y tan tontos de ayudarles a esa tarea de intentar cargarse a Pablo Iglesias, responsable de haber juntado cinco millones de votos en cinco años. Cae Iglesias, cae Podemos.”
    Viva el culto a la personalidad tan útil y terrorífico en el estalinismo. O sea que según Monedero Podemos es Pablo Iglesias, artífice de haber conseguido (él solito claro!!) 5 millones de votos. ¿Los demás no hicieron nada?, ¿sobran en Podemos?.
    Yo no volveré a votar a Podemos si no desautorizan estas afirmaciones de Monedero.

    • Paco843
      Paco843 Enero 2, 2017

      Amigo José Luis, tú no votarás a Podemos, porque nunca le has votado.
      Yo tampoco comparto el culto a la personalidad, pero ¿habría gobernado el PSOE sin el culto a la personalidad de Felipe Gas Natural-el de la “OTAN no, de entrada”, si algunos de vosotros no os hubiera obnubilado el tal Felipe?

  5. Jorge Sánchez
    Jorge Sánchez Enero 2, 2017

    Querer seguir endiosando a Iglesias sin ver que el ciclo místico del líder ha sido una trampa, ya que una buena mayoría del país ha dejado de respetarlo, y no sirve más que para continuar sembrando confusión. Pablo ha llevado el último año a Podemos de derrota en derrota, y el criterio de muchos militantes que todavía lo consideran un líder que viene pegado a nuestra marca de forma indisoluble, hace que las formas democráticas se alejen cada vez más de nuestra práctica cotidiana.
    Nadie ha hecho una autocrítica mínimamente válida después de la consolidación del proyecto hegemónico de la derecha para bastantes años más gracias a la explosión del PSOE y a la resistencia de PIT a formar un gobierno que fuera preponderantemente socialista. Pues bien, ahí esta el resultado: PPartido corruPPto sube y sube.
    Podemos ya no le pertenece a Pablo, la identificación de su persona con el proyecto que él mismo cambió por otro de contenido de izquierda tradicional donde se atrincheran unos mandamases que las bases no conocen más que por los mentimedios, han puesto al movimiento entre la espada y la pared. Falta oxígeno, en el cómo esta el qué, y si no hay consenso estos tres años no habrán servido para nada.

  6. Fernandel
    Fernandel Enero 2, 2017

    Si, vale, un buen artículo de Monedero, un buen diagnóstico de la enfermedad y del peligro en que se encuentra Podemos pero, ¿Y el remedio? No veo que se le busque una solución al problema. Porque al paciente le falta un brazo. O una pierna. No basta con hacer un llamamiento a salvar al soldado Pablo y protegerlo como una piña (cosa que vamos a hacer muchísimos, por supuesto), pero tratándose de Monedero yo hubiera esperado que se mojara un poco más. ¿Qué hacemos, continuamos caminando aunque cojeemos o amputamos la parte mala y seguimos solos?.

    He visto en la Cuatro una foto de Podemos con Pablo rodeado de todos pero sin Errejón. ¿Quiere decir esto que ya está descartado?. Me ha recordado las viejas fotos de la URSS donde tachaban al antiguo dirigente caído en desgracia como si nunca hubiera existido. Y lo malo no sería solo perder a un dirigente querido y admirado por muchos sino ¿Qué ocurre con sus adeptos? Porque Íñigo estaba también rodeado de gran cantidad de gente buenísima, y ¿sus seguidores?, en la última votación fueron casi 40 mil los que votaron sus propuestas. ¿No se merecen un poco más de atención de la que parece prestarles Monedero?.

    Al diagnóstico de Monedero creo que le falta la valentía de explicar que el grave peligro en el que se encuentra Podemos también depende de lo que pase con Errejón. Mi humilde consejo: Mantener la unidad a toda costa.

    En todo caso, creo que no hemos comprendido la carta de Teresa.

  7. Zen
    Zen Enero 2, 2017

    Bueno ya le ha contestado Urbán, resumiendo: “Iglesias, no está en cuestión y nadie es imprescindible”

    Tampoco Monedero hace mucho favor a Iglesias, con ciertos comentarios q alimentan titulares catervarios.

    Salud, menos drama y más pragmatismo social.

  8. Emilio
    Emilio Enero 2, 2017

    Necesario e imprescindible llegar a un acuerdo entre las dos corrientes. LLUVIA DE IDEAS (PROYECTOS). Cediendo, mejorando, cortando de aquí, pegando allá y después ACEPTAR y explicarlo a todos para que nadie diga en los medios algo que “rompa” la línea decidida. Eso hacemos en mi casa y en cualquier trabajo que se haga en equipo. No se si me leerán alguien con decisión, pero lo digo aquí porque me sale del alma. Aprecio un montón a Errejón y su “proyecto”, pero si gusta a contertulios de Medios de difusión, al pp y al psoe, MALO. Es muy posible que yo no haya visto algo y es casi seguro que no me va a interesar a mi. Lo que guste a la oposición, malo, seguro.

    • Jorge Sánchez
      Jorge Sánchez Enero 3, 2017

      Ellos, la “oposición o gran coalición”, ya contaban con eso, por eso insisten, ya conocían tu reacción de antemano. Pablo ha quedado arrinconado en el ángulo ultra que lo metió Rajoy. Y la masa ha tragado. Hay que salir de ahí.

  9. Manuel Vidal Bornay
    Manuel Vidal Bornay Enero 3, 2017

    Siento no estar para nada de acuerdo con Monedero y con los que afirmais que Podemos es Pablo Iglesias, con todos mis respetos. Absolutamente NADIE es imprescindible y lo ha dicho él mismo. Juan Carlos, se debe dejar a lxs ciudadanxs ser ellos mismos; un poco de lectura de Ricardo Mella en su “Ideario” y recordareis viejas y principio de otras forma de pensar cual es: avanzar con arreglo a lo que la sociedad (en un sobre 30% de ¡progresistas!?) seamos capaces de poner bases de nueva estructura social; todo desde la transformación educativa y actual marketing informático; pero sin sobrar nadie, debatiendo sin cesar, conferencias a todos los niveles, aceptando aunque nos equivoquemos temporalmente los acuerdos de mayorías sin manipulación. Tenemos que construir desde dentro de las instituciones; pero si no logramos acompañarlo desde las AAVV, Poblaciones, Barrios, Ciudades; no lo conseguiremos. Hay que concurrir a las elecciones municipales ya, sí o sí, con todos los Pros y Contras, porque con todos los fallos que se cometan, los Pros acallarán los Contras. Con respeto, comprensión y Unidad.

  10. Cotilleja Sinremedio
    Cotilleja Sinremedio Enero 29, 2017

    Para un futuro proyecto sólido de PODEMOS, no se entiende bien que un valor como el que representa el Sr. Monedero por su clarificación de ideas ante la opinión pública, permanezca al margen de la Dirección del partido y, en mi opinión, habría que reincorporarle en la misma. Y si le critican…¡ni caso!, pues es evidente que, aun habiéndose desprendido de él en su día, como se hizo, no ha dejado la oligarquía de criticar a otros de sus dirigentes y al partido. Y precisamente critican los que más motivos tienen para callar.

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