La extraña deriva de Iñaki Gabilondo

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Jaime Richart | Rebelión | 20/03/2017

Debo empezar por decir que esta opinión me in­teresa bastante más por la posibilidad de que llegue a él que por que esté o no de acuerdo el lector. Al fin y al cabo el asunto ya no es de rabiosa actualidad.

A pesar de que se abusa de la palabra increíble, si hay una particularidad de los tiempos que vivimos ésa es la pérdida de capacidad de asombro. Todo es posible. Espe­cialmente en política y en periodismo. Algo que hace mu­cho tiempo se hubiera llamado escándalo, hoy es anécdota. Y eso, una tras otra. Creo que, en buena medida, es porque detrás de un obispo hay un político, detrás de un político un obispo, y detrás de un periodista un obispo y un político a la vez. Es decir, que al menos en España, polí­tica, periodismo y clericalismo son intercambiables…

Todo esto viene a cuento de que a propósito de la denun­cia, la soflama o el panfleto que publicó hace un par de semanas la Asociación de la Prensa de Madrid a través de su presidenta y portavoz (¿o portavoza?) sobre el pre­sunto acoso que algunos periodistas pertenecientes a di­cha asociación dicen haber sufrido por miembros de Pode­mos, vi y escuché la correspondiente homilía de Iñaki Gabilondo acerca de tan colosal incidente.

Pues bien, de este periodista, siempre hasta ayer ponde­rado y neutral (algo que escasea en estos tiempos en la profesión), me encontré en esta ocasión con un enfoque que a mi juicio fue disparatado. No tanto por la dosis de digresión respecto al asunto principal al no abordarlo en sus justos términos y hablar de todo menos del vergon­zoso formato y contenido del comunicado, como por un corporativismo exacerbado con el que yo no contaba en él. Y luego, por la contaminación ideológica reaccionaria que asimismo le aprecié: otro fenómeno que vengo obser­vando progresivamente en los profesionales de la política y del periodismo, estén o en activo, que frisan los 70 (no tan presente en la ciudadanía común de esa misma edad). Todos disfrutando de una posición boyante y todos caren­tes de la más mínima flexibilidad mental para examinar las cosas, la vida, la historia reciente de este país y la situa­ción nefasta para millones de españoles, desde un prisma siquiera levemente distinto del que acostumbran los domi­nadores y sus cómplices, entre los que los políticos y perio­distas septuagenarios están.

Y a juzgar por la deriva de su locución en ese video que circula por las redes sociales, parece que éste puede ser el caso del mismísimo y grande Iñaki Gabilondo.

Es más, no conozco a ninguno de los políticos que fue­ron de relumbrón, salvo las excepciones que hay siempre en todo, que, disfrutando de la vida muelle que propor­ciona la riqueza o las pensiones suculentas, a menudo exce­sivamente suculentas, vea en el empuje de Podemos una vía natural de salida a la indignación, a la rabia e in­cluso el odio que rezuman dos décadas de abusos y de ra­piña generalizada a cargo de la clase política con todas las excepciones que se quieran. Y todos los abusos precisa­mente cometidos al amparo de una Constitución muñida asimismo en su origen con abuso, que se alza como es­cudo cuando y en lo que conviene a los abusadores y se pi­sotea en todo lo que les conviene.

Así las cosas, no sólo Gabilondo no defendió la probabili­dad de no tener nada que ver Podemos con el ob­jeto de las acusaciones que hizo esa portavoz de la Asocia­ción de la Prensa en nombre de periodistas anónimos, ni cuestionó el modo y estilo de propalar semejante comuni­cado, sino que destinó todo el tiempo de su alocución a descalificar pedagógicamentee a la cúpula de Podemos por, según él, no saber encajar las críticas. Críticas, por cierto, reducidas al principio al aspecto personal de sus políticos elegidos, luego ampliadas por sus detractores a atribuir a la formación unos propósitos que nada tienen que ver con la regeneración en tantos aspectos de la que tan necesitado está este país, y luego por sus relaciones con otros países latinoamericanos tan resentidos como Es­paña por los abusos del establishment estadounidense y de la propia Europa. Y todo porque esa nutrida legión de ico­noclastas de Podemos ven comprometida o en peligro su sólida posición económica, social y profesional mucho más que por razones estrictamente ideológicas.

En una palabra, es una pena que un referente de cate­goría del periodismo como es Iñaki Gabilondo se una a los energúmenos de la política y del periodismo en este en­frentamiento entre la derecha cavernaria y la progresía de las generaciones nuevas y se haya decantado por las corrientes vulgares resistentes a los cambios imprescindi­bles que requiere España.

Y dada la gravedad, a mi juicio, de dicha deriva, me es in­diferente que su actitud se deba a motivos bastardos o es­purios, que descarto, o a un reblandecimiento del córtex cerebral en quien, salvo excepciones, ha cumplido los 70…

Jaime Richart es antropólogo y jurista.


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10 Comentarios

  1. Estando de acuerdo en parte, con el fondo del asunto, bien retratado por el Sr. Bittor Dg…creo también que el fenómeno “Podemos” se ha convertido por parte de los que de verdad mandan “Dinero, que diría Quevedo”, en una especie de “Veneno” que todo lo contamina con el más mínimo roce, condenando al contaminado, al mismísimo, ostracismo intelectual y profesional, para los restos…y es ahí donde veo el intento de tratar de establecer una equidistancia, lo mismo que he visto a otros, incluida toda una cadena, para tratar de sacudirse el “Sanbenito” adjudicado por facilitarles alguna presencia, supuestamente demás…Hay que recordar la que le cayó al Sr. Anson, por denunciar el contubernio periodístico capitaneado por el Sr.Pedro J. y cia., en contra de Felipe Glez…este señor se tuvo que desdecir publicamente, sopena de haber acabado con toda su carrera, por lo que tuvo que esperar casi 20 años, para poder publicar con todo lujo de detalles, aquel incidente, una vez pasado el peligro…Está muy claro, quienes desde el poder, han cambiado, no solo a los periodistas incómodos sino a directores, como el mismo Pedro J., en cuyo paquete cayó el director del País y de la Vanguardia, solo que al ser menos mediáticos, pasaron desapercibidos…creo que ha sido ayer cuando ha salido publicada la baja de dos personas del País, por no estar de acuerdo con la censura de parte de unos artículos, así es que ni aun no esta claro, quien tiene poder para amedrentar, ejerciéndolo de manera omnímoda…

  2. El bios neurofisiológico no es lo que determina una deriva hacia posiiones políticas conservadoras y rancias. El contenido del pensamiento y la ideología no dependen de la edad física, en todo caso de la edad mental, entendiendo por ésta el nivel de evolucion tanto por los concimientos adquiridos como por las reflexiones hechas elaborando los datos obrenidos. Cuando un ponente o interlocutor maneja las informaciones para coherentizar sus posturas previamente tomadas nos encontramos con casos flagrantes de prejuicios que antentan al método de interpretación.
    Para una postura diáfana e intelectualmente honesta, critica con todo, le es dificil entender posiciones incondicionales a favor o en contra de temas dados en sociedad ante los que urgen señalar la ralla de quienes están de acuerdo y quienes en contra. El tema es casi siempfre un pretexto para establecer tal línea divisoria. Las conrversias se empantanan en lo concreto disociadas de la perspectiva panorámica de una trama conflictiva.
    Cuando esta trama tiene que ver con la expresión y con la libertad de ejercerla resulta que viene unida a juicios de valor. (los juicios de valor siguen caracgerizando a los demás com buenos o como malos). la protección juridica de la libertad siempre es con arreglo a la ley, es decir en funcio nde lo que marca la letra pequeña con respecto a como ejercerlo, Ni la libertad de cátedra autoriza a un docente a enseñar mentiras superadas por la ciencia, ni la libertad periodistica puede dar cancha a la propagación de bulos y reprografía de los insultos,

  3. Estos cambios tan drásticos de opinión en periodistas como Pepa Bueno, Iñaki Gabilondo u otros parecen tan sospechosos que, con los tiempos que corren, me suenan a chantajes, extorsión, amenazas…
    El “Gran Hermano” lo puede todo.

  4. Pienso que con lo de, que los de podemos han atacado a los de la prensa de Madrid intimidándo, me cuesta creerlo,ya que son intocables, me ha descecionado mucho Iñaki Gabilondo con su opinión al respecto,yo le creía más coherente pero en esta ocasión ha perdido la coherencia.

  5. Es una lástima que alguien a quien respetas por lo honesto, en sus momentos mordaz, muy inteligente, crítico y en lo posible objetivo de su discurso, te salga con semejante perogullada.
    Los cimientos de esta España vieja de ruedo y gradas se derrumban.
    Viva Iberia y sus mares!

  6. http://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2017-03-13/hemeroteca_articles/el-periodismo-y-el-poder

    Jaime Richart…Aquí lo tienes con casi 90 años y sin una pizca de lo que nos haces saber sobre “Todos -los periodistas- que disfrutan de una situación boyante…” en este parrafo

    “Otro fenómeno que vengo obser­vando progresivamente en los profesionales de la política y del periodismo, estén o en activo, que frisan los 70 (no tan presente en la ciudadanía común de esa misma edad). Todos disfrutando de una posición boyante y todos caren­tes de la más mínima flexibilidad mental para examinar las cosas, la vida, la historia reciente de este país y la situa­ción nefasta para millones de españoles, desde un prisma siquiera levemente distinto del que acostumbran los domi­nadores y sus cómplices, entre los que los políticos y perio­dístas septuagenarios están.

    Cuando el profesor de moral cristiana de la UPV-EHU Jose Ignacio Calleja dice: “Las generalizaciones son la máxima expresión de la pereza intelectual y una manera de perder la razón cuando se tiene. Así, me molesta que la mayoría de la gente se refiera a la política como una choricería y que lo haga sin complejos ni inquietud moral alguna”……si donde escribe “política” escribimos “periodismo”, vale para que lo hubieses aplicado también en tu excelente artículo.

    Saludos.

    Iulen Lizaso

  7. Estupendo el artículo…ezkerrikasko Jaime Richart, pero cuando escribes….”A pesar de que se abusa de la palabra increíble, si hay una particularidad de los tiempos que vivimos ésa es la pérdida de capacidad de asombro. Todo es posible. Espe­cialmente en política y en periodismo”….añadiría…”en sentencias judiciales e indultos y rebajas judiciales”..que aunque la ley sea igual para todos..las sentencias NO

    Iulen

  8. El origen del mal que señalas no está en un cambio de mentalidad en políticos, y periodistas. La gran estafa de nuestro país fue la llamada “Transición” pergueñada por franquistas y pseudodemócratas dispuestos a colaborar en la farsa a cambio de las prebendas que recibieron durante muchos años, y que los que siguen vivos, siguen recibiendo. Hablo de empresarios, políticos y periodistas. Poses como la de Gabilondo tras haber sido partícipe en el encubrimiento de aquella gran estafa, de “crítico” e “independiente”, son poses válidas hasta que tocas la esencia de su origen y pones en riesgo su actual status. Los grandes escándalos de nuestra época no lo son por ser nuevos. Lo son porque tras varias generaciones tapándolos, encubriéndolos y beneficiándose de ellos, han surgido nuevos personajes, en el ámbito de la política y del periodismo, e incluso de la judicatura y las fuerzas de seguridad, que no han mamado de aquel biberón, y ejercen en la medida que pueden su profesión de una forma digna. La corrupción, no es una cosa surgida recientemente, es algo que estaba en la base de la Reforma, y que muchas personas ahora comienzan a conocer, porque hay otras que lo denuncian y ponen de manifiesto. Son los cómplices de entonces los que manipulan y ponen el grito en el cielo contra las nuevas formas de hacer política, periodismo y justicia. Todo vale.

    • Totalmente de acuerdo Bittor Dg…tan de acuerdo que cuando leas mi artículo titulado: “POSTUREO” enviado a GARA, y a otros medios como Rebelión y esta misma página…te va dar la sensación de que los has escrito tu.

      Una breve reseña del mismo…”¿Que cual es el diagnóstico por lo que ¡solo este país! rompe la tónica evolutiva general en todas las estadísticas desde que entramos en esta crisis sistémica global?: “DÉFICIT DEMOCRÁTICO”. Como bien retrató Einstein: “La locura no es más que la acción de hacer siempre lo mismo esperando resultados diferentes”…desde el franquismo y Reforma, siempre lo mismo, las mismas mentiras…los mismos mentirosos capaces de hacer creer los valores del PIB y deuda pública que anuncian en los medios, cuando sufrimos una económica de ruina total.
      ¿Que cual es el tratamiento que permitiría una mínima regeneración democrática?: “La mejor manera de solucionar cualquier problema es eliminar su causa”…Qué alejados nuestros políticos de este pensamiento de M. Luther King cuando desde su cautiverio también señalaba: “El brazo del universo moral es largo, pero se dobla hacia la justicia.”

      Saludos

      Iulen Lizaso

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