Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Los juristas ven grandes diferencias entre “mujer florero” y “síndrome de la esposa idiota”

Redacción/Rokambol/20.02.17

Tras la sentencia del caso Nóos, que certifica el profundo y sensual enamoramiento de la Infanta hacia su delincuente Iñaki Urdangarín, y cuya desmesurada pasión le impidió comprender de donde salieron los doce millones de euros que tan felices les hicieron a ambos, los juristas no consiguen determinar el papel exacto de la aristócrata en el elegante y deportivo escándalo de corrupción.

La mujer florero, según explican los expertos, es aquella que aun limitándose a funcionar como un decorativo recipiente en el que se renuevan a diario el agua y las flores frescas, y pese a su incapacidad de moverse por sí sola del mueble donde ha sido colocada, sí que puede ver pasar por delante de sus ojos todos los billetes robados que el cónyuge trae a casa e incluso oír los chistes que éste pronuncie sobre la excitación que le produce dicha estafa. “La esposa florero, o mujer jarrón como también se le conoce en el ámbito judicial, sabe perfectamente el espantoso delito que se está cometiendo pero no puede hacer nada porque es un florero lleno de agua y flores y, por lo tanto, no puede hablar, chillar, hacer aspavientos o enviar un simple whatsapp”, precisan los letrados.

El síndrome de la esposa idiota consiste, sin embargo, en un estado de semiestupidez permanente en que la consorte también lo ve todo pero no entiende absolutamente nada. La esposa idiota no solo ve pasar los billetes robados por delante de su cara sino que los atrapa y los gasta para reformar palacetes o viajar a destinos maravillosos, pues no padece en absoluto la parálisis propia de la mujer florero.

La posibilidad de que la infanta Cristina pudiera ser una mujer florero afectada por el síndrome de la esposa idiota es poco probable, según afirman todos los expertos, pues un jarrón imbécil no podría sacarse cada mes 600.000 euros trabajando en Ginebra para la fundación La Caixa, como coordinadora de programas de la ONU y al mismo tiempo desempeñar otro cargo en Lisboa como asesora en asuntos filantrópicos para el Aga Khan.

Más en Rokambol

Un Comentario

  1. Pepe
    Pepe 20 febrero, 2017

    Me troncho con el articulo pero a esta sinvergüenza la gente honrada no la queremos en nuestra casa ni de florero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.