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No hay por dónde cogerlo. ¿Quién os ha colado esta peligrosa estupidez?

Ando últimamente desconectado de la actualidad y conectado a realidades y proyectos que me parecen mucho más atractivos que el circo psicosocial, pero siempre hay algún amigo que te fastidia el día (y que sigan haciéndolo, que no es un reproche). Ayer tocaba una sorpresa muy desagradable en forma de proposición de ley. O mejor dicho, en forma de aberración propositiva.

Fue leer las primeras líneas del Artículo 33 de la “Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales” y empezar a preocuparme. Pero antes de llegar al último párrafo del Artículo 99 ya había pasado por todos los estados anímicos desagradables para acabar en el de la decepción absoluta. ¿Cómo ha pasado semejante barbaridad todos los filtros de una formación como Unidos Podemos hasta llegar al Boletín Oficial de las Cortes? O lo que es peor: ¿es que no hay filtros para ciertas cuestiones? ¿Quién os ha colado esta bomba nuclear?

No creo que haga falta decir que el desencanto no tiene nada que ver con la intención de fondo en la defensa de los derechos del colectivo LGTBI, que es presuntamente lo que motiva el documento. Pues más allá de que no me guste demasiado la idea de especificidad de los ‘colectivos’ actuales en general, toda lucha contra la discriminación y los atavismos culturales me parece positiva, y también entiendo que algunas reivindicaciones muy concretas necesitan del ruido del grupo para ser simplemente oídas. El problema se encuentra en copiar las formas y las fórmulas represivas de la parte más podrida del teatro político para defender causas justas.

No voy a entrar siquiera en el fondo de la cuestión, pese a que lo más grave es que alguien haya creído que se puede hacer una excepción normativa de base ideológica. Para mí esto ya lo dice todo, pero no son buenos tiempos para la lírica, que dijera Coppini. El hecho de querer poner a la Administración por delante (o paralela) de la justicia, como ya intentó el PSOE con la Ley Sinde, o hizo el PP con la Ley Mordaza, es suficiente para preguntarse en qué limbo viven algunos.

Pero después está el asunto de la libertad de expresión, que solo es una y parece que fueran miles según le pega el aire a cada cual. Y que ya está más que restringida. Por eso parece mentira que alguien pretenda endurecer un poco más lo que ya es duro de sobra, y abriendo además la puerta de la justificación para usos menos ‘nobles’. De verdad que es descorazonador.

Parece que en este país solo avanzamos en dos cuestiones. Una tiene que ver con la censura, que ya no se conforma con tener uno de los códigos penales más coercitivos del mundo llamado ‘democrático’, sino que busca vías para establecer métodos punitivos redundantes. La otra tiene que ver con ser uno de los países más avanzados de occidente en cuanto a aquellos derechos colectivos particulares que pueden, sin afectar al orden establecido en materia de control de otros derechos generales o en materia económica, intentar justificar la existencia de una impostura de izquierda perfectamente integrada en un sistema de clases y desigualdades.

Es por cuestiones como esta por lo que cada día me apetece menos bajar a la arena a intentar lidiar con imposibles, y por lo que prefiero apuntar a otras metas quizá más positivas, y seguro menos desesperantes.

Por concluir. Hay que decir que Podemos ha emitido una nota aclaratoria. Una nota aclaratoria que, dada la argumentación utilizada, es mejor y más digno que se hubieran ahorrado.

Habrá que preguntar en Zurita si queda algún adulto por ahí. Y en caso de hallarlos, bien harían desde la dirección dejándolo/s una temporada al frente de la organización interna del partido.

7 Comments

  1. Carlos
    Carlos 13 mayo, 2017

    Mi cerebro analítico, que es mi yo más frío, sensato y moderado, opina algo así como «¿pero qué puta mierda es esta?». Ni os cuento las burradas que se oyen en mi otro hemisferio…

    • Carlos
      Carlos 13 mayo, 2017

      Lo digo, por si quedan dudas, por la propuesta de Podemos. El análisis de Paco me parece incluso comedido.

  2. Cristina
    Cristina 13 mayo, 2017

    Creo no hay mala fe en esta propuesta de ley. Lo q está clarísimo es q quizá ni se la hayan leído o quizá hayan tragado por la presión y/o votos q supone el colectivo lgtbi.
    Es una ley bastante larga, la parte q ha generado tanto rechazo es pequeña pero grandes sus consecuencias.
    Si bien Podemos no la ha redactado sí la ha presentado y debe adminitir q ha metido la pata. De haberla leído o de haber asumido la responsabilidad q le toca la habrían enmendado antes y no después de presentarla, como dicen ahora q se hará.
    En cuanto a la nota aclaratoria q han difundido estoy con el autor del artículo: para eso mejor haber callado.
    Espero q hayan tomado nota, rectifiquen y expliquen q es lo q ha pasado para que algo así les haya pasado.
    Saludos.

  3. Papárabioso
    Papárabioso 13 mayo, 2017

    Sigo con interés todos los artículos e informaciones de Iniciativa Debate y he de decir que les felicito por su independencia, imparcialidad y valor por estar del lado correcto en su posicionamiento dentro del espectro periodístico de este país, que no sé si da más pena o asco.

    Pero si bien son meridianamente claros todos los artículos que he leído de lo que han publicado hasta ahora, éste en concreto no me parece que destaque precisamente por su claridad.

    Partiendo del hecho de que analiza una proposición de ley con 99 artículos, con una larga retahíla de disposiciones transitorias y demás «entes» legalistas detrás, que ya es bastante penoso leérselo y más aún entenderlo, digamos que sería de agradecer que el autor concretara qué es exactamente lo que le disgusta del texto, más que nada para evitar a sus lectores el pesado trabajo de leerse todo el texto de la NO-Ley (está es otra que sí que es criticable per sé…) y a continuación consultar a un abogado para que se lo explique, por no decir que, además, habría que ser consciente de lo que significa «por debajo», más allá de la explicación «leguleya».

    Por entrar en el tema, ¿por qué está no-ley es «una excepción normativa de base ideológica»?
    ¿Por qué exactamente dice que» pone a la Administración por delante (o paralela) a la justicia»?

    Por otro lado lo que sí pillo es lo que se comenta sobre el rollo coercitivo contra la libertad de expresión que como bien dice es solo una. ¿Van todos los tiros por ahí? Porque de ser así debería dejarlo más claro porque si no, sus lectores vamos a acabar, si no todos, sí la mayoría, con cierta sensación de ser bastante cortos de mollera.

    En fin. Lo único que puedo percibir, casi «extrasensorialmente» es que se critica la filosofía sancionadora y represiva de esta ley (de toda ley) contra opiniones y actitudes «políticamente incorrectas» con lo cual no puedo más que estar de acuerdo, pero eso es lo habitual, con lo que seguramente hay algo que se me escapa… Y debe ser muy gordo para calificar el pretendido bodrio este, (que seguramente lo será) de «barbaridad» y «bomba nuclear».

    • DavidHq
      DavidHq 14 mayo, 2017

      Aquí, dentro del mensaje que abre el hilo, puedes ver unos links a comentarios del bufete Almeida y de David Bravo (abogado ex diputado de Podemos) sobre esta nueva ley mordaza. Saludos. https://plaza.podemos.info/debates/5306

  4. Edu
    Edu 13 mayo, 2017

    No se que parte de esa ley, que no me coy a poner a leer entera ahora, te parece mal, estaría bien que lo hubieras detallado un poco. Y lo de «poner a la administración por delante a la justicia» me parece que demuestra que no sabes muy bien para que sirve el parlamento, el legislativo, no es el ejecutivo, y es quien debe proponer las leyes. ¿ o pretendes que legislen los jueces y fiscales ?

  5. DavidHq
    DavidHq 14 mayo, 2017

    Parece que esto es el salto al ámbito estatal de las que llevan varios años aprobándose una tras otra por todo el país a nivel autonómico (ley de identidad y expresión de género de la Comunidad de Madrid, etc), bajo un grueso manto de silencio mediático que cubre lo que no conviene que se sepa, porque si se diseccionaran públicamente sus articulados y sus posibles consecuencias, no resultarían del agrado de la mayoría de la gente. Esta supuesta defensa de la libre elección del género incluso por parte de menores de muy corta edad (ahora hay 112 géneros según la ONU), la supuesta defensa de la no discriminación, la igualdad , etc, sancionando y censurando al disidente, inculcando a los niños y niñas que elegir género es algo divertido y natural como si fuera poco menos que elegir un juguete… forma parte de proyectos impuestos por instituciones supranacionales (ONU,etc), por los que las manejan mejor dicho. Es una agenda que empezó hace años. Hay mucha información al alcance de cualquiera que quiera indagar en este curiosamente casi omnipresente «amor a la igualdad» que muestran casi unánimemente todos los componentes del sistema (medios, gobiernos, instituciones, partidos, sector financiero, etc). Hace poco leí este artículo de Lidia Falcón que entre otras cosas interesantes habla de algunos fenómenos inquietantes surgidos al calor de este «boom de los géneros». Recomiendo su lectura. http://m.publico.es/columnas/11023300001634/la-verdad-es-siempre-revolucionaria-las-ultimas-perversiones-del-feminismo:-)

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