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¿Qué está pasando en Podemos?

Luis Alegre | Tribuna Abierta | 05/02/2017

Si entra una mosca en casa y alguien aprovecha, saca una pistola, y mata a la suegra, no cabe decir que haya matado moscas a cañonazos. Ha cometido un crimen que nada tiene que ver con la mosca.

Puede decirse que esto es lo que está pasando en Podemos. El actual equipo de Pablo Iglesias (que no conserva ya ni a una sola de las personas que le hemos acompañado desde el principio) entró en Podemos con un objetivo que sólo podía conducir a la destrucción del proyecto. Entraron tarde y entraron mal, con la intención de excluir a todos los que no formaran parte de su pandilla. No son más de 4 ó 5 personas, pero suficientes para dar al traste con todo.

La estrategia que han seguido es tan simple como eficaz: en primer lugar, acusar de «errejonista» a cualquiera que no fuera de su estrecho círculo de confianza (que venía ya prefabricado desde fuera); en segundo lugar, defender que todos los errejonistas deben estar fuera de Podemos. La conclusión inevitable de esto es que todo el mundo, menos ellos, debe quedar fuera de Podemos.

No voy a negar que, desde mucho antes de que entraran en Podemos Rafa Mayoral, Irene Montero o Juanma del Olmo, ha habido comportamientos desleales contra Pablo. Siempre me he enfrentado a esas deslealtades (y nunca las perdonaré), sin importarme si venían con sello «anticapitalista» o «errejonista». El comportamiento de muchos «anticapitalistas» en Vistalegre I ponía de manifiesto que no lograban entender el tipo de operación que teníamos por delante. Y disparaban de un modo insensato contra el líder que necesitábamos.

Un tiempo después, yo mismo he sido víctima de ataques de «errejonistas» que tampoco sentían ningún respeto ni por el secretario general de Podemos (en términos orgánicos) ni por Pablo Iglesias (en clave personal). Pero, desde que fundamos Podemos, no me he encontrado con nada tan dañino para Pablo y para el proyecto como la camarilla que, a día de hoy, está dispuesta a destruirlo todo con tal de no perder su condición de cortesanos.

Aún no consigo entender cómo Pablo lo ha permitido. Soy su amigo desde hace más de 20 años y sé que Pablo no es así. Lo único que se me ocurre pensar es que sigue sin tener ni idea del tipo de cosas que se hacen en su nombre. Pablo es un hombre de honor por encima de todo. Y cuida hasta la muerte a la gente que considera sus amigos. Pero creo que ahora se confunde: llama amigos a quienes no tienen más interés que el de mantener su posición excluyente, incluso si eso implica la destrucción de Pablo (y, por lo tanto, de Podemos).

De todas formas, voy a votar a Pablo a la secretaría general y lo voy a hacer con entusiasmo, porque necesitamos que siga liderando Podemos. También voy a votar a Pablo al Consejo Ciudadano porque, como cuestión simbólica, me parece importante (y de justicia) que saque más votos que Errejón.

Pero no me puede pedir que vote a una lista llena de gente que, honestamente, creo que va a acabar con él y con Podemos sin miramientos. Tampoco puede exigir que le acompañemos en el último giro truculento, tras el que parece más sencillo entenderse en lo político con Anticapitalistas que con Errejón, con el que trazó la estrategia con la que nació Podemos y en gran parte contra esos mismos anticapitalistas. Entre otras cosas porque la alianza de esas dos familias es imposible y no va a tardar en saltar por los aires. Lo único que los une es su pertenencia común al siglo XX y su rechazo compartido a la hipótesis que hizo posible Podemos (hipótesis que, insisto, siempre ha sido tan de Pablo como de Íñigo).

Necesitamos un Podemos dirigido por Pablo, pero también por Íñigo, Carolina y Nacho. Un Podemos en el que todxs asuman y respeten de verdad el liderazgo de Pablo (cosa que no siempre ha ocurrido) y en el que Pablo sea de verdad el secretario general de todxs (cosa que tampoco).

No me he animado a escribir un artículo como este hasta que dos personas tan imprescindibles para el proyecto como Carolina Bescansa (Secretaria de Análisis Político) y Nacho Álvarez (Secretario de Economía), el día 1 de febrero, han anunciado su intención de no participar en el proceso de Vistalegre2.

Pero, sobre todo, me ha movido ver cómo, con una lógica de persecución del enemigo interno que recuerda a las peores tradiciones de la izquierda, se acusaba de traidores a personas como Miguel Vila o Eduardo Fernández Rubiño. Ambos comenzaron con esto, al igual que yo, mucho antes de Vistalegre I; antes también de la maravillosa campaña de las elecciones europeas; incluso mucho antes de que saliéramos a la luz aquel enero de 2014. Siempre han estado, al igual que yo, tratando de combatir toda deslealtad, viniera de donde viniera. No sólo Eduardo y Miguel, por supuesto, sino una lista interminable: Pedro de Palacio, Clara Serrano, Carlos Fernández Liria, Dani Corral, Paz Vaello y un largo etc., y que van en equipos que no son el de Pablo o no van en ninguno. En esta situación, no podría dejar de decir, sin sentir vergüenza, a qué creo que se debe.

En cualquier caso, digo todo esto ya desde fuera, sin más pretensiones que las de alguien que ya ha abandonado todas las responsabilidades orgánicas. Mi sitio está en la Universidad, con mis libros, con mis clases, con mis alumnos y alumnas. Estos 3 años han sido años excepcionales; años en los que se abría una clara posibilidad de cambio y todxs estábamos obligados a darlo todo para entrar por esa rendija; años excepcionales en los que, pasado el tiempo, uno se habría mirado a sí mismo con vergüenza si se hubiera estado dedicando a otra cosa mientras tanto. Nunca he cobrado un solo euro de Podemos ni he querido ocupar ningún cargo público, y estoy orgulloso de que haya sido así.

Ahora, ya hay un partido (en guerra, pero un partido), con sus inercias internas y sus dinámicas institucionales. La excepcionalidad del momento en el que había que crearlo todo de la nada ha pasado. Y, por lo tanto, los que no nos hemos dedicado nunca a la política de modo profesional, podemos volver a nuestras tareas, las que nos dan de comer y las que nos hacen felices (en los casos afortunados, como es el mío, en el que las dos cosas coinciden) sin mayor cargo de conciencia. Ese es, pues, todo el interés que tengo: poder volver tranquilo a mi oficio.

Pero no querría reprocharme nunca haber estado callado mientras veía cómo un grupo de conspiradores estaba a punto de tomar el control de Podemos. Creo que esto es algo que va a ocurrir casi con seguridad, porque van a lograr parasitar a Pablo hasta destruir al organismo. Estoy seguro de que Pablo se dará cuenta un año o dos después de que le hayan matado los suyos, pero ya será tarde. No creo que este artículo cambie nada. Pero si las tareas imposibles nos paralizaran, no habría llegado nunca el día de montar Podemos. Y eso no va en el carácter de quienes comenzamos esta historia.

6 Comments

  1. Cotilleja Sinremedio
    Cotilleja Sinremedio 5 febrero, 2017

    Es evidente que lo que alega el Sr. Alegre es muy común desde el despecho. Pero este señor debería conocer que (por utilizar un símil) en la empresa pública o privada, el máximo dirigente siempre forma su equipo de compañeros más afines y leales a su proyecto y persona y si ve que alguno discrepa, le relega (como debe ser) Y ello, no es pasar todo a rodillo, ni atribuible a la falta de libertad de expresión. Pero ¡cuánto más el símil es válido en el caso de PODEMOS! cediendo el Secretario General a las bases…círculos…el poder de decisión, marcando la ruta para hacerlo suyo. ¡Pues claro!.

    La declaración del Sr. Alegre tildando de «conspiradores» al equipo del Sr. Iglesias, parasitándole… para destruir el proyecto…(cual gurú de pacotilla) me incita a preguntar, al tiempo que me contesto: ¿A qué le llama proyecto? ¿A emular la ambigüedad del PSOE -como pretende el Sr. Errejón, por lo que estamos viendo- gracias a la cual y manteniendo el poder de decisión sus órganos, han roto su propio partido?. Prueba evidente de que partidos con estas estructuras orgánicas son nefastos para ellos y los españoles.

    Que el Sr. Alegre afirme que votará al Sr. Iglesias como Secretario General, aunque no a su proyecto y equipo, es pretender poner una vela a Dios y otra al diablo, algo que no puede ser y como burda estrategia para confundir (o en el mejor de los casos descargar conciencias) no sirve.

    La cuestión es que yo no he escuchado al Sr. Iglesias lanzar ni una crítica «pública» hacia sus compañeros, al contrario de lo que éstos vienen realizando entre sí. Y por el humo se ve dónde está el fuego (o como se diga eso).
    Por tanto, me quedo como frase destacada del Sr. Iglesias sobre Vistalegre 2, la expresada anoche en estos términos (más o menos): «SI SALGO ELEGIDO SECRETARIO GENERAL, ESTO SE VA A TERMINAR». Pues, que así sea.

  2. Luis
    Luis 5 febrero, 2017

    No me gusta cómo os tiráis al cuello unos contra otros. Habéis convertido la fraternidad en carroña. Le estáis dando más importancia a vuestros egos, estrategias y maquinaciones políticas que a millones de personas que siguen sin casa, con una sanidad precaria, con una educación lamentable y marchandose del país. Si por un momento pudierais bajar la vista al nivel de la gente de a pie descubriríais que escupiros mierda unos a otros con el fin de conseguir unos cuantos de cientos de miles de votos más no compensa. Sabéis porque? Porque decíamos que no éramos como ellos… lo recordáis?.

    He votado por Pablo. Desconozco que estrategia es mejor o peor. A caso pensáis que gran parte de los millones que os votamos lo sabemos? No somos licenciados en ciencias políticas ni sabemos de estrategias maquiavélicas pero hace tiempo hablabais de corazón y con el he votado. A día de hoy no concibo un podemos sin Pablo. La caverna se frotaría las manos.

  3. Tony indignado
    Tony indignado 5 febrero, 2017

    Alegre, el que faltaba malmetiendo contra Iglesias; lo que no es normal es que ayer Errejón pusiera en el cartel de su presentación la foto de Iglesias para que se le votara Secretario General sabiendo que ha dicho muchas veces que él no lo sería si no gana su proyecto; eso a mi juicio, es de juego de niñatos o de querer engañar intencionadamente. Si las discusiones no son una estrategia imperdonable, Errejón está perdiendo el sentido común que aparentaba desde que se ha dejado convencer por el Ibex y sus voceros a los que criticaba; nos ha jodío, cómo no le van a aplaudir si con eso rompen Podemos?

  4. mercedes
    mercedes 5 febrero, 2017

    Luis Alegre… De nuevo algo íntimo que se airea inoportunamente. ¿Porqué no escribes a Pablo en privado y como amigo que dices ser le adviertes de tus temores? Más de lo mismo. No aprendéis. Parece mentira. Y me hago una reflexión aun a riesgo de equivocarme: con amigos como tú, no hacen falta Indas ni Maruhendas.

  5. Exvotante de Podemos
    Exvotante de Podemos 6 febrero, 2017

    Por fin alguien habla claro y pone en su sitio al Monarca de Podemos, entre tanto fanboy y palmero descerebrado. Este foro ya parece un foro palmero en ves pa de un foro ateo y criticó. Este foro va degenerando en calidad a la par que podemos.

    • Antonio
      Antonio 7 febrero, 2017

      Tu no has votado a Podemos en la vida, eres un topo, submarino, o torpedo, te doy a elegir

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